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miércoles, 3 de mayo de 2017

La izquierda justifica sus fechorías políticas


Nada más patético que ver a la izquierda justificando todas sus fechorías electorales de los últimos 16 años. A estas alturas queda claro que a la izquierda nunca le importó el país, sino su venganza contra Alberto Fujimori. Como muchos han dicho, el antifujimorismo se convirtió en el partido más grande del Perú en este siglo. Guiados por esta enfermiza ideología del odio, no tuvieron reparos en apoyar a cuanto mamarracho se ponía al frente. Fue así que apoyaron a Alejandro Toledo y Ollanta Humala. Hoy ambos personajes están a un paso de la cárcel por corruptos, y el último incluso por asesino. 

Ahora los eternos cucufatos del progresismo, insobornables defensores de la moral pública, permanentes acusadores de las faltas ajenas y candelejones promotores de los derechos humanos, han quedado más embarrados que palo de gallinero tras el huaico de revelaciones del caso Lava Jato, los audios de Ollanta y las agendas de Nadine. Y sin embargo, todos los progres han salido a disculparse con alguna estúpida excusa, a justificar sus apoyos y, por último, a decir que ellos votaron en blanco. 

La historia del cinismo de izquierda es de antología. Veamos rápidamente a los dos candidatos apoyados por la izquierda y que hoy están quemados. ¿Quién era Alejandro Toledo? Un borrachín sin escrúpulos que alucinaba con ser presidente. Vladimiro Montesinos le armó el partido Perú Posible con firmas falsas para dividir a la oposición en el 2000. Para entonces Alejandro Toledo ya había sido parte de las crónicas rojas luego de su escandalosa francachela de drogas, alcohol y putas en su encerrona del Melody. 

Para las elecciones del 2000, Alejandro Toledo apareció con partido propio creado en tiempo récord. Montesinos se encargó de bajarse a los candidatos más fuertes: Alberto Andrade y Luis Castañeda, utilizando la prensa chicha y medios comprados. Al final Alejandro Toledo pasó a la segunda vuelta, pero se quejó de fraude y se retiró de la segunda vuelta por carecer de apoyo real. Tras la revelación de los vladivideos, Toledo aprovechó para liderar al antifuijmorismo y fue llevado en hombros hasta palacio de gobierno, convertido en Pachakuti y choro sagrado. Desde que le abrió las puertas a la caviarada y montó el circo de la CVR, sería el protegido de la izquierda.

Por su parte Ollanta Humala fue otro invento de Montesinos. Lideró la payasada del locumbazo como cortina de humo mientras Vladimiro Montesinos se escapaba. Tuvo la genial idea de disfrazarse de antifujimorista y solo por eso lo dejaron entrar en la argolla caviar. Le perdonaron el locumbazo, lo ascendieron a comandante y lo mandaron como agregado militar a Seul. Desde allí los dementes hermanitos Ollanta y Antauro idearon una asonada militar en Andahuaylas para darle un golpe a Toledo. La payasada acabó con cuatro muertos. Sin embrago, y pese a que Ollanta dio su mensaje a la nación desde Seul pidiendo la destitución de Toledo, lo limpiaron olímpicamente de la asonada. Fue así que solo Antauro quedó preso, cuando ambos fueron los conspiradores.

Para las elecciones del 2006, Ollanta Humala tuvo la desfachatez de presentarse como candidato presidencial, gracias al vientre de alquiler que consiguió en UPP. En lugar de una combi electoral, Ollanta Humala organizó un verdadero camión de basura electoral cargando con toda clase de inmundicias que iba recogiendo por todo el país, empezando por las narcococaleras Nancy Obregón y Elsa Malpartida, quienes inauguraron sus funciones en el nuevo Congreso con una bronca de callejón en pleno hemiciclo. El basurero legislativo que el nacionalismo llevó al Congreso fue de vergüenza. Ya para entonces, Nadine Heredia anotaba rigurosamente cada uno de sus enjuagues judiciales poniendo nombres clave de jueces y fiscales, proveedores de dinero y otras perlas en sus agendas, con la estrecha colaboración de una calabacita hueca que se le arrimó en París: Verónika Mendoza. 

Para variar, Ollanta Humala también intentó darle un golpe a Alan García utilizando a sus congresistas para pedir la vacancia presidencial. Cuando llegaron las elecciones del 2011, Ollanta ya había cambiado de camiseta. Se quitó la camiseta roja chavista y se puso la blanca lulista. Toda la mafia brasilera se encargó de montar al muñeco electoral que se enfrentaría a Keiko Fujimori, una de las principales candidatas. Una vez más las escorias del antifujimorismo patológico salieron de sus cloacas y prefirieron votar por el cachaco ignorante, sin importarles nada su pasado y sin que les interesara un bledo la suerte del país. Al contrario, lo disfrazaron de blanco pureza y le colocaron el cartel de defensor de la honestidad. Pero al final ganó solo gracias al antifujimorismo.

La ridícula excusa que presentan ahora los progres que apoyaron a Ollanta es que preferían cualquier cosa a "la hija de un asesino". Es difícil entender la lógica retorcida de un rojete. ¿Qué diantres tiene que ver el hijo de quién es uno? ¿Desde cuándo se juzga a las personas por lo que fue su padre? Pero esa es la mentalidad atormentada del antifujimorismo patológico. Debe ser la excusa más patética de la historia. El hecho es que prefirieron votar por un asesino. Y nadie puede decir que no sabían que Humala era un asesino. El caso Madre Mía fue cerrado por la mafia caviar del PJ luego de una escandalosa compra de testigos y otras sucias maniobras, pero nada de eso borra los hechos. 

Así que mientras se llenan la boca llamando "asesino" a Fujimori sin que este tenga absolutamente nada que ver con los casos Barrios Altos y La Cantuta, en los que fue mañosamente implicado mediante una treta jurídica, en cambio callan frente al verdadero asesino de Ollanta Humala que fue encubierto y protegido por la misma mafia caviar del PJ que condenó a Fujimori. Así es como funciona este país en manos de la mafia caviar. Lo blanco es negro y lo negro es blanco. Así seguirá siendo mientras no enfrentemos a estos miserables de la izquierda pro terruca que se creen los dueños de la verdad y defensores exclusivos de los derechos humanos. Se les ha caido la carpa del circo y sus payasos se despintaron. Es hora de decirles que han dejado de mandar en el Perú.

lunes, 6 de febrero de 2017

La caída del choro sagrado


Por: Richard O. Campos Villalobos

La revelación de Jorge Barata de haber sobornado al ex presidente Alejandro Toledo con US$ 20 millones, pone fin a este patético personaje político, acaba con el mito nacido de la pataleta callejera, entierra a un genio de la pose barata y del gesto hipócrita. La caída de este farsante de la moral es además el triste final de toda esa jauría borreguil de tontos útiles, nacida del macartismo antifujimorista convertido en falsa bandera de lucha anticorrupción. Alejandro Toledo fue el primer ejemplar del oportunista político, personaje que acabó siendo la marca representativa de la democracia del nuevo milenio en un país carente de partidos. El primero de tantos trepadores salidos de la nada que conforman un “partido” para presentarse a las elecciones, en un acto que representa una auténtica asociación ilícita para delinquir. Toledo aprovechó una coyuntura política crítica para lanzarse como el “salvador de la democracia”, y una plaga de limítrofes mentales se lo creyó. Allí se dio cuenta que su potencial político dependía de convertirse en el adalid del antifujimorismo, pues esa ya era la forma más burda pero efectiva de engatusar a los tontos que lo seguían y que ya babeaban de odio.

Rodeado de una nube de adulones de medio pelo que nunca faltan en la política peruana, además de los oportunistas y trepadores de siempre, se construyó el mito de Pachakuti, el personaje de leyenda que había “recuperado la democracia” y que iniciaba la "lucha contra la corrupción", dando pie al más furioso macartismo de nuestra historia mediante la persecución de funcionarios del régimen fujimorista, pero también de militares que lucharon en la guerra antisubversiva, porque algo que hizo Toledo para ganarse el apoyo de la izquierda, fue entregarles en bandeja el Ministerio de Justicia, permitirles crear su circo de la CVR, y abrirles las puertas del poder a toda la plaga de caviares PUCP y ONGs rojas que se despacharon como les vino en gana. Toledo fue el creador del antifujimorismo progresista y juvenil como el falso símbolo de la lucha anticorrupción, mientras él y los caviares robaban a manos llenas con novedosas modalidades de corrupción.

Así fue como Toledo pasó de ser un provinciano pobre, inmigrante serrano que tuvo la suerte de ser acogido por una familia de extranjeros y estudiar en los Estados Unidos, para luego regresar y vender su historia como un éxito provinciano producto de su esfuerzo personal. Ese fue apenas el primero de sus embustes, pues si en algo es un especialista Alejandro Toledo es en ser un mentiroso consuetudinario, un descarado mitómano que miente hasta sin darse cuenta. Toledo es un trepador sin escrúpulos, capaz de cualquier fechoría estúpida por una falda o un trago. Carece de valores personales. Sin embargo, fue magistralmente utilizado por la caviarada rescatando su perfil provinciano para crear un personaje ficticio que sirviera para cautivar a las masas: un Pachacutec del nuevo milenio, suficiente para embelesar a tanto idiota que vive anhelando un líder.

