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viernes, 28 de julio de 2017

La Iglesia Católica en las fiestas patrias


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

En cada aniversario patrio aparecen comentarios críticos en contra de la presencia de la Iglesia Católica en las festividades y ceremonias tradicionales. Usualmente por parte del progresismo anti clerical, pero sobre todo dirigidos al cardenal Juan Luis Cipriani, quien es objeto de los odios más enconados de la izquierda. A todos ellos se les ha sumado el contingente gay que detesta a Cipriani por su influencia en la política, al punto de ser un obstáculo para el matrimonio gay. 

Más allá de estos odios y enconos hacía el cardenal Cipriani, debemos ocuparnos de la crítica hacía la presencia de la iglesia católica en las festividades patrióticas. Muchos andan confundidos y creen que el Perú tiene un "Estado laico" y, basados en ese dato errado, exigen el retiro de la iglesia católica del escenario patrio. El congresista Alberto de Belaúnde en concreto, ha cuestionado la presencia del cardenal sentado entre las máximas autoridades de los organismos públicos autónomos. Hace falta entonces educar a toda esta gente socialconfusa macerada en el odio de izquierdas.

Debo empezar advirtiendo que soy ateo y que, en mi opinión, sería magnífico que desaparezcan todas las religiones de este mundo. Pero esa es solo mi opinión. Lo que debemos atender acá es la realidad. Entonces hagamos un recuento de hechos reales, que es lo único que interesa.

En principio, el Estado peruano no es laico por ningún lado, como es público y notorio. Todos los organismos del Estado, incluyendo la policía y fuerzas armadas, están saturados de imágenes religiosas y hasta tienen su santo patrón y capellanes. La Constitución no declara la laicidad en ninguna parte, y tampoco es posible inferirla. Al contrario, dice claramente que el Estado reconoce a la Iglesia Católica en la formación del Perú y le presta su colaboración. A esto cabe añadir el concordato firmado por la dictadura militar en sus últimos días, y que jamás fue ratificado por el Congreso, como corresponde a un tratado internacional, más aun cuando irroga gastos al Estado. 

Ese concordato es en realidad un acta de claudicación ante el Vaticano. Nos impone unas condiciones de sujeción tan deplorables que desatarían un verdadero escándalo de indignación patriótica si se tratara de cualquier otro Estado. Acá mucha gente vive odiando a los chilenos por sus empresas y negocios en el Perú, pero nunca dicen nada de las gollerías con que la Iglesia Católica disfruta de sus numerosos negocios, sin pagar un solo centavo de impuestos. Esa es parte de la ignorancia que carga la mayoría de peruanos. 

En segundo lugar, cabe decir que la Iglesia Católica sí jugó un rol preponderante en la configuración de la república peruana. Hay que tener en cuenta que la independencia del Perú no ocurrió por la acción de valerosos patriotas que se organizaron para enfrentar a los españoles, sino como obra de extranjeros llegados acá por sus propios intereses. Lo cierto es que ni a San Martín ni a Bolivar le importaban un comino la suerte del Perú. Solo querían derrotar a los españoles en su principal fortín para sellar y garantizar la independencia de sus propias naciones. 

Desde que San Martín llegó al Perú y proclamó la independencia, todo se volvió un desbarajuste. La presencia de tropas españolas obligó a llamar a Bolívar para que se haga cargo. Con la llegada de Bolívar, el Congreso instalado por San Martín se autodisolvió. Luego Bolívar convocaría otro Congreso con el que tuvo serios enfrentamientos. ¿Quiénes velaron por los intereses patrios en esas horas caóticas? Fueron principalmente los clérigos representantes de la Iglesia Católica, tales como Francisco de Paula González Vigil y Francisco Xavier de Luna Pizarro, junto a un puñado de patriotas. Tras la instalación de la República y mientras los militares se disputaban el mando a balazos, quienes se hicieron cargo de la cosa pública fueron las parroquias de la Iglesia Católica.

De modo que a la Iglesia Católica no se le puede negar ni regatear su defensa de la patria, ni su poderosa presencia en la fundación de la República y en el mantenimiento de sus funciones básicas durante casi un siglo. Hacerlo no solo sería mezquino sino estúpido. Desde luego que el obispo de Lima tiene todo el derecho ganado para estar presente en las festividades de fiestas patrias y en primera fila. Reconocer esto no contradice para nada el deseo de avanzar cada vez más hacía un verdadero Estado laico. Y aunque llegáramos a tenerlo, en cada fiesta de la patria habría que hacerle un espacio al representante de la Iglesia Católica. Es lo que corresponde en justicia por derecho histórico. Lo que sí me parece una huachafería monumental es que el presidente acuda al local de las iglesias "cristianas" para celebrar un ridículo "culto de acción de gracias". Eso sí que está totalmente fuera de lugar. Pero, oh sorpresa, nadie se queja de esta barbaridad que atenta más aun contra un Estado laico. Cosas de la peruanidad.

lunes, 7 de abril de 2014

La opción sexual del cardenal


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Según la nota periodística, el cardenal Juan Luis Cipriani sostuvo que la Iglesia Católica no desprecia a los homosexuales y que su labor es "conducirlos al camino de respetar el orden natural". Además habría dicho que "debemos decirle a la gente que tiene esa opción homosexual que no es la opción correcta". Esta apreciación del cardenal me deja claro lo lejos que estamos de comprender el tema de la homosexualidad y por qué estamos como estamos en materia de tolerancia.

En opinión del cardenal los gays son personas que han tomado la decisión de ser gays del mismo modo en que los sacerdotes han optado por el celibato. En consecuencia sería factible y prudente invocar a los homosexuales a que abandonen esa opción sexual y regresen al "orden natural". Sin duda que el celibato es una opción sexual, nada natural, por cierto, pero la homosexualidad no lo es. Aclaremos esto.

Hay en un nuestra cultura un tremendo caos conceptual en torno a la homosexualidad, derivado de diversos factores como los tabues, prejuicios y la simple ignorancia, a lo que cabe añadir el activismo de logias gays que, en su afán de igualdad, han tergiversado la verdad. El resultado es la actual incomprensión y antagonismo absurdo entre gays y no gays. Situación a la que penosamente se ha sumado la Iglesia Católica que, una vez más en su largo historial, demuestra preferir sus dogmas de fe que el conocimiento científico de la realidad. En este caso, de la realidad humana.

La actual confusión reinante empezó en los años 50, cuando la Asociación de Psiquiatría Americana (APA) incluyó la homosexualidad en su catálogo de transtornos mentales (DSM), configurando así la mayor metida de pata de la psiquiatría, guiada por esa pseudociencia llamada psicoanálisis, por lo que no se puede llamar a esto "un error de la ciencia", como algunos afirman. No fue sino hasta 1973 que la APA retiró la homosexualidad del DSM, por presión de la propia ciencia. Cabe añadir que este manual psiquiátrico es tan malo que constantemente anda siendo "actualizado". El Instituto Nacional de Salud Mental de los EEUU (NIMH) decidió el año pasado desligarse totalmente de ese dichoso manual. Por mi parte siempre he recomendado a los psicólogos no emplearlo.

A partir del retiro de la homosexualidad del DSM en 1973, surgió una ola de opiniones que llevaron a la homosexualidad al terreno de la normalidad. Desde luego, la mayor parte de estas opiniones se fundaban en una mala comprensión de lo ocurrido y/o en un activismo partidista. Una cosa es que la homosexualidad no sea un transtorno mental, como es obvio, y otra muy diferente considerarlo parte de una sexualidad normal. El tránsito ha sido muy sutil, desde "no es transtorno mental" hasta "no es trastorno" para acabar en "es normal". Tal fue el papelón de la APA en torno a la homosexualidad que en lo sucesivo su tratamiento se ha desarrollado casi de manera clandestina y en voz baja. Pocos se atreven a contradecir el status quo de la opinión pública, en especial los psiquiatras.

En resumen, la mayor parte de las afirmaciones que se escuchan en medio del griterio adolecen de saber. La sexualidad no depende únicamente de los cariotipos XX y XY, como lo afirma un pastor. Hablando en rigor, la influencia de los cromosomas solo es determinante para el desarrollo de las gónadas. El resto del proceso se halla bajo el control de diversos factores, desde las hormonas hasta el ambiente. Y recordemos que para el embrión y el feto el ambiente es el cuerpo su madre. Hoy se sabe que también la estructura interna del cerebro es un determinante en la sexualidad, pues existen nucleos del comportamiento masculino, femenino y hasta homosexual. A todo eso hay que sumar los condicionantes culturales para asumir una identidad sexual y un rol sexual. No es pues nada simple. 

