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martes, 27 de junio de 2023

El momento en que se jodió el Perú


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Cuando las nuevas generaciones pregunten cuándo se jodió el Perú, muéstrenles esta fotografía de la traición de PPK, entregando su alma al Diablo para poder ser presidente a cualquier precio. Esta imagen muestra la fase final de la feroz campaña contra Keiko montada por la izquierda en el 2016. Ellos no hacían campaña por Verónika Mendoza sino contra Keiko. La consigna de la mafia caviar era impedir a toda costa el triunfo de Keiko.

Este domingo, Christian Hudtwalcker tuvo la hidalguía de exhibir el fraude mediático perpetrado por la mafia en aquella campaña electoral. Demostró que no existen pruebas ni audios en los que se escuche decir a nadie que Keiko le había entregado $15 millones de dólares a Joaquín Ramírez para que los lavara. Algo que cualquier persona sensata con dos dedos de frente percibe de inmediato como una patraña burda y hasta estúpida. Ningún mafioso anda por allí contándole a cualquier pobrediablo sus fechorías. Y el autor de ese dicho era un auténtico pobrediablo, un reciclador de los barrios latinos de Miami, contratado por la mafia para montar un psicosocial destinado a calumniar a Keiko haciéndola pasar como narcotraficante "investigada por la DEA", en un "informe especial" de Cuarto Poder, el domingo anterior a las elecciones, cuando las encuestas colocaban a Keiko 5 puntos por encima de PPK. La mafia caviar estaba desesperada. 

Todo estaba preparado para montar la campaña "Narcoestado". Al día siguiente las cloacas de izquierda ya tenían lista sus pancartas de "No al narcoestado". Las sectas anti Keiko alistaron sus marchas fascistas una vez más con el nuevo eslogan. Poco antes, la izquierda ya se había ocupado de contratar al lobista PPK para que sea parte del andamiaje mafioso, encaramado en el poder bajo los auspicios de Ollanta Humala y Odebrecht, a cambio de la banda presidencial.   

Eran los días gloriosos de la mafia brasileña, aliada estrecha de la mafia caviar y de sus oenegés, cuando Odebrecht tenía bajo su planilla de la Caja 2 a periodistas, medios, políticos, ministros, al presidente y a la alcaldesa de Lima. El dinero sucio fluia sin control desde la campaña del 2011, cuando Favre y Lula se encargaron de montar al muñeco Ollanta Humala y hacerle ganar la carrera, para luego financiar la millonaria campaña contra la revocatoria de Susana Villarán y luego su segunda postulación a la alcaldía. Ya nadie se acuerda de los periodistas que en esos días defendían a capa y espada a Nadine y Susana. Una de ellas acabó siendo asesora de PPK en su campaña contra Keiko. En medio de ese ambiente mafioso y enrarecido de una izquierda corrupta, en la campaña del 2016 los dos candidatos de derecha (Keiko y PPK) pasaron cómodamente a la segunda vuelta, donde Keiko llevaba la ventaja. Entonces sonaron las alarmas en los cuarteles de la mafia. 

El final de la historia ya lo conocemos todos: la mafia se compró a PPK y montaron sin descaro el psicosocial de "Keiko investigada por la DEA". El domingo siguiente PPK ganó por un puñado de votos y garantizó la continuidad de la mafia en el Estado, recibiendo casi sin cambios el legado de Ollanta Humala. Hasta nombró al mismo ministro de Educación, el afamado Jaime Saavedra, engreído de la caviarada. No solo eso, sino que pese a saber que Keiko tenía mayoría absoluta en el Congreso, no pudo hacer un pacto con ella para garantizar una buena gobernabilidad, porque ya tenía un compromiso firmado con la mafia. Por el contrario, se negó a conversar con ella y empezó a ejecutar el plan de guerra política total contra el fujimorismo, que sería luego llevado a cabo por Vizcarra y toda la maquinaria de la mafia.

Así fue como el Perú cayó en el pozo séptico, luego de una guerra sucia y sin cuartel para destruir al fujimorismo y al Apra, negarle su inscripción al PPC, liquidar a la clase política prohibiendo la reelección, destruir a los partidos con reformas nefastas que les quitaban su autonomía para hacerlos dependientes del Estado (y del poder) y eliminando sus liderazgos naturales con el cuento de la "democratización de los partidos". Y todo eso en aras de "la lucha contra la corrupción". El resultado fue el Congreso que hoy tenemos y el triunfo del analfabeto y ladrón en banda Pedro Castillo. 

Toda esta triste historia nos deja como moraleja lo fácil que es engañar a la gente montando un falso psicosocial. Cuando tienes un pueblo de gente ignorante y carente de pensamiento crítico, es muy fácil montar mitos y mentiras porque esta gente se lo cree todo. ¿Alguien podría enumerar la cantidad de mitos y mentiras que la izquierda ha montado contra Alberto Fujimori y Keiko? No solo por memes en las redes sino por falsos reportajes de prensa, notas tendenciosas en los diarios, campañas de difamación de las oenegés y otras organizaciones creadas por la mafia. Y lo pueden hacer porque tienen dinero. Reciben millonarios aportes anuales desde el extranjero sin que nadie los fiscalice, Mientras que los partidos han sido liquidados, las oenegés han tomado el poder.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Obsesión fiscal


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Ya deberían hacer un videojuego con el fiscal Pérez persiguiendo a Keiko por una serie de obstáculos que él allana con facilidad, hasta capturarla y meterla presa con ayuda de la fuerza oscura. La obsesión del fiscal Pérez da para eso y más. Su intención no es perseguir el delito. Eso está claro. No hay delito en los aportes de campaña del 2011. Pero invoca la figura del “lavado de activos” para justificar su cacería política.

El objetivo del fiscal Pérez es mantener presa a Keiko Fujimori sin juicio. Su estrategia es hacernos creer que no puede investigarla estando ella libre. Precisa que esté presa durante tres años, mientras él busca pruebas para iniciarle un juicio, cosa que muy probablemente nunca ocurrirá. El objetivo es solo uno: tener presa a Keiko y desmantelar Fuerza Popular. Ese es el objetivo político que la caviarada se trazó desde la CVR, y está usando todos sus recursos y brazos legales para llevarlo a cabo. La pantomima jurídica es un cuento para bobos.

El desquiciado fiscal Pérez es apenas el peón de toda una macabra organización cuyo objetivo es la aniquilación política del fujimorismo. Asistimos al montaje del espectáculo más perverso de persecución política de la historia, ofrecida como supuesta lucha contra la corrupción. ¿Qué clase de corrupción? No se sabe ni se entiende, pues Keiko Fujimori jamás ha ejercido cargo público alguno, no ha manejado presupuesto público ni ha firmado contratos ni adendas sobre obras públicas. Es decir, jamás ha podido robar ni malversar un solo céntimo del erario público. ¿De qué corrupción se le puede acusar? Es francamente alucinante y ridículo. Más es el dinero que nos está costando el fiscal Pérez con todas sus maquinaciones perversas.