Así fue como Alejandro Toledo se convirtió en un monigote de la izquierda. Siempre fue un ídolo de barro con aliento de alcohol. Le taparon todas sus fechorías, desde haber negado como un perfecto cobarde a su propia hija Zarai, hasta sus rochosas escapadas de putas, tragos y drogas en el Melody y el Queens. En el colmo del descaro, fue mágicamente convertido en una “víctima del montesinimo”. La cosa nostra caviar encubrió el proceso judicial que tenía Toledo por haber falseado las firmas de su partido. Desde el inicio de su gobierno se pusieron de manifiesto sus malas costumbres, como levantarse tarde, llegar impuntual a todas partes y coquetear con cuanta mujer se le cruzaba. No en vano se aseguró la presencia de Lady Bardales, la bella policía que le sirvió de resguardo, hasta que Eliane Karp hizo que la sacaran, tras un pleito conyugal que la llevó a largarse a Hawai.

En pocos días la ineptitud de Toledo en el poder hizo que su popularidad descendiera a extremos peligrosos. Medio país se levantó en paros regionales, hasta que a alguien se le ocurrió la magistral idea de recurrir por primera vez al cuento del “diálogo”. Todo el mundo pasó a dialogar a Palacio y al final acabaron firmando el mamarracho conocido con el nombre de “Acuerdo Nacional". Porque algo que es muy característico de Alejandro Toledo es hacer de cada gesto y palabra suya una gesta heroica e histórica con un nombrecito pomposo y huachafo, al mejor estilo chavista. Luego de aplacar la crisis a punta de floro y pose, Toledo tomó por costumbre irse de vacaciones a Punta Sal. Al final quién gestionaba el país era su ministro de Economía y jefe del gabinete PPK.

Durante la gestión de Toledo se empoderó la perniciosa tecnocracia caviar, que empezó con su obra prima la CVR, luego empezaron a vender su dulce basura de retórica social, sus típicos cuentos de los DDHH, la memoria histórica, las reparaciones, los juicios al Estado en la CIDH en los que la caviarada del MINJUS simplemente se allanaba sin defensa, en un acto de verdadera traición a la patria. También se hicieron comunes los actos de desagravio y monumentos a terroristas, la liberación de terroristas, los nuevos juicios a terroristas ordenados por la CIDH, las jugosas reparaciones, etc., y se dio inicio a la infausta cacería de brujas contra los militares. Mientras tanto montaban mitos sobre la corrupción fujimorista señalándola como “la peor de la historia”, inventaron casos como el de las esterilizaciones forzadas, y la más estrafalaria de las mentiras que fue el cuento de los US$ 6,000 millones robados por Fujimori, etc. Hasta contrataron a una famosa agencia internacional experta en pesquisas para hallar las cuentas de Fujimori en todo el mundo y no encontraron nada. Por el contrario, ese informe de la agencia Kroll fue escondido a la opinión pública.

La caviarada tomó prácticamente el mando del país con la venia de Toledo. Eso les permitió el manejo de los medios y así les resultó fácil reescribir la historia reciente. Pues eso es lo primero que siempre hace la izquierda en cualquier país en donde se apropia del poder. La izquierda empoderada durante el toledismo se encargó del adoctrinamiento infantil vendiendo las mentiras más perversas sobre los años 90, presentándola como los años más corruptos de la República y como una dictadura criminal. Implantaron en las mentes la idea de que los 90 fueron una “dictadura”. El discurso oficial siempre hacía referencia a la “dictadura de los 90” y señalaba a Alejandro Toledo como aquel que “recuperó la democracia”. Así quedó establecido que los 90 fueron los peores años de la historia y que en el nuevo mileno se recuperó la democracia. Un disparate total y absoluto.

Durante el toledismo caviar, el antifujimorismo se convirtió en la bandera de la moralidad. De allí que ahora haya tanto infante idiota cacareando esas consignas sin tener otra visión de la realidad histórica. Nadie les ha contado cómo era el Perú en 1990, un país a punto de desaparecer del mapa en manos de Sendero Luminoso y el MRTA, bandas de izquierda que a punta de terror estaban por tomar el poder. En 1990 el Perú estaba en la quiebra total, no había un sol en el BCR ni en el Banco de la Nación y nadie nos daba crédito. La hiperinflación era tan alucinante que cada semana había aumentos de sueldo del 100%. Los servicios públicos en manos del Estado eran un desastre total, Lima no tenía agua y la luz se cortaba a cada rato por los apagones del terrorismo de los rojos. Los sindicatos que la izquierda manejaba gracias a las 160 empresas públicas que dejó el velascato y que nadie se atrevió a cerrar o privatizar, organizaban paros que paralizaban el país cada mes. La infraestructura estaba destruida, tanto las carreteras como las torres de alta tensión. El Perú llegó a estar en una situación peor a la que atravesó tras la derrota frente a Chile. Acá no se podía vivir y la gente emigraba todos los días. Eso era el Perú en 1990. Si hubo alguien que fue capaz de sacarnos de ese desastre y salvarnos la vida, por lo menos deberíamos mostrarle algo de gratitud. Pero en este país el odio alimenta más.

Debemos celebrar que el fantoche de Toledo, convertido en mito caviar, se rompió debido a sus propias mañas, a su propia personalidad. Acá nadie le ha inventado nada a Toledo. Sus propios socios lo han vendido. No hay ninguna sorpresa en saber que Toledo es un farsante y un corrupto mentiroso. Siempre fue un trepador sin escrúpulos. Ahora pretende escudarse en la trama de empresas off shore creada por sus amigos de la mafia judía para recibir las millonarias coimas. Todo está clarísimo: la creación de esas empresas de fachada a nombre de sus compinches y los depósitos. Cómo será de miserable Toledo que hasta a su octogenaria suegra ha metido como dueña de Ecoteva, otra de las empresas de fachada cuyo único fin era manejar la plata de la corrupción. Ya es hora de que la justicia caviar deje de proteger a Toledo. Es hora de que sepamos la verdad y de que todos los mitos y falsedades sean tiradas al basurero y que Toledo vaya a la cárcel.

sábado, 22 de agosto de 2015

Alejandro Toledo llama a los cuarteles


Por: Richard O. Campos Villalobos

El ex presidente Toledo salió hace poco demandando la presencia de las FFAA en las calles, como soporte a la lucha contra la inseguridad. "Estoy pidiendo la participación de nuestras Fuerzas Armadas por seis meses, prorrogable hasta un año. Estoy pidiendo que nuestras Fuerzas Armadas, a quienes admiro, patrullen las calles en apoyo de la Policía Nacional, que se declare ya un estado de emergencia. Un estado de emergencia para poner en orden la casa”. No puedo dejar de reír indignado por las declaraciones de este personaje de comedia, que resulta ridículo y bufón hasta cuando trata de mascullar con torpeza el idioma español. Repite como cotorra aturdida las demandas de otros aprovechándose de la desesperación ciudadana. Dice con cinismo hediondo admirar a las FFAA, a las que casi desapareció en su gobierno porque, a su entender, eran fujimontesinistas y solo servían para desestabilizar la democracia "recuperada por él". En su gobierno, levantó -él solito, haciendo el ridículo- las banderas del desarme como política internacional.

Sin embargo, no es solo ello lo que bien podría calificar al ex presidente como un militarista de papel (pero de papel higiénico), porque recordemos que rechazó la participación de las Fuerzas Armadas durante la crisis antiminera desatada por el rojerío lentejero de Marco Arana y sus huestes, para hoy desdecirse. Incluso ha llegado a plantear como alternativa a la inseguridad, la restitución del servicio militar obligatorio, esa grosería que constituye un atropello a las libertades individuales más elementales, con el pretexto de encaminar a mozalbetes por el camino del bien. Olvida que los cuarteles no son reformatorios ni guarderías infantiles, tampoco son ONGs que promueven proyectos de vida a los jóvenes. Resucitar ideas ya desechadas, es decir, recoger ideas del basurero, solo nos revela el grado de orfandad mental en el que ya anda nuestro borrachín ex presidente.

También es contradictoria su repentina preocupación por la seguridad, cuando durante su gobierno, cientos de terroristas fueron alegremente liberados, además de habernos sometido a los fallos de la CIDH, bajo la asesoría de su gabinete de caviares. Toledo fue el exorcista que arrojó los demonios de la izquierda mediante los conjuros de la CVR, dejándola impoluta, y convirtiendo a los pro terrucos en "defensores de los DDHH". Alguien tendría que recordarle a este señor sus hazañas, para que no crea que nos olvidamos de lo que representa. Hoy no pasa de ser un harapiento limosnero de popularidad. Como dice un editorial del diario El Comercio respecto de sus estrambóticas propuestas: “lo único que consiguen es apartar de él una de las señas que le permitió convocar alguna vez una importante adhesión ciudadana”. Pero sobre todo, le sirve a la colonia de coliformes de la izquierda, que hoy más que nunca, necesita desesperadamente un caballo cualquiera al cual treparse como garrapatas para volver al poder. Aunque un burro también sirve.

domingo, 15 de febrero de 2015

Inocente por falta de pruebas


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

A diferencia de los delincuentes comunes que perpetran sus fechorías dejando un largo rastro de pruebas y evidencias que los vinculan con el delito, los delincuentes de cuello blanco suelen ser más cautos y meticulosos en sus actos, pues muchos de ellos son incluso abogados o tienen abogados a su disposición, antes durante y después de sus trapacerías. Rodolfo Orellana lo dijo muy orondo: "mi principal ventaja es que conozco la ley". Pero eso no basta. Su problema es que no tiene padrinos.

Alejandro Toledo está pidiendo que archiven su caso y tal vez salga limpio a pesar de todo el mar de evidencias sobre sus millonaria adquisiciones inmobiliarias, mediante un típico embrollo de cuentas y empresas extranjeras en paraísos fiscales a nombre de la suegra, transacciones en bancos locales y foráneos que enredan la madeja a tal punto que nadie conoce a ciencia cierta el origen del dinero. Por último el as bajo la manga, el tio rico Mac Pato Maiman afirmando que el dinero es suyo. Elián puede seguir mostrando su sonrisa diabólica. La justicia ha sido magistralmente burlada.

Algo similar ocurre con Nadine Heredia, la mujer prodigio capaz de brindar asesorías por telepatía sobre casi cualquier aspecto de la vida humana y cobrar millonarios contratos. Otra vez el enredo de cuentas bancarias con infinidad de depósitos hormiga que revelan una obvia estrategia para burlar la ley de lavado de activos. Y una vez más la repentina riqueza inmobiliaria de la madre y hermanos de Nadine, así como sus extraños viajes continuos a Venezuela durante la dictadura de Chávez. El pool de abogados que ha formado la primera dama ya tiene su primer argumento: faltan pruebas. 

Como corolario de la estrategia defensiva legal viene la cortina de humo política. El borrachín de Cabana asegura que una "trilogía del mal" quiere impedir su candidatura. ¿Ya se olvidó que en las últimas elecciones quedó en quinto lugar? Se ha lanzado con todo a su campaña presidencial pero con más intención de pasar por "perseguido político" que de volver a la presidencia. Le conviene estar de candidato para enturbiar sus procesos fiscales.

Nadine no se ha quedado atrás. Al mejor estilo chavista, ha convertido las investigaciones de sus cuentas en intentos para desestabilizar el régimen y socavar la democracia. Solo le falta decir como Maduro que todo intento de investigar a la primera dama es una ofensa a la patria. Su recua de congresistas no se cansan de acusar de golpista a todo el que cuestione la moral de Nadine. Hasta los periodistas mermeleros de la caviarada que se han vendido al régimen y hoy fungen de defensores oficiosos de la primera dama y del gobierno, como la inefable Rosa María Palacios, acusan casi de traidores a la patria y antidemócratas a quienes osan investigar a Nadine o poner alguna sombra de sospecha sobre el gobierno. Son una vergüenza del periodismo.

martes, 3 de febrero de 2015

Las cuentas de la primera dama


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

No me hago ilusiones con la investigación a Nadine Heredia. Estamos en un país sumergido en la corrupción y la mediocridad, y por cualquiera de estas razones puede caerse la investigación, como ya ha ocurrido antes. Pero al margen de esto, es necesario tener claro que una cosa es la verdad y otra lo que se puede probar legalmente. Se trata de dos cosas diferentes. La verdad es a veces ridiculamente obvia y hasta las evidencias saltan como grillos por todos lados, pero cuando las instancias judiciales quieren obstaculizar un proceso, hay muchas formas de impedir que la verdad salga a la luz. 

Este no es el proceso contra Alberto Fujimori donde bastaban los indicios supuestos, los testimonios de terceros y las sospechas irracionales para acabar prontamente un complejo proceso basándose en una gaseosa teoría de autoría mediata jamás usada, y con cargos que el juez sacó de su manga sin que la parte fiscal los haya expuesto en ningún momento. No. Este no es un caso así. Es todo lo contrario. Acá se trata de ocultar las evidencias y ponerse exquisitos con la verdad. Se trata de los amigos de la clase políticamente correcta. Para ellos, la ley es escrupulosa. 

No me extrañaría que el caso de Nadine Heredia quedara archivado, como ya lo fue antes, ni que pase lo mismo con Alejandro Toledo. Ellos son parte de la casta de intocables por la ley. Son los casos en que las pruebas desaparecen mágicamente, los testigos se arrepienten curiosamente, los jueces y fiscales están prestos a archivar el caso y hasta (se han visto casos) el fiscal acaba suicidándose. ¿En qué quedó el escandaloso caso de las firmas falsas de Toledo? En nada. ¿En qué quedó el caso de Ollanta Humala en Madre Mía? En nada. Los tres millones de firmas falsas desaparecieron como por arte de magia y el expediente militar completo del capitán Carlos desapareció de la faz de la tierra. Son casos más misteriosos que los expedientes X.

Desde la caída de Fujimori, al Perú se lo disputaron a mordiscos jaurías de hienas trepadoras y sin escrúpulos que se peleaban por el poder mientras gritaban "recuperemos la democracia". Fue el inicio de una nueva era de salvapatrias salidos de la nada que organizaban un show popular de "lucha por la democracia", con típicas asonadas callejeras o delirantes asaltos de campamentos mineros. Una vez convertidos en figura mediática, iniciaban sus letanías a favor de la democracia y de los pobres. Ya desde allí iniciaron a llenarse los bolsillos con los aportes de campaña. Es bien sabido que George Soros le donó un millón de dólares a Toledo para su marcha de los cuatro suyos, pero este solo gastó el 10% mientras su sobrino depositaba el resto en tres cuentas. Esto no es delito pero pinta de cuerpo entero a la cepa de vividores que llegó a la política en el presente siglo, todos ellos disfrazados de luchadores por la democracia y enemigos jurados del fujimorismo.

Ollanta Humala no es nada diferente. Es peor. Nunca el gobierno del Perú había caído en peores manos, salvo los pocos días en que los hermanos Gutiérrez mandonearon en Lima luego de darle un golpe al presidente Balta. Estos hermanos Gutiérrez cometieron el gran error de asesinar al presidente Balta y pagaron con sus vidas semejante atrevimiento. Desde entonces, los asaltantes del poder se cuidan de desprestigiar al presidente derrocado, convirtiéndolo en el monstruo que hay que combatir y al que es mejor mantener alejado en el exilio o encerrado en prisión.

Desde que Ollanta saltó a la fama con el Locumbazo no hizo más que vivir de la política. No es más que un parásito de la política. A este vil oficio se sumó su esposa Nadine. Ambos han vivido como reyes desde que incursionaron en la políticas con pretensiones de llegar al gobierno. ¿Cómo lo hacen? Pues gracias a las misteriosas donaciones provenientes del lado oscuro del poder. Primero, como ya todos saben, fueron los millones que Hugo Chávez invirtió para convertir a la parejita de indeseables e figuras públicas. Hasta los recibió en el palacio de Miraflores, en Caracas, mezcládolos con todos los líderes del clan chavista. Lástima para ellos que los peruanos decidieron arriesgarse con Alan García en el 2006. Claro que muchos aportantes menores a la campaña cobraron sus intereses como congresistas del período 2006-2011. 

Pese a la derrota, las donaciones siguieron llegando, permitiendo a la parejita de zánganos vivir como reyes sin dar cuentas a nadie. Ni Ollanta ni Nadine tuvieron un empleo en los últimos 15 años. Toda sospecha fue respondida con su pensión militar y algunas asesorías de Nadine que iban apareciendo misteriosamente. El corrupto abogado de la parejita ha salido a decir muy orondo que Nadine es una comunicadora y que en esa condición ella puede dar asesorías hasta por viajes espaciales. A ese nivel de conchudez se ha llegado en este caso. Las facturas por asesorías lo aguantan todo.

De hecho las asesorías y los estudios son la nueva forma de corrupción de alto nivel. Solo hay que recordar las grandes sumas de dinero que la gestión de Susana Villarán malgastó en asesorías muy sospechosas que nunca sirvieron para nada. Ahora resulta que Nadine tiene asesorías para casas de cambio, empresas de tratamiento capilar y revistas, entre otras. Es lo máximo. Pero mientras sigan saliendo padrinos como Maiman para cubrir las fechorías de Toledo y asesorías que limpian los ingresos malhabidos de Nadine y Ollanta, el mundo de ficción que es la política peruana seguirá su curso sin perturbarse. Los verdaderos corruptos seguirán paseándose en el poder, limpios de toda culpa, mientras otros seguirán pagando en prisión para darles credibilidad a los mafiosos.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Más cuentos de izquierda


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

No es casual que en medio del escándalo ECOTEVA, el cual abre las puertas para que Alejandro Toledo sea investigado por el Ministerio Público, y el fracaso estrepitoso de la tan cacareada "reforma del transporte" de Susana Villarán y su "corredor azul", la izquierda salga a rememorar su obsesión preferida: la corrupción fujimontesinista de los 90.  La República e IDL jugando en pared han resucitado los videos VHS de la época y los han colgado en Youtube para distraer a la gente con otro tema que ya resulta trillado. Saben bien que su único sustento para resucitar del basurero de la historia adonde los depositó la lucha antisubversiva, fue su "lucha anticorrupción" contra el fujimontesinismo.

Un gran aliado de la histeria antifujimorista desatada en el 2000 fue Alejandro Toledo, nefasto personaje que pertenece al museo de la perversión política, trepador nato, vulgar mitómano además de borracho fino y consumidor de estupefacientes, como buen cholo rico que la supo hacer a punta de viveza y sin complejos moralistas ni éticos. Siempre dispuesto a hacer lo que sea y aliarse con cualquiera que le proporcione poder y posición, fundó un partido en la época más difícil con firmas falsas obtenidas gracias a las malas artes de Vladimiro Montesinos. Pero nunca le pasó nada porque las pruebas fueron incineradas, los testigos acallados y enviados al extranjero y toda una fábrica de firmas falsas que incluía a un notario desapareció como truco de Harry Potter. La llegada de Toledo a la presidencia fue la confirmación de la profunda crisis política y moral del país. Y de esa circunstancia renació la izquierda como un hongo venenoso en el muladar de la política

Hoy Alejandro Toledo se ha quedado sin su malla de protección, lo han abandonado todos para que transite solo por el hilo de sus mentiras y enjuagues turbios. Luego de advertirle al país que no lo hiciera, él mismo fue capaz de dar el salto al vacío apoyando a Ollanta Humala en la segunda vuelta, solo para dejar en claro la clase de inmundicia que es como político trepador, sin rastro alguno de rubor o decoro ético. Después de todo ambos se parecen bastante: los dos son solo trepadores sin rubor político, capaces de aliarse con cualquiera con tal de trepar y obtener poder. Ambos lo han hecho igual. Hoy sus aliados le han dado la espalda a Toledo y hasta sus chupamedias partidarios se han quedado callados. Dicen que no tienen nada que temer, que están dando un ejemplo de transparencia. Si, claro.

Curiosamente la única aliada que le queda al mitómano de Cabana es la alcaldesa de Lima, Susana Villarán de Ecoteva. Inexplicable alianza que la Dama de la Chalina Verde ha preferido mantener a costa incluso de sus viejos aliados de la trinchera izquierdista pro terruca, como los ex concejales del movimiento ecocomunista Tierra y Libertad. Ya antes se había desembarazado de los extremistas de Patria Roja. Una lavada con desinfección que se parece mucho a la que hizo Ollanta Humala apenas se ubicó en Palacio de Gobierno. Y es que no hay nada mejor que librarse de las garrapatas de izquierda. Pero de allí a aliarse con Toledo es como curarse del sida y contraer el ébola.

Con este panorama al frente, la izquierda delirante y fracasada no tiene mejor idea que rememorar (estos parásitos viven de la memoria) la corrupción fujimontesinista. Como si el Perú estuviera viviendo la época del esplendor de la ética y no podridos en  corrupción por todos lados. El actual fiscal de la nación y el anterior están siendo investigados por corrupción. Hay varios presidentes regionales presos y enjuiciados por corrupción. Hay casos de corrupción en la actual administración municipal, para no hablar de faltas éticas, como el de la alcaldesa que al llegar al sillón municipal lo primero que hizo fue hacerse un préstamos de la Caja Municipal. Cosa que para la santa izquierda moralista dueña de la ética es completamente normal. En fin, estamos hasta el cuello en corrupción y los fracasados de izquierda siguen con la cantaleta de la corrupción de los 90. ¡Por Dios! ¿Qué tienen en el cerebro?

Pero si no les gusta hablar de corrupción actualizada, la izquierda tampoco quiere ocuparse del fracaso de la "reforma del transporte". Un completo mamarracho que solo a un perturbado mental de la izquierda oenegienta repleta de sociólogos se le puede ocurrir. Están tan desesperados que han "ordenado" a los viejos transportistas que rápidamente pinten sus unidades de azul para que se sumen al corredor que está que revienta. Genios de izquierda y filozurdos dicen que es normal que toda reforma genere molestias, que hay que tener paciencia, que en otros lugares tardaron diez años en funcionar, etc. Estos creen que somos cubanos que llevan 55 años esperando que los cambios de la revolución funcionen. Cuando la reforma es un desastre solo hay que admitirlo. No hay nada peor que cegarse ante el fracaso de las reformas e insistir en ellos como le pasa a Cuba y Venezuela, donde también tienen casos de "crisis de éxito" socialista.

jueves, 10 de julio de 2014

Que pena me da mirarte


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Los predicadores de la ética terminan siempre en el desprestigio por su propia conducta, pues son muy buenos para juzgar a los demás -en especial a sus enemigos- pero muy malos para juzgarse a si mismos y a los suyos. Es lo que se llama una doble moral, cuestión en la que son especialistas nuestros izquierdistas. Por eso nada es más famosa que la doble moral de izquierda, aquí y en casi todo el mundo.

La alcaldesa de Lima Susana Villarán de la Puente es el ejemplo vivo de la doble moral caviar. Su campaña estuvo sahumada con el incienso de la ética y regada con las flores de la moral, mientras sus seguidores la llevaban en hombros cantando himnos a su pureza virginal. Según su campaña, ella purificaría la política nacional desde el Municipio de Lima, empezando por exorcisarla de los demonios de Comunicore y enviar al infierno a Satanás Castañeda y su clan del mal. 

Su primer año de gestión se lo pasó rebuscando cuanto papelito encontró en el Municipio para hallar las huellas del pecador Castañeda. Armó un tremendo expediente que entregó al Fiscal con espectacular show anunciando la captura inminente del corrupto, mientras Castañeda se hallaba en plena campaña presidencial. El resultado fue que su show solo fue eso: show, en busca de dañar la campaña del mudo y favorecer a Ollanta.

En el último año de su gestión la señora Villarán más parece una equilibrista a punto de caer de la cuerda. Se ha quedado sin partido y sus amiguetes de izquierda la han abandonado. Aunque parece que fue ella la que les dio la espalda primero, tratando de mostrar una imagen más decorosa y menos comprometida con las lacras de la izquierda paleolítica de Patria Roja, y con las reliquias históricas de Trastornados por el Cambio. Al final hasta los lunáticos ambientalistas de Tierra y Dignidad le cerraron la puerta de su corral. Y tal parece que hasta los vagabundos indignados de #TomaLaCalle se han guardado sus pancartas y sus pulgas.

Hoy, la tía regia que postuló con las banderas de la honestidad y el compromiso de la lucha anticorrupción, no ha tenido mejor idea que aliarse con el adicto profesor de Stanford, mitómano compulsivo y dipsómano profesional Alejandro Toledo, investigado por la Fiscalía por lavado de activos y próximo a ser procesado judicialmente por sus fabulosas adquisiciones inmobiliarias. O sea, Luis Castañeda queda como un querubín al lado del borracho de Cabana, pero la tía regia cree más en el mitómano que en el mudo. 

A semejante hazaña política hay que sumarle el hecho insólito de que la tía regia acabó robándose un partiducho para poder postular. Es decir, las firmas falsas de Toledo son un chancay de a 20 céntimos junto al robo de un partido en las narices del JNE. EL pobre partido Diálogo Vecinal ha acabado en Bronca Vecinal y tal parece que el asunto terminará como lío de callejón. Hasta es posible que el JNE desestime la inscripción de la tía regia, y allí si que somos varios los que nos vamos a morir de risa.

Frente a tanto espectáculo ya para qué hablar del desastre que ha sido para Lima la gestión de la señora Villarán, tempranamente conocida por la ciudad como la Vaga. Su corte de ineptos fue masacrada en la revocatoria pero la señora se zurró en los ciudadanos contratando a algunos de los revocados. Ahora nos dice que ella no le mintió a la ciudad al jurar que no buscaría la reelección, solo ha cambiado de opinión. Su lista de concejales refleja el nivel de su descomposición moral luciendo personajes de muy dudosa reputación. En buena cuenta, su candidatura apesta. Y lo más triste es que más allá de los ya pestilentes chakanos y el tibio respaldo del gobierno, no parece que pueda siquiera hacer una campaña. Lo que ha terminado armando la tía bacán es una auténtica pandilla basura. 

domingo, 22 de diciembre de 2013

Asociación lícita para mentir


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El gobierno de Ollanta Humala ha demostrado cabalmente que la máscara de luchador anticorrupción que tomó prestado del impresentable Alejandro Toledo, solo sirve para hacer campañas políticas y engañar a los incautos. Este gobierno nacionalista se hunde cada día más en el fango del desprestigio a medida que las evidencias de sus viejos compromisos con la mafia van saliendo a la luz. Y gracias a que está conformado por puros incompetentes e improvisados, con cada movimiento que hacen se hunden más.

Los primeros en saltar del barco pestilente del humalismo han sido los garantes. Por lo menos el menor de ellos, el hijito del Nobel, Alvarito Vargas Llosa, ya le rescindió la póliza y ha dicho claramente que este gobierno apesta. Mientras tanto Mario Vargas Llosa aun sigue en el extranjero haciendo sus poses de patricio guardián de la democracia peruana. Pero no tardará mucho en declarar su desencanto y decir, con cara de adolescente engañada, que Ollanta lo ha decepcionado.

Al final lo único que le quedará al gobierno es su convenida alianza con Alejandro Toledo, insecto rastrero que ya es parte del basurero político peruano. Más allá de esto, el gobierno cuenta apenas con el magro apoyo mediático de cierta prensa mediocre de izquierda que vive de las migajas que el gobierno le arroja. Así las cosas el gobierno necesita desesperadamente cubrirse las espaldas. Este es el factor común que hace que el humalismo y el toledismo conformen una de las alianzas políticas más podridas y pestilentes de la historia republicana, hecha con el exclusivo propósito de cubrirse las espaldas y protegerse de la ley.

Nunca antes en el Perú hubo una alianza política elaborada en torno al exclusivo mutuo interés de librarse del acoso de la ley. Se trata de una auténtica asociación para engañar, confundir, mentir y protegerse. La alianza toledohumalista no tiene otro propósito. Recordemos que Alejandro Toledo fue quien salió a los medios a dar un mensaje a la nación en plena campaña electoral, para advertirle al país del peligro que significaba Ollanta Humala. Entonces dijo que votar por Ollanta era dar un salto al vacío, e invocó al pueblo a meditar su voto. Y luego resultó que este mamarracho humano fue el primero en ir a saludar a Ollanta tras su triunfo para colgarse de su saco y pedirle cargos. Claro que lo hizo vestido con el usado disfraz de salvador de la patria y defensor de la democracia, jurando con voz engolada que solo quería apoyar la gobernabilidad.

Nunca antes en la política peruana habíamos tenido en el poder una alianza tan burda. En su gobierno Alejandro Toledo conformó una alianza de limitados mentales con Fernando Olivera, otro personaje de baja estofa que tiene el record Guiness de ser el ministro que menos tiempo ha durado: menos de 24 horas. Pero hoy esta alianza toledohumalista va más allá de la pobreza mental de ambos para unir recorridos sinuosos y hasta delictivos. Alejandro Toledo tiene a la vista una maniobra de lavado de activos del que apenas trata de librarse gracias a un padrino de la mafia judía. Por su parte, Ollanta Humala no es ningún santo. Hasta ahora la mafia ha cubierto su figura y borrado sus huellas, pero lentamente las cosas salen a flote.

Ollanta Humala tiene una larga cola de sucesos que mágicamente han estado siendo cubiertos por la mafia. Nunca se esclareció si fue el famoso "capitán Carlos", que no solo asesinó en Madre Mía sino que le cobraba cupos a los aviones del narcotráfico. Esta investigación no prosperó porque misteriosamente desapareció su legajo entero en el Ejército. El otro proceso se truncó por la descarada compra de los testigos. A esto hay que añadirle la fanfarronada protagonizada en Locumba, que fue claramente una maniobra distractiva para cubrir la fuga de Vladimiro Montesinos. Luego de ser amnistiado por el funesto gobierno transitorio de Paniagua, Ollanta surgió en escena apoyando las locuras de su hermano en Andahuaylas con un mensaje a la nación desde Seul. No hay que olvidarlo. Pero mágicamente han ocultado sus vínculos librando a Ollanta Humala de toda culpa en el Andahuaylaso. En todos estos entuertos, la caviarada oenegienta de DDHH y los indignados progres solo han atinado a mirar al techo.

A continuación Ollanta Humala apareció dándose la gran vida y gastando como millonario. Era obvio que la plata le llegaba fácil. ¿De dónde? Las investigaciones sobre sus fondos llevaron, por un lado, a Venezuela, donde apareció una empresa fantasma que le pagaba grandes sumas a Nadine por asesorías. Para nadie es un secreto el apoyo de Hugo Chávez a este cachaquito de dos por medio en la campaña del 2006. Para entonces Ollanta se agenció un vientre de alquiler y postuló a la presidencia logrando meterse en la segunda vuelta. Cosas que solo ocurren en un país sin institucionalidad ni cultura y con leyes cojudas como el Perú. Ollanta no ganó la presidencia entonces pero nos introdujo al Congreso la recua de ignorantes e iletrados más grande jamás vista en la historia. 

Lo demás ya se sabe. Vino la campaña del 2011 en la que Mario Vargas Llosa jugó un papel penoso apoyando al fantoche de Ollanta Humala solo para perjudicar la candidatura de Keiko. Una muestra de bajeza moral que sin embargo fue nuevamente disfrazada para los tontos como defensa de la democracia y lucha contra la corrupción. Ahora MVLL sabe muy bien que terminó apoyando tan solo a la nueva corrupción del siglo XXI.

lunes, 18 de noviembre de 2013

SOY TODO OIDOS



Escrito por: El Hdp

  • Esto para los corchos que no entienden el caso Lopez Meneses. Una veintena de policias resguardaban la supuesta residencia del Vicealmirante Cueto, jefe de las FFAA. WillaxTV descubrio que alli vivia Lopez Meneses -un ex asistente de Vladimiro Montesinos- y no Cueto. Hay un documento que prueba la anuencia de Ollanta Humala para tal accion policial. ¿Entonces? ¿Quien hueveo a quien? ¿Sera que todos sabian que cuidaban y ahora se hacen los tercios? Se procedio al allanamiento y confiscaron dos celulares con un Betamax...y un condon marca Vladi? Como nos lornean carajo.

  • Mientras el Capitan Carlos cantaba en karaoke: ♫ soy chuponero ♫ y hago lo que quiero. La tonadita continuo nada mas llegar a Lima. En la primera entrevista sobre Lopez Meneses deslindo llamandolo: basuuuura♫ . Sin embargo dicha "basura" confirmo en una entrevista posterior que asesoro a "cosito" en las elecciones del 2006. Villafuerte renuncio, Pedraza tambien pero Cateriano sigue prendido de 20 uñas y dientes a la teta y esto a pesar de su obvia ineptitud. Hoy me entero que la recua de asnos y mulas nacionalistas del Congreso, acusaron a el "aprofujimontesinismo" de intentar desestabilizar al gobierno. Que grande Peru, a pesar de estos cabrones avanzas!

  • Yo quiero a Alvarez Rodrich de escudero! Defiende a Ollanta Humala con toda clase de hipotesis y teorias cojudas que hasta Chuchi Diaz le meteria un tortazo por subestimar su inteligencia. Ni hablar de la maquinaria mediatica caviarMarxista. La estrategia ahora es contaminar toda informacion incriminatoria con la palabra fujimontesinismo y listo, que siga la campaña Nadine2016. Solo que el Vicealmirante Cueto no cree en huevones y los mando a todititos de la manito y juntitos a la mierda. Con las FFAA no se van a limpiar el poto, les habria dicho y Ollanta reculo y no lo boto. Abugattas se entero y cual viejo loco y marica salio a gritar: Mamita el golpe de Estado! ¿Y la izquierda? Afilando uñas las muy zorras.

  • Villaran fue la viejilla cojuda de la semana al decir que estuvo refugiada en Uruguay en los 80s. Alan Garcia era presidente en ese entonces y los unicos que salian corriendo eran pituquitos terrucos asustados. ¿Mintio o confirmo sospechas? Mejor que retome la obras de Costa Verde y deje de estar celebrando inauguraciones de "primera piedra" que al final quedan en eso y nada mas. El Tunel de Santa Rosa sigue sin avanzar un metro. Pachacutec ya lo hubiera concluido carajo y con achirana incluida. No me refiero Toledo, quien por cierto mando a Anel Townsend para echarle una manito a Ollanta...y carpetazo a ECOTEVA?           



martes, 29 de octubre de 2013

La increíble y triste historia de Eliane


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Con la solitaria y ridícula excepción del diario chakano, la prensa en general ha coincidido en llamar "show" a la presentación de Eliane Karp en la comisión de fiscalización del Congreso de la República. Destemplada y retadora se limitó a guapear a los congresistas sin dar respuesta a las interrogantes. Es cierto que algunos congresistas no son muy concretos y claros en su forma de preguntar, divagan en demasiados preámbulos provocando que la pregunta quede disipada en medio de tanta retórica. Pero en ninguno de los casos la esposa de Alejandro Toledo estuvo dispuesta a ser más clara que sus cuestionadores.

Al final de toda esta historieta lo que queda es un cuadro patético donde Alejandro Toledo y Eliane Karp son una especie de empleados de Maiman, encargados de buscarle inversiones inmobiliarias en Lima. Cosa que la parejita emprendió como una tarea muy personal, tal como dejan constancia las insistentes comunicaciones sostenidas con el agente inmobiliario. Da la casualidad que esas inversiones inmobiliarias se reducen a una casa donde Eliane quería vivir desde hace tiempo, y a una oficina donde Toledo soñaba despachar de acuerdo a sus delirios de grandeza.

La tesis de que "la plata es de Maiman" y que ellos (Alejandro y Eliane) solo le hacían el favor de buscarle inversiones es un cuento más difícil de digerir que un desayuno Qali Warma, al igual que la utilización de la mamá de Eliane en todo este affaire como testaferra de Maiman. No hay duda de que quieren hacernos los cholitos. Un millonario empresario judío de pronto se interesa en hacer "inversiones inmobiliarias" en Lima con la compra de una casa familiar y una oficina, para lo cual monta una empresa cascarón colocando como testaferra a una octogenaria en mal estado de salud y, acto seguido, solicita al matrimonio Toledo-Karp que les haga la chambita de buscarles propiedades en una ciudad donde no residen. O sea, el cuento completo.

Si alguien cree en esta historia debe ser porque también es empleado de Maiman.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Alejandro Toledo: la imagen del sinvergüenza


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Alejandro Toledo representa mejor que nadie la imagen del típico trepador pendenciero que luego de apelar a todos los recursos, incluyendo los ilegales, llega a la política para aprovecharse de ella y lucrar hasta donde le alcancen las uñas. Con él se da inicio en el Perú a la era de los partidos chicha y candidatos chicha, la época de los partidos cascarón y vientres de alquiler que se prestan a todos los enjuagues y negociados sucios para presentar al candidato que mejor pague, como ocurrió con Ollanta Humala cuando apareció de candidato en el 2006. ¿Alguien recuerda por qué partido postuló?

Perú Posible fue la primera emanación bacterial de la política marginal en el Perú, la primera combi electorera llena hasta el fondo de saltimbanquis improvisados que supieron aprovechar la coyuntura de crisis política que atravesaba el país, crisis desatada por el papel de los diarios chicha que se ocuparon de destruir a los políticos más respetables, como Alberto Andrade y Luis Castañeda, dejando sospechosamente de lado a Alejandro Toledo. Así fue como este pudo llegar a la segunda vuelta en las elecciones del 2000.

A pesar de que las elecciones del 2000 fueron rigurosamente escrutadas por la OEA y la ONG Transparencia, Alejandro Toledo cuestionó los resultados y alegó fraude, negándose a ir a una segunda vuelta. Anunció muy machito que se retiraba de las elecciones y hasta hizo campaña para que la gente votara en blanco o viciado. El resultado fue que el idiota no solo perdió las elecciones sino que obtuvo menos votos que en la primera vuelta y menos aun que los votos viciados. 

Luego se sabría que Vladimiro Montesinos le había ofrecido a Alejandro Toledo nada menos que 50 millones de dólares para que se retire de la contienda. Algo que Toledo hizo, en efecto. Luego se largó del Perú a vivir como rey a los EEUU, donde fijó su residencia desde entonces. Solo regresó apresuradamente cuando se desató la crisis de los vladivideos. Fue cuando Toledo se colocó su vincha para ponerse al frente de los desmanes. De paso aprovechó para gestionar un "aporte" de George Soros de un millón de dólares para organizar la "marcha de los cuatro suyos", aunque solo gastó el 10% de ese aporte. 

La primera vez que el Perú quedó ante la trágica disyuntiva del cáncer o el sida fue cuando Alejandro Toledo pasó a la segunda vuelta con Alan García en el 2001. La gente prefirió al borrachín antes que volver a manos del autor del apocalipsis peruano de los 80. Y fue así como Alejandro Toledo acarició su ansiado sueño de ser presidente. Lo había logrado, pero no por sus méritos sino por la desgracia en que había caído la política peruana. Eran los efectos de una decadencia moral que nos conduciría luego a la mediocridad general de la política y a un paulatino descrédito del Congreso y los partidos. 

Siete años después de la gestión de Alejandro Toledo empezamos a enterarnos de las prebendas y gollerías que este sujeto se ha asegurado con el mayor descaro, gracias a la complicidad de esa costra de franeleros, escuderos y felpudinis que tiene como seguidores y congresistas y que también le deben su existencia política. Por ahora sabemos que dispone de dos oficinas y toda una corte de "asesores" pagados por el pueblo peruano, así como un auto nuevo y 300 galones mensuales de gasolina, aparte de su pensión de expresidente, claro está. De hecho Alejandro Toledo se aseguró de vivir como rey para siempre y sobre las espaldas del pueblo. En este sentido ha resultado ser peor que una ladilla entre las nalgas. Un sinvergüenza en toda la línea.

Y lo peor de todo es ver a sus felpudinis, como el Ing. Juan Sheput, tratando de defender la conchudez de Alejandro Toledo con el relamido cuento de que "es su derecho como ex presidente". Si hay algo peor que ser un sinvergüenza vividor del erario público y parásito del pueblo, es ser un franelero y escudero de esta clase de inmundicia humana. 

domingo, 20 de octubre de 2013

Revista dominical


1.- El jefe policial de Trujillo advierte que en la ciudad hay más de 5 mil unidades Tico haciendo taxi y que son utilizadas por los delincuentes para cometer sus atracos. Como solución este jefe policial ha solicitado a la comuna que emita una ordenanza para eliminar no a los delincuentes sino a los Ticos. Así de inteligentes son los policías. Con esta misma lógica, si se puede llamar así a la cojudez, han solicitado prohibir que dos personas circulen en una moto y que los motociclistas tengan casacas especiales con una placa a todo color en la espalda. Por ahora estamos con la tontería de hacer un trámite para solicitar permiso de usar lunas polarizadas en el auto. Con esta clase de jefes policiales y con esta clase de medidas idiotas no debemos extrañarnos de que los delincuentes estén riéndose de todos. En lugar de luchar contra la delincuencia estas leyes se dedican a controlar a los ciudadanos decentes, permitiendo que la policía esté sacándoles plata en las licencias y también cuando los sorprenden con las licencias vencidas. Así estamos!

2.- Un operativo policial en las Suites de Barranco permitió "descubrir" a 23 extranjeras y 25 peruanas ejerciendo el meretricio. Según la nota este sería el resultado de un "trabajo de inteligencia" de la policía. Si para esto necesitan usar "inteligencia", es fácil darse cuenta por qué nunca saben dónde están los choros.

3.- El chongo que se ha armado por el viajecito relámpago y furtivo de Ollanta Humala a Paris no es en vano. Además de la completa ineptitud de la canciller Eda Rivas quien no está a la altura del cargo, lo que se deja ver es la total estupidez del régimen que por un lado accede a pedir disculpas por el error y, acto seguido, el mismo Ollanta arremete contra todos diciendo que solo a él le compete dirigir la política exterior del Estado. O sea, lo que ha querido decir es "hago lo que me da la gana y me cago en todos".

4.- Lo que ha trascendido es que detrás de su inesperado abandono del foro de la APEC para darse una escapada a Paris está la compra de un satélite. Pero no solo eso. ¿Cuál es el interés de todo este entripado? Dicen por allí que Francia le está aceitando las manos a Ollanta para que firme por el satélite francés en vez del inglés. Se habla de varios millones de dólares. No sería nada raro. Y no es para menos porque el satélite cuesta más de 200 mllones para empezar, y luego vienen otros millones por el servicio. Un contrato que levantaría el alicaído ambiente económico francés. Si no hay ningún chanchullo de por medio ¿por qué tanto secretismo y enredos? Si el río suena es porque piedras trae. Y estos Humala son francamente de temer.

5.- El borracho de Cabana parece que aprendió la lección de Alan y está pidiendo que anulen todo lo actuado en el Congreso. Al final esto no interesa ya que su caso lo está viendo ya la fiscalía. El boga ha salido a decir muy orondo que "tendrán que probar que el dinero usado por Toledo es sucio". Como si fuera difícil hacerlo. A menos que al final Maiman quiera asumir todo el roche y decir que el da la plata porque es recontra buena gente. Por lo menos la suegrita parece que ya se asustó y está tratando de quitar cuerpo. El asunto tiene para rato y promete destapar más de una tapa de desagüe maloliente. 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

La oficina fantasma de Toledo


Por: Dante Bobadilla Ramírez

Ya nada de Alejandro Toledo debe sorprendernos. Se trata de un personaje salido de una novela propia del realismo mágico. Alejandro Toledo supera toda realidad imaginable en un ser humano normal. Su perfil lo describe como un típico arribista y trepador sin escrúpulos, dispuesto a todo por ganarse alguito apelando incluso a la fechoría y la mentira con total naturalidad, seguro de que la sabrá hacer de algún modo, confiado en que su buena fortuna lo acompañará hasta el final y que con una gambeta de pichanga callejera esquivará a los rivales y anotará su gol para acabar con aplausos de la galería y flashes fotográficos.

Adicto a la buena vida, pero sobre todo a la vida fácil, Alejandro Toledo sería incapaz de no alzar una moneda del piso, consumir al máximo en un buffette y coger todo lo que se le presente en el camino. Desde luego no podría haber rechazado la oficina que el Congreso tiene prevista para los ex mandatarios, pero para los que quieren integrarse a la actividad política diaria del país, como cualquier otro congresista. Obviamente no está prevista para el que se va a vivir al extranjero. Pero Toledo no tiene ningún reparo en coger todo lo que hay servido en la mesa y pedir más. 

Sabíamos que el Congreso peruano, o sea, todos los peruanos, le paga un sueldo al ex presidente Alejandro Toledo y a su fiel escudero Juan Sheput. Pero ahora resulta que Alejandro Toledo dispone de una "oficina" en la que nadie despacha pero que cuenta con todo un personal de cuatro empleados fantasmas que cobran sueldo a costa de todos los peruanos. ¿Quienes son los afortunados parásitos que cobran un sueldo del Congreso por no hacer nada? Los amiguetes de Alejandro Toledo, socios y compinches.

Al menos Juan Sheput ejerce el cada vez más indigno papel de escudero político, una moderna forma de llamar al felpudini del ayer. Es quien pone la cara y defiende a Toledo de las formas más creativas e inverosímiles que se puedan ver en los medios. Y sin ruborizarse ni por defender al borracho mentiroso ni por cobrar un sueldo del Estado por esa labor. Habría que preguntarse por qué los peruanos tenemos que pagarle a Juan Sheput para que haga ese indigno trabajo y no el propio Alejandro Toledo. Pero hay que preguntarse más todavía ¿por qué los peruanos tenemos que mantener a toda la banda de parásitos que Alejandro Toledo tiene en su oficina fantasma?

La oficina invisible de Alejandro Toledo y sus cuatro fantasmas nos cuestan casi medio millón de soles al año. ¿Quiénes son los responsables de este desfalco al Estado? Ya estamos hartos de que el Congreso sea una guarida de ladrones levantándose en peso el presupuesto en asesores, viajes, viáticos, oficinas y mil gollerías más. Encima vienen a crear oficinas fantasmas y con empleados fantasmas como si el borrachín de Cabana estuviera ejerciendo alguna función política en el país. Eso debe ser suspendido en el acto y debe investigarse hasta ubicar a los cómplices. Y que devuelvan la plata mal habida.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Matrimonio Gay es una huachaferia!




Escrito por: El Hdp

  • Hay que ser un rankeado delincuente de cuello y corbata para llegar al lugar del crimen y cagarte en la noticia. Ya hasta tenia los pasajes comprados! Alejandro Toledo llego, se paso el Congreso por los huevos y se largo a California dejando a todos con los crespos hecho y a otros con una sonrisa de oreja a oreja. Entre ellos el viejonazo "cool" de @ocram. Si no miren lo que escribio de tan epico lanze: "Alejandro White los cago a todos sin decir una sola palabra". Y pensar que este zonzillo andaba enamorando a la riquichichima Patricia del Rio pero cuentan que lo choteo cual pezuñento cualquiera.

  • Y se armo el desmadre cuando el congresita Bruce (mas pato que LocoMia) metio su proyecto LeyPALETAZO para que los homosexuales puedan casarse pero bajo la figura de "Union Civil". No faltaron los politicos que apoyan cualquier webada para ganar camara. El congresista Tubino fue el unico que los mando a la mierda y claro que Cipriani tambien saco el latigo. Lo sorprendente fue ver Liberales apoyar tal bodrio y llamar a otros, homofobicos. No sabia que habia tanto cabro reprimido en la derecha, si hasta Carlos Cacho dijo que el matrimonio gay es una huachaferia! Saooooo

  • La condena judicial con fecha cambiada a Alditus fue la gota que derramo el water! Ese juez SanMartin es un anciano venenoso y vengativo. Cuidado!! Ese viejito pedorro es el mismo que condeno a Fujimori con un email que le instruia como hacerlo. Alditus es un periodista de derecha, demasiado respondon y metiche como el que mas. Justo lo que dicho juez y sus amigos de las ONGes proTerroristas detestan con pasion! El Fronton sigue siendo la venganza no alcanzada de los malditos defensores de terroristas. Terrorista muerto, es terrorista bueno. Gracias FFAA del Peru!

  • Que tal pataleta de LaRepublica al perder EPENSA. Ahora dicen que ElComercio tiene el monopolio de la informacion. Estaran buscando que el gobierno anule la transaccion y ellos entren a terciar?. Toledo ya no es presidente, so cojudos! Sin embargo bien que defendian al monopolico ElClarin cuando Cristina los "combatia"!! Los mismos "preocupados" periodistas que hoy atacan al ElComercio -entre ellos el terruco arrepentido de Giacosa- no hace mucho casi se inmolaban por ElClarin! Que paso entonces??

  • Metanse su Mistura al poto! Como es posible que cueste 20 soles estacionar tu carro (si hallas espacio) 25 soles mas para la entrada y cuando ya estas adentro, tienes que hacer cola por horas para un cagado plato de chancho asado??? Nada que ver, masoquismo no es una de mis desviaciones. Andando por Lima descubri que lo de COMUNICORE fue una "infraccion funcional administrativa"! La actual Alcaldesa Susana Villaran dice que eso paso en el embrollo llamado "Caso RELIMA". Si tan solo el MUDO hubiera tenido a Pablo Secada de su lado, caray!     

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El recorrido sinuoso de Alejandro Toledo


Por Miguel Santillana

Alejandro Toledo Manrique (ATM) se hizo conocido ad portas de la elección de 1985. Pepe Mejía (hoy ligado a Fernando Zevallos), entonces operador de medios del APRA, lo contactó con los canales de TV para divulgar la “heterodoxia” económica, novedad que traía un joven Alan García. Había llegado hace poco al país, participando del equipo de Alfonso Grados en el Ministerio de Trabajo.

Se presentó al público como economista graduado en Stanford, cuando en realidad había estudiado para ser profesor de economía (así como hay docentes de matemáticas, lo que no implica que sean matemáticos, o profesores de geografía que no son geógrafos). No importaba si sabía o no de qué estaba hablando, se le abría la puerta de los medios de comunicación y los periodistas lo considerarían un gurú económico. Alan ganó las elecciones y aplicó la “heterodoxia” con los resultados conocidos. No se olvidó de agradecer el apoyo de Toledo y lo nombró en directorios de bancos estatales.

En Caretas, mi primera comisión fue hacer una nota sobre las mini devaluaciones. Para entonces, Toledo había sido “invitado a irse” de la Universidad del Pacífico por apropiarse de las ideas de otros investigadores, y fue asimilado por ESAN como jefe de investigación.

Cuando lo llamé para saber su opinión sobre el tema, me pidió que lo vaya a entrevistar al Club Villa y que lleve al fotógrafo, que lo encontraría sentado junto a la piscina… Buscaba ser aceptado por el establishment limeño, aunque fuera como el “exótico” de la fiesta, y quién diría que fue un peluquero el personaje clave para abrirle las puertas.

En ESAN, Toledo era el encargado de organizar los seminarios y editar los libros. Recuerdo un evento en el Hotel Crillón donde expuso Roberto Zahler (quien sería Presidente del BCR chileno entre 1991 y 1996). Ni bien terminó su disertación, se acercó Toledo y delante de todo el mundo le dio dinero en efectivo y le hizo firmar un recibo. Tacto, le dicen. Luego lo vimos como parte del “dreamteam” de economistas de la gran estafa de CLAE, donde él y sus hermanos tenían enormes cantidades de dinero nunca explicadas.

Fue mi profesor en ESAN luego del fracaso de su primera candidatura de oscuro padrinazgo. Recuerdo que le pregunté cuál era la diferencia entre la teoría del valor en la economía clásica y las nuevas teorías financieras. Me respondió como ha respondido toda su vida: chamullo sazonado con referencias a “sus amigos”. Me cambié de curso. ESAN fue su centro de campaña y la institución sufrió.

Su presidencia fue su reflejo: mediocre. Si el Perú necesitaba una reconstrucción de las instituciones y una limpieza moral, lo suyo fue la francachela, las prebendas para la familia y una hipócrita reivindicación de lo indígena que nunca fue más allá del disfraz. En sus raros pálpitos de lucidez, supo escoger un equipo de gobierno que le haga el trabajo, pero fue malagradecido.

Para Navidad, se sentía ganador y adelantó festejo en Punta Sal con sus amigotes: ya se repartían cargos y embajadas. Perdió las elecciones por su soberbia, pero arrastró a los demás en su derrota. Se sintió el “salvador del Perú” y quien podría evitar un “salto al vacío”. Tuvo el cuajo de pedir, a través de intermediarios, la renuncia de los otros candidatos a su favor. No fueron los diablos azules lo que lo hicieron proclamar “Todos a mí”, era su miedo a los compromisos y promesas ya realizadas. Para salvar su crítica situación personal, ahora endosa la candidatura de quien decía era “un salto al vacío”. Gracias por tu coherencia, Alejandro Toledo Manrique.

sábado, 31 de agosto de 2013

Alejandro Toledo: vida y milagros


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Alejandro Toledo es lo más cercano que hay a Jean Baptiste Grenouille. Nació en la miseria pero gracias a su formidable olfato tuvo la habilidad de una rata para escapar del infortunio y encontrar sustento. Hábil para arrimarse a quien puede darle algo, supo encontrar ayuda y trepó la pendiente de su existencia hasta llegar a niveles que para el común de los mortales resulta imposible. La mayor habilidad de Alejandro Toledo es sin duda saber obtener provecho de las maneras más insospechadas, utilizando cualquier recurso, incluso su extracción social, su origen andino y hasta su "cacharro". Hoy es una piedra en el zapato del Perú debido a sus intromisiones en la política, con ese constante afán de ganarse alguito y figurar en la estampita. Su lenguaje confuso y contradictorio está siempre muy cerca del embuste y la mentira. 

La primera vez que lo vi, a fines de los 80, Toledo estaba delante del mostrador de una aerolínea, en plena sala de embarque, casi rogándole a la empleada mientras detenía la fila de los que nos embarcábamos en un avión al Cuzco. Ante las protestas de los pasajeros tuvo que hacerse a un lado. Cuando pasé junto a él le oí suplicar: "por favor, llame a Relaciones Públicas, me han dicho que tienen un pasaje de cortesía". Cuando ya todos estábamos en el avión algo parecía andar mal porque no nos movíamos. De pronto se abrió la puerta del avión y entró Alejandro Toledo, sonriente, feliz, con su típica facha de siempre: mocasines, bluyín, saco y camisa sin corbata. Me saludó y se sentó a mi lado. Se había salido con la suya y viajaba gratis. Durante el viaje no paraba de molestar a la azafata pidiéndole cosas. Ya desde ese momento empecé a detestarlo. 

A pesar de que su campo es básicamente la administración de recursos humanos, en los 80 Alejandro Toledo se hizo fama de economista y en cada alza de precios del gobierno de Alan 1.0 los medios lo buscaban para entrevistarlo. Sus respuestas eran siempre las mismas: "Me preocupa el efecto social de las medidas". Luego en los 90 su nombre estaría cada vez más vinculado a escándalos de todo tipo, como el del caso CLAE, donde apareció como asesor de Carlos Manrique, siendo luego, junto con su hermano Luis, de los pocos afortunados que recuperaron su dinero de la gran estafa. 

A mediados de los 90 logró fundar un partido de la noche a la mañana, en una época en que las leyes exigían cifras astronómicas de firmas. Desde entonces lo persiguió el escándalo de las firmas falsas, que nunca se esclarecó. En un país donde ya es una afición judicial escarbar casos de los 80 como el del Frontón o el comando Rodrigo Franco, el escándalo de las firmas falsas de Toledo se ocultó eficazmente bajo la alfombra del olvido. Pero se sabe bien que esas firmas se las dio el mismísimo Vladimiro Montesinos como parte de una estrategia montada en el SIN para fragmentar a la oposición en las elecciones del 95. Cosa que Toledo hizo de maravilla pues logró hacerse nombrar a toda costa candidato presidencial de la oposición sin ser nadie. Los resultados lo confirmaron al darle apenas el 3.5% de los votos. 

La noche del 17 de diciembre de 1996 Alejandro Toledo estaba presente -¡como no!- en la residencia del embajador japonés cuando fue asaltada por comandos del MRTA. Sin embargo su suerte y olfato le permitieron salir de allí en el primer contingente liberado. De todos modos su conducta al interior de la embajada en los pocos días que estuvo de rehen ha sido reseñada por varios testigos, quienes narran la forma vulgar en que Toledo se birlaba los pocos alimentos que llegaban, además de su conducta rastrera ante sus captores. Los pormenores están bien narrados en los libros que se han ocupado de ese suceso. Véase por ejemplo "Secretos del túnel" de Umberto Jara con los testimonios de Sandro Fuentes y otros rehenes. 

En 1998 Alejandro Toledó protagonizó un escándalo de sexo, alcohol y drogas en el ya famoso Hostal Melody. Su francachela de tres días salió a la luz cuando Elian Karp llamó a la policía para denunciar su desaparición. Al hacer el seguimiento de su tarjeta de crédito, la policía encontró a Alejandro Toledo calato con cuatro putas y una mesa repleta de botellas de whisky. No se alcanzaba ver lo demás. Estos hechos están bien documentados y hay varios testigos. Lea el caso aquí. 

Elian Karp recién se había reincorporado sorpresivamente a la sociedad conyugal luego del divorcio y de diez años de separación. Lo hizo apenas se enteró de las aspiraciones presidenciales de su ex marido. Sin embargo, al volver desconocía las costumbres que Alejandro había adquirido en su ausencia. Por eso ante su repentina desaparición no dudó en hacer la denuncia policial. Dicen que fue nuevamente Vladimiro Montesinos el que acalló el escándalo ante la prensa. Sin embargo, el episodio se hizo público durante la campaña del 2000. Fue allí cuando Toledo inventó el cuento del secuestro por agentes del SIN. No se lo creyó nadie. Ni Elián Karp, pero ambos formaron una pareja perfecta en cuanto a intereses, ambiciones y mentiras. 

En la campaña de la "Marcha de los Cuatro Suyos" Alejandro Toledo se agenció un millón de dólares donados por George Soros como apoyo a su movimiento, pero no gastó ni cien mil en la marcha, por lo que la gente tuvo que soportar los gases lacrimógenos sin las máscaras ofrecidas. Poco después logró su sueño más preciado al ganar la Presidencia de la República básicamente porque Vladimiro Montesinos le había limpiado el panorama eliminando políticamente a Andrade y Castañeda mediante la prensa chicha, y porque la gente quiso evitar el regreso de Alan García. Fue el momento de la gloria para este personaje de cómic. Posando con su vincha y ademanes de salvador de la patria, patentó para la historia la palabra que sería su marca personal: "carajo". Por ese entonces ya se sabía que Alejandro tenía una hija negada y la siguió negando con descaro y poca hombría. Sería su entorno presidencial quienes lo forzaron a admitirla. Entonces apareció en la TV con su mejor cara de hipócrita y cínico para decirle al país que había ganado una hija. 

Ya de presidente, Alejandro Toledo y su primera dama instauraron la huachafería como distintivo. Empezó con una estrambótica juramentación en Machu Picchu y el posterior izamiento de la supuesta bandera del Tawantinsuyo en Palacio, un bodrio multicolor que flameó durante sus cinco años de gobierno. Su gestión fue única: empezaba a despachar después de las diez de la mañana y llegaba una o dos horas tarde a todos sus compromisos, haciendo famosa su "Hora Cabana". Sus primeros viajes en el avión presidencial eran escoltados por dos cazas MIG para ser recibido en todo lugar con una infaltable banda de músicos. Instituyó además su descanso quincenal en Punta Sal, haciendo del whisky etiqueta azul la bebida oficial, y usando siempre sus dedos para servirse el hielo. 

El acto que mejor retrata lo que fue su gestión se produjo el día en que se llevó al gabinete ministerial en pleno al aeropuerto para recibir a su esposa, quien regresaba después de haber huido presa de uno de sus típicos arranques de histeria tras un pleito conyugal de faldas. Poco le faltó a Toledo para recibir a Eliane con la guardia de honor formada en fila. Y cómo olvidar el día en que recibió a los reyes de España y saludó a su Majestad, la Reina Doña Sofía de Grecia, con un palmoteo en la espalda. Tampoco dudó en ir a visitar a "su amigo" Bill Gates volando hasta Seatle en el avión parrandero, para esperar una hora y media antes de ser recibido por media hora. A su regreso dijo que había llegado a "importantes acuerdos" para su Plan Huascarán. 

Esa fue la época en que los funcionarios públicos lucían como currículum puestos en el mercado y gestión de carretillas de anticuchos. Fue un gobierno débil y sin carácter que se dejó atarantar por las movilizaciones organizadas por la izquierda. Las regiones se sublevaban y Toledo se apresuró a someter a referendum una regionalización que fracasó. Luego creo los feudos regionales que hoy tenemos. Ante las asonadas callejeras a Toledo no le quedó más salida que instaurar el diálogo como estrategia. La fila de los invitados a la mesa de diálogo salía de Palacio y cruzaba el Rimac. De allí salió el famoso Acuerdo Nacional, que no era más que un mamotreto lleno de retórica donde todos pusieron lo que les vino en gana para firmar. Fue la mejor manera de capear el temporal. Gracias a esa maniobra Toledo pudo seguir gobernando y evitó que lo echaran. 

Toledo continuó con el ridículo proyecto iniciado por Paniagua a instancias de la caviarada y montó la "Comisión de la Verdad y Reconciliación". Ya sabemos que nunca sirvió para conocer ninguna verdad y menos para la reconciliación. No fue más que un negociado de las ONGs de izquierda y un proyecto destinado a lavarle la cara a Sendero Luminoso y a la izquierda peruana en su conjunto, echándole toda la culpa de la violencia a la pobreza. Luego dio inicio a la persecución de militares y al desprestigio de las FFAA, además de someterse a la CIDH y otorgar reparaciones y homenajes a los terroristas. De paso se descuidó la defensa nacional enarbolando la peligrosa política unilateral del desarme. Para esto ya había desmontado el Servicio de Inteligencia. 

Toledo cayó también en la tradicional costumbre peruana de desmontar lo hecho por el gobierno anterior. Así fue como inició la reposición de trabajadores que habían sido despedidos durante el régimen de Fujimori con el objetivo de reestructurar el tamaño del Estado. Habría que recordar que durante el gobierno aprista del 85-90 el Estado se llenó de burócratas hasta el techo. Otros salieron porque se cerraron empresas públicas. Pero todos los despedidos fueron convenientemente compensados. Sin embargo, el gobierno de Toledo inició la inicua tarea de reponer a estos trabajadores en puestos y empresas que ya no existían y pese a que ya habían cobrado sus beneficios de ley. Pero además, Toledo incrementó la burocracia creando más de docientos organismos públicos inútiles. Se le dio por crear una "Comisión Nacional" para cada problema. Así aparecieron la CONAJU, CONAPA, CONADIS, CONASI, etc. Además fue la feria de leyes ridículas y planes nacionales con nombres rimbombantes. 

Su gobierno tuvo la suerte de que los precios internacionales de los minerales empezaron a subir frenéticamente. El oro pasó de 380 a 1800 dólares. Gracias a que ya estaban en explotación los proyectos mineros iniciados en los 90 como Barrick, Pierina y Yanacocha, el Perú pudo aprovechar esta alza de precios y hacer caja. Esto le permitió a Toledo acabar su gestión con un saldo económico favorable. Pero no fue ningún mérito suyo. 

Su actuación en la última campaña electoral no pudo ser más patética. Al verse primero en las encuestas se creyó dueño del poder y convocó a su gabinete y hasta empezó a mostrarlo. Cuando Ollanta lo desplazó en las encuestas, dio una conferencia de prensa para advertirle al país el gravísimo peligro que Humala representaba. Invocó a la sabiduría y rogó para que no se diera un salto al vacío votando por Ollanta. Derrotado ya en las elