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martes, 27 de junio de 2023

El momento en que se jodió el Perú


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Cuando las nuevas generaciones pregunten cuándo se jodió el Perú, muéstrenles esta fotografía de la traición de PPK, entregando su alma al Diablo para poder ser presidente a cualquier precio. Esta imagen muestra la fase final de la feroz campaña contra Keiko montada por la izquierda en el 2016. Ellos no hacían campaña por Verónika Mendoza sino contra Keiko. La consigna de la mafia caviar era impedir a toda costa el triunfo de Keiko.

Este domingo, Christian Hudtwalcker tuvo la hidalguía de exhibir el fraude mediático perpetrado por la mafia en aquella campaña electoral. Demostró que no existen pruebas ni audios en los que se escuche decir a nadie que Keiko le había entregado $15 millones de dólares a Joaquín Ramírez para que los lavara. Algo que cualquier persona sensata con dos dedos de frente percibe de inmediato como una patraña burda y hasta estúpida. Ningún mafioso anda por allí contándole a cualquier pobrediablo sus fechorías. Y el autor de ese dicho era un auténtico pobrediablo, un reciclador de los barrios latinos de Miami, contratado por la mafia para montar un psicosocial destinado a calumniar a Keiko haciéndola pasar como narcotraficante "investigada por la DEA", en un "informe especial" de Cuarto Poder, el domingo anterior a las elecciones, cuando las encuestas colocaban a Keiko 5 puntos por encima de PPK. La mafia caviar estaba desesperada. 

Todo estaba preparado para montar la campaña "Narcoestado". Al día siguiente las cloacas de izquierda ya tenían lista sus pancartas de "No al narcoestado". Las sectas anti Keiko alistaron sus marchas fascistas una vez más con el nuevo eslogan. Poco antes, la izquierda ya se había ocupado de contratar al lobista PPK para que sea parte del andamiaje mafioso, encaramado en el poder bajo los auspicios de Ollanta Humala y Odebrecht, a cambio de la banda presidencial.   

Eran los días gloriosos de la mafia brasileña, aliada estrecha de la mafia caviar y de sus oenegés, cuando Odebrecht tenía bajo su planilla de la Caja 2 a periodistas, medios, políticos, ministros, al presidente y a la alcaldesa de Lima. El dinero sucio fluia sin control desde la campaña del 2011, cuando Favre y Lula se encargaron de montar al muñeco Ollanta Humala y hacerle ganar la carrera, para luego financiar la millonaria campaña contra la revocatoria de Susana Villarán y luego su segunda postulación a la alcaldía. Ya nadie se acuerda de los periodistas que en esos días defendían a capa y espada a Nadine y Susana. Una de ellas acabó siendo asesora de PPK en su campaña contra Keiko. En medio de ese ambiente mafioso y enrarecido de una izquierda corrupta, en la campaña del 2016 los dos candidatos de derecha (Keiko y PPK) pasaron cómodamente a la segunda vuelta, donde Keiko llevaba la ventaja. Entonces sonaron las alarmas en los cuarteles de la mafia. 

El final de la historia ya lo conocemos todos: la mafia se compró a PPK y montaron sin descaro el psicosocial de "Keiko investigada por la DEA". El domingo siguiente PPK ganó por un puñado de votos y garantizó la continuidad de la mafia en el Estado, recibiendo casi sin cambios el legado de Ollanta Humala. Hasta nombró al mismo ministro de Educación, el afamado Jaime Saavedra, engreído de la caviarada. No solo eso, sino que pese a saber que Keiko tenía mayoría absoluta en el Congreso, no pudo hacer un pacto con ella para garantizar una buena gobernabilidad, porque ya tenía un compromiso firmado con la mafia. Por el contrario, se negó a conversar con ella y empezó a ejecutar el plan de guerra política total contra el fujimorismo, que sería luego llevado a cabo por Vizcarra y toda la maquinaria de la mafia.

Así fue como el Perú cayó en el pozo séptico, luego de una guerra sucia y sin cuartel para destruir al fujimorismo y al Apra, negarle su inscripción al PPC, liquidar a la clase política prohibiendo la reelección, destruir a los partidos con reformas nefastas que les quitaban su autonomía para hacerlos dependientes del Estado (y del poder) y eliminando sus liderazgos naturales con el cuento de la "democratización de los partidos". Y todo eso en aras de "la lucha contra la corrupción". El resultado fue el Congreso que hoy tenemos y el triunfo del analfabeto y ladrón en banda Pedro Castillo. 

Toda esta triste historia nos deja como moraleja lo fácil que es engañar a la gente montando un falso psicosocial. Cuando tienes un pueblo de gente ignorante y carente de pensamiento crítico, es muy fácil montar mitos y mentiras porque esta gente se lo cree todo. ¿Alguien podría enumerar la cantidad de mitos y mentiras que la izquierda ha montado contra Alberto Fujimori y Keiko? No solo por memes en las redes sino por falsos reportajes de prensa, notas tendenciosas en los diarios, campañas de difamación de las oenegés y otras organizaciones creadas por la mafia. Y lo pueden hacer porque tienen dinero. Reciben millonarios aportes anuales desde el extranjero sin que nadie los fiscalice, Mientras que los partidos han sido liquidados, las oenegés han tomado el poder.

martes, 9 de enero de 2018

La reconciliación imposible


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez
Fuente: La Fuerza 

Es claro que el gobierno de PPK trata de enmascarar el indulto concedido al ex presidente Alberto Fujimori, como un primer paso en el camino hacia la reconciliación nacional. Se trata de una maniobra política que no tiene sustento en la realidad de sus actos. Mientras dicen una cosa, hacen otra. Si este hubiese sido el primer acto de su gobierno, las cosas hubieran sido mucho más fáciles y manejables. Pero ahora todo huele a mentira, incluso el discurso de la reconciliación.

Es un hecho que la reconciliación nacional nunca fue de interés para este gobierno, y menos aun cuando PPK le debe enteramente su magro triunfo electoral al antifujimorismo. Por eso mismo siempre fue un rehén del antifujimorismo.

En todo este tiempo PPK jamás dio muestras de interesarse por el diálogo y la reconciliación. Por el contrario, prefirió la soledad y el autismo, mostrándose parco en las únicas dos ocasiones en que dialogó con la lideresa de la oposición, una a instancias del cardenal y la otra por iniciativa de la propia Keiko Fujimori.

Además, PPK nunca dio señales claras de estar a favor del indulto a Fujimori. El tema era permanentemente manoseado por la prensa y PPK se limitaba a decir que era un asunto médico. Su postura anterior fue pedirle al Congreso una ley que permita cumplir penas en el domicilio, aclarando que no podía ser una ley con nombre propio, cuando él mismo estaba proponiéndolo como una solución al caso de Alberto Fujimori.

Las evidencias confirman que el indulto fue producto de un acuerdo urdido por PPK para salvarse de la vacancia. Todo encaja. De modo que el indulto no ha sido en realidad producto de un diálogo abierto, de una política de Estado, de un plan de gobierno ni nada que se le parezca. Ha sido un manotazo de ahogado.

