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miércoles, 3 de diciembre de 2025

Derechos humanos para los humanos derechos

 

Erick Yonatan Flores Serrano*

Instituto Amagi - Huánuco


De cara a los comicios de abril del 2026, uno de los aspectos más tratados en campaña seguramente será el de la seguridad; y no sólo por el hecho de que fue uno de los temas para pedir la cabeza de la ex presidente Dina Boluarte y varios ministros, sino que en las últimas horas, Rafael Belaunde, pre-candidato por Libertad Popular, sufrió un atentado mientras realizaba una rutina de supervisión en un negocio; por otro lado, el último fin de semana, en Piura, un candidato a diputado por el Partido Juntos por el Perú, fue acribillado mientras circulaba por las afueras de la ciudad.

Los detalles importan y seguramente definirán el futuro de las investigaciones. Lo que sí es una preocupación latente, es el hecho de que ningún esfuerzo por parte del gobierno, ni siquiera al mando de Jeri que había comenzado con la mejor actitud, parece surtir efecto en la realidad. Los comerciantes, los transportistas y ahora los políticos; se trata de un problema que viene creciendo sin freno. Incluso pareciera que mientras más se esfuerza el gobierno por contener la criminalidad, esta recrudece y aumenta su grado de violencia.

Si bien es cierto que no estamos hablando -necesariamente- de una relación de causalidad, sí existe un contexto que podría explicar que toda acción del gobierno está destinada a fracasar. Y es que no se puede poner la carreta delante de los caballos. Toda reforma en materia de seguridad en nuestro país no tendrá jamás buen puerto porque es el sistema de administración de justicia el que termina tirando por la borda cualquier intención. Se pueden invertir millones en logística, tecnología operativa, equipamiento e inteligencia; podemos tener las mejores fuerzas del orden del mundo, pero esto no sirve de nada si es que quien juzga el delito, no tiene la firmeza necesaria.

Se puede hablar de corrupción de funcionarios en el sistema de administración de justicia, claro que sí; pero existe un problema mucho mayor y es la absoluta sumisión de nuestra justicia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, organismo internacional encargado de proteger y promover los Derechos Humanos entre los países miembros pero que no ha hecho otra cosa que servir como punta de lanza de las ONG´s que viven por y para defender a terroristas y delincuentes, enjuiciando al Estado peruano en cada oportunidad que se presente. Mientras que la justicia peruana esté bajo la sombra de la CIDH, toda iniciativa será inútil.

¿Qué es lo que se necesita para resolver el problema? Pues sólo decisión política. Por muy impopular que sea para el consenso social-demócrata, el ejemplo de El Salvador es aleccionador en este tema. Bukele puede caer mal por muchas cosas, pero la efectividad que ha tenido para frenar a las maras y la delincuencia doméstica, es incuestionable. El presidente se muestra firme y poco le importa seguir en tensiones con la Corte mientras que la gente en las calles le da su respaldo total.

Luchar en contra de la criminalidad, en primer lugar y antes que nada, pasa por tener las cosas claras. Una persona que decide atentar en contra de la vida, la libertad o la propiedad de otra persona, está renunciando a sus derechos y no puede ser tratado entre algodones. Y aquí no debería de existir ninguna media tinta, el robo no deja de ser robo porque lo cometa Jesús, o porque se haga en nombre del señor. La naturaleza de la acción no cambia según la persona que actúa, tampoco en función de la motivación.

Y este es el razonamiento medular detrás del éxito de Bukele. Reconocer y distinguir a víctimas de victimarios, llevar hasta sus consecuencias naturales la idea de que los derechos humanos sólo son para los humanos derechos, aquellos que incluso teniendo la posibilidad de actuar como salvajes y usar la fuerza para atentar contra la vida, la libertad y la propiedad de sus semejantes, no lo hacen; es a estos a los que el gobierno debe de proteger del crimen, y no ceder ante las presiones de los “defensores” de los Derechos Humanos. Como bien dice el presidente salvadoreño, la sociedad debe entender que tanto la Corte y el lobby de los derechos humanos, tienen un objetivo y una agenda muy bien marcados, y que el bienestar y la seguridad de las personas de bien, no está dentro de ellos.


(*) Sociólogo sobreviviente a la sociología tradicional. Conservador entre libertarios y libertario entre conservadores. Políticamente incorrecto y de derecha mientras no haya mejor opción, jamás de izquierda


domingo, 28 de mayo de 2023

La oenegés en defensa del vandalismo y el terrorismo


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

De nunca acabar el desfile de oenegés que presentan su "informe" sobre las "violaciones de ddhh en las protestas" ocurridas en el Perú en diciembre y enero. Con la de Amnistía Internacional ya van ocho, si no me equivoco. La primera fue de IDL, donde se denunció la muerte de puros inocentes que no estaban haciendo nada, y que solo pasaban por allí cuando les cayó una bala. El último es de Amnistía Internacional que, como los demás, repite todo cual copia, pero resalta -más que los anteriores- el componente "racista" de la "masacre", como si el gobierno tuviera la culpa de que la izquierda utilice a los campesinos en sus protestas.

No debería sorprendernos esta andanada de oenegés acusando al Estado y al gobierno por haber defendido el estado de derecho, la ley y el orden, así como los derechos de los ciudadanos, ante lo que fue una verdadera asonada terrorista muy bien organizada y financiada, y cuya violencia desmedida no solo dejó cuantiosas pérdidas económicas y perjuicios al Estado y a privados, sino también cerca de treinta muertos, directamente ocasionados por el accionar de las turbas de salvajes que bloquean carreteras, apedrean buses y camiones, incendian todo a su paso y amenazan a la población que quiere trabajar y vivir en paz. Pese a todo esto, las oenegés de "ddhh" solo muestran preocupación por los derechos de los vándalos y terroristas. Ninguna mención hacen a los derechos de los 30 fallecidos debido a los bloqueos (un bebe entre ellos) y a la convulsión social generada por estos vándalos, ni mucho menos a los más de 500 policías heridos por las huestes salvajes de la izquierda. Ya ni para qué mencionar los derechos de propiedad afectadios por las fábricas incendiadas, buses quemados y los vuelos paralizados por meses. 

No debería sorprendernos, digo, porque así es como actúa la izquierda. Ya lo vimos en la época del terrorismo, cuando por un lado estaban las huestes de salvajes actuando en el campo en tareas de terror, pero en otro lado estaban sus aliados, las oenegés de "ddhh" que siempre estaban obstaculizando la labor del Estado con denuncias jurídicas, los políticos que desde el Congreso citaban a declarar a los generales encargados de la lucha contra la subversión, o creaban comisiones investigadoras en las que se les exigía dar a conocer sus planes operativos contra la insurgencia así como los nombres de los militares que conformaban los destacamentos. 

A diferencia de aquellos días aciagos en los que el terrorismo de la izquierda tenía en jaque al Estado y a la población, hoy la izquierda tiene mucha más experiencia y amplitud en su accionar, están mejor organizados y financiados, sus oenegés han crecido y cuentan con un andamiaje internacional que incluye medios de prensa muy poderosos. El progresismo es dueño de amplios sectores de prensa, de los tradicionales y "alternativos". A eso hay que sumarle el apoyo directo de presidentes de izquierda que se han sumado a la guerra retórica contra el gobierno de Dina Boluarte, apelando de la manera más cínica a la mentira, como ya es costumbre en la izquierda.

Nadie puede negar que la izquierda lleva ventaja. Su organización es impecable. Tiene en el campo a dirigentes expertos, charlatanes ideologizados y enfermos de odio, capaces de organizar a sectores de indígenas ignorantes, motivándolos con los cuentos más burdos a ir a la guerra contra el gobierno o contra Lima. Eso ya lo vimos en el famoso baguazo, cuando los nativos fueron perversamente azuzados por politiqueros del humalismo para que rechacen el TLC con EEUU, que era una campaña de Ollanta. El resultado fue una matanza donde 22 policías murieron y ningún politico azuzador fue encausado como instigador. El único "culpable" señalado fue Alan.

Muchos de estos dirigentes azuzadores cobran un sueldo del Estado porque son maestros, al estilo de Pedro Castillo, cuya labor es el sindicalismo pagado por el Estado. Otros son simples aspirantes a políticos que quieren surgir como líderes mediante la agitación popular. El mismo Ollanta y su desquiciado hermano Antauro son ejemplos de esta clase de dementes, ya que surgieron a partir del andahuaylazo.

Lo remarcable en estos días es que se ve un interés muy notorio por utilizar al campesinado. En especial a campesinas. No es difícil advertir que estos campesinos son fáciles de engañar y de contratar, pues se ha visto cómo les pagan para ir a las protestas. Estos pobres campesinos no tienen idea de las consignas que gritan luego de haber sido entrenados. Claudia Toro lo demostró palmariamente infiltrándose en las marchas y haciéndoles repetir cualquier tontería a los marchantes. Toda esta gente arriada como ganado por la izquierda carece de los más mínimos conceptos políticos, pero marchan pidiendo nueva Constitución.

Luego están los cuerpos de vándalos encargados de presentar batalla a la policía, incendiar locales y asaltar aeropuertos. En este frente no es inusual encontrar jóvenes, incluso menores de edad. Ya hemos visto cómo la izquierda adoctrina incluso a niños para usarlos en el frente de lucha. Hoy los vemos marchando y cantando "Dina asesina", bien adoctrinados por los maestros del Sutep y del Fenate. Así que nadie debería sorprenderse de que entre los muertos en las trifulcas hayan menores de edad y -obviamente- campesinos.

Fuera de este escenario de guerra directa, donde se emplean jóvenes, campesinas y campesinos ignorantes y adoctrinados, está el frente mediático de la izquierda que se encarga de contarle a la población una narrativa que convierta la asonada terrorista en "estallido social", que transforme a los vándalos y terroristas urbanos en "manifestantes" y a la subversión en "legítima protesta". A su lado están los políticos que cuentan el cuento del "golpe de la derecha", "Dina asesina", etc. Y por último, la red de oenegés que se encargarán de judicializar al gobierno, mientras los presidentes de izquierda desprestigian al régimen. Y ante todo este panorama debemos preguntarnos ¿cuál es el plan de reacción?


martes, 3 de noviembre de 2015

Buitres al acecho


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

De pronto la progrería en pleno ha iniciado una intensiva campaña de activismo en las redes, para presionar al gobierno a dar una ley que facilite el accionar de las ONGs de DDHH en la ansiada búsqueda de fosas de entierro de la época que llaman "guerra interna". Es un largo anhelo de estos sectores acostumbrados a medrar de las víctimas bajo la forma de asesorías. Tal vez sea demasiado escéptico, pero si hay algo que he aprendido en este mundo es que las acciones bondadosas son las menos de fiar. Así es como se presentan absolutamente todos los farsantes y estafadores.

Lo primero que habría que preguntarse es si las intenciones del progresismo son tan nobles y, como dicen, andan interesados realmente por el dolor de los sobrevivientes, 30 años después de los hechos. Los actos de salvajismo terrorista y contraterrorista que acabaron en fosas comunes se remontan a los años 80, durante los gobiernos de Fernando Belaúnde v2.0 y Alan García v1.0. Mucho tiempo ha corrido desde entonces. Cabría preguntarse si vale la pena remover el pasado. Yo no lo creo. A estas alturas el tiempo debe haber curado las heridas, como siempre ocurre. Volver a abrirlas para darles gusto a estas entidades carroñeras del progresismo me parece cuestionable. 

Lo que yo creo es que estas ONGs quieren la plata. Estamos ad portas de una campaña electoral y la izquierda anda escasa de fuentes de financiamiento. El chavismo está en crisis y sigue empeñando el país a los chinos y rusos, convertidos ya en verdaderos propietarios de Venezuela. La izquierda está en retirada en toda Latinoamérica, salvo en Bolivia que carece de ambiciones imperiales. Así que los progres deben estar pensando dónde conseguir fondos. De pronto han cogidos las sonajas y pitos para ponerse a hacer bulla en las redes. Desde la candidata de los progres Verónika Mendoza hasta la ex senderista Gisela Ortiz, pasando por cuanto progre existe en este país, han empezado a tuitear dulces mensajes de justicia con el HT #REUNE, pidiendo "entierro digno" y otros melosos clichés.

Por supuesto, al progresismo se ha sumado ¡como no! la Defensoría del Pueblo, especie de ONG del Estado que secunda y oficializa todos los actos de la progrería nacional, puesto que no tiene otra cosa mejor que hacer realmente. Mi parecer es que los primeros en ser consultados deberían ser los supuestos interesados, es decir, los sobrevivientes. ¿Realmente quieren ellos remover el pasado para recibir una cajita con huesos supuestamente pertenecientes a su familiar desaparecido hace 30 años o más? Si este fuera el caso y las intenciones de las ONGs progres son realmente nobles, entonces el Estado debería proveerles de un marco legal apropiado para que los interesados y los nobles activistas puedan llegar a un acuerdo, y luego hacer su labor independientemente, es decir, con sus propios fondos. 

Si es así no tengo nada que oponer. Pero si lo que buscan es que el Estado destine millonarios presupuestos para solventar la labor de las ONGs de DDHH en la búsqueda de no se sabe cuántos desaparecidos (la CVR habla de 8 mil pero las ONGs hablan de 19 mil), entonces no se trata más que de un sucio negociado en el que se utiliza a las víctimas, una vez más, para seguir lucrando con el dolor ajeno, mientras se sueltan los más dulces clichés como anzuelos para tontos. Conociendo a la izquierda yo apostaría que se han puesto las pilas para financiar su campaña electoral al 2016.

lunes, 18 de noviembre de 2013

De guatemala a guatepeor


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El anunciado nombramiento del ex Defensor del Pueblo Walter Albán como nuevo ministro del Interior no hace más que empeorar la situación de la seguridad nacional. Las razones son diversas pero la principal es una sola: no sabe nada de seguridad. Por el contrario, su labor como Defensor del Pueblo no fue otra que defender a terroristas como Lori Berenson en la CIDH en contra del Estado peruano, además de haber terminado su labor con una larga lista de denuncias por parte de los trabajadores del sector, como puede leerse aquí: denuncias contra Walter Albán.

Walter Albán es uno más de ese montón de abogadillos PUCP metidos en la industria de los DDHH como nueva especialidad caviar. Es parte del equipo progresista que se dedicó a dinamitar el esquema jurídico peruano diseñado en los 90 para combatir al terrorismo y del cual forman parte diversos personajes allegados a Palacio desde el gobierno transitorio y precario de Valentín Paniagua, que de valentín no tuvo nada y más bien hizo agua frente a la caviarada que se lo comió enterito. El primer especimen de esta plaga caviar PUCP de abogados oenegientos vinculados a los DDHH fue Diego García Sayán, inventor de la CVR. El último viene a ser Walter Albán, quien se suma a la logia caviar ya existente de Daniel Figallo, Eda Rivas, etc.

Esto quiere decir que la salida del también abogadillo caviar PUCP de DDHH Juan Jiménez Mayor no fue más que un vacío temporal del poder que tiene la caviarada oenegienta derechohumanista PUCP atornillada en Palacio hace ya más de una década. Apenas se conoció la designación de Walter Albán en el Ministerio del Interior, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y su cabecilla Rocío Silva Satisteban remecieron el Twitter con alborozados mensajes de felicidad, saludando el nombramiento de un miembro más de su camarilla en el gabinete. El Perú está en manos del cartel de los DDHH.

Todo esto deja en evidencia algo que ya se sabe: Ollanta Humala está perdido en el gobierno, carece de cuadros y hasta de amistades. No le queda más que gobernar en familia como última opción. Ni siquiera conocidos tiene. Si bien al principio se sacudió de la izquierda más radical e inútil, se quedó preso de una costra caviar igualmente inútil pero políticamente más inocua. Las malas noticia son para la población que no puede esperar absolutamente nada de este sujeto. Ya en los pasillos del Ministerio del Interior se oyen murmuraciones de enfado y desaprobación. Un abogadillo que solo ha manchado papeles en los últimos diez años va a estar en el MININTER más perdido que huevo frito en ceviche. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La democracia de las ONGs


Por: Juan Carlos Vásquez Peña


Ya en su temprana y clara obra sobre “La Democracia en América” Tocqueville advertía acerca del problema de que el experimento democrático pudiera caer en manos de pequeños grupos bien organizados en torno a algún interés común, sin embargo tenía la esperanza de que el sistema de contrapesos que habían creado los “padres fundadores” de EEUU pudiera neutralizar en lo posible este peligro que conduce a un nuevo tipo de tiranía.

El peligro existe en cualquier país y cualquier sistema de gobierno, la historia demuestra que no se necesitan grandes mayorías para cambiar todo un sistema de gobierno o para apropiarse del poder por tiempos muy largos; sin embargo, por sus características liberales, es en la democracia donde se dan las mejores condiciones para esta captura y establecimiento de una tiranía en la sombra por parte de pequeños pero bien organizados grupos.

En el Perú siempre nos gusta jugar con nuestros sistemas de gobierno, retorcerlos, estirarlos al máximo y ver su aguante. Durante el siglo XX pasamos de gobiernos desarrollistas de la “República Aristocrática” al fascismo criollo de los 30-40s, al populismo y las obras grandiosas de dictaduras militares y gobiernos democráticos. Hemos sido innovadores en Latinoamérica con Velasco en lo referente al populismo socialista de militares de izquierdas, cuando el finado Chávez aún era un bisoño cadete. Durante los 80 quisimos ver qué tan profundo podíamos llegar siguiendo el fracasado modelo velasquista pero en democracia. Los 90 trajo la ola liberarizadora y de apertura al mundo mientras se gestaba la democracia neopopulista con manto militar gracias al “doc” y su infame SIN. Este experimento de los 90 que colapsó por su alto grado de corrupción en el 2000 fue fusionado en la Venezuela de Chávez con el modelo velasquista de los 70 y algunos toques de satrapía Cubana, dando origen al Socialismo Siglo XXI imitado por su secuaces del ALBA.

Ahora volvemos a innovar creando un nuevo tipo de democracia: la democracia de las ONGs. En EEUU acuñaron el término “Corporatocracy” para denotar el poder que tiene en la democracia moderna las grandes corporaciones empresariales, mas lo que ocurre en el Perú es distinto, pues los que tienen actualmente el poder político no son corporaciones empresariales sino más bien Organizaciones No Gubernamentales sin (aparentes) fines de lucro. Estas organizaciones vinculadas a ciertas universidades con catedráticos de clara tendencia política (en el caso peruano es principalmente de izquierda) mediante un largo trabajo de convencimiento a la opinión pública, a través de prensa e intelectuales amigos, han logrado hacer creer a la mayoría de limeños y a buena parte de peruanos de provincias que sus ideas, vigilancia y guía son necesarias e imprescindibles para el funcionamiento correcto del estado, la justicia, la legislación y hasta lo que es políticamente correcto o no en cultura, sociedad, arte y minucias mil.

El procedimiento es siempre el mismo: comienzan como una organización pequeña con algún fin altruista, puede ser DDHH, lucha contra la pobreza, derechos de la mujer, niños, animales, medio ambiente, etc, la lista de causas nobles y justas es infinita. Una vez que consiguen financiamiento y publicidad en medios con la simpatía de alguien medianamente conocido, su reputación suele aumentar y atraer más miembros con ganas de reconocimiento y ascenso fácil. Muchos con ideas de colaborar en algo grandioso, bello y bueno para la sociedad. Comienzan con actividades de “concientización”, eslóganes, marchas, actividades de fin de semana, maratones, bicicleteadas, cualquier cosa que haga afianzar la superioridad moral de su causa en la mente del público. Una vez que tienen el poder suficiente a nivel mediático y político sus acciones van dirigidas siempre a mantener y aumentar su cuota de poder, manteniendo del fin original más que la careta y el logo de la organización, sugiriendo funcionarios amigos, boicoteando a los que no simpatizan con ellos y siguiendo con la publicidad machacona en todo momento, indicando que mientras ellos luchan por algo justo sus adversarios son indolentes y corruptos o hasta cosas peores.

Es así que estas organizaciones, que nunca ganan una elección nacional y rara vez ganan una local, en la práctica se han convertido en poderes fácticos, desde el pueblo más pequeño hasta el corazón del Estado tiene siempre una ONG que lo reorienta a tomar acciones que convienen a sus intereses bajo la amenaza de acciones de protesta. Es así que movimientos “de defensa de la ecología” con no más de 1000 participantes pueden paralizar proyectos económicos que benefician a regiones con más de 1 000 000 de habitantes, es así que 20 protestantes “defensores de los animales” pueden hacer que una juez anule una tradición centenaria acerca del consumo de un animal en una festividad. Es así que 500 manifestantes “defensores de los DDHH” y admiradores del “Che” Guevara pueden desautorizar a una congresista democráticamente elegida con una votación que supera en casi 70-1 a los manifestantes. Es así que pueblos indígenas que quieren una empresa que trabajo con ellos explotando recursos naturales y generando desarrollo tienen que ver como supuestos organismos defensores de sus derechos los condenan al atraso. Es así que el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional y el Ministerio Público es casi coto privado de algunas ONGs que supuestamente “defienden al ciudadano de los abusos del estado”, o que los programas sociales estatales y hasta las obras de muchas localidades tengan que pasar por “consultorias” de ONGs para evitarse problemas de protestas que puedan retrasarlos.

Con la maquinaria mediática que tienen en radio, televisión y prensa que justifica sus acciones justificándolos pareciera que su dictadura ha llegado para quedarse buen tiempo. Lo bueno es que de tanto poder que han adquirido, su careta de organismos desinteresados cada vez es menos creíble y sus intereses se ven cada vez mas egoístas por gran parte de la población. Es hora que en las próximas elecciones los representantes elegidos democráticamente por la mayoría hagan valer su poder frente a estos usurpadores y que sean definitivamente desenmascarados y puestos en su lugar. Las ONGs son importantes, pero no deben cobrar un poder político tal como el que tienen ahora en nuestro país. 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Otra marchita de izquierdas


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Una vez más las izquierdas oenegientas que se creen dueñas de la verdad y los DDHH salieron a las calles a protestar, esta vez porque designaron a Martha Chávez en una comisión de DDHH del Congreso. Además de intolerancia lo que se aprecia es majadería. ¿Quién les ha dado a ellos la propiedad de la defensa de los DDHH? Más aun cuando solo se han dedicado a enjuiciar al Estado peruano y a perseguir militares, como si el terrorismo no hubiera surgido desde la propia izquierda. ¿Dónde están las víctimas del PCP-SL y del MRTA? Simplemente no existen para estas ONGs de DDHH cuya única misión es organizar a las "víctimas de Fujimori" y defender a la CVR y su manual del antifujimorismo militante.

Así es como están las cosas en el Perú. La izquierda pretenden vendernos el cuento de que ellos son ahora los defensores de los DDHH. Tal vez los mocosos que vimos marchando anoche podrán creerles ese cuento, pero los que vivimos en la universidad los delirantes años 70 junto a toda esa izquierda esquizofrénica que pedía a gritos guerra popular sabemos perfectamente quiénes son los que iniciaron el baño de sangre en nuestro país. Y fueron los mismo que 20 años después tuvieron la desfachatez de conformar la CVR.

Valgan verdades, la CVR fue una maquinación de la izquierda oenegienta montada por los dueños de varias ONGs como Diego García Sayán, Enrique Bernales, Carlos Tapia, entre otros. ¿O van a decir que no? El resultado de la CVR fue el manual ideológico del antifujimorismo más rabioso que uno se puede imaginar. Es lamentable que un supuesto documento oficial del Estado peruano, aunque no tenga carácter vinculante, llegue a emplear un vocabulario tan tendencioso y recargado de adjetivos y epítetos dirigidos a Alberto Fujimori. Ah! Pero ningún adjetivo se usa para mencionar a Abimael Guzmán ni al PCP-SL. 

El informe final de la CVR es una retahíla de insultos a Alberto Fujimori que van desde autoritario y corrupto a destructor de la democracia, desde la primera página. Pero que alguien me muestre un solo adjetivo dirigido a Abimael Guzmán, por favor. ¡Uno solo! Ni siquiera se dignan llamar terroristas a SL. Con las justas llegan a decir que su accionar alcanzó caracteres terroristas. ¿No es fino? ¿Alguien ha contado cuántas veces llaman "corrupto" y "autoritario" a Fujimori en ese informe de la CVR? Nosotros lo hicimos en las conclusiones: 13 veces. Pero no hay un solo calificativo para Abimael Guzmán. ¿Indica algo eso?

La izquierda es un sector que siempre se ha fundado en el odio. A diferencia de la derecha que se preocupa por los problemas reales del país y propone soluciones concretas traducidas en obras, la izquierda solo se ha ocupado de señalar "culpables" y predicar el odio a esos supuestos "enemigos del pueblo". Toda la izquierda se mueve en torno a un sentimiento anti. Son atimperialistas, antioligárquicos, antiempresarios, etc. Y ahora son antifujimoristas rabiosos. Su prédica de odio solo busca derrotar enemigos. Por eso cuando llegan al poder se quedan vacíos y sin ideas. Aparte de destruir lo que odian son incapaces de construir algo. No han cambiado nada en este siglo.

lunes, 4 de noviembre de 2013

La máscara de la izquierda pro terruca


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

A partir de los comentarios que se leen en las redes, es evidente que muchos jóvenes viven engañados con respecto a lo que fue y lo que es hoy la izquierda, se han dejado llevar por la apariencia de bondad que destilan sus discursos y por su novedosa imagen de defensores de los DDHH. Lo peor es que muchos de estos jóvenes reemplazan su ignorancia con imaginación, llegando a hacer afirmaciones temerarias. No es difícil de entender lo que ocurre. Los jóvenes peruanos han sufrido la insana prédica antifujimorista que la izquierda inició desde la instalación de la CVR, y cuyo informe final es el documento que consagra el antifujimorismo como ideología oficial de la izquierda y de una supuesta lucha por los DDHH. La intensa propaganda de izquierda vinculando los DDHH obsesivamente a la condena del Estado, las FFAA y el fujimorismo ha terminado prostituyendo toda la verdad de la historia y el sentido de los DDHH.

Ahora resulta que quienes se pasaron tres décadas predicando la lucha armada y la guerra popular, quienes soñaban con imponerle al país la "dictadura del proletariado", quienes hasta hoy endiosan al Che y sus métodos genocidas, quienes defienden la satrapía castrista en Cuba, quienes alentaron las guerrillas, quienes callaron ante la aparición de Sendero Luminoso y el MRTA, quienes sirvieron de defensores legales de los terroristas ante el PJ y en el Congreso, quienes abrieron rápidamente sus ONGs de DDHH para defender a los terroristas que eran capturados y enjuiciados, quienes obstaculizaron de todas las formas posibles la lucha contra el terrorismo, quienes al final quitaron el cuerpo ante la derrota del PCP-SL y el MRTA y se sumaron a las condenas con hipocresía y falsa moral, quienes montaron la farsa de la CVR para lavarle la cara a la izquierda, terminar acusando de terrorismo al Estado y disfrazando a la izquierda como defensora de DDHH, en suma, toda esa inmundicia de izquierda delirante que después de predicar odio por décadas alentando una guerra interna y una dictadura comunista, y que luego se hicieron los académicos y próceres de la patria en la CVR, no solo pretenden erigirse en defensores de DDHH sino ser los únicos propietarios de los derechos. ¡Qué tal desfachatez!

Pero eso no es todo. La situación en el Perú se ha tornado tan paradójica y absurda que un minúsculo colectivo llamado "Deudos de La Cantuta" aparece como defensor de los DDHH, cuando lo cierto es que son familiares de terroristas. Es cierto que hizo mal el "Grupo Colina" en actuar por su cuenta y ejecutar a esos estudiantes terroristas de la Universidad "La Cantuta" al margen de la ley, pero de allí a glorificar la imagen de esos estudiantes terroristas y a concederle a sus deudos la representación de los DDHH dista un buen trecho que solo la estupidez puede tolerar. Sin embargo, eso es lo que hace la izquierda con su prensa y propaganda todos los días. Los "Deudos de La Cantuta" son una especie de cancerberos del fujimorismo, la vanguardia de una izquierda rabiosa e histérica cuya meta es arrinconar y anular cualquier presencia del fujimorismo. Y hoy estos zombies comecerebros de izquierda están saliendo de sus cavernas para marchar contra Martha Chávez porque ha sido nombrada en una comisión de DDHH. 

Si ya es nauseabundo que la izquierda se arrogue la defensa de los DDHH luego de haber sido la causante directa de toda la tragedia de la guerra interna vivida en el Perú en los 80, lo que resulta inverosímil es que pretendan ser los únicos propietarios de esa tarea. Ya es tiempo de que les quitemos las máscaras a esos farsantes.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Terremoto en el corral de la izquierda


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

En estos momentos se registra un terremoto grado 9 en todo el corral de la izquierda peruana, provocando que todos sus especímenes se alboroten en extremo (bueno, ya eran extremistas) y cacareen, chillen, balen, relinchen, rebuznen, gruñan, ladren y tuiteen, entre otros muchos ruidos indescifrables en las redes. El epicentro de todo este movimiento telúrico que ha espantado a rojos, progres, caviares, hueveras, pro terrucos, terrucos reciclados y otras bacterias y coliformes de la izquierda ha sido el Congreso de la República, donde se ha nombrado a Martha Chávez Cosío como miembro de un grupo encargado de coordinar los Derechos Humanos. 

Lo que pasa es que el cotarro zurdo cree que el asunto de los DDHH les pertenece. Han establecido una especie de derecho de propiedad privada sobre los asuntos de DDHH a base de sus ONGs. Nadie más que los caviares dueños de ONGs de DDHH puede ocuparse de estos temas. Pero lo peor de todo para ellos es que sea Martha Chávez, una política que se destaca por su valentía y coraje para responder a cualquiera que se le cruce en el camino, sin discriminación alguna. Se pasa horas "debatiendo" con todos los trols del rojerío en el Twitter. Si eso no es actuar apegada a la no discriminación, la tolerancia y el respeto por los DDHH, incluyendo el de los trols del rojerío, entonces ¿qué es?

Por un lado la caviarada siente que les están pisando el poncho. Alguien en el Congreso de pronto se atreve a cuestionar la labor de la CVR, esa sacrosanta e inmaculada concepción de la caviarada y la progresía para justificar toda la violencia política predicada y ejercida por la izquierda durante el siglo XX, y de paso para sentar las bases ideológicas del antifujimorismo como bandera de los DDHH. De hecho peligra todo ese entramado sociológico, antropológico y político que la CVR construyó para justificar su delirio de sangre en el siglo XX y para reciclarse con un nuevo rostro en el nuevo milenio. Algo inaceptable, además, para el negocio de los DDHH que las ONGs de izquierda ha monopolizado. Así como la izquierda llora y chilla por esa supuesta "concentración de medios" habría que reclamarles su concentración de ONGs de DDHH. ¡Ya basta!

El escándalo en todas las tiendas y chiqueros de izquierda se ha desatado. Las redes han explotado de mensajes cuestionando la designación de Martha Chávez. Los trols están ganándose su pan en estos mismos instantes insultando al fujimorismo en pleno, bestia negra de la izquierda pro terruca. Y para coronar la fiesta tenía que salir la chica del pastel: Claudia Cisneros, atormentada activista de izquierda, encabeza una histérica colección de firmas en una página web donde cualquier idiota puede abrir una cuenta y pedir firmas para las causas más aberrantes y estúpidas que se les pueda ocurrir. Encima, acepta firmas falsas. ¡Gran aporte!

Semejante proeza del activismo progre y de los eternos figuretis de Chollywood que se identifican con esta clase de inmundicia política, ha sido resaltada de inmediato por el diario chicha de izquierda La República. No falta nada. El guión está completo. Todavía cabe esperar las infaltables columnas que al respecto ya estarán preparando Rosa María Palacios y Augusto Álvarez Ródrich, entre otros mermeleros de la prensa roja que anda reclamando más medios para seguir regando su hez en mayor medida. También viene la caricatura de Carlín. Veremos hasta dónde puede llegar la histeria progre por el nombramiento de Martha Chávez. 

Por lo pronto, y en respuesta a una pregunta que La Mula colgó en el Facebook, yo solo diría que si me siento mejor teniendo a Martha Chávez defendiendo mis derechos humanos, antes que la CNDDHH y Aprodeh, quienes prefieren preocuparse por los terroristas que tanto daño causaron a nuestra patria.

viernes, 11 de octubre de 2013

El nuevo rol de las ONGs de DDHH


Por: Miguel E. Santillana

Ahora que los grandes casos de corrupción y violación de los DD.HH. durante el fujimorismo ya están llegando a instancias finales, el negocio para las ONGs está en exprimir el tema indígena para entrampar el proceso de inversión en industrias extractivas y paralizar el perverso "neoliberalismo". Salvo el dólar, todo es ilusión. Existen dos frentes de ataque: a) el territorio y la propiedad, y b) la justicia pluricultural.

En el primer tema se tiene como fetiche el Ordenamiento Territorial y la Zonificación Económico Ecológica (OT-ZEE), palabras de moda que se escuchan en todos los paros y movilizaciones del país, pero nadie sabe de qué se trata. El MINAM dice ser el órgano rector en el tema, pero los demás sectores lo ponen en tela de juicio. ¿La cercanía a la Primera Dama será el factor dirimente?

El segundo, se ampara la Constitución de 1993: Artículo 149.- "Ejercicio de la función jurisdiccional por las comunidades campesinas y nativas". Las autoridades de las comunidades campesinas y nativas, con el apoyo de las rondas campesinas, pueden ejercer las funciones jurisdiccionales dentro de su ámbito territorial de conformidad con el derecho consuetudinario, siempre que no violen los derechos fundamentales de la persona. La ley establece las formas de coordinación de dicha jurisdicción especial con los Juzgados de Paz y con las demás instancias del Poder Judicial.

La ronda campesina se crea en la sierra norte para controlar el abigeato (liderados por maestros y activistas de izquierda), aparecen en la sierra y selva centro-sur como organizaciones de autodefensa frente al terrorismo (alianza con el Ejército, control social) y terminan multiplicándose por el territorio nacional supliendo diversas funciones que no eran desarrolladas por otras organizaciones locales ni por el Estado.

La mayor parte de las rondas se articulan como redes que conectan localidades adyacentes en cadenas de autoridad creciente por la que circulan conocimiento, información y consignas. Es una de las pocas organizaciones rurales con capacidad y competencia para imponer sus decisiones y ejercer coerción sobre sus miembros o sobre terceros (azote o castigos corporales frente a los cuales la CNDDHH nunca ha dicho nada). Es por ello que Patria Roja trató de organizar la Central Nacional de Rondas Campesinas del Perú en un evento organizado en el Hotel Crillón en el 2006, que contó con el auspicio del Movimiento Bolivariano chavista (la Defensoría del Pueblo de Beatriz Merino retiró su apoyo cuando este diario denunció el despropósito). Felizmente, fracasaron.

Las rondas obtienen buena parte de su razón de ser y legitimidad de la efectividad probada de sus acciones para combatir el abigeato y resolver pequeños conflictos locales entre los propios campesinos, de manera directa efectiva y a bajo costo. En el ámbito local es policía, fiscal y juez e impone el castigo.

Lo que se busca ahora es que sean la primera línea de ataque contra las inversiones extractivas. Si son parte de la administración de justicia, quiere decir que la Policía y el Ministerio Público deberán responder a sus requerimientos. El caso de la disputa por la tranquera en Conga no es un caso banal. Es la excusa perfecta para que, en respuesta a una demanda ante la CIDH, se imponga este criterio en una sentencia. Todo un cortocircuito que paralizaría todo.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cuentos caviares


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez


Si hay algo que saben hacer bien los caviares es meter floro. Son capos en palabrería cursi con alardes de ciencia aunque no pasen de la mera sensiblería disfrazada de ética. Su argumentación alcanzan niveles de realismo mágico donde entes abstractos como "pueblo" y "Estado" adquieren vida propia y personalidad, viviendo y sufriendo como seres reales que padecen heridas abiertas y necesitan procesos de sanación y reconciliación. La narrativa caviar adopta perfiles de telenovela rosa mezclada con drama hindú, condimentada con efectos de prensa sensacionalista y telenoticiero matinal, incluyendo los infaltables reportajes en vivo y en directo desde la casa de los padres de la víctima acuchillada y descuartizada que claman justicia. El estilo caviar de producción histórica y sociológica sigue exactamente el mismo estilo y las mismas lineas maestras de la martirología social televisiva, pero reformulado como investigación y descubrimiento científico, luego mostrado como necesidad histórica en medio de un activismo ético. El discurso caviar es el de vendedor de sebo de culebra que nos garantiza sanación y cura efectiva con solo comprar el producto, creer en él y seguir su ritual de reparación. No solo sana sino que nos "vivifica" y eleva moralmente.

Luego de haber leído casi dos docenas de artículos alusivos a los diez años del informe de la CVR, he llegado a la conclusión de que la caviarada es en realidad un clan de novelistas dramáticos o charlatanes consumados y expertos vendedores de sebo. Su análisis no se sustenta en la lógica fría y simple, ni en el sentido racional de los hechos sino en la ardiente emocionalidad y en la sensiblería más cándida y barata posible, alimentada de infalibles palabritas dulces convertidas en cliché: justicia, reparación, memoria. Por otro lado, el afán por la celebración es parte del ADN caviar. Su calendario está repleto de fechas símbólicas. Diez años de la CVR obligaban a tirar la casa por la ventana. Era la gran ocasión para mostrar una vez más el "valor histórico" de este "documento fundamental". Soy un mal pensado y no me creo fácilmente ningún cuento. Y menos el supuesto interés de la caviarada por defender la verdad y la justicia. Los superhéroes solo los admito en los cómics. Así que buscaré la verdad yo mismo.

La caviarada pro CVR está enfocada en un solo tema. Este tema puede resumirse con el título "víctimas en busca de justicia", donde la imagen más evocada es la de una anciana andina sosteniendo una foto, la foto de su desaparecido. Para mi el cuento era más bien "Caviares en busca de negocios". La escenografía caviar en la celebración del informe de la CVR no descuidó un solo detalle. El quechua y la música andina fueron elementos obligatorios. Hubo quenas, zampoñas y antaras resonando con tambores en medio del invierno y la garúa limeñas. El espectáculo "artístico cultural" financiado por la MML se completó con una multitud de campesinas especialmente movilizadas desde las alturas de Huanta para darle colorido a la gran ocasión con sus polleras de estreno. Sus renovadas lágrimas dieron el marco especial para que una voz caviar repita frente al micrófono: "mientras no haya reparación no habrá reconciliación". La caviarada nos ha inventado el chistoso concepto de "reparación" como si fuese posible reparar algo después de tanto desastre. La candidez caviar llama "reparación" a actos simbólicos y a efectivo contante y sonante, pero no cualquier monto. Se han indignado por los diez mil soles por cabeza ofrecidos por el gobierno de Alan García. Ellos esperan millones.

La fiesta caviar pro CVR constituyó una auténtica visión idílica. Nunca habíamos visto tanta gente buena reunida por una causa tan noble y -lo que parece más difícil de creer- desinteresadamente. Lo único que me llamaba la atención es que toda esta gente santa reclamaba dinero. ¡Perdón! Reclamaban reparaciones, justicia, sanación y reconciliación. Solo que todo eso se compra con dinero. Y dinero del Estado. Porque da la casualidad (¿casualidad?) de que todas las víctimas buscadas por los equipos de la CVR, y que luego han sido convocadas, organizadas y reunidas por las oenegés son víctimas del Estado. La lista incluye, como ya se ha demostrado en más de una ocasión, terroristas o familiares de terroristas, fiel reflejo de los nombres esparcidos por el "Ojo que llora". Las otras víctimas, las viudas, huérfanos y lisiados por la acción terrorista de dos grupos de izquierda no son del interés de la caviarada. Para ellos esta clase de víctimas no existe, son invisibles, no les motivan ese especial interés humanitario que se despliega ante las víctimas del Estado.

¿Qué motiva hoy a la caviarada? ¿Realmente andan detrás de la verdad, la justicia y la reconciliación nacional? El interés puesto en concluir las recomendaciones de la CVR puede darnos una pista. ¿Qué falta? Aparte de "reparar" a las víctimas hay una tarea fabulosa que las ONGs están desesperadas por iniciar. Se trata de las fosas comunes que el delicado léxico caviar de la CVR define como "Sitios de Entierro". Una vez le escuché decir a un experto en ventas que el arte de vender el producto es más importante que el trabajo puesto en crear el producto. Lo más impresionante que le oí decir fue que muchas veces las cosas se venden solo por la idea que va asociada a ellas. ¿Por qué creen que la venta de agua se ha disparado en la última década? Y concluyó diciendo: "es solo agua". Ahora entiendo por qué el Dr. Pérez Albela se ha hecho millonario vendiendo solo magnesio a punta de floro.

Igualmente la caviarada es experta en el arte de vender sus ideas. Las envuelve con primorosos empaques de dulce sensibilidad pues sabe que a los débiles mentales se les conquista solo por el corazón. El lenguaje caviar no descuida los adjetivos y adverbios para expresar sus ideas. En el informe de la CVR las violaciones de DDHH nunca aparecen dichas así, fríamente. Siempre son "graves violaciones de los derechos humanos". El macabro trabajo de desenterrar cadáveres se muestra como una imprescindible labor humanitaria para dignificar a las víctimas, consolar a sus familiares y darles tranquilidad. La verdad es que cuando leo este informe se me escarapela el cuerpo de tanta insanía y descaro. Disfrazar lo que es un gran negociado de las ONGs como acto humanitario por el bien de las víctimas y de la reconciliación nacional me parece una de las formas más sucias y viles de estafar a los cojudos. ¿Tiene todo esto algún sentido?

La CVR ya ha establecido los objetivos y la metodología de lo que llama "Plan Nacional de Investigaciones Antropológico Forenses". Habla de casi cinco mil fosas identificadas. Hay otros que hablan de 16 mil fosas. ¿Se imaginan cómo les debe estar babeando el hocico a todas estas hienas caviares por empezar a escarbar? Significarían varios cientos de millones de dólares y un negocio garantizado por más de diez años para estas ONGs. Un gran negociado que ellas mismas se aseguraron de introducir en las recomendaciones de la CVR siempre bien camufladas como "acto humanitario". Los gallinazos sin plumas han evolucionado desde que Julio Ramón Ribeyro los describiera finamente en el siglo pasado. Los modernos gallinazos sin plumas son ricos y merodean alrededor de las fosas, buscando hacer negocios a raíz de la tragedia vivida por los peruanos. Están desesperados por firmar contratos con el Estado para empezar a buscar fosas, desenterrar cadáveres, identificar huesos. ¿Y todo para qué? Supuestamente para dignificar a las víctimas. ¿No es dulce?

Eso de identificar a las víctimas y entregarlas a sus familiares suena muy bonito, aunque después de 30 años ya no tiene mucho sentido realmente. No pasa de ser un auténtico cuento caviar y floro de vendedor de sebo. La mayoría de esas fosas tiene más de 25 años y tendrán más cuando sean finalmente halladas y desenterradas, tal vez diez años más. Todo lo que habrá será un montón de huesos desarticulados, desmembrados y entreverados. Si consideramos que cada cuerpo tiene más de 200 huesos, estamos hablando de varios miles de huesos en cada fosa. ¿Alguien cree que es posible identificar cada hueso para saber de quién es? La sola idea se revela estúpida. Pero la irracionalidad no es algo que preocupe a los caviares. Menos cuando hay tantos millones de dólares de por medio. Lo más posible es que luego del negociado, le entreguen a unos familiares de segunda generación, como ya ocurrió, una caja con algunos huesos etiquetados: "Celestino Quispe". Y vaya uno a saber si eso es cierto. Semejante insensatez es vendida por el marketing caviar como "justicia y reparación".

Así que todo este circo caviar en torno al informe de la CVR, con su majadera insistencia en "acatar" sus recomendaciones no pasa de ser un descarado intento de seguir medrado con la tragedia nacional. Para esto las ONGs harán conversatorios, talleres, exposiciones, marchas hasta que el Estado cumpla y contemple en el presupuesto los montos necesarios para las reparaciones y reconciliación. ¿Algún día nos sacaremos de encima a estos modernos gallinazos sin plumas? O seremos tan cojudos de creer en su palabrería.

domingo, 7 de julio de 2013

Ser de Derecha, es de inteligentes!


Por: Elvis Occ

A mitad de clase el Profesor de Criminal Law nos sorprendio con la noticia que se mudaba a NewYork. Era mi primer año en la Escuela de Derecho y esto nos tomó por sorpresa a todos. Sin embargo nos explicó que había recibido una muy buena oferta para trabajar en un bufete de abogados que de haber provenido de alguna otra ciudad de EEUU lo hubiera rechazado. Es que en esa parte del mundo hay dos estados que se destacan del resto porque marcan la pauta en cuanto a la cuestion económica, política y social del país, uno es California y el otro es New York. 

Quizá la comparación sea odiosa pero suele suceder lo mismo en política por estos tiempos. En un extremo tenemos la izquierda y en el otro la derecha que para bien o para mal (la izquierda en este último) marcan la pauta en cuanto a lo politico, economico y social del pais en el que se alojen. Sin embargo en la mente de la gente se ha conseguido implantar esa falsa idea que la izquierda tiene esa "buena oferta" como para mudarse a ese extremo. La derecha ha sido estigmatizada con imágenes, cánticos y teorias negativas. No recuerdo alguna pelicula donde ser un hombre rico o una mujer acaudalada sea simbolo de éxito y bondad, al contrario los malos siempre eran los millonarios.

¿Cuál es la percepción del ciudadano de a pie sobre la izquierda y sobre la derecha? ¿Cuál es la situación de la derecha en Perú? ¿Es malo pertenecer a la derecha y bueno a la izquierda? Hagamos un poco de historia. La postura ideológica de la izquierda se ha nutrido mayormente de los escritos de Karl Marx y Federico Engels acerca del socialismo material y su llamado a la lucha de clases mediante la revolución comunista. Su objetivo final es eliminar la propiedad privada, lo que termina eliminando las clases sociales y por ende desaparece el Estado.

La izquierda lo intentó en URSS, repitiendo el mismo experimento en varios otros países que fueron dominados por su intervención militar, tales como Alemania Oriental, Yugoslavia, Polonia, Rumania, Checoslovaquia, Bulgaria, etc. El socialismo como el comunismo no han tenido éxito. Millones de muertos de hambre y países empobrecidos lo prueban. La historia no miente, son hechos irrefutables. La cereza del pastel es China, que no hace mucho dejó de ser una nación comunista inspirada por Mao Tse-Tung y abrazó el capitalismo. Cuba y Corea del Norte son dos naciones miserables que más parecen caricaturas de país. Venezuela es un ejemplo más cercano de lo que la izquierda puede llegar a conseguir cuando llega al poder.

En nuestro pais hasta hace poco decir soy de derecha era tabú, y hasta lisura. Después de la derrota del terrorismo de izquierdta, el Informe de la Comision de la Verdad y Reconciliacion elevó a la categoria de héroes defensores de los DDHH a las ONGes y personajes de izquierda. Justamente esos que nunca deslindaron con Sendero Luminoso ni MRTA mas sin embargo despotrincaron contra los lacayos de la derecha, osea las FFAA y las FFPP. Pero como el tiempo suele poner todo en su justa dimensión, hoy más jóvenes se identifican con la derecha, que en los 90s.

Ser o pertenecer a la derecha no significa promover ni estar a favor de los golpes de Estado o de la corrupcion, como suele decir la izquierda. Lo que sí se busca es el orden social, respetar la tradición, la estabilidad gubernamental y política, el respeto a los DDHH de todos, el respeto por la propiedad privada como así también la libertad individual, fomentar en la sociedad la importancia de los valores familiares, el respeto a la vida, etc. Como ven, ser de derecha es bueno. Ahora hasta es de inteligentes y gente exitosa como Bill Gates de Microsoft o el supercool creador de Facebook, Mark Zuckerberg. Hoy en la izquierda solo hay amargados viejos "intelectuales" que aun leen la revista rusa Sputnik y hacen del dolor y la necesidad ajena un negocio redondo al frente de sus ONges.

viernes, 28 de junio de 2013

Poder y corrupción en la izquierda


Por Julio Caballero M.

En estos días vemos las maniobras para sacar al aire los trapos sucios de los posibles rivales políticos de Nadine de Humala, nombre apropiado para la esposa del Presidente de todos los peruanos, pues ella está donde está por su matrimonio. Hago este comentario porque toda la corte de la pareja presidencial niega la candidatura de la Sra. De Humala. Sin embargo, cuando el río suena es porque piedras trae. Es mejor avizorar el panorama y considerar todas las posibilidades, ya que en política todo es posible. Especialmente en el Perú, donde muchas cosas ocurren detrás de las cortinas sin que nadie observe a los que realmente montan los escenarios y dictan el guion.

El poder corrompe, eso es conocido. Pero no solo a los gobernantes sino a todos los que valiéndose de sus puestos le sacan provecho a la circunstancia. Después de la segunda línea de mando ya no se tiene control de los servidores públicos que se contrata. Pero además hay otro tipo de corrupción velada que ya no tiene mucho que ver con dinero sino con poder. Mientras la ciudadanía y los medios persiguen la ruta del dinero, nadie persigue la ruta del poder. Aparentemente nadie es consciente de la red caviar PUCP y de ONGs que hace ya una década domina silenciosamente en nuestro país, dirigiendo no solo el poder sino los escándalos mediáticos digitados mediante titulares, columnas, declaraciones y filtraciones muy oportunas de fotos y chuponeos.


La izquierda, consciente de que la corrupción es parte de sí misma, ha venido manejándola de tal manera que ha creado la sensación de que todo lo que está fuera de la izquierda es “lo corrupto”, y todo lo que sea de izquierda es lo “socialmente ético y correcto”. Si el supuesto corrupto no es de izquierda entonces la izquierda arma el debido proceso de escándalo mediático hasta logar apresar a su víctima y refundir el expediente por años. En cambio, si el corrupto es de izquierda entonces se impide cualquier proceso y se desprestigia a sus acusadores sacándoles trapitos viejos al aire. Al final, toda corrupción de izquierda queda en nada. Como hacen los perros, simplemente le echan tierra y lo cubren.


Esto deja claro que el Poder Judicial en el Perú está profundamente influenciado, invadido y hasta digitado por la izquierda a través de la red mafiosa de ONGs. Ninguna sentencia del Perú se expide sin el visto bueno de los inspectores judiciales que pululan en las ONGs, expertas en acudir a la CIDH para salirse con la suya, sabiendo que tienen allí su infiltrado. Esa garantía de poder es la que permite la corrupción al más alto nivel. Fundamentalmente una corrupción blanca que no pasa por un enriquecimiento evidente como el de Toledo, sino por el chantaje, la prebenda con cargos, asesorías, conferencias, viajes y títulos.


Gracias al poder que la izquierda ha acumulado en el entorno judicial y su influencia en el ejecutivo, la corrupción blanca está garantizada. Ellos pueden manejar la cuestión de la reelección buscando las fórmulas más convenientes. Todo es cuestión de conversar.