Gracias a la magistral puesta en escena de la mafia, con todo su elenco, el público vive todos los días un episodio de la farsa fiscal anti Keiko, contada por la prensa como si se tratara, en efecto, de la captura de una de las organizaciones más peligrosas del país, y no de un simple partido político que jamás llegó al poder. Es asqueroso ver cómo engañan a la gente usando los aportes de campaña como si fueran crímenes. Se aprovechan de la ignorancia de la gente. Han llegado a perseguir y estigmatizar empresarios como si fueran delincuentes por haber dado aportes a una campaña política. ¿En qué clase de país nos hemos convertido?

El espectáculo bárbaro del fiscal Pérez citando gente por docena para interrogarlos como si se tratara de desbaratar una gran red criminal, es de lo más ruin que se puede vivir como país. Y nadie puede detener a este fiscal desquiciado que ha llevado su obsesión a niveles de locura, trasgrediendo los límites del decoro, el respeto a la dignidad de las personas y sus derechos. Ni siquiera respeta las jerarquías de su propia institución. Es un patán suelto en plaza que cree tener súper poderes para hacer lo que le viene en gana. Es un monstruo creado por la prensa que vive del antifujimorismo y que ya ni la fiscal de la Nación se atreve a llamar al orden. 

En el Perú se ha perdido todo respeto por la ley, el orden y la institucionalidad. Hay mafias que se han apoderado de las instituciones y actúan al amparo de una prensa prostituida por el poder. El presidente Vizcarra es solo un muñeco de ventrílocuo que sigue el libreto que le han puesto desde un inicio. No tiene la menor idea de lo que es gobernar un país. Todo lo que ha hecho hasta ahora es ejecutar el guión del progresismo mediante la farsa de la lucha contra la corrupción que no le compete, para arrinconar al Congreso hasta cerrarlo con leguleyadas baratas. Y todavía tiene el cuajo de hablar de democracia en sus discursos. 

jueves, 21 de noviembre de 2019

El último show de la mafia


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Un nuevo escándalo conmociona a la ciudad, las redes sociales y medios de prensa. Una vez más el fiscal Pérez hizo otra de sus típicas jugadas antes de que el TC vea el caso de Keiko y filtró información a sus amigos de la prensa: el BCP había aportado a Fuerza Popular US$ 3.5 millones de dólares en la campaña del 2011. Enseguida tuvimos que aguantar el clásico y patético espectáculo de “indignados” lloriqueando y maldiciendo al BCP, cortando sus tarjetas de crédito y amenazando con retirar sus CTS. 

Pero con todo y eso, hasta ahora no han logrado probar absolutamente nada contra Keiko Fujimori. Todo lo que tienen es solo humo y floro para convencernos de que todo cuanto rodea a Keiko es criminal. Es el mito que el progresismo se esfuerza en contarnos todos los días. A nadie le interesa ya la verdad. Lo que quieren es linchar a Keiko y desaparecer al fujimorismo. Periodistas de características de prensa chicha prefieren posar como indignados y proferir sospechas anti Keiko para ganarse al público en vez de ejercer su profesión con dignidad y valor, aclarándoles cómo son las cosas en realidad.

Sería muy simple de explicar que en todas las campañas electorales existen donantes privados, entre ciudadanos y empresas, que tienen todo el derecho a mantener en reserva sus nombres, si así lo desean. Así es como funciona la democracia en cualquier país civilizado y a nadie le escandaliza. Pero en vez de decir algo tan simple como esto, periodistas que no merecen este título, prefieren darle basura a su público y alimentar los odios mediante la sospecha malintencionada y la pose del “indignado”. 

Casi no hay un periodista con algo de dignidad que se alce por encima de toda esa basura antifujimorista con que nos cubre la maquinaria mafiosa, repitiendo el mito ridículo de la “organización criminal” con que se acusa a Fuerza Popular. Se sospecha de todo cuando se trata de Fuerza Popular pero nunca sospechan del fiscal de la mafia que filtra sus datos en los momentos precisos para perjudicar a Keiko cada vez que otras instancias están por analizar su libertad. Allí nadie sospecha del fiscal ni de sus testigos ni de sus amigos de la prensa. Todos los sabios del periodismo son ciegos para ver los movimientos mafiosos de este fiscal, a pesar de que casi siempre se trata de un “testigo” que declara sin aportar una sola prueba. Nadie se percata de la maquinaria mafiosa que se mueve desde IDL, La República, Canal N y América TV, entre otros.

Y al final resulta que hasta ahora el fiscal de la mafia caviar no tiene absolutamente nada concreto contra Keiko. Pero nadie se atreve a analizar el caso con frialdad y objetividad. Tampoco invitan a los expertos que tienen una opinión distinta al fiscal Pérez y a la linea del antifujimorismo patológico en que se adoctrina a la población. Una gran irresponsabilidad de la prensa para quienes la verdad ha dejado de ser un valor hace tiempo. Para ellos es mejor caerle bien a la mafia y sumarse al cargamontón anti Keiko que pide la proscripción del fujimorismo, objetivo que la mafia caviar persigue obsesivamente como parte de su programa político. 

Los expertos han dicho miles de veces que los aportes de campaña no constituyen delito y menos lo eran en el 2011. Nada de eso cae en la figura del lavado de activos. El caso del fiscal Pérez es una farsa que se vendría abajo en un juicio. El pitufeo, los aportantes fantasmas y hasta las firmas falsas son vicios procesales y permanentes de casi todos los partidos políticos en todas las campañas. Nunca se usaron para armar un caso penal contra nadie. La mafia caviar ha usado todo eso inventando una serie de cargos ridículos y maniobras sucias para mantener presa a Keiko, sacarla del escenario político y desmantelar a la principal fuerza política de oposición. Eso es todo lo que persigue la mafia. Hay que decirlo con claridad.

La mafia caviar ha actuado con la complicidad de una prensa prostituida y de funcionarios corruptos. Para eso anularon la Ley Mulder, para poder seguir comprando a la prensa. Luego armaron la feroz campaña contra Chávarry para mantener el control del Ministerio Público. Hasta dieron el golpe de Estado para mantener el control del Tribunal Constitucional. Y ningún periodista parece darse cuenta de que vivimos en manos de una gran mafia que hace lo que quiere con el país.

martes, 28 de agosto de 2018

El pecado de Vizcarra


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El Perú no es un país. Es un reality show donde un grupo de tribus salvajes viven atacándose mientras el río se lleva sus cosechas y sus hijos mueren de hambre. La política peruana se ha degradado a tal punto que más parece una comedia burda de televisión barata, donde el público interviene como el principal protagonista, gritándoles insultos a los actores y órdenes para su actuación.

El último episodio de la serie ha sido de antología: nada menos que el Presidente de la República tuvo que salir corriendo una mañana para sentarse ante las cámaras de televisión, con cara de asustado, a dar explicaciones nerviosas de por qué se había reunido con Keiko Fujimori, la lideresa del principal partido político del país y dueño de la mayoría del Congreso. Como si tal cosa fuera un delito. A ese punto hemos llegado.

Solo en el Perú pueden pasar estas cosas. En un país normal los líderes políticos conversan. Para eso es la política. De lo contrario seguiríamos siendo un grupo de tribus salvajes en pie de guerra. Pero eso es justamente lo que somos ahora por obra y gracia de la caterva de enfermos mentales del antifujimorismo patológico, que vive odiando a Keiko y al fujimorismo y se pasan la vida ladrándoles como perros rabiosos con espuma en el hocico. Son el lumpen de las redes sociales y su léxico se limita a palabras como "táper", "corrupta" y "señora K". Lo curioso es que Vizcarra ansía que esta masa de indigentes mentales sea su base de apoyo político.

¿A alguien con dos dedos de frente se le ocurre que un gobierno puede actuar sin dialogar con la principal fuerza política de oposición, dueña de la mayoría en el Congreso? Obviamente eso es imposible, pero en el Perú, donde la estupidez cunde como una epidemia mortal, mucha gente lo cree posible y hasta necesario, empezando, curiosamente, por los líderes del partido de gobierno. Esto ya es para reírse, porque los pobres ni siquiera son un partido político, carecen de sustento social. Están solos. Por eso han decidido alimentar al gallinero del antifujimorismo con palabrería y payasadas contra el Congreso.

Resumiendo los hechos, Vizcarra y Keiko se reunieron porque obviamente era necesario. Ya no importa de dónde vino la iniciativa. Uno podría suponer que tuvo que venir de Vizcarra, interesado en poder gobernar con suficiente apoyo del Congreso, pero como este no es un país normal y la política está de cabeza, puede que Vizcarra haya pensado que puede gobernar enfrentándose a la mayoría del Congreso. No sería raro y es lo que parece pensar Vizcarra asesorado por mediocres de la talla de Vicente Zeballos. Entonces la pregunta sería ¿qué interés tenía Keiko de conversar con Vizcarra? Si ya este había armado su gabinete con puro rojo y caviar.

En todo caso, Vizcarra mintió, como mintió también ocultando su participación en una empresa familiar que hizo contratos con el gobierno regional de Tacna. Y habría que buscar en cuántas otras cosas más le mintió al país, el presidente que exigió la renuncia del Fiscal de la Nación por una mentira menor. La política no es obra de santos y es ridículo exigir santidad a funcionarios. Solo se les puede exigir legalidad en sus actos. Así que eso de irse a los extremos exigiendo renuncias por lo que sea, es propio de politiqueros baratos que usan cualquier pretexto para bajarse al rival y agradar al lumpen de las redes sociales.

Lo concreto es que Vizcarra ha preferido seguir el estilo confrontacional de PPK en vez de buscar el acercamiento a Fuerza Popular. ¿Qué gana con eso? Imposible saberlo. A menos que, como parece, tenga espiraciones políticas y sueñe con ser candidato el 2021 encarnando una vez más al antifujimorismo patológico. El hecho es que no solo ha negado sus reuniones con Keiko tratando de mantenerlas en la clandestinidad, sino que ha salido apuradamente a disculparse por ese "desliz" y ha cargarle el muerto a Keiko, en gesto poco elegante. 

Por último, su reciente payasada de fiestas patrias lo pinta de cuerpo entero a Vizcarra. Eso de enviar proyectos de reforma política que solo sirven para confrontar al Congreso antes que para mejorar la situación del país, es clara muestra de que su estrategia es confrontacional. No solo manda proyectos que afectan al Congreso sino que pretende hacerlo por la vía del referendum, es decir, eludiendo las competencias del Congreso. Y como si eso fuera poco, le plantea un ultimatum en el plazo. Se trata pues de una clara muestra de confrontación. Y para colmo, los opinólogos de la mafia antifujimorista de medios sigue cacareando que Keiko busca la confrontación. 

Como se ve, todo está armado para provocar una guerra Ejecutivo - Congreso. ¿Quiénes salen ganando con esto? En realidad nadie. Todos perdemos. Pero aunque el país se hunda en esta estúpida guerra, quienes se revuelcan como cerdos en el fango de su felicidad demencial son los enfermos mentales del antifujimorismo. Keiko no ha dado muestras de querer responder la confrontación. Al contrario, solo ha repetido que "no se opone". Sin embargo, lo más sensato y lo mejor para el país sería que el Congreso arroje a la basura los proyectos disparatados de Vizcarra. 

Expertos constitucionalistas de la talla de Enrique Bernales (ex Izquierda Unida, ex CVR) así como Aníbal Quiroga y García Toma han opinado que los proyectos enviados por el Ejecutivo son mamarrachos mal pensados y peor redactados. Incluso añaden que son peligrosos. ¿Tendrá Fuerza Popular el coraje necesario para tirar al tacho esos proyectos? Veremos. 

lunes, 26 de marzo de 2018

El otoño del patriarca japonés


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El lío desatado entre los hermanos Kenji y Keiko Fujimori, disputándose la herencia política de su padre, no solo trasciende a la familia Fujimori sino que incluso traspasa las fronteras del país. Ya son muchos los que desde afuera nos miran con compasión. El reality show que tiene al país en vilo ha entrado en una etapa crucial, en que el menor de los hermanos, Kenji, puede ser desaforado del Congreso y puesto en manos de la justicia.

El caso es bastante simple de entender. La heredera natural del legado de Alberto Fujimori era su hija mayor Keiko, quien además lo acompañó en la mayor parte de su gestión en el rol de primera dama, que asumió a los 19 años. Al colapsar el gobierno de Alberto Fujimori y mientras el ambiente se caldeaba con las hogueras encendidas por el antifujimorismo histérico desatado en las calles, Keiko fue la que se quedó hasta el final dando la cara, mientras los colaboradores de su padre eran encarcelados. Desde luego, también se irían luego contra Keiko acusándola de diversos delitos, y hasta la fecha Keiko nunca ha dejado de ser investigada por la Fiscalía. Toda la vesania del antifujimorismo patológico fue dirigida contra Keiko, mientras Kenji jugaba con muñecos.

El antifujimorismo se convirtió rápidamente en la ideología oficial del país, y en la pose correcta para los políticos y la prensa. Aun así, en las elecciones generales del 2006, el fujimorismo no se amilanó sino que presentó como candidata presidencial a la abogada Martha Chávez Cosío y a Keiko al Congreso. En pleno auge la furiosa campaña antifujimorista desatada por el gobierno de Alejandro Toledo y la Comisión de la Verdad, a los que se sumaron las ONG de izquierda y la mayoría de periodistas subidos al cargamontón del antifujimorismo para posar como decentes luchadores anticorrupción y defensores de la moral política y la democracia, Martha Chávez cosechó cerca de un millón de votos quedando en cuarto lugar, y Keiko salió elegida congresista con la más alta votación. Esos fueron los rostros que presentó el fujimorismo en sus horas más duras.

Por su parte, Kenji postuló sin éxito al gobierno regional de Lima en el 2006, pero luego fue elegido congresista en el 2011 con la votación más elevada. Desde entonces se mantuvo con un perfil bajo, siempre detrás de su hermana, sin tener una participación relevante en la escena política. Pero todo cambia en las elecciones del 2016, cuando Kenji da muestras de alejamiento. Ni siquiera fue a votar por su hermana, la candidata presidencial. Al parecer se cansó de vivir a la sombra de su hermana, le crecieron las ambiciones políticas y empezó a abrirse paso buscando construir su propio liderazgo, algo que pasaba necesariamente por quitar del trono a Keiko, y de cualquier manera.