Lo que vemos ahora es una maniobra desesperada de rescate de la credibilidad presidencial y una operación de soldadura para asegurar la flotabilidad del gobierno. Sin embargo, es obvio que el gobierno y sus partidarios carecen de una partitura. Las declaraciones de unos y otros solo exhiben el caos por el que atraviesa el régimen. No hay uniformidad de criterios. Para colmo, ni siquiera dan muestras de estar en el camino sincero de una política de reconciliación. No tienen nada.

Los principales voceros del régimen siguen echando gasolina a la hoguera cada vez que hablan de la supuesta reconciliación. No ha habido un cambio de actitud ni de discurso en Mercedes Araoz ni en Juan Sheput, por ejemplo. Ellos siguen sobre la base de validar las posiciones de la CVR y la sentencia de Fujimori, que son los dos instrumentos que encendieron la hoguera que hoy divide al país.

Si Mercedes Araoz piensa como se ha expresado en su reciente columna de El Comercio, pues debió tener la entereza de renunciar al cargo de presidenta de la PCM, apenas se enteró del indulto, que a todas luces fue por medio de la prensa. Al quedarse en el cargo, tal vez urgida por el propio presidente, debió convocar a gente pensante con cabeza fría que los ayude a diseñar rápidamente una política de paz y reconciliación en el país, algo que no es fácil ni se puede improvisar.

Pero en realidad no hay nada de nada. Este gobierno sigue trastabillando sin brújula ni timón. Todo lo que vemos es improvisación y discurso hueco. No se puede hablar de reconciliación con el informe de la CVR en la mano, ni aplaudiendo la sentencia de Alberto Fujimori, que son los dos instrumentos de venganza de la caviarada. No se puede seguir con esa farsa de pedirle a Fujimori que se arrodille y pida perdón a las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos cuando está demostrado que él no tiene ninguna relación con esos crímenes y que estos fueron, además, improvisados.

La Cantuta fue un acto demencial de militares borrachos, liderados por un inestable Martín Rivas que nunca siguió órdenes de nadie. Y eso se evidencia en la cadena de acciones improvisadas y torpes que ejecutaron. Barrios Altos fue ejecutado por un grupo de militares que quisieron vengar a sus compañeros, asesinados en el bus de los Húsares de Junín dinamitado por SL en una calle céntrica. Ninguno de estos actos fue ordenado por instancia alguna del gobierno de Fujimori, que jamás tuvo como estrategia antisubversiva este tipo de acciones. Cargarle la responsabilidad de tales crímenes a Fujimori fue una felonía jurídica que no se puede seguir avalando. 

De manera que no se puede hablar de reconciliación si a nadie le interesa colocar la verdad sobre la mesa, en primer lugar, y prefieren en cambio seguir validando los mitos y mentiras montados por la élite caviar en venganza contra Alberto Fujimori. No se puede hablar de reconciliación con mentiras y venganzas. No se puede exigir la humillación de Fujimori ante las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos como requisito previo para una reconciliación. Ese no es el camino de la reconciliación.

Si este gobierno quiere sobrevivir, le conviene emprender un diálogo verdadero y tomarse en serio la reconciliación, no como una simple mascarada para tontos. Ya que han nombrado a este año como “Año del Diálogo” pues que empiecen a practicarlo. Queremos ver un plan de diálogo, pero con las personas adecuadas. No nos interesa que vuelvan a mecernos con el circo del diálogo habitual, convocando a los partidos a palacio para tomarse una foto, y mucho menos perdiendo el tiempo con ese adefesio del Acuerdo Nacional que inventó Toledo para salvar su cuello.

Empecemos el diálogo pero dejando las mentiras de lado. Es decir, arrojando a la basura el informe de la CVR y dejando en claro que el juicio de Fujimori fue una felonía legal. Solo después de ese primer paso podemos empezar el diálogo.

miércoles, 3 de enero de 2018

2018: Año de la descaviarización del Perú


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hoy acabaron formalmente las vacaciones de fin de año y empezamos el 2018 con un nuevo panorama político. El indulto de Alberto Fujimori les ha caído como agua bendita al demonio a todos los sectores de la izquierda patológica infecto contagiosa. Al punto que muchos han empezado a renunciar de sus cargos en el aparato del Estado, desde ministros hasta chupes de última categoría. Y nos hemos topado con cada sorpresa al ver las sabandijas que estaban chupando la teta del Estado solo por ser progres y nakos.

Claro que la mayoría de caviares y progres seguirán bien prendidos de la mamadera. A esos habrá que echarlos. Principalmente de los ministerios de Educación y de Justicia, que son los dos buques insignia de la izquierda hace 17 años, cuando fueron tomados por Diego García Sayán y Nicolás Lynch. Allí empezaron las curiosas reformas destinadas por un lado a favorecer terroristas o a sus familiares, y por el otro, a cambiar la historia para educar a la juventud en el pensamiento CVR, para acabar finalmente imponiendo la ideología igualitarista desde la escuela.

Con el indulto a Fujimori, el presidente PPK pasó a la condición de apestado para los sectores progres y caviares, que ya le han quitado todo su respaldo para correr a meterse en la trinchera de la oposición. Lo mismo pasa con los demás partidos políticos que prefieren la pose y el gesto correctos, y han preferido distanciarse del gobierno criticando el indulto a Fujimori. Habrá que ver con quién termina gobernando PPK. En todo caso no puede ser peor que cuando estaba la caviarada.

La tarea principal de los enajenados de izquierda será tratar de traerse abajo el indulto mediante sus clásicos lloriqueos ante las instancias internacionales. Frente a esto, el gobierno, a través de su presidenta de la PCM, Mercédez Araoz, ha respondido con suficiente firmeza que aunque la CIDH chille y patalee prevalecerá nuestra Constitución, que le permite al presidente indultar sin dar explicaciones a nadie. Así que ya pueden los rojos, progres, caviares y demás hueveras de la izquierda infecto contagiosa juvenil ir poniendo sus barbas en remojo.

Por su parte el fujimorismo sufre también un terremoto interno con la salida de Alberto Fujimori. Es difícil vaticinar lo que puede suceder, y no soy de los opinólogos que gustan hacer de videntes políticos, anticipando escenarios que solo caben en las alucinaciones de un ayahuasquero. Habrá que ver qué ocurre en la tienda naranja, pero de que la naranja está partida, lo está.

Así pues el panorama se presenta bastante interesante. Habrá que ser optimista. Además hay motivos para estarlo, pues este año perece ser el inicio de la descaviarización del Estado. Si tuviéramos una verdadera dirigencia política de derecha, lo que cabría hacer es empezar a derribar los mitos y mentiras que la izquierda ha venido generando y repitiendo durante todo este tiempo sin que nadie les responda. 

La dictadura caviar ha resultado la más larga de la historia moderna, pues ha durado 17 años. Tiempo que supera con creces a la última dictadura militar que en sus 12 años le causó un daño enorme al país. Ahora, tras 17 años de mentiras regadas por progres y caviares, ha terminado infectando el cerebro de los jóvenes, ya no con su nefasto anti imperialismo, marxismo, pensamiento Gonzalo y demás estupideces propias de la izquierda fracasada, sino con un patológico antifujimorismo militante hecho de embustes y cuentos de terror sobre los 90. Habrá que ver de qué manera se revierte toda esa sucia manipulación de la verdad. Hay que hacerlo. Resulta patético ver marchar a tantos jóvenes incautos cacareando consignas bobas, sin darse cuenta de que han sido vilmente engañados por la izquierda, una vez más.