Para terminar solo queda advertir que la sexualidad, como cualquier otro aspecto del ser humano, es factible de sufrir trastornos en su desarrollo y en su funcionamiento en cada una de sus estructuras. Ningún aspecto del ser humano es inmune a los trastornos y disfunciones, y mucho menos algo tan complejo como la sexualidad. Pero el punto en discusión acá no es la "normalidad" ni "el orden natural". Los homosexuales son una realidad y tienen una forma de vivir que merece no solo tolerancia sino inclusión en los derechos que el Estado garantiza a la sociedad. Eso es todo lo que hay que decir.

Lo concreto es que la Iglesia Católica, a través del cardenal Cipriani y la CEP, están mostrando una gran falta de comprensión de la sexualidad humana y del problema social gay. Su intolerancia será, sin duda alguna, otro motivo de vergüenza para la Iglesia en el futuro. 


lunes, 31 de marzo de 2014

Minoria privilegiada y REFERENDUM


Escrito por: Elvis Occ

Corria el mes de Abril del 2013 cuando el Vaticano le pidio a Francia que sometiera el Matrimonio Gay a un Referéndum (El Teorema de Arrow fue enunciado inicialmente en un marco económico no de elecciones sociales por si acaso) ya que según las encuestas, 65% de la sofisticada Francia se oponía. El Congreso francés, plagado de socialistas y en contubernio con los homosexuales, aprobaron el Matrimonio Gay entre gallos y medianoche, a espaldas del pueblo galo. Si antes hubieron fuertes protestas en contra, después de semejante traición, los franceses colmaron las calles con mares de opositores al Matrimonio Gay. Los resultados se pueden ver hoy. Las elecciones municipales le han dado el triunfo a la derecha, espectro político donde yace la mayoría que se opone al Matrimonio Gay. Políticamente hablando, con un Referéndum le hubiera ido mejor a Hollande, presidente de Francia. En California les fue de maravillas.

En nuestro país se viene gestando una legislación muy similar a la de Francia que astutamente le llaman Unión Civil, pero todos sabemos que es Matrimonio Gay. El Cardenal Cipriani (siguiendo el ejemplo del Vaticano en Francia) propuso un Referéndum y se desató la polémica. Los más fanáticos dicen que un Referéndum no aplica porque reducirían sus derechos fundamentales y eso es anticonstitucional. ¿Que? Los Referendos se llevan a cabo hasta en los países del primer mundo. El que no debe tomar partido por ninguna de las causas es el Estado...y ya lo hizo. Además ¿De qué derecho hablan? Los derechos no son otorgados por el Estado. No son desayunos de Qali Warma por si acaso. Las disposiciones, normas o leyes que amenacen sus derechos como pareja se pueden subsanar sin forzar una legislación matrimonial. A no ser que tengan una oculta agenda marxistoide.

Perú es mayoritariamente católico y algo evangelista, quieran o no, sus modos, usos y costumbres tienen una fuerte carga religiosa. Cuando los políticos, y en este caso los del Congreso, no inspiran la mas mínima confianza pues el pueblo recurre a su última y más conocida alternativa: su Iglesia. Lo hacia la antigua Grecia con sus sacerdotes y dioses -cuna de la cultura occidental- también los romanos, precursores del Estado de derecho. Que no se inmiscuya la Iglesia dicen, esto es un tema político alegan. Que tremenda hipocresía! Un estudiante de primer año de derecho sabe que la jurisprudencia en si ha recibido una copiosa contribución de la religión judeo-cristiana, como las leyes de países árabes lo han recibido del Islam. Hace tiempo que la religión es parte de las más importantes decisiones en la historia de la humanidad. Y les parezca o no, a los gays y sus aliados, de este lado del mundo el Cardenal Cipriani habla por millones de humanos, como lo hiciera también en el Ayacucho plagado de terroristas.

Ojala y so pretexto de igualdad (socialismo gramsciano) los marxistas de MHOL -sus dirigentes lo presumen- no terminen imponiendo su agenda. No vaya ser que un dia despierten con la noticia que sus hijos tienen un curso llamado "Introducción al Homosexualismo" en el colegio o que tu hija no pudo ingresar a la Universidad porque un cupo para gays se lo impidió. Y es que los gays se perfilan como una "minoría privilegiada", capaces de obtener una Ley a su medida para protegerlos cual especie en extincion o "tribu de no contactados". Ni que el homosexualismo fuera una discapacidad que el estado tenga que compensar con leyes especiales. Si no se lleva a cabo un Referéndum o se impide la Ley Bruce, nos daremos con la sorpresa que el Congreso enconchabado con los grupos gays legislaron en favor de la Union Civil entre gallos y medianoche, a espaldas de 30 millones de peruanos. Que no sufran los peruanos, la artera traición que sufrió el pueblo francés por parte de su Parlamento. Guerra avisada...


domingo, 30 de marzo de 2014

La dictadura eclesiástica


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El Estado peruano es, en los hechos, un estado confesional sometido a los dictados de la Iglesia Católica. Así que ya es hora de dejar de lado ese cuento chino del "Estado laico aconfesional". Las últimas 3 constituciones no han hecho diferencia en cuanto a la independencia del Estado respecto de la Iglesia Católica. Ha sido solo un cambio de redacción bajo el mismo espíritu de sometimiento. La C-33 establecía que "las relaciones entre el Estado y la Iglesia Católica se regirán por Concordantes celebrados por el Poder Ejecutivo y aprobados por el Congreso". (Art. 234). La C-93 repite en su artículo 50 textualmente el texto del artículo 86 de la C-79: "Dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Peru, y le presta su colaboración. ".

No solo se trata de colaboración sino de sometimiento pleno. De otro modo el cardenal Cipriani no tendría las ínfulas que se da para plantear temas políticos al Estado, como lo viene haciendo en los últimos tiempos, incluyendo marchas callejeras como las de cualquier partido político. Así que más allá de los temas puntuales del aborto y la unión civil, lo que deberíamos poner sobre la mesa de debate es la nefasta influencia de la Iglesia Católica en el Estado peruano. Y también la presencia de otras confesiones en el Congreso, incluyendo sectas fanáticas desquiciadas que han tenido representantes gracias a los votos de sus masas.¿No es esto un peligro para la salud del Estado?

El poder de la Iglesia en el Estado se hace visible en el hecho funesto de que hasta ahora no se hayan dictado los protocolos para llevar a cabo el aborto terapéutico, algo que es legal en el Perú, pues se trata de una intervención médica para salvar la vida de una mujer. El obstáculo ha sido la Iglesia y algunos Ministros de Salud que, antes de preocuparse por la salud, se han preocupado por agachar la cabeza ante el cardenal. Si hubiese justicia, ley y fiscales corajudos, estos ministros, así como el mismo cardenal, deberían ya estar denunciados por obstaculizar el cumplimiento de la ley y poner en riesgo la vida de tantas mujeres.

Indigna ver cómo la Iglesia, a través del cardenal y sus acólitos, prostituyen un debate que pertenece al campo de la ciencia médica y la salud pública para llevarlo a la charlatanería barata en torno a creencias ridículas sobre la vida. El aborto terapéutico no es un tema filosófico y mucho menos religioso, pero lo quieren convertir en asunto de fe basados en la falacia de la defensa de la vida. La ventaja de la charlatanería religiosa es que puede decir cualquier fantasía linda y será creída por una masa ignorante acostumbrada a creer sin más. Nada es más difícil de rebatir que la charlatanería. La defensa de la vida se hace dogma de fe y eso basta para aplastar cualquier inteligencia.

Habría que recordar que la Iglesia Católica ha cambiado de opinión como una veleta a lo largo de la historia. No hace falta remontarnos a la Edad Media, cuando quemaban a los infieles y pecadores, incluyendo a los hombres de ciencia. Hace apenas un siglo la Iglesia recomendaba el aborto para salvar el honor de la familia y evitar los hijos extramatrimoniales. En ese entonces importaba más la defensa de la familia que de la vida. Fruto de esa mentalidad fue el Código Penal de 1863 que "consideraba abortos atenuados a los practicados por móvil de honor, es decir, para proteger la reputación de las mujeres y sobre todo, de la familia a la que pertenecían." (Dador Jennie, 1999)

El cardenal Cipriani ha llegado ya a la majadería al proponer un referendum para aprobar el aborto terapéutico cuando acá no hay nada que aprobar. Solo hay que hacer un protocolo de intervención médica de acuerdo a lo que estipula la ley desde 1924. La vida de miles de mujeres dependen de ello. En buena cuenta, ahora dependen de la voluntad de Cipriani. ¿No es eso una majadería? ¿No es eso una vergüenza en un país que cree tener un Estado laico y para una sociedad que cree ser parte de la civilización occidental? A mi francamente me indigna hasta la nausea.

Pues las conclusiones son bastante simples. El Perú es un país subdesarrollado que aun vive en la Edad Media, gobernado por los dictados de la Iglesia Católica mediante la charlatanería más burda y barata en torno a entelequias cojudas y valores abstrusos que prefieren la fantasía a la realidad. La única manera de diferenciar la racionalidad de la irracionalidad es que la racionalidad parte de la realidad y se sustenta en ella, mientras la irracionalidad parte de la imaginación (imágenes, valores, creencias, etc.) y pretende someter la realidad a sus creencias. Esta es, en última instancia, una lucha entre la racionalidad y la irracionalidad, o como siempre fue: entre ciencia y fe. Entre la cada vez más reducida sociedad moderna fundada en la ciencia y el oscurantismo medieval del pensamiento religioso.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Homofobico, no eres liberal!




Por: Elvis Occ


En 1969 el extraordinario boxeador norteamericano Mohamed Ali, dijo que la unica razon por la que volveria a pelear seria por dinero y esto ofendio al maximo lider de la organizacion islamista estadounidense Nacion Musulmana, Elijah Muhammad. El lider negro musulman mando decirle que el no pertenecia mas a dicha organizacion y que no era musulman. Mohamed Ali, inmediatamente le respondio que el hecho que sea musulman o no, no lo decidia nadie mas que el.

El congresista Bruce -de quien afirman muchos es gay- introdujo hace poco un proyecto Ley para que los homosexuales puedan acceder al derecho de casarse mediante un contrato de union civil. Dicho congresista alega que ciertos entuertos legales y politicos serian enderezados si dicha ley fuera aprobada. Inmediatamente el cardenal Cipriani y otros congresistas renegaron de dicho intento y se desato la polemica a todos los niveles hasta llegar a las redes sociales. 

Como es la costumbre de la mayoria de gays y lesbianas -no todos debo aclarar- y de los caviares que se relamen tomando posicion al lado de MHOL y LGTB, se dieron gusto lapidando a los que no les dieron el amen. Y los etiquetaron con el san benito de siempre: homofobico. Hay de los que claman un elemento de modernidad en su reclamo, cuando el homosexualismo es mas viejo que el coito y el sempiterno rechazo tambien. No faltaron los liberales que no pueden concebir que otro liberal piense distinto y actue en concordancia con sus ideas y convicciones. Lo curioso es que nos exigen ser colectivos en estos temas y les mortifica ese individualismo en nuestras opciones, sin embargo para los gays es legitimo tener opcion, es liberal pues.

Ese proyecto de Ley presentado por el congresista Bruce es un caballo de Troya. ¿Son ingenuos o son parte de la agenda? ¿Acaso dudan que es el pie en la puerta? ¿Acaso creen que mas adelante no pediran adoptar menores, facilidades para comprar una casa, un cupo en las oficinas del gobierno, porcentaje en las listas de los partidos, o que el estado pague por el cambio de sexo y la ayuda psicologica? Es una pata de cabra para tomar por asalto las arcas del estado so pretexto de derechos. Pero por decir eso me acusaron de homofobico. No falto el que me escupiera la pregunta: ¿Y si tu hijo fuera gay? Si pues, y si mi abuelita tuviera ruedas fuera bicicleta.

Hubo mas de uno que puso en entredicho mi vena Liberal. Uno en especial dijo que no pertenecia al liberalismo peruano y que no era liberal por mis "homofobicas" discrepancias. Parece se que le ofendio mi posicion "homofobica". Y yo le respondo a el y a todos esos liberales que se dan baños de pureza doctrinaria, de la forma que hiciera el mitico Mohamed Ali: el hecho que sea de Derecha liberal o no, no lo decide nadie mas que yo, habibi!