Permitir la reelección bajo cualquier fórmula es aceptar que somos parte de la corrupción y que debemos convivir con ella como compañera cotidiana. Ya es tiempo de apuntar los reflectores a la corrupción asolapada de la izquierda oenegienta y la mafia caviar PUCP.


sábado, 18 de mayo de 2013

Desmintiendo al progresismo

Tras el fracaso de las ideologías, hoy existe una plaga de fanáticos de causas nobles y justas que, en nombre de sus elevados ideales, ocasionan más estragos que los problemas que pretenden denunciar. Son expertos en montar denuncias ruidosas apelando a métodos que van desde la exageración verbal hasta la violencia física, pasando por una gran variedad de manifestaciones extravagantes y ridículas. Los hay de toda clase, desde los antiracistas hasta los antitaurinos, incluyendo a los excéntricos activistas pro gay, que con tanto escándalo han terminado por despertar en la gente un sentimiento homofóbico nuevo, un rechazo que antes no existía.

En lo personal he mantenido siempre una oposición intransigente a las denuncias de los antiracistas que ven en cada gesto o disposición administrativa un acto de discriminación. Le acaba de ocurrir al cantante Jean Paul Strauss quien por opinar que el video "Agüita de coco" le parece una aberración, ha recibido el ataque de una jauría nacionalista y antiracista, en el que se ha involucrado hasta el mismísimo Ministerio de Cultura, acusando al pobre cantante de ofender a la Amazonía. Si esto no es una estupidez, ya no sé qué puede serlo en este país.

Uno de los flancos más fuertes del progresismo nacional es su lucha antiracista. Están siempre atentos para levantar una denuncia y armar un escandalete que acaba siempre con la crucifixión de algún inocente, quien por lo general termina agachando la cabeza y sometiéndose a la lapidación pública a manos de esta jauría. Hemos tenido casos recientes como el de la playa de Ancón, donde una simple acción de orden, limpieza y seguridad motivó las rápidas denuncias del progresismo acusando el acto como discriminación. 

Antes tuvimos un caso todavía más ridículo. El de un joven andino que salió de un cine en Larcomar y cuando intentó reingresar, la taquillera le pidió su boleto y no le permitió entrar porque no lo tenía. De inmediato el progresismo armó un escándalo solo porque se trataba de un joven indígena. Al grito de "discriminación" condenaron a la taquillera y al cine en pleno. En fin, son muchos los casos montados por esta plaga de activistas antidiscriminación a los que curiosamente nadie les hace frente. Peor aun, hay liberales confusos que terminan apoyándolos.

Hoy tenemos una clara evidencia para taparles la boca a estos escandalosos. Una investigación de World Values Survey muestra el mapa de los países donde hay mayor discriminación. Latinoamérica, y especialmente el Perú, es una de las regiones donde menos discriminación existe. Por si las evidencias reales de nuestra sociedad, donde convivimos tranquilamente con toda clase de razas, no bastara, tenemos ahora una visión neutral y extranjera del panorama. Nosotros no tenemos un problema social de discriminación racial. No lo tenemos. Lo que sí tenemos es un problema de activistas que para justificar su propia existencia (y sus fondos) promueven escándalos mediante campañas de histeria antidiscriminación.

martes, 11 de diciembre de 2012

Tras la farsa de los DDHH


Los derechos humanos se han convertido en un tópico recurrente en la izquierda peruana, en particular entre los agitadores y terroristas que hoy visten de gala para sus ceremonias anuales de premiación. La tristemente célebre Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, más conocida como CNDDHH, antro comunista donde se practica la defensa legal de terroristas y agitadores de izquierda, ha desplegado la alfombra roja en el Salón de los Espejos, no del Palacio de Versalles sino de la Municipalidad de Lima, para entregar sus premios anuales. En esta ocasión han tenido la desfachatez de premiar al emerretista Francisco Soberón y a un joven e irresponsable agitador antiminero que se encargaba de envenenar el ambiente en Cajamarca con mentiras durante el conflicto contra el proyecto Conga.

Pero además no han desperdiciado la ocasión para otorgar una distinción, no se sabe a santo de qué, al padre de un muchacho que murió en una comisaría, luego de protagonizar imprudentes escenas de violencia contra los policías que trataban de arrestarlo. Basta morir en una intervención policial para que el muerto sea limpiado de todo cargo y culpa, convertido en víctima y responsabilizar por todo a la policía. Este el típico perfil manipulador, hipócrita y desvergonzado con que actúan estas agencias comunistas disfrazadas de organizaciones de DDHH. 

La verdadera misión de estas organizaciones comunistas es emplear la fachada de los DDHH para proseguir la misma lucha de siempre contra el Estado peruano. No han cambiado nunca sus metas. Siguen con la intención de destruir la democracia representativa, derribar al gobierno y tomar el poder a través de la agitación social para constituir una dictadura totalitaria de estilo cubano-venezolano. En la mente pervertida de todo izquierdista no ha dejado de existir el concepto de "revolución". No importa cuál sea hoy el discurso, la fachada y el logotipo. Su verdadera naturaleza es la de una organización comunista.

Estas organizaciones (que antes eran partidos y hoy funcionan como ONGs) ya no proclaman abiertamente la lucha armada, pero no han dejado de lado la lucha, es solo que hoy la llaman "lucha social". Al parecer, tras la decepción de Ollanta Humala, han perdido la esperanza de ganar el poder electoralmente y están más dispuestos a hacerlo mediante la violencia social. No siempre están armados como guerrilleros o terroristas. Han reducido la intensidad de su lucha, han cambiado de manuales y hoy actúan bajo la modalidad de agitadores sociales. No disparan balas pero arrojan piedras, no derriban torres de alta tensión pero bloquean carreteras, no dinamitan locales públicos pero los incendian previo saqueo. Los modernos agitadores sociales no le temen a la policía porque la moral de esta ha sido diezmada con amenazas legales impuestas por las ONGs de DDHH.

La izquierda ha sido muy hábil para trasladarle toda la responsabilidad de las muertes al Estado y las fuerzas del orden. Es la izquierda la que provoca los enfrentamientos y se desborda en el vandalismo azuzando a las masas con total irresponsabilidad, buscando adrede la respuesta policial para luego aun enfrentarla incluso a balazos. Cuando los muertos aparecen se acumulan todos en la cuenta del gobierno. Lo mismo hizo la CVR para contabilizar las muertes cargadas al Estado peruano, en una proporción que es casi la mitad de las víctimas totales del terrorismo de izquierda en los 80. 

No hay que bajar la guardia en la tarea de desenmascarar a estas agencias del terror disfrazadas de ONGs de DDHH. Se llenan la boca con los derechos humanos tan solo para defender a los vándalos y agitadores de izquierda, a quienes llaman con harto cinismo "luchadores sociales". Con su discurso de DDHH se oponen a las leyes que tratan de normar el derecho de protesta llamándolas "criminalización de la protesta", como si no fueran efectivamente criminales en los hechos. 

Desde luego, estas ONGs de DDHH nunca condenan la brutal represión que practican los regímenes totalitarios que ellos defienden, como son los casos de Cuba, Venezuela y Ecuador, donde los ciudadanos son arrestados sin juicio y sometidos a tortura o vejámenes inaceptables en un Estado de Derecho, y donde además existen presos políticos, presos de conciencia y numerosos auto exiliados que tuvieron que huir de su patria para salvar sus vidas, aunque han perdido sus propiedades a manos del tirano de turno.

No caigamos pues en la inocencia de creer que estas ONGs de DDHH son realmente lo que aparentan. En los hechos son agencias comunistas cuya única misión es proseguir la lucha armada por otros medios. Se han adueñado del discurso del los derechos y del medio ambiente para usarlos a su conveniencia. Pero son, sin ninguna duda, agencias legales de la izquierda violentista para la protección de agitadores y terroristas.


sábado, 1 de diciembre de 2012

La verdad sobre el cuento rojo de las esterilizaciones forzadas


Por María Cecilia Villegas
Fuente: Correo


Las mal llamadas "esterilizaciones forzadas" vuelven a escena con innegable carga política. Contribuyen opinólogos, activistas y periodistas que abordan el tema con absoluta desinformación y ligereza. Jorge Bruce ha sostenido: "Está demostrado fehacientemente que se trató de una política sistemática de esterilización forzada". ¿Alguna autoridad judicial lo ha declarado así? Monseñor Bambarén dijo recientemente :"En la selva desaparecieron etnias pequeñas a raíz de las esterilizaciones". ¿Qué etnia ha desaparecido? Quienes en la campaña del 2011 denunciaron "300,000 esterilizaciones forzadas", hoy sostienen que son 1500 y solo 150 probadas.

El MINSA implementó el Programa de Salud Reproductiva y Planificación Familiar entre 1996-2000. El programa proveía gratuitamente métodos anticonceptivos a 850,000 familias al año. En 1997 se realizaron 109,000 AQV (ligaduras), representando el 13% del total de métodos usados. El 33.6% de las mujeres atendidas usaba inyecciones Depo-Provera, 20% píldora, 16% DIU (TdeCobre) y 12% condones. En 1998 el uso de Depo-Provera aumentó a 40%, la píldora a 24%, y los condones a 14%, mientras que AQV cayó a 3% del total.