No es pues ningún secreto que a Kenji lo picó el bichito del poder. El problema es que en lugar de mostrar claramente sus intenciones y crear su propio movimiento desde el principio, prefirió ser la oveja negra del partido Fuerza Popular. Sus ansias de poder y figuración lo llevaron a confrontarse públicamente con las posiciones del partido, incluso en cuestiones nimias. Sin embargo, era obvio que con solo malcriadez y rebeldía no iba a conseguir un papel relevante en la política. La prensa pronto lo perfiló como un sujeto díscolo y desorientado que solo buscaba cámaras. Por lo tanto, la estrategia que utilizó Kenji fue asumir la libertad de su padre como meta política.

Fue una buena estrategia, finalmente, porque consiguió jalar la simpatía de las bases fujimoristas que viven idolatrando a Alberto Fujimori como el caudillo mítico. Mientras que la estrategia de Keiko fue no politizar la libertad de su padre, la de Kenji fue exactamente lo contrario, por lo que no le importó meterse a palacio de gobierno a sacurdirle el polvo al saco del presidente Kuczynski. De pronto Kenji se volvió franelero presidencial y prácticamente se pasó a las filas del oficialismo. El punto crucial se presentó durante la vacancia del presidente en diciembre último, cuando Kenji no dudó en negociar la libertad de su padre a cambio de salvar a PPK. En la hora final, fueron los congresistas que Kenji pudo reclutar para su causa quienes salvaron temporalmente a PPK. Una semana después Alberto Fujimori era indultado por el presidente.

Desde luego que la libertad de Alberto Fujimori catapultó la fama de Kenji y este se convirtió en el nuevo líder de la facción albertista del partido. Para pulir más su estrella, Kenji no dudó en culpar a Keiko del encierro prolongado de su padre y de pretender desestabilizar al país con la vacancia. Las bases estaban enardecidas con la libertad del patriarca de los Fujimori y vitorearon a Kenji. 

Pero toda fama es temporal y tal vez la de Kenji sea la más temporal de todas, pues las revelaciones de los enjuagues a los que siguió recurriendo para volver a salvar al presidente de la siguiente vacancia, han puesto su cabeza en la picota. Tal parece que la única expertise política de Kenji es la maquinación y compra de lealtades a cambio de prebendas. El compromiso político adquirido con PPK al liberar a su padre a cambio de votos, lo mantuvo en la misma tarea de reclutamiento de congresistas para superar el segundo proceso de vacancia. Lo que Kenji nunca previó es que sería sorprendido por uno de estos congresistas convocados para vender su voto. 

Kenji nunca contó con la astucia de un tal Mamani. Un congresista puneño que no dudó en filmar los enjuagues sucios en los que andaba el menor de los Fujimori. El escándalo de los #KenjiVideos precipitó la renuncia de PPK y dejó a Kenji como palo de gallinero. Hoy que todo acabó para PPK y que Alberto Fujimori anda suelto, el pobre Kenji parece no tener mayor razón para seguir viviendo políticamente. Su pretendido partido propio "Cambio 2021" tendrá que esperar a que la Fiscalía acabe de investigarlo si es que antes el Congreso no lo desafora. 

El último video de Kenji lo pinta de cuerpo entero como el pobre diablo que es, y deja notar sus evidentes limitaciones mentales, que van más allá de andar identificándose con figuritas de anime. En su video de respuesta desesperada, Kenji no solo abandona a su más leal seguidor, el congresista Bienvenido Ramírez, de quien se desembaraza y marca distancias, lavándose las manos. Además acusa a su hermana de algo que él mismo está practicando: la lucha por el poder. En una evidente confesión de su propia conciencia, Kenji dice que acá no hay ninguna lucha contra la corrupción sino una guerra por el poder político. Habló su subconsciente. Es claramente lo que él ha venido haciendo al tratar de salvar a un presidente hundido hasta el cuello en la corrupción. 

El fujimorismo tiene solo dos opciones. Seguir a Kenji, un sujeto que ya demostró carecer de escrúpulos y valores, con claras limitaciones mentales, cuyo único logro político es haber negociado suciamente la libertad de su padre, y quien además pretende convertirse en abanderado del viejo fujimorismo noventero bajo la sombra de su padre, incluyendo las artimañas como metodología política, o, de otro lado, seguir apostando a Keiko con un partido ya institucionalizado que pretende renovar la política mirando al futuro. A decir verdad, sería muy tonto para las bases fujimoristas abandonar el barco de Fuerza Popular que marcha sólidamente hacia el futuro, para treparse a un bote flotador infantil que ya empezó a desinflarse en las aguas tempestuosas del desprestigio temprano. Pero todo puede suceder en la política peruana.

Tal vez estemos a poco del final de la telenovela, cuando Kenji acabe haciéndose el harakiri y Keiko termine en la soledad, abandonada por las bases que se irán a sahumar al patriarca japonés en su agonía final.

viernes, 10 de noviembre de 2017

La prensa basura se ahoga en su propia mierda


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Vivimos las épocas más duras de la verdad. Un conocido columnista progresista dice hoy que la verdad no importa sino quién tiene el mejor relato. Tristemente tiene razón. De eso vivimos hoy: del relato y de los cuentos que nos cuentan los diarios. La verdad pasó a ser solo un concepto teológico.

La portada de hoy del diario El Comercio califica perfectamente dentro de los cánones de la prensa basura, aquella que vive del psicosocial y utiliza su influencia para difamar y demoler adversario políticos. Ese era típicamente el estilo de la prensa de izquierda, pero desde hoy sabemos que también es la del decano de la prensa nacional. El enorme titular "Odebrecht afirma que financió campaña de Keiko" no hace más que mostrar el bajo nivel al que ha llegado este diario, pues no es verdad lo que afirman en el encabezado de su portada. Y ellos mismos lo aclaran.

Debajo de ese grotesco y sucio titular aparece un tímido texto que lo contradice: "tiene certeza que hubo aportes a campañas pero no recuerda detalles". La verdad simple y clara es que Marcelo Odebrecht no ha confirmado nada. Solo ha repetido lo que ya todos sabíamos: Odebrecht financiaba campañas electorales en todos los países donde operaba y los aportes eran para los principales candidatos. Eso y nada más que eso es lo que se sabe hasta ahora. Los detalles no los conoce Marcelo Odebrecht. Quien sabe con certeza a quiénes se apoyó en campañas y por cuánto es Jorge Barata, el representante de Odebrecht en el Perú. 

Solo Jorge Barata y nadie más puede declarar lo que todos queremos saber: hasta dónde alcanzaba la mafia de Odebrecht en el Perú. No solamente financiando campañas sino corrompiendo instituciones, medios, ministros, fiscales, jueces, contralores y procuradores. Eso es lo que queremos saber. Pero la cortina de humo preferida por la mafia es Keiko. Como si todo el asunto fuera Keiko. Los perros rabiosos del antifujimorismo patológico salen a ladrarle a Keiko todos los días, como si Keiko fuera la pieza principal de la corrupción y no los gobiernos pasados y, sobre todo, las instituciones del presente, donde aun subsiste harto mermelero corrupto. 

¿No es curioso que la propia Fiscalía de la Nación haya entorpecido el trato con Jorge Barata logrando que este se niegue a declarar? En pocas palabras, la Fiscalía lo ha asustado para que no hable. El único que puede tumbarse medio Perú está asustado por la Fiscalía. Pero de eso nadie dice nada. No. Acá es suficiente con dedicarse a atacar a Keiko para distraer a las masas de idiotas que se revuelcan como cerdos en la inmundicia de esas noticias falsas. Con eso se dan por satisfechos.

Lo que queremos saber es cuáles eran las verdaderas dimensiones de la mafia de Odebrecht. Que no nos vengan con cuentos anti Keiko. Queremos conocer la red completa de la mafia. Cada vez que cae una mafia bien organizada vemos que capturan no solo a los matones sino también a policía, jueces, fiscales, funcionarios ediles, etc. Toda esa maraña es la que componen las mafias. Acá nos hacen creer que el asunto acaba en el trato directo del funcionario de Odebrecht con el del gobierno que recibió la plata. No, no no... Momentito. Acá la mafia se extiende hasta instituciones enteras, funcionarios de varios organismos públicos que tuvieron que abrirles las puertas y ponerle los sellos, incluye también y desde luego a periodistas y medios enteros. 

¿O es que acaso nunca vieron esos famosos talleres de prensa que se dictaban a cada rato en diferentes lugares del país a cargo de ciertos personajes muy conocidos? En lo que me consta, me he topado con talleres de periodismo de toda clase a cargo de Rosa María Palacios, Augusto Álvarez Ródrich, Valia Barak, Milagros Leiva, etc. ¿Quién pagaba esos numerosos talleres de periodismo? ¿Quién financiaba los viajecitos con hoteles cinco estrellas? ¿Quien firmaba los cheques? Pues nada menos que Odebrecht. Hasta El Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) fue aceitada por Odebrecht.

La mafia de Odebrecht apesta a kilómetros. Hay muchísimos implicados. Acá lo que parece evidente es que han amedrentado a Jorge Barata para que no declare. Mientras tanto la mafia quema maleza para crear la cortinaza de humo de Keiko. Así es como le tiran su basura a los cerdos del antifujimorismo para que gocen y se revuelquen mordisqueando las carátulas de Keiko, mientras los corruptos se muerden las uñas rogando para que Barata no declare. 

La que menos tiene que ver en toda esta red mafiosa de Odebrecht es Keiko Fujimori. Ella es solo el chivo expiatorio de la mafia. Keiko no ha sido gobierno. Barata tendrá que probar que financió las campañas que dicen haber apoyado. El único que conoce bien toda la red mafiosa y sus implicados es Jorge Barata, el mismo que está amenazado por la Fiscalía. Así que ya es hora de ponerle freno a toda esa prensa basura de dos por medio y sus psicosociales baratos. Basta de utilizar a Kieko para esconderse. Está bien que engañen a tantos por tanto tiempo, pero no nos pueden engañar a todos todo el tiempo. Dejen que hable Jorge Barata y que señale a todos los miembros de la mafia. Veamos quiénes quedan de pie.

lunes, 9 de octubre de 2017

La campaña de la izquierda contra la democracia


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hablar de "campaña de izquierda" resulta redundante. La izquierda siempre está en campaña. Y casi siempre es una campaña de odio, difamación y persecución. La izquierda nunca hace periodismo, su esencia es la campaña permanente de demolición del adversario. A la prensa de izquierda no le importan las noticias ni los hechos, lo que prima es siempre la campaña de demolición. Sus portadas son siempre dirigidas a sus enemigos ideológicos o políticos. Dominan perfectamente el arte de armar un psicosocial de la nada. Son expertos en sembrar sospechas. 

Uno puede vivir tranquilamente ignorando las carátulas de la prensa basura de izquierdas, evitando caer en las redes sociales de enfermos mentales de izquierda que solo destilan veneno y odio. Lo que no podemos hacer es escaparnos del accionar de instituciones fundamentales del Estado, como el Ministerio Público, que se siente obligada a actuar de parte, fundados únicamente en los psicosociales de la prensa de izquierdas. Es decir, si la Fiscalía basa su accionar en las portadas de los diarios chicha de izquierda y en sus psicosociales, entonces ya no podemos vivir ignorando a la prensa basura.

No es novedad que la prensa de izquierda se dedique a atacar a los principales partidos políticos que sustentan nuestra democracia. Es parte de su estrategia política. Lo han hecho siempre. No solo se trata de convertir a los partidos políticos en organizaciones criminales sino en enlodar la imagen y el prestigio de sus principales líderes. Cualquier partido que pase por la administración pública, desde un gobierno distrital hasta el gobierno nacional, acaba siempre manchado por algún acto de corrupción. Es inevitable. Pero lo que no se puede permitir es que se utilice ese acto de corrupción para pintar un escenario tenebroso donde el partido en su totalidad es un grupo mafioso.

Lo que está pasando en estos días no es solo más de las tradicionales asquerosas campañas de izquierda para ensuciar a los líderes y partidos democráticos, la novedad ahora es que tienen eco en la Fiscalía. Ahora los medios de izquierda junto a las ONG, juegan en pared con los fiscales. No se trata de hacer justicia, en modo alguno. Solo se trata de seguir en la campaña demoledora de candidatos y políticos. Lo que hace la Fiscalía de la Nación es prestarse al juego sucio de la izquierda, creando investigaciones en torno a los mismos personajes que combate la izquierda desde sus portadas. El juego se llama "investigación preliminar".

La cosa funciona así: primero una ONG y un medio de izquierda, vamos a decirlo mejor con sus nombres: IDL y La República, montan una campaña de satanización tratando de sembrar sospechas alrededor de alguien, es decir, para variar, Keiko Fujimori o Alan García, objetivos favoritos de los enfermos mentales de izquierda. En seguida viene una feroz campaña de trolls en las redes sociales con sus tradicionales TT como #AumentarKeikoPara500. Acto seguido sale la fiscalía anunciando la apertura de una "investigación preliminar", con el añadido de que es por "crimen organizado". El acto de este show de circo progre-caviar es la sonora reacción de los medios basura de izquierda señalando la acción fiscal a todo grito, señalando a las víctimas de la campaña como "vinculados a" o "investigados por" organización criminal.

Esas investigaciones fiscales nunca pasarán de la condición de "preliminar", es decir, jamás verán un caso ni se convertirán en una real acusación fiscal ante el Poder Judicial. Jamás. Pero eso no importa porque durante todos los años que dure la "investigación preliminar" de la fiscalía, la víctima de este sistema perverso creado por la caviarada seguirá siendo enlodada diariamente. De ahora en adelante será llamado ya no por su nombre sino fulano de tal "investigado por crimen organizado". 

No es casualidad que en momentos en que se requiere la extradición de Alejandro Toledo y se espera la formalización de la denuncia fiscal contra Ollanta Humala y Nadine Heredia, así como ampliar las investigaciones del caso Odebrcht abriendo el abanico a la administración municipal de Susana Villarán, la prensa basura de izquierdas arme tal alboroto contra Keiko (para variar) y Alan García, pero por cuestiones tan ridículas y obsoletas como los cocteles de Fuerza Popular o las conferencias de Alan García. Es decir, boberías comparadas con las millonarias coimas comprobadas de Toledo, Ollanta y Nadine, que son tapados para que nadie los vea.

Tenemos que reaccionar como país frente a esta andanada de desinformación y de campaña sucia de la izquierda. Los partidos con representación en el Congreso deberían ponerse a pensar en las formas de modificar el ordenamiento legal de modo que la Fiscalía no se preste a estas payasadas, y que no se siga maltratando alegre e impunemente el nombre de las personas. Sería penoso ver que nadie hace nada frente a esta descarada avalancha de lodo que viene desde la izquierda para ensuciar la política y desprestigiar la democracia. Es hora de frenar esto.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El poder del periodismo de cuarta


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El nuevo gabinete pasó rápidamente al olvido gracias al último reporte de Cuarto Poder, el programa dominical de América TV que parece especializarse en psicosociales contra Keiko Fujimori. En esta ocasión se trata de un audio de la congresista fujimorista Yesenia Ponce, en el que hace una serie de afirmaciones bastante curiosas durante una reunión de amigos. Para cualquiera que tenga un poco de criterio las afirmaciones de la congresista no pasan de ser puras cantinfladas ridículas. Dice, por ejemplo, que a ella le contestan los ministros personalmente. 

Pero lo que ha causado las delicias del manicomio progresista es lo que Yesenia Ponce dice acerca de Keiko Fujimori. Realmente es para reírse. Aparentemente la congresista Ponce tiene uno de esos tantos proyecto de ley declarativos que, en esta ocasión, declara de interés nacional y prioritaria la ejecución de las obras del proyecto Chinecas. Pero resulta que tan loalble y vital PL habría sido retenido por Keiko Fujimori nada menos que para perjudicar al gobierno de PPK. (risas)

Así lo dice en el audio Yesenia Ponce, no se sabe si drogada o borracha: "Keiko me llamó a su oficina y me dijo que no presente el proyecto porque no podemos ayudar a este gobierno". Y añade que tan vital proyecto debería ser guardado secretamente hasta el 2021 para cuando Keiko sea presidenta. Y culmina diciendo que "no importa si se perjudican cien mil personas". (más risas) Bueno, si hasta aquí no ha soltado una buena risotada es porque usted no tiene sentido del humor o porque acaba de tragarse todo el cuentazo de Yesenia Ponce propalado por Cuarto Poder.

De hecho, los enfermitos mentales del progresismo patológico antifujimorista ya están celebrando en las redes sociales con memes y todo. Pero estos seres son inimputables. Su odio y estupidez llega a tal nivel que carecen de las capacidades mínimas del raciocinio, y hasta ignoran cuáles son las funciones reales del Congreso. Habría que explicarles a estos infantes que el Congreso no tiene nada, pero absolutamente nada que ver con las obras públicas. Lo único que pueden hacer es fiscalizar su ejecución, pero no pueden detenerlas. Y es absolutamente imposible que puedan obstruir al ejecutivo en la ejecución de las obras públicas.

De manera que todo lo dicho por la congresista Yesenia Ponce no pasa de ser más que un delirio de alguien que evidentemente se está jamoneando frente a sus interlocutores. Tal vez sea una reunión de cantina donde se dijo todo esto, pero resulta lamentable que un medio de prensa se preste a la sucia maniobra de presentar este audio para alentar una campaña contra Keiko Fujimori. Está bien que no la apoyen pero no deberían caer tan bajo para combatirla. Una cosa es el debate de ideas y posiciones políticas, y otra, la campaña maliciosa y sucia de un periodismo de cloaca.

No es la primera vez que este programa apela a maniobras sucias tratando de perjudicar a Keiko Fujimori. Al final resulta que quienes cuestionaron el uso de audios para revelar el chantaje de Thorne al contralor, terminan siendo los que apelan a audios baratos para desprestigiar personas. También resulta que la misma persona que hace solo una semana fue tildada de burra y mentirosa por haber fraguado sus certificados de estudios secundarios, hoy es alguien que merece toda credibilidad por un audio donde solo dice barbaridades y mentiras tan evidentes como groseras.

Nada nuevo. Es solo otro psicosocial barato del periodismo basura que practica Cuarto Poder. Es solo otra campaña basura del manicomio de la izquierda patológica que vive del odio antifujimorista. A ellos iba dedicado este programa, pues se requiere el nivel mental de un pulpín ignorante para tragarse tantas fanfarronadas absurdas de esta congresista desubicada. Provecho con quienes se tragaron el cuento y lástima por ese periodismo de cuarta. 

martes, 4 de julio de 2017

Otro diálogo forzado Keiko-PPK


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

En los últimos tiempos el diálogo se ha convertido en sinónimo de circo y mecedora. Se convoca con bombos y platillos cada vez que el ambiente está crispado. El show normalmente se lleva a cabo en palacio de gobierno y solo sirve para la pose y las fotos. Los contrincantes políticos guardan temporalmente sus lanzas para mostrar su mejor sonrisa a la prensa. La escena se repitió varias veces en el gobierno pasado, caracterizado por su confrontación con el Apra y el fujimorismo. De todos esos circos de diálogo solo salieron buenas fotos y nada más, pues Ollanta y Nadine seguían en lo suyo y nunca se guardaron un adjetivo para el oponente.

En el actual gobierno la cosa no es muy diferente. PPK es un gobernante autista y apocado que se subió al corso antifujimorista y descendió a las cloacas de los nakos a comprar los pocos votos que necesitaba para ganarle a Keiko. Pero el mismo PPK no dejó de insultar a Keiko de las peores formas, llamándola incluso ladrona. Además hubo personajes que no ahorraron insultos como la vicepresidenta Mercédez Araoz. No había necesidad de llegar tan bajo y copiar el muladar que fue la campaña del 2011 gracias a la jauría descerebrada del antifujimorismo progre, y menos aun sabiendo que el fujimorismo ya tenía la mayoría absoluta del Congreso. Desde allí ya era visible la falta de criterio político de PPK. No es raro pues notar que el circo del diálogo se usa más en gobiernos débiles y confrontacionales que no usan el diálogo como herramienta política sino como pose y salvavidas.

Todos estos antecedentes de campaña hacían imposible un acercamiento natural entre gobierno y fujimorismo. Por su parte, el antifujimorismo, con su natural estupidez, criticó a Keiko por no correr a estrechar la mano de PPK después del flash electoral, y por no entregarse en cuerpo y alma a apoyarlo. La llamaron desde resentida hasta antipatriota. Pero qué más cabe esperar de la pobreza mental del antifujimorismo, si viven culpando al fujimorismo por todo.

Era al presidente a quien le correspondía disculparse luego de la campaña para iniciar un gobierno de unidad nacional, de ancha base, empleando el diálogo como instrumento permanente de la política en aras del consenso y buscando la gobernabilidad a través de pactos. ¿Qué hizo este gobierno? Nada. Peor aun, se puso a retar a la oposición copiando el estilo de Ollanta Humala. Mantuvo a la plaga de caviares y nakos en sus puestos, nombró como ministros a progres antifujimoristas declarados como del Solar y camuflados como Marisol Pérez Tello, se puso a jugar con el indulto de Alberto Fujimori, etc. Con esa estrategia de confrontación abierta contra la mayoría parlamentaria es imposible que tenga un buen gobierno, más aun cuando carece de partido y de bases. 

En lo que va del año, este gobierno ha demostrado estar pasmado en todo aspecto. Los problemas lo están rebasando. La economía está detenida y el desempleo empeora. Se han metido solos en líos por tratar de sacar adelante megaproyectos cuestionados. Han perdido medio año entrampados solo en lo de Chinchero, mientras otros proyectos siguen trabados. La mejor excusa del gobierno y sus ayayeros ha sido culpar al fujimorismo y al contralor. Han tenido el cuajo de llamar "oposición obstruccionista" a la mayoría del Congreso. 

Pero hoy se le acabaron esos cuentos al gobierno y sus ayayeros, porque ha sido el fujimorismo el que mandó a su casa al contralor, y ha sido Keiko la que ha invitado al autista de PPK a dialogar. Ya más no se le puede ayudar a este gobierno desconcertado. ¿Qué más quieren?

Si bien el gesto de Keiko es importante para mostrarle a todo el mundo que no existe ningún revanchismo ni afán de obstruir al gobierno, difícilmente podemos esperar algo de este diálogo. En primer lugar porque PPK sigue siendo un rehén de la caviarada antifujimorista. En segundo lugar, porque sabe que no tiene fuerza real para negociar. Keiko es la lideresa de un partido popular que tiene bases y convocatoria, mientras que PPK es un bluf, carece de partido y por ahora solo es líder de los nakos. PPK es el dueño de la pelota pero no va a querer compartir el juego con FP porque se le irían encima los desquiciados del antifujimorismo que tiene como únicos aliados. Así no cabe esperar nada de este diálogo, salvo buenas fotos para la historia. Lo que no acabo de entender es para qué metió Keiko a Luis Bedoya Reyes en el asunto.

Lo más probable es que después del encuentro PPK-Keiko siga la próxima función de este circo del diálogo con el club de fantasmas del Acuerdo Nacional. Una reminiscencia de los desesperados diálogos emprendidos por Alejandro Toledo para salvar su pellejo. Ya es hora de que sepulten ese falso y patético "Acuerdo Nacional" que solo ha servido para montar el circo del diálogo desde los nefastos días de Toledo. El único lugar para acuerdos nacionales es el Congreso, y el diálogo es una práctica política permanente, no una función de circo. 

jueves, 8 de diciembre de 2016

La tormenta perfecta


Todo parece indicar que se nos viene la tormenta perfecta en la política peruana, a raíz de la inminente censura del ministro de Educación Jaime Saavedra. Las cartas están sobre la mesa. El fujimorismo presentará la censura si el ministro, advertido de la situación, no renuncia antes. El ambiente está crispado. Desde luego, la plaga de enfermos mentales del antifujimorismo salvaje no permitirá que la bancada fujimorista y aprista censuren al ministro, no tanto por amor al ministro sino por odio al fujimorismo y al Apra. Así es como funciona el cerebro reptil de estos sectores. Si les preguntas cuáles con las mejoras concretas en el sector educación nadie sabe dar una respuesta. Se limitan a cacarear mitos populares como la "reforma educativa" o la "reforma universitaria". Pero de cosas concretas nada.

¿Cómo llegamos a esta situación? Habría que recapitular los hechos hasta los últimos días de la campaña electoral, pues hay heridas que se infligieron en esa época y nadie se ha encargado de cerrar. La segunda vuelta degeneró en una guerra sucia en la que el mismo PPK tomó parte muy activa. Llegó al extremo de decir, en referencia a Keiko, que "la hija de un ladrón tiene que ser ladrona también". Para completar su faena, PPK se metió en la cloaca del colectivo "No a Keiko" y posó con los insultantes afiches de estos enfermos mentales que llamaban "narcoestado" a lo que representaba Keiko. Para colmo, PPK anunció que acudiría a la marcha de los fascistas anti Keiko. Aunque al final no lo hizo, fue parte de la comparsa de idiotas que se solaza en la guerra antifujimorista callejera.

Adicionalmente, Mercedes Araoz atizó la hoguera con tuits muy agresivos y sucios contra Keiko, donde mezclaba su maternidad con el refrito de las "esterilizaciones forzadas". Al final de esa guerra sucia y denigrante, PPK ganó por un puñado de votos, favorecido por los psicosociales de una prensa asquerosa que hasta la víspera de las elecciones seguían sacando notas falsas contra Keiko, a quien la vincularon hasta con el narcotráfico. Así fue el triunfo precario de PPK, un hombre sin partido, cobijado en un club de amigos ex toledistas y apoyado finalmente por las inmundicias de la izquierda que prefirieron un voto contra natura antes que permanecer neutrales. 

La torpeza política de PPK era visible en todo momento. Parecía que solo quería ganar a cualquier precio, sin pensar en cómo podría gobernar si ganaba. En la segunda vuelta ya se sabía que en el Congreso habrían 73 fujimoristas y 18 ppkausas. Pero obviamente eso no inquietó a PPK quien prefirió seguir con su guerra sin cuartel, abrazando a los nakos como aliados. ¿Realmente pensaba que iba a gobernar con los descerebrados del colector rojo "No a Keiko"? 

Ocurrido el triunfo de PPK obviamente Keiko no iba a correr a darle la mano, como muchos tontos esperaban. Keiko se limitó a reconocer su derrota y a desearle suerte a PPK con sus aliados del rojerío. Ya desde entonces las cosas estaban claras por parte del fujimorismo. ¿Qué hizo PPK? Nada. Absolutamente nada. Prefirió pasearse por palacio conversando con Ollanta Humala antes que tender puentes con la gran oposición del fujimorismo. A PPK no le interesó un comino acercarse a Keiko. Al parecer recibió de Ollanta el consejo absurdo de que el papel del presidente es ser confrontacional con todas las fuerzas políticas de oposición. Pésimo consejo.

La política bien entendida trata de encontrar lazos con los demás, tender puentes con los otros, dialogar para lograr consensos. formar alianzas, pactos, acuerdos, etc. Eso es hacer política. Pero PPK prefirió seguir la escuela de Ollanta Humala y Nadine Heredia. No solo se abstuvo de conversar con Keiko Fujimori, la lideresa del partido que controla la mayoría del Congreso, sino que nombró como ministros a representantes del antifujimorismo, como Salvador del Solar, un cineasta que se plegó a la marcha de zombies anti Keiko. ¿Eso no es provocar a la oposición? ¿No hay intelectuales en el país capaces de desempeñar mejor ese cargo fatuo de ministro de Cultura?

Las torpezas políticas de PPK son dejadas de lado por una prensa que aúlla como lobos infectados de rabia antifujimorista. Desgraciadamente, desde la creación de la CVR y el reinado de la caviarada en varios gobiernos, con su poder económico sobre la prensa, el antifujimorismo es la principal fuerza política del país, incluyendo a la chiquillería histérica universitaria que desconoce la historia y es siempre presa de la progresía. Son los tontos útiles de la izquierda siempre prestos a salir a marchar.

El presente no podía ser más patético. Dados los puentes rotos entre el gobierno y la mayoría de oposición, lo que tenemos es una censura ministerial. Claro que un ministro censurado tampoco es para tanto. Se le cambia y punto. Pero los enfermos mentales del antifujimorismo han hecho de esta censura una cuestión de Estado. Es como si el mundo se viniera abajo porque se va Saavedra. La verdad es que no pasa nada. La reforma universitaria seguirá su curso y el escenario de la educación tendrá oportunidad de enmendar rumbos, pues lo cierto es que Saavedra será un excelente burócrata de organismos internacionales pero no sabe nada del sector educativo peruano. Se le han escapado hasta las tortugas. Se llenó de asesores y le han pasado gato por liebre. Ya es hora de que pongan a alguien que conozca realmente bien ese sector complejo, y que sepa lo que es educación.

Lo que se viene es la censura, por un lado, y la marchita de los pulpines por otro. Si la censura se da el ministro tendrá que irse, y es el panorama más probable. En cuanto a la marchita de los tontos, es claro que no servirá para nada. Sería ridículo que el fujimorismo se deje amedrentar por una marchita de pulpines. Ya bastante roche hicieron derogando la Ley Pulpín por la marcha de estos vagos. El drama que están exhibiendo varios opinólogos no es más que humo. La verdad es que no pasa nada. El ministro Saavedra se va, lo reemplazan y la vida continua. Pero PPK y su gente tienen que tomar esta experiencia como una lección para que aprendan a conversar y pactar con la oposición, a menos que pretendan cinco años de confrontaciones y crispación, al estilo Ollanta y Nadine. 

lunes, 4 de julio de 2016

La inmortalidad del cangrejo



Escrito por: Elvis Occ


Por alguna razón que no alcanzo a comprender, los analistas políticos de derecha (de todas la "razas") no aparecen en la televisión, radio o diarios últimamente. Casi el 100% de los que comentan y diseccionan cuestiones coyunturales son de izquierda o hijos de papi sin puesto en la empresa familiar. No quiero pensar que nuestros analistas siguen discutiendo la inmortalidad del cangrejo o simplemente recogieron el furibundo moco morado de pavo embravecido, con la secreta esperanza de ser llamados por PPK o Mechita. Y es que esta difícil criticar a la izquierda, Ollanta o los caviares porque están con PPK, pero tampoco a los fujimoristas pues son mayoría absoluta en el Congreso. La derecha nuestra está siendo reducida a las redes sociales y allí también ya tenemos problemas.

Colémonos en el gobierno, dicen algunos. Infiltrémonos en los ministerios sugieren otros. ¿Suponen que una vez apoltronados en una entidad estatal, influirán en la política del gobierno? ¿Es en serio? Ni Ollanta en la presidencia pudo hacer mucho e inclusive su mujer hizo más por su cuenta. ¡Dios mío! No sé si es ingenuidad o simple y llanamente cojudez congénita. ¿Qué les pasa? ¡Esto no es Juego de Tronos! Reúnanse y separen el grano de la paja (en especial las mentales) de una buena vez. Quienes pueden entrar en acción y quiénes no. Quienes pueden participar, como, cuando y donde. Que tengo negocios, mi mujer no me deja, estoy muy viejo. ¡Pamplinas! Todos pueden hacerlo de un modo u otro. ¡Es una cuestión de convicción! ¿La tienen o no?

¿Quieren un millón de soles para fundar un partido? ¿Creen que solo con un líder pintón y de buen floro se puede ganar? Quiero pensar que no están convencidos de tal cosa. Quiero creer que anteponen esas exigencias a sabiendas que no caerán del cielo y para justificar su falta de compromiso y huevos. Porque si en verdad fuera cierto, el enano de Napoleón, el feo de mierda de Robespierre o el muerto de hambre de Steve Jobs nunca hubieran logrado nada. No es mi intención vapulear el ego de nadie, pues más de uno tiene pergaminos que este insolente no posee, pero me siento obligado a exigir y exijo. No sea que después lloren como nenas lo que no pudieron defender como hombres. Estamos dispersos y así no es mucho lo que podamos hacer. ¡Hagamos algo pero ya!

sábado, 11 de junio de 2016

Elecciones peruvianas


Escrito por: Decimas de Segundo


Las elecciones en Peru
fueron algo marcianas
si en verdad votaste tu
hoy debes tener mas canas

Y es que los dos candidatos
no podrian ser mejores
pero uno tenia ingratos
y la otra varios peores

Al final gano el anciano
con la mitad mas de votantes
por la chinita y ya en vano
votaron los mismos de antes

Ella tiene el congreso
y el tiene la presidencia
asi funciona el contrapeso
es democracia en esencia

Rogamos mucho a Dios
que la armonia no se pierda
se necesita a los dos
o el pais se va a la mierda.

sábado, 4 de junio de 2016

ROMA NO PAGA TRAIDORES


Escrito por: Elvis Occ

Cuenta la historia que Roma libraba batallas desgastantes en dos frentes: Cartago de un lado y contra unos pastores inusitadamente complicados en la península ibérica, del otro extremo. Viriato era el nombre del pastor obligado por la circunstancias belicas a liderar un batallón de pastores, también vueltos combatientes para defenderse de los romanos. Uno tras uno fueron derrotados, todos los generales romanos enviados a someter la parte de la península que hoy es Portugal. Agotados por el costo humano y economico, el cónsul Serviliano llego a un acuerdo de paz con los comandados por Viriato, pero el senado romano se negó a ratificarlo y arranco el asedio.

Astutamente, Marco Pompilio soborna a tres emisarios enviados por Viriato al campamento romano para negociar la paz, quienes a su vuelta asesinan al caudillo lusitano mientras dormía. Se dice que los emisarios regresaron por su recompensa, pero a cambio fueron ejecutados por órdenes del cónsul Serviliano. ¿Su crimen? Ser traidores. Roma no paga traidores, se cuenta dijo el cónsul. El campamento de PPK está a reventar de traidores. Los hay de todo tipo y pelaje, pero un grupo resalta entre tan ingrata ralea de malinchistas y esa es sin duda la izquierda local. Los hechos parecieran indicar que de nada sirvió décadas de adoctrinamiento político con textos, conferencias, marchas y hasta visitas a las mecas del comunismo mundial. Al final se impuso el leninismo básico por encima de cualquier consideración deontológica.

También hay odio contra Alberto Fujimori y lo que huela a fujimorismo, odio en cantidades industriales. Y es que la izquierda nunca le perdonara al japonés, el haber destruido la estrategia de su Lenin arequipeño, Abimael Guzman. Esa izquierda cobarde y convenidamente tecnócrata que esperaba el triunfo de su Che Guevara, o sea de Polay, nunca conciliara con su enemigo natural, el fujimorismo. Así que traicionando todo precepto y concepto marxista, maoísta y trotzko decidieron entregarse a PPK, el personaje más representativo del capitalismo yankee. Ese modelo politico occidental contra el cual han luchado desde que se convirtiera en pais a imitar, personajes como José Carlos Mariáttegui, Victor Raul Haya de la Torre y hasta el mismísimo Javier Diez Canseco. El fin justifica los medios para destruir a tu enemigo, no?

No han entendido (con excepción de Carlos Tapia) que semejante traición puede ser politicamente fatal. Ya en su momento Ollanta Humala se deshizo de ellos y no debiera llamar a sorpresa que de triunfar PPK, los primeros en ser “ejecutados” por un Serviliano ppkausa, fueran los rojos. Si traicionan sus convicciones políticas, nada le asegura a sus aliados que respetaran las que no son suyas. Además, premiarlos a veces es de un costo político elevadísimo que se podría ahorrar, “ejecutándolos”. Y es que no queda allí. Tamaña deslealtad ideológica también tuvo sus víctimas en el 20% que voto por el Frente Amplio, pero eso no debiera preocuparnos. En algún momento buscaran esos votos por enésima vez y sufrirán esa lapidaria frase que a pesar del tiempo no pierde vigencia: Roma no paga traidores…en estas elecciones?

www.elvisocc.org