Por nuestra parte, seguiremos en la lucha diaria en contra de las mentiras y de los peligros que se ciernen contra la libertad individual y comercial. Buen año para todos.

martes, 26 de diciembre de 2017

La pataleta progresista tras el indulto del Chino


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Y como no podía ser de otra forma, todos los pabellones del manicomio de izquierda salieron a las calles a protestar contra el indulto de Fujimori. Y como también es normal en estos casos, el mayor contingente de perturbados, desadaptados y gritones estuvo conformado por huestes universitarias, es decir, los típicos pulpines que siempre se prestan a ser los tontos útiles de la izquierda. 

Ya es una costumbre histórica que la izquierda reclute a sus zombies en las universidades, ya sea porque los jóvenes viven en la ignorancia y son fáciles de engañar, o porque tienen una vía de escape a sus frustraciones y amarguras existenciales. El hecho es que la izquierda siempre cuenta con el apoyo entusiasta de la juventud universitaria. Hasta los terroristas salían de las universidades. 

Resulta un espectáculo patético ver a tanto pulpín que no sabe nada sobre los 90, gritando consignas mientras sacude el puño en alto, como si se masturbaran la mente. Estos chicos solo conocen los mitos y mentiras propalados por la izquierda en las aulas, utilizando como Biblia de adoctrinamiento el informe de la CVR, especialmente en los cursitos de sociales. Luego se han especializado con los memes que abundan en las redes sociales basura, donde proliferan los enfermos de izquierda infantil. Los jóvenes, en su mayoría, han sido adiestrados en el arte de odiar a Fujimori mostrándole su foto mientras les narran historias de terror. Es una lástima leer sus comentarios y respuestas afirmando sandeces con total convicción. Son un caso perdido.

Por su parte la prensa no se queda atrás. En especial los medios del grupo El Comercio, como América TV y Canal N, convertidos en plataforma anti indulto, donde desfilan todos los líderes de izquierda, desde las oenegés pro terrucas más impresentables, como Gloria Cano y Ronald Gamarra, hasta las infaltables Marisa Glave e Indira Huilca, a quienes llaman Pinky y Cerebro en las redes. En añadidura, estos canales así como el propio diario El Comercio, han emprendido una campaña de "memoria" donde solo se recuerdan los supuestos "crímenes de Fujimori". En lugar de jugar un rol más responsable en aras de la paz social, están alentando las marchas callejeras y el vandalismo. Nunca fue más nauseabundo el rol de la prensa basura, francamente.

Luego tenemos a los muertos vivientes, los espíritus aparecidos que salen de sus sarcófagos y escondrijos para aprovechar el pánico y soltar su opinión. En esa categoría están Popy Olivera, Julio Guzmán y el virrey Alfredo Barnechea, quien salió posando con una foto de Belaunde al fondo y un gesto de prócer de la patria para decir que estaba de acuerdo pero que no estaba de acuerdo.

Por último tenemos al mismo PPK que salió anoche con rostro compungido para dar un mensaje más enredado que sus negociados. Siempre dijo que no indultaría a Fujimori porque fue su compromiso firmado con la izquierda para salir elegido, pero luego firmó el indulto porque fue su compromiso con el fujimorismo para quedarse en el cargo. Así es la vida. A lo hecho, pecho. Lástima que haya tenido que refugiarse en un informe médico en vez de asumir personalmente la responsabilidad plena.

El debate jurídico sobre el indulto es ocioso. Es puro bla bla bla. Recursos desesperados de una izquierda patética, enfermiza, patológica, pervertida y fracasada. Lo bueno de todo es que al fin el gobierno parece que quedará librado de caviares porque han empezado a renunciar. Ya es un hecho que PPK tendrá que recomponer su gabinete y es de esperar que no haya un solo caviar. Ya era hora de desinfectar el Estado de tanto parásito progrecaviar. Todo indica que el 2018 será mejor.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Un desastre llamado PPK


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Y tal como se advirtió, el Perú está hoy gobernado por un hombre totalmente devaluado. Ha sobrevivido a la vacancia pero a costa de su credibilidad. Es como un pato que esquivó la bala pero ya no puede volar y camina rengo. Lo peor es que PPK vive en un mundo paralelo. Ignora su realidad. Está convencido de los cuentos que le cuentan sus asesores. En su último mensaje dio las gracias por la confianza depositada en él. ¿Cuál confianza? ¿Acaso no sabe que solo su partido votó contra la vacancia? Debería ser consciente de que la abstención de otros grupos no fue ningún endoso de confianza sino un canje de favores. ¿En qué planeta vive PPK?

El presidente Kuczynski llega a decir en su mensaje que "la democracia se ha salvado". Eso indica que no vive en la realidad. Solo cree lo que le cuentan sus asesores, es decir, que el malvado fujimorismo quiere dar un golpe de Estado. No es consciente de sus propias mentiras, del efecto de su permanente negativa a responder, de su situación política inestable, de su fragilidad y soledad como gobernante, de su imagen devaluada, etc. Se cree un príncipe galopando en un caballo blanco al rescate de la democracia atacada por los malvados fujimoristas. Es lo que le dicen sus ayayeros y bufones de palacio, como Rosa María Palacios. Su trabajo de asesoría consiste en envenenar a PPK todos los días con una dosis de antifujimorismo.

También ha dicho PPK que va a hacer una "profunda reflexión" sobre estos meses de gestión. Todo será inútil si no cambia de consejeros. Mientras siga oyendo a esta gente que le habla de "golpe de Estado" y lo predispone a enfrentar a Keiko como enemiga, nada cambiará. Ha hablado de cambios drásticos y de reconciliación.Pero la verdad es que todo eso suena a pura retórica. Por momentos daba la impresión de que estaba haciendo promesas de campaña electoral. Si quiere hacer un cambio, PPK tiene que despedir a esos asesores que lo han llevado por el camino de la confrontación. 

A las personas se les conoce por lo que hacen, más que por lo que dicen. Las personas no cambian, y menos a la edad de PPK. Nada distinto se puede esperar de él, y menos aun si permanece rodeado por las mismas personas. Agárrense porque los tres años y medio que faltan serán peores de lo que ya vimos. Ya hay apuestas sobre el tamaño del déficit que nos dejará este gobierno. Por lo menos ya nos endeudó bastante. ¿Qué puede cambiar PPK?

Lo que parece inminente es un cambio de gabinete. No sería nada raro que PPK siga los consejos de su nube de allegados, nombrando a Pedro Cateriano como presidente de la PCM. Se ha voceado incluso a Daniel Abugattás. A estas alturas no me sorprendería que llame a Julio Arbizu como ministro de Justicia y a Jason Day como ministro de Cultura. Así andan las cosas en el mundo de PPK. Para eso es que dieron su "voto de conciencia" quienes prefirieron sus prebendas antes que el destino del país.

viernes, 22 de diciembre de 2017

PPK se salva de la vacancia pero igual pierde


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Lo que hemos visto ayer durante la maratónica sesión del Congreso en que se desarrolló el debate por la vacancia del presidente Kuczynski, es la política en estado puro. Es decir, el juego de intereses de grupo y apetitos personales por el poder. Nada más que eso es la política. 

También hemos podido ver en funcionamiento la tan vapuleada institucionalidad democrática. Pese a la cantidad de bobos que salieron a hablar de "golpe", incluyendo el presidente y su abogado, todo lo que se ha visto ayer son los mecanismos básicos de la democracia. Claro que si hubiera ganado la vacancia, en estos momentos tendríamos las calles repletas de esos payasos fascistas que se llenan la boca hablando de la defensa de la institucionalidad democrática, pero que solo respetan los resultados que a ellos les gusta. 

Lo que hemos visto ayer ha sido el pulseo de poderes políticos dentro del juego democrático. Solo los tontos hablan de lucha contra la corrupción o defensa de la democracia. Hay que separar el discurso de la realidad. La gente suele decir cualquier cosa para ocultar sus intenciones. No caigamos en la trampa de la retórica. A nadie le interesa luchar contra la corrupción. Todos los grupos políticos están salpicados por la corrupción de una u otra manera. Aquellos que salen a gritar "caiga quien caiga" al final terminan negociando su voto. Todo lo que prima son intereses o, finalmente, odios.

El presidente Kuczynski al final ha sido salvado por el propio fujimorismo, ya que una facción decidió cambiar su voto, según dicen por órdenes del mismo Alberto Fujimori, pero en todo caso comandados por Kenji. Esto revela pues que PPK está dispuesto a todo por no ser vacado, incluso a llegar a la indignidad de negociar la libertad de un preso. Con esto queda claro que PPK aparte de ser un aprovechado lobbista que roza la corrupción, también es un miserable. Ha terminado al mismo nivel que los secuestradores que te llaman para pedirte un rescate para liberar a su víctima. No hay mejor prueba de que Alberto Fujimori es un preso político.

Queda claro también que PPK no ha podido demostrar ser inocente de los cargos que se le imputan. Se ha salvado de la vacancia no por ser inocente sino porque supo negociar y chantajear a los grupos políticos, y a ciertos personajes sinuosos que habrá que poner en el lente del microscopio para saber qué clase de sabandijas son. Desde luego, tampoco nos vamos a tragar los cuentos que profieren los payasos disfrazados de luchadores anticorrupción. Todos esos peleles que, como Yonhy Lescano, se pasan la vida posando como luchadores anticorrupción, han perdido la oportunidad de probarlo. Al final no son más que aprovechados y corruptos de poca monta.

Para ser francos, ha sido el fujimorismo el que ha dado una lección de democracia al respetar la Constitución y acatar el resultado del voto. Eso es la democracia: respeto a la ley, defensa de principios, denuncias, mociones, debates, acomodos, reacomodos, votación y respeto a los resultados. En cambio PPK acabó siendo el verdadero golpista al amenazar con hacer renunciar a sus vicepresidentes si lo vacan, incumpliendo claramente el mandato constitucional. Este chantaje es el que finalmente inclinó la balanza y cambió las intenciones de varios grupos, como Nuevo Perú, que al no tener nada que negociar o ganar, optaron por reafirmar sus odios al fujimorismo. 

El resultado final es que tenemos a un presidente magullado y con serias sospechas de corrupción, que no se han despejado por el voto de anoche. Todavía pesará sobre el la investigación fiscal. Es decir, tenemos de presidente a un político "investigado por la Fiscalía" y "denunciado por corrupción", como gustan decir los progres y caviares cuando se trata de sus enemigos políticos. Pero además de eso, tenemos un presidente que ha tenido la indecencia de chantajear al fujimorismo con la libertad de su líder histórico a cambio de sus votos.

Es lo que hay. Lo demás es cuento y poesía.

sábado, 16 de diciembre de 2017

PPK y las claves de un fracaso político


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

A estas alturas ya es impensable la continuidad de Pedro Pablo Kuczynski en el cargo de presidente de la República. Su situación política es insostenible. Al margen de los alcances legales de sus operaciones financieras en detalle, lo que ha colmado la paciencia es su renuencia permanente a responder ante la comisión Lava Jato del Congreso y sus reiteradas declaraciones de inocencia, cuando al final se ha sabido que sus empresas tenían tratos con Odebrecht.

Tal vez si el presidente hubiese sido claro y explícito mostrando sus vínculos empresariales desde un principio, recibiendo a la comisión Lava Jato y respondiendo a sus preguntas, habría tenido algún margen para defenderse o manejar la situación con inteligencia, más aun si hubiese tenido buenos operadores políticos negociando en el Congreso. Por lo menos no habría quedado como un reverendo mentiroso y sin ninguna posibilidad de controlar el desconcierto general, como ha quedado ahora.

Pero las torpezas políticas de PPK no son de ahora. La verdad es que la torpeza es su marca. Fue bastante torpe hacer una segunda vuelta tan agresiva frente a Keiko Fujimori, sabiendo que el fujimorismo ya tenía mayoría absoluta en el Congreso. No había necesidad de caer en injurias tan bajas para ganar, ni mezclarse con toda esa escoria de zombies delirantes del antifujimorismo progresista. PPK se dejó captar por los sectores más radicales de la izquierda antifujimorista esquizofrénica, y se prestó a ser su muñeco de campaña. Estaba dispuesto a pagar cualquier precio por ganar, aun arriesgando la futura estabilidad en el poder. Al final fueron los medios caviares los que le dieron ayuda para ganar por un puñado de votos gracias al juego sucio.

Pasada la contienda PPK fue incapaz de voltear la página y convocar a las fuerzas políticas para armar un gobierno de ancha base, que era lo que correspondía con un presidente sin partido, sin cuadros, sin bancada de peso y sin masas. ¿Qué creyó PPK? ¿Que podía gobernar teniendo a los nakos de aliados? Desde el principio PPK se refugió en el autismo, con una actitud de desprecio hacia la mayoría del Congreso, confrontacional, arrogante y desubicado en su realidad. Nunca mostró la menor intención dialogante. 

Las únicas veces que PPK conversó con Keiko Fujimori, la lideresa del mayor partido político del país, y con mayoría absoluta en el Congreso, fue -primero- por iniciativa del cardenal Cipriani, que solo sirvió para la foto, y luego por iniciativa de la propia Keiko, a lo que aceptó solo por protocolo. ¿Qué era lo que le aconsejaban sus asesores? Evidentemente la confrontación con el fujimorismo. Esa fue la voz que tenía PPK detrás de bastidores, donde se notaba la silueta de Rosa María Palacios. 

Por último, la estrategia de eludir a la comisión Lava Jato del Congreso también fue una tremenda metida de pata. Y en esto jugaron su papel otros asesores de talla "constitucional". PPK se ocultó detrás de una falsa y ridícula defensa de la investidura presidencial para no darle cara a la comisión que solo quería oír su testimonio. Se limitaba a negar sus vínculos con Odebrecht detrás un grupete de ayayeros que mostraba indignación por la insolencia de la comisión Lava Jato. 

La verdad es que al final el Congreso solo ha necesitado mostrar una mano con dos patos para ganarle la partida al presidente. Lo que hace más grave la situación de PPK es toda su actitud previa de negación y evitamiento de cualquier interrogatorio. Y como si eso fuera poco, la falta lo ha pillado sin un solo aliado político que lo acompañe. Ni uno solo. Todos los grupos políticos han votado a favor de la  vacancia. Eso deja en claro la orfandad política en la que ha estado gobernando el presidente. Un presidente autista, aislado, sin aliados, sin partido ni perro que le ladre.

Ahora solo le queda a PPK apechugar, esperar la comunicación del Congreso notificándole su vacancia, y despedirse de todos, no sin antes darles las gracias por los valiosos servicios prestados a todos sus brillantes asesores que lo llevaron por el camino de la soledad y la confrontación. 

viernes, 15 de diciembre de 2017

La crisis de la mafia progre-caviar antifujimorista


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La realidad fría y simple es que el gobierno de PPK ya es insostenible. Está tocado de muerte y solo queda esperar su agonía mientras lo vemos desangrarse. Tal vez lo mejor sería darle una estocada desde el Congreso. No solo lo mejor para el pobre PPK sino principalmente para el país, pues no podemos permanecer en ascuas durante tanto tiempo. El país necesita recuperar su normalidad.

Más allá de los hechos fríos y concretos están las interpretaciones que nos dan los opinólogos, que en su gran mayoría tienen el cerebro afectado de antifujimorismo. Para ellos la culpa de todo es obra del fujimorismo que anda con la sangre en el ojo por haber perdido las elecciones, porque aun no supera la derrota, porque busca la impunidad, porque quiere dar un golpe y tomar el poder, etc. El mundo de los fujinoicos es amplio y variado, como las alucinaciones de pacientes psiquiátricos.

El hecho concreto y real es que el Perú ha sido víctima de la peor mafia política de toda su historia en estos últimos 17 años. Eso es un hecho en el que nada tiene que ver el fujimorismo. Al contrario, es responsabilidad de toda esa escoria progre-caviar surgida a partir de la caída del fujimorato, disfrazada de defensora de la democracia, luchadores anticorrupción, profetas de la moral y dueños de la verdad histórica. Es toda esa gentita bien que apoyó y determinó los triunfos electorales de Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Susana Villarán y PPK los únicos culpables de la crisis.

Cómo serán de cínicos y desvergonzados estos progres y caviares, que después de haber marchado con sus banderas antifujimoristas y colocar a sus peleles en el poder, ahora que la crisis revienta tienen el cuajo de culpar al fujimorismo. 

Lo peor de todo es que no solo es una crisis de gobiernos que nos dejaron deudas cuantiosas en obras inservibles como la refinería de Talara. La realidad es peor porque la corrupción y la mafia han infectado varias instituciones. Esos mismos adalides de la democracia y la transparencia, son los que han permitido que casi todas nuestras instituciones caigan en manos de la corrupción.

Se pasaron 17 años culpando al fujimorismo de los noventas de haber destruido las instituciones. Ahora nos toca pedirles cuentas sobre la podredumbre que hay en las instituciones actuales. ¿Quién confía hoy en el Poder Judicial y el Ministerio Público? Ya ni el Tribunal Constitucional es garantía de debido proceso. ¿Qué hicieron por las instituciones del Estado en todos estos años aparte de coparlos con su gente para cuidar sus intereses?

Es hora de pedirle al progresismo y la caviarada que tengan un poquito de vergüenza y de pudor. Dejen ya de culpar de todo al fujimorismo. Dejen de engañar a los bobos. Es de cobardes escudarse en otros. Pero eso es lo que son: cobardes. 

Leer toda la mendacidad y paranoia de la izquierda en columnas y redes sociales es para terminar asqueado, pero sobre todo apenado por el triste nivel mental en que permanecen estos sectores aquejados por sus traumas y odios viscerales. Ya es hora de que apechuguen y se hagan cargo de sus corruptos. Toca ponernos atentos y exigir con indignación y rigor que la corrompida Fiscalía de la Nación se digne actuar contra la mafia, y que deje de armar sus circos contra Keiko. 

jueves, 14 de diciembre de 2017

La era PPK llega a su triste final


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Todo parece indicar que la suerte del presidente Pedro Pablo Kuczynski está echada. Casi todos los grupos parlamentarios del Congreso le han pedido su renuncia, o lo han amenazado con la vacancia. Se sabe que el vice presidente Martín Vizcarra está por arribar a Lima en las próximas horas y el Concejo de Ministros tiene sesión de urgencia en la PCM. A estas alturas parece imposible otra salida que nos sea la renuncia del presidente. A menos que prefiera que lo echen.

Desde luego que se trata de algo que debemos lamentar. Hemos tenido grandes problemas con los últimos cinco presidentes, y parece que PPK se sumará a la lista de la deshonra. El detonante ha sido el caso Lava Jato que llegó como un tsunami desde Brasil, aunque solo ha tocado las costas por ahora. Aun falta ver hasta dónde penetrará con su poder destructivo y cuántas cabezas rodarán a su paso por nuestro país. Claro, si es que la Fiscalía de la Nación se digna hacer su trabajo, porque hasta ahora ha dejado mucho que desear, al punto que ya muchos la están mirando con sospechas.

El destape que ha llevado al presidente Kuczynski contra las cuerdas ha sido obra de las congresistas Yeni Vilcatoma (ex procuradora destituida por incómoda durante el régimen de Ollanta,) y Rosa Bartra, presidenta de la comisión Lava Jato del Congreso. Básicamente ha sido la experiencia en el oficio sumado al empeño y sagacidad de Yeni Vilcatoma, lo que ha permitido conocer de la misma fuente directa de Odebrecht, los contratos y montos pagados por asesorías al presidente Kuczynski, involucrando períodos de cuando era ministro de Toledo.

Las evidencias han dejado al presidente por lo menos como un mentiroso, pues había expresado en reiteradas oportunidades no haber tenido vínculo alguno con Odebrecht. No solo los ha tenido sino que prestó sus servicios siendo ministro de Estado, lo que constituye una falta constitucional. Para colmo, el presidente se negó reiteradamente a recibir a la comisión Lava Jato para absolver sus consultas. Una actitud bastante sospechosa, más aun esgrimiendo pretextos constitucionales que eran falsos, pues nada en la Constitución le permite evadir preguntas de una comisión del Congreso. 

Ahora que todo se sabe, o por lo menos algo que parece ser suficiente para despedirlo de su cargo, el presidente ha tenido la desfachatez de aceptar la visita de la comisión pero para dentro de ocho días. ¿Se puede estar más desubicado en la realidad? La bancada mayoritaria del Congreso, el fujimorismo, le ha dado un ultimatum para renunciar. Le ha dado 24 horas para hacerlo. Otros grupos se han sumado al pedido de renuncia o vacancia. La situación es muy difícil ahora para PPK.

¿Qué queda por hacer? Esperar la renuncia de PPK y permitir que el vice presidente Martín Vizcarra asuma la presidencia y complete el período, con un estilo más concertador y dialogante. Desde que PPK inició su mandato despreciando y hasta desafiando a la oposición mayoritaria del Congreso, se supo que su gobierno iba a trastabillar. Nunca entendí por qué PPK prefirió la actitud retadora antes que la conciliadora. ¿Cómo pensaba gobernar teniendo en contra la mayoría del Congreso?

No podemos dejar de mencionar a los aprovechados del momento, los sectores de la variopinta y siempre desquiciada izquierda peruana. De pronto apareció de la nada Verónika Mendoza a dar un mensaje lleno de paranoia y delirio, presa de su obsesión antifujimorista, para variar. No es la única que está convulsionando en estos momentos en los predios de la izquierda, aterrados por la idea de perder sus gollerías y apoyos políticos e ideológicos de manera definitiva, pues ya los han estado perdiendo paulatinamente con cambios de ministros claves para la caviarada, como el de Educación. 

Columnistas y prensa de izquierda han salido a alertar sobre la acometida fujimorista, vendiendo la tesis de que buscarían la "impunidad". ¿Impunidad sobre qué? No se sabe. Es que en la mentalidad de los rojos, progres y caviares el fujimorismo siempre es culpable de algo. Por ahora están tratando de enlodar a Keiko Fujimori con la mafia de Odebrecht, a partir de una ridícula nota descubierta en el celular de Marcelo Odebrecht que data del 2011. El caso no pasa de la anécdota y el humo, pero es la última esperanza de la izquierda para enlodar a Keiko. Desde luego que la Fiscalía ha asumido el caso con presteza, y aunque hasta el momento no tengan nada de nada, han tenido la desfachatez de allanar los locales de Fuerza Popular, como si el partido tuviera algo que ver.

Cualquier cosa puede pasar con esta Fiscalía que más parece un brazo legal articulado desde la izquierda. Nunca se dignaron investigar a los grandes implicados en el caso Lava Jato hasta que el Congreso les interpuso una denuncia por incompetentes. Ahora, tras las revelaciones de la comisión Lava Jato del Congreso, la Fiscalía recién se digna a investigar al presidente. Y es que la Fiscalía ha demostrado ser muy eficiente para investigar a Alan García y Keiko Fujimori, pero nula para todo lo demás, en especial para enfrentar la megacorrupción de Lava Jato.

En las últimas horas, tras los pedidos de renuncia, los sectores de izquierda empezaron a soltar el rumor de que la Fiscalía estaría por pedir la prisión preventiva de Keiko Fujimori, lo cual sería un absoluto escándalo por cuanto no tienen absolutamente nada contra ella. Pero, como digo, todo puede esperarse de esta Fiscalía, que ya carece de credibilidad y ha perdido la confianza ciudadana. Solo queda esperar. Mañana todo puede haber cambiado en este país.

sábado, 12 de agosto de 2017

MAS OCHENTERO IMPOSIBLE



Escrito por: Elvis Occ


*Yo no sé ustedes pero la Ministra Martens parece otra pieza del mobiliario en MINEDU. Está pintada en la pared pues! En esta huelga de profesores se notó más que nunca, eh? Si ella dice algo, viene el chupamedias del asesor del asistente del huelepedo del Premier y la “corrige”. Ella dijo que despedirá a todo profesor que no asista a su centro de labores pero en menos de 24 horas el propio PPK la desautoriza llamando a un dialogo. Para terminarla de joder, al dialogo no fueron todos los que eran, ni eran todos los que fueron. Tan es así que los huelguistas a los que dizque representaban los dirigentes siguen marchando por las calles de Lima. Hasta los opinologos de izquierda antifuji (se dividen en dos: antifujis y proterrucos) no sabían que apoyar o contra que disparar sus diatribas. El colmo fue cuando Patricia del Rio amenazo con cambiar de rubro y dedicarse a la docencia. Si, la misma que sugirió el coito anal como materia escolar. It’s the end!

*Es una delicia ver a los antifujimoristas revolcarse en su bilis, parir el hígado, botar espuma y todo porque su ídolos son comprobados corruptos y sus némesis, no. Gorriti y su IDL hacen piruetas lingüísticas de antología, para hacer quedar a Keiko como una sobornada más de Odebrecht. Un sector fujifobico de la prensa local descerraja la artillería pesada contra la lideresa de Fuerza Popular, inmisericordemente por enésima vez. Pero nada! La quieren ver en Santa Mónica al lado de Nadine, comiendo pan con queso a como de lugar. Alan Garcia padece otro tanto, eh? Al no poder tumbarse al grandulón aprista, hurgan en la ONG que dirige Pilar Nores, la ex esposa. Es que para esas pobres almas, bastante acostumbradas a chapotear en la miasma de sus “valores”, el matrimonio de Alan García y Pilar Nores fue una simbiosis delincuencial. ¿Acaso estos creen que todas las parejas son como los Humala-Heredia? Excuse me?

*Yo escuche al vice Ministro de Educación -bien cool- decir que ser de MOVADEF o compartir el pensamiento Gonzalo no es ilegal en RPP y me queme con el quaker. Ese es el gobierno de lujo, estimados lectores.  Gano Sendero carajo! El último en salir se lleva la bandera por favor! Peor aún! No faltan los mongolos o ingenuos que lo apoyan. Si pe, eres libre de pensar lo que quieras pe! Dicen los babas. Los profesores (5mil ya firmaron por MOVADEF) pueden adoptar el pensamiento Nazi si eso les hace tan felices como un perro con dos colas. Who cares? El problema radica en que el Pensamiento Gonzalo es usado como estrategia y arma política para tomar por asalto los sindicatos, entre otras instituciones. MOVADEF tiene como objetivo desbancar a Patria Roja de la Derrama Magisterial, para ellos administrar esa minita de oro. Así las cosas, Sendero Luminoso terminaría siendo financiado por el estado peruano. Va de retro pa' los ochentas! 

viernes, 28 de julio de 2017

La Iglesia Católica en las fiestas patrias


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

En cada aniversario patrio aparecen comentarios críticos en contra de la presencia de la Iglesia Católica en las festividades y ceremonias tradicionales. Usualmente por parte del progresismo anti clerical, pero sobre todo dirigidos al cardenal Juan Luis Cipriani, quien es objeto de los odios más enconados de la izquierda. A todos ellos se les ha sumado el contingente gay que detesta a Cipriani por su influencia en la política, al punto de ser un obstáculo para el matrimonio gay. 

Más allá de estos odios y enconos hacía el cardenal Cipriani, debemos ocuparnos de la crítica hacía la presencia de la iglesia católica en las festividades patrióticas. Muchos andan confundidos y creen que el Perú tiene un "Estado laico" y, basados en ese dato errado, exigen el retiro de la iglesia católica del escenario patrio. El congresista Alberto de Belaúnde en concreto, ha cuestionado la presencia del cardenal sentado entre las máximas autoridades de los organismos públicos autónomos. Hace falta entonces educar a toda esta gente socialconfusa macerada en el odio de izquierdas.

Debo empezar advirtiendo que soy ateo y que, en mi opinión, sería magnífico que desaparezcan todas las religiones de este mundo. Pero esa es solo mi opinión. Lo que debemos atender acá es la realidad. Entonces hagamos un recuento de hechos reales, que es lo único que interesa.

En principio, el Estado peruano no es laico por ningún lado, como es público y notorio. Todos los organismos del Estado, incluyendo la policía y fuerzas armadas, están saturados de imágenes religiosas y hasta tienen su santo patrón y capellanes. La Constitución no declara la laicidad en ninguna parte, y tampoco es posible inferirla. Al contrario, dice claramente que el Estado reconoce a la Iglesia Católica en la formación del Perú y le presta su colaboración. A esto cabe añadir el concordato firmado por la dictadura militar en sus últimos días, y que jamás fue ratificado por el Congreso, como corresponde a un tratado internacional, más aun cuando irroga gastos al Estado. 

Ese concordato es en realidad un acta de claudicación ante el Vaticano. Nos impone unas condiciones de sujeción tan deplorables que desatarían un verdadero escándalo de indignación patriótica si se tratara de cualquier otro Estado. Acá mucha gente vive odiando a los chilenos por sus empresas y negocios en el Perú, pero nunca dicen nada de las gollerías con que la Iglesia Católica disfruta de sus numerosos negocios, sin pagar un solo centavo de impuestos. Esa es parte de la ignorancia que carga la mayoría de peruanos. 

En segundo lugar, cabe decir que la Iglesia Católica sí jugó un rol preponderante en la configuración de la república peruana. Hay que tener en cuenta que la independencia del Perú no ocurrió por la acción de valerosos patriotas que se organizaron para enfrentar a los españoles, sino como obra de extranjeros llegados acá por sus propios intereses. Lo cierto es que ni a San Martín ni a Bolivar le importaban un comino la suerte del Perú. Solo querían derrotar a los españoles en su principal fortín para sellar y garantizar la independencia de sus propias naciones. 

Desde que San Martín llegó al Perú y proclamó la independencia, todo se volvió un desbarajuste. La presencia de tropas españolas obligó a llamar a Bolívar para que se haga cargo. Con la llegada de Bolívar, el Congreso instalado por San Martín se autodisolvió. Luego Bolívar convocaría otro Congreso con el que tuvo serios enfrentamientos. ¿Quiénes velaron por los intereses patrios en esas horas caóticas? Fueron principalmente los clérigos representantes de la Iglesia Católica, tales como Francisco de Paula González Vigil y Francisco Xavier de Luna Pizarro, junto a un puñado de patriotas. Tras la instalación de la República y mientras los militares se disputaban el mando a balazos, quienes se hicieron cargo de la cosa pública fueron las parroquias de la Iglesia Católica.

De modo que a la Iglesia Católica no se le puede negar ni regatear su defensa de la patria, ni su poderosa presencia en la fundación de la República y en el mantenimiento de sus funciones básicas durante casi un siglo. Hacerlo no solo sería mezquino sino estúpido. Desde luego que el obispo de Lima tiene todo el derecho ganado para estar presente en las festividades de fiestas patrias y en primera fila. Reconocer esto no contradice para nada el deseo de avanzar cada vez más hacía un verdadero Estado laico. Y aunque llegáramos a tenerlo, en cada fiesta de la patria habría que hacerle un espacio al representante de la Iglesia Católica. Es lo que corresponde en justicia por derecho histórico. Lo que sí me parece una huachafería monumental es que el presidente acuda al local de las iglesias "cristianas" para celebrar un ridículo "culto de acción de gracias". Eso sí que está totalmente fuera de lugar. Pero, oh sorpresa, nadie se queja de esta barbaridad que atenta más aun contra un Estado laico. Cosas de la peruanidad.

martes, 4 de julio de 2017

Otro diálogo forzado Keiko-PPK


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

En los últimos tiempos el diálogo se ha convertido en sinónimo de circo y mecedora. Se convoca con bombos y platillos cada vez que el ambiente está crispado. El show normalmente se lleva a cabo en palacio de gobierno y solo sirve para la pose y las fotos. Los contrincantes políticos guardan temporalmente sus lanzas para mostrar su mejor sonrisa a la prensa. La escena se repitió varias veces en el gobierno pasado, caracterizado por su confrontación con el Apra y el fujimorismo. De todos esos circos de diálogo solo salieron buenas fotos y nada más, pues Ollanta y Nadine seguían en lo suyo y nunca se guardaron un adjetivo para el oponente.

En el actual gobierno la cosa no es muy diferente. PPK es un gobernante autista y apocado que se subió al corso antifujimorista y descendió a las cloacas de los nakos a comprar los pocos votos que necesitaba para ganarle a Keiko. Pero el mismo PPK no dejó de insultar a Keiko de las peores formas, llamándola incluso ladrona. Además hubo personajes que no ahorraron insultos como la vicepresidenta Mercédez Araoz. No había necesidad de llegar tan bajo y copiar el muladar que fue la campaña del 2011 gracias a la jauría descerebrada del antifujimorismo progre, y menos aun sabiendo que el fujimorismo ya tenía la mayoría absoluta del Congreso. Desde allí ya era visible la falta de criterio político de PPK. No es raro pues notar que el circo del diálogo se usa más en gobiernos débiles y confrontacionales que no usan el diálogo como herramienta política sino como pose y salvavidas.

Todos estos antecedentes de campaña hacían imposible un acercamiento natural entre gobierno y fujimorismo. Por su parte, el antifujimorismo, con su natural estupidez, criticó a Keiko por no correr a estrechar la mano de PPK después del flash electoral, y por no entregarse en cuerpo y alma a apoyarlo. La llamaron desde resentida hasta antipatriota. Pero qué más cabe esperar de la pobreza mental del antifujimorismo, si viven culpando al fujimorismo por todo.

Era al presidente a quien le correspondía disculparse luego de la campaña para iniciar un gobierno de unidad nacional, de ancha base, empleando el diálogo como instrumento permanente de la política en aras del consenso y buscando la gobernabilidad a través de pactos. ¿Qué hizo este gobierno? Nada. Peor aun, se puso a retar a la oposición copiando el estilo de Ollanta Humala. Mantuvo a la plaga de caviares y nakos en sus puestos, nombró como ministros a progres antifujimoristas declarados como del Solar y camuflados como Marisol Pérez Tello, se puso a jugar con el indulto de Alberto Fujimori, etc. Con esa estrategia de confrontación abierta contra la mayoría parlamentaria es imposible que tenga un buen gobierno, más aun cuando carece de partido y de bases. 

En lo que va del año, este gobierno ha demostrado estar pasmado en todo aspecto. Los problemas lo están rebasando. La economía está detenida y el desempleo empeora. Se han metido solos en líos por tratar de sacar adelante megaproyectos cuestionados. Han perdido medio año entrampados solo en lo de Chinchero, mientras otros proyectos siguen trabados. La mejor excusa del gobierno y sus ayayeros ha sido culpar al fujimorismo y al contralor. Han tenido el cuajo de llamar "oposición obstruccionista" a la mayoría del Congreso. 

Pero hoy se le acabaron esos cuentos al gobierno y sus ayayeros, porque ha sido el fujimorismo el que mandó a su casa al contralor, y ha sido Keiko la que ha invitado al autista de PPK a dialogar. Ya más no se le puede ayudar a este gobierno desconcertado. ¿Qué más quieren?

Si bien el gesto de Keiko es importante para mostrarle a todo el mundo que no existe ningún revanchismo ni afán de obstruir al gobierno, difícilmente podemos esperar algo de este diálogo. En primer lugar porque PPK sigue siendo un rehén de la caviarada antifujimorista. En segundo lugar, porque sabe que no tiene fuerza real para negociar. Keiko es la lideresa de un partido popular que tiene bases y convocatoria, mientras que PPK es un bluf, carece de partido y por ahora solo es líder de los nakos. PPK es el dueño de la pelota pero no va a querer compartir el juego con FP porque se le irían encima los desquiciados del antifujimorismo que tiene como únicos aliados. Así no cabe esperar nada de este diálogo, salvo buenas fotos para la historia. Lo que no acabo de entender es para qué metió Keiko a Luis Bedoya Reyes en el asunto.

Lo más probable es que después del encuentro PPK-Keiko siga la próxima función de este circo del diálogo con el club de fantasmas del Acuerdo Nacional. Una reminiscencia de los desesperados diálogos emprendidos por Alejandro Toledo para salvar su pellejo. Ya es hora de que sepulten ese falso y patético "Acuerdo Nacional" que solo ha servido para montar el circo del diálogo desde los nefastos días de Toledo. El único lugar para acuerdos nacionales es el Congreso, y el diálogo es una práctica política permanente, no una función de circo. 

sábado, 24 de junio de 2017

PPK amenazado por la izquierda


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Una vez más el indulto a Fujimori vuelve a tomar protagonismo en la política nacional, y siempre por boca de PPK. En su última entrevista a un medio inglés dijo que ya es momento de evaluar el indulto. Eso ha sido suficiente para que toda la plaga de zombies comecerebros del antifujimorismo cavernario salgan de sus barracones para amenazar a PPK de todas las formas posibles.

Todo el gallinero progre está alborotado. La santa patrona de la caviarada, Rosa María Palacios, se apuró a escribir un artículo donde amenaza a PPK con ser procesado ante la CIDH si otorga el indulto a Fujimori. Varios opinólogos de izquierda han vuelto a publicar sus argumentos jurídicos en contra del indulto a Fujimori. En realidad son solo leguleyadas. La Constitución está por encima de todas las leyes y esta faculta al presidente a otorgar una serie de gracias sin limitación alguna. 

El numeral 21 del artículo 118 de la Constitución dice textualmente que es una atribución del presidente: "Conceder indultos y conmutar penas. Ejercer el derecho de gracia en beneficio de los procesados en los casos en que la etapa de instrucción haya excedido el doble de su plazo más su ampliatoria". Así de simple y claro. No dice siquiera "de acuerdo a ley". 

Existe dentro de la política penitenciaria una Comisión de Gracias Presidenciales, con su reglamento, que se ocupa de tramitar los pedidos de gracia que presentan los internos. Pero esto no limita las potestades constitucionales del presidente. Tampoco lo pueden hacer los tratados ya que tienen la misma fuerza de una ley, es decir, están por debajo de la Constitución y hasta pueden ser denunciados por el presidente, es decir, rechazados, tal como lo ha hecho Donald Trump con el TPP.  Así que en realidad, nada impide que PPK indulte a Fujimori. Lo puede hacer en cualquier momento aunque chille toda la caterva de progres y caviares. 

Pero más allá de las razones jurídicas, el progresismo amenaza a PPK con armarle alboroto en las calles. Ahora resulta que los parásitos que viven marchando cada vez que se sienten "indignados", no se indignaron ante las revelaciones de la mega corrupción de Odebrecht, ni ante la impunidad del Capitán Carlos y la frescura total de la usurpadora Nadine Heredia. Por esa corrupción no dicen nada. Por esos asesinatos de Madre Mía no arman su escándalo, ni salen a organizar a las "víctimas" para pasearlas por los foros, como hicieron con los de La Cantuta y Barrios Altos. Nada de eso. Estas lacras sociales del rojerío solo se indignan cuando se trata de Fujimori, el hombre que exterminó a los terroristas de izquierda y arrojó a la basura el Estado socialista fallido y la Constitución heredada del velasquismo. Y es que nunca van a perdonarle a Fujimori haber lapidado a la izquierda y enviado al tacho de la basura de la historia.

Esa es toda la verdad. Que se vayan a otra parte con su pose de luchadores anticorrupción y con su cuento de indignados por los derechos humanos. A las inmundicas de la izquierda nunca les importaron los derechos humanos hasta que empezaron a capturar a sus terroristas. Allí fue cuando empezaron a armar sus ONGs pro terrucas como Aprodeh, para defender a sus terroristas. Tampoco les importó jamás la corrupción, como es evidente ante su asqueroso silencio sobre las delaciones ventiladas en el caso Lava Jato, donde toda la izquierda latinoamericana está embarrada.

PPK no debería tener miedo del indulto. La gran mayoría del pueblo peruano está a favor del indulto. El indulto sería un acto de justicia para enmendar el mafioso juicio que tuvo Fujimori, totalmente pervertido, donde el juez se apoderó del caso, prácticamente le quitó el caso al fiscal para hacer lo que le vino en gana, incluso fabricando acusaciones que no existían en el expediente fiscal, y condenando sin pruebas, gracias a un complot urdido con amigos por correo electrónico. Todo ese juicio fue una farsa. Le cargaron gratuitamente los crímenes de Barrios altos y La Cantuta solo para condenarlo a la mayor pena posible, y encima le chantaron la referencia a la lesa humanidad para complicarlo más. Esa condena revela toda la saña, perversión y maldad de un miserable que en vez de justicia procedió a su venganza personal. Fujimori ya pagó 11 años de cárcel y es más que suficiente por los delitos comunes que cometió. En este momento ya es un preso político de la izquierda terruca.

Tampoco es una cuestión de chantaje, un toma y daca. Las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso deben pasar por un proceso de diálogo político, acercamientos que lleven a acuerdos concretos. Eso nada tiene que ver con el indulto. Tampoco se puede condicionar a Fuerza Popular para que se haga de la vista gorda frente a las torpezas y negociados del gobierno. Aunque muchos mienten alegando una oposición destructiva del fujimorismo, eso es absoluta y completamente falso. Nadie puede mencionar siquiera tres políticas públicas que hayan sido obstruidas por el Congreso. Ni siquiera una sola. Hay un acompañamiento y apoyo en todas las políticas del gobierno. Si el gobierno no hace más por el país y la economía no es culpa del Congreso. Pero tampoco le pueden pedir que se haga de la vista gorda con las torpezas de los ministros.

Como ya se ha demostrado numéricamente, en este primer año de gobierno se han producido menos citaciones de ministros al Congreso que en los últimos tres gobiernos. Dos ministros han salido por el empeño del propio gobierno en sacar como sea el proyecto Chinchero. No por culpa del Congreso. Así que vayamos poniendo las cosas en claro y no nos dejemos llevar por las pataletas del circo de zombies comecerebros del antifujimorismo patológico de izquierda. A ellos solo hay que ignorarlos y dejarlos chillar que para eso nomás sirven. Nunca han aportado nada al país más que circo callejero.

Mientras sigamos presos del dogmatismo ideológico de la izquierda en materia de empleo, mientras sigamos idolatrando los ídolos de barro de la "estabilidad laboral" y se siga pregonando la intangibilidad de  "derechos laborales" y nos sigan metiendo el floro barato del "empleo digno", sin permitirnos modernizar el sector laboral liberalizándolo de tantas cargas y taras, seguiremos en la misma penosa realidad. Aumentar la regulación y la fiscalización solo servirá para ajustarnos más el nudo de la soga que ya tenemos en el cuello.