¿De qué "política pública de esterilización forzada" hablan si en el año que más AQV se realizaron estas representaron el 13% de todos los métodos elegidos por las mujeres? Más aun, de acuerdo con la ENDES 2000, el 81% de las mujeres que se sometieron a una AQV estaban satisfechas con su decisión. El 94.4% de la población rural declaró saber que era un método permanente.

El programa incrementó el acceso a los servicios de salud reproductiva. Como resultado, el uso de métodos modernos aumentó de 31% en 1992 a 51% en el 2000, la mortalidad materna se redujo de 265x100,000 en 1996 a 185 en 2000 y la mortalidad infantil de 43 x1000 en 1996 a 33 en 2000.

La Defensoría investigó el programa -emitiendo 4 informes- y encontró irregularidades en su implementación. Entre ellas, fallas de métodos anticonceptivos, consentimientos firmados en formato distinto al establecido por ley, ausencia del periodo de reflexión en AQV, maltrato del personal médico, fallecimiento y AQV sin consentimiento. El Informe 69 (2002) analizó 773 quejas, 35 por esterilizaciones sin consentimiento entre 1996-2000 (10 declaradas infundadas). Además, investigaron 26 quejas por esterilizaciones sin consentimiento ocurridas en el 2001 y 2002 después de cancelado el programa. ¿Esto significa que en el gobierno de Toledo también hubo una política pública de esterilización forzada?

El objetivo del programa fue mejorar las condiciones de salud en los segmentos marginados de la sociedad, dándosele énfasis a la población de la sierra por la desigualdad que existía en el acceso a los servicios de salud y en los indicadores. Ocurrieron 18 muertes y cerca de 150 casos donde médicos irresponsables realizaron AQV sin consentimiento. Estos representan el 0.05% del total de las AQV realizadas. Estos casos son inaceptables y los médicos responsables fueron llevados a la justicia. Ninguna mujer puede ser obligada a hacer nada contra su voluntad, ni a esterilizarse, ni a tener un hijo ni a abortar. Quien lo haga debe ser juzgado y condenado.

Aquí muestro evidencia de los resultados de una política pública. Es así como estas deben decidirse y evaluarse. Estamos plagados de mediocres opinólogos con ínfulas de experticia en políticas públicas, de políticos y activistas irresponsables que utilizan el dolor de las familias afectadas. Estamos acostumbrados a la mediocridad y la mentira, esa es la mayor lacra del Perú.



viernes, 30 de noviembre de 2012

El terrorismo del siglo XXI


Las reacciones contra el terrorismo parecen resucitar las imágenes de Sendero Luminoso y de la década de los 80. Tanto el mensaje como el accionar van dirigidos a combatir aquel monstruo del pasado, lo cual es un error de principio. Esta clase de fenómenos jamás vuelven a repetirse. Al menos nunca de la misma forma. Así como el socialismo del siglo XXI es algo completamente diferente del que existió antes de la caída del muro de Berlín, el terrorismo del siglo XXI tiene un nuevo rostro. Al igual que el socialismo descafeinado de Chávez, hoy tenemos un terrorismo light. No pensemos pues que vamos a combatir al Sendero Luminoso de los 80.

El mensaje de Movadef es la amnistía general y la liberación de sus líderes. Los senderistas saben perfectamente que han sido derrotados en todos los frentes. Peor aún, ya son conocidos y hay muchos que les tienen cuentas pendientes. De modo que ya no pretenden comenzar de nuevo. Creer que estos líderes que recuperan su libertad retomarán las acciones de hace 30 años no es factible. El mundo es otro. Incluso el mundo ya era otro del que se imaginaban estos alienados cuando iniciaron sus acciones en 1980. Creyeron que serían capaces de detener la historia y retener el comunismo. Pero saben que eso ya fue. 

Lo que tenemos hoy en el escenario es algo completamente diferente. La izquierda lunática de los 70 que dio origen al terrorismo de SL empeñada en el asalto al poder con guerra popular ha dejado de existir. Sus sobrevivientes apenas se ríen de aquellos tiempos. Hoy son connotados asesores del gobierno y lúcidos comentaristas de los medios. Ya hemos visto a Carlos Tapia comentando risueñamente sus crímenes de antaño como si fueran travesuras de la juventud. Sin embargo no han dejado de aprovechar la aparición de Movadef para apoyar la histeria colectiva "contra el terrorismo" buscando que todos los reflectores apunten hacia ellos. Se suman a la "lucha contra el terrorismo". ¿Cuál terrorismo?

No nos equivoquemos de enemigo. Hoy no existe terrorismo. Los remanentes del VRAE protegen la ruta de la coca y son más bien bandoleros del narcotráfico. Ellos no quieren tomar el poder para instalar una dictadura del proletariado. Solo quieren que los "dejen trabajar". Esto no significa que hayan dejado de existir los utópicos y delirantes de la izquierda, aquellos que pasan por la lobotomía ideológica, igual que aquellos que canalizan sus odios y fracasos personales para hacerse "luchadores sociales". Los hay. Pero el programa ya no es el mismo. Los planes de asaltar el poder mediante las armas reposan en el basurero. El terrorismo ya no es una opción. No nos distraigamos mirando hacia otro lado.

Los planes de la izquierda obviamente siguen siendo tomar el poder, pero no por la lucha armada sino a través del copamiento del Estado mediante la infiltración de sus estamentos con sus cuadros, y otros métodos legalistas. Ciertamente la lucha contra sus enemigos ideológicos (el capital, las empresas, la derecha liberal) no ha abandonado la violencia del todo, pero esta es de menor intensidad, limitada al boicot, el sabotaje, las marchas, los paros con tomas de carreteras y otras formas de agitación social disfrazada de "conflicto social" y de reclamo popular. No miremos hacia otro lado.

Movadef no pasa de ser un grupo orientado a la liberación de los líderes senderistas. Son una especie de ONG de DDHH que reclama por una amnistía general. No tienen ningún otro discurso. No han hecho planteamientos políticos. Se dedican a defender a sus líderes, y es parte de su tarea negar el terrorismo. Pero en esta tarea no están solos. También la CVR trata con mucha deferencia y hartas dosis de comprensión sociológica los sucesos del "conflicto armado interno". La CVR no califica de terroristas a los senderistas. Apenas dice que sus acciones "llegaron a adquirir potencialidades terroristas". Así que los chicos del Movadef no están haciendo más que repetir el informe de la CVR. No han negado las muertes pero han dicho que son bajas de guerra como las hay en todo "conflicto armado". Igual que la CVR afirman que sus acciones se originaron en las condiciones de pobreza y miseria del pueblo. O sea, eran luchadores sociales que buscaban justicia social. Tienen el informe de la CVR como sustento. 

Como vemos, el enemigo no es Movadef. El enemigo sigue siendo el mismo de siempre: la izquierda. Es la izquierda peruana que en su momento parió a Sendero Luminoso y que luego engendró a la CVR. Nada es más necesario para la izquierda que atizar el fuego de la "lucha contra el terrorismo". Se han ofrecido a dar la "lucha ideológica". ¿Cómo piensan dar la lucha ideológica si ellos son los que han elaborado el informe de la CVR que es el sustento de Movadef? ¿De qué van a discutir en esa lucha ideológica? ¿Como antaño debatirán en torno a las confrontaciones entre Marx y Bakunin o del revisionismo de Kerenski? ¿Seguirán recitando de memoria los versículos de Mariátegui? ¿Maldecirán a coro el imperialismo yanki? Es jocoso escuchar a la izquierda decir que van a enfrentar ideológicamente con los alucinados chicos del Movadef. Prefiero ver un pleito de locos entre los pabellones de Larco Herrera.

Mientras nos distraen con estupideces como el "enfrentamiento ideológico" al Movadef, los verdaderos enemigos de la democracia y del Estado de Derecho asumen sus posiciones en los órganos del Estado, fortalecen sus ONGs, incrementan sus órganos de prensa y propaganda, amedrentan jueces y fiscales, multiplican sus organizaciones de base, montan psicosociales y salen a las calles. El terrorismo que emergió de la izquierda en el siglo pasado hoy tiene un nuevo rostro. No dispara balas sino mentiras. No asesina pero desprestigia a las personas que pone en su mira. No se vale de bombas sino de audios malhabidos, sus combatientes siguen en el anonimato pero se valen de periodistas que se ocultan tras la libertad de prensa y la libertad de expresion, del mismo modo en que las ONGS manipulan los DDHH para defender a los terroristas y perseguir a los militares. El terrorismo del siglo XXI tiene un nuevo rostro. Es un disfraz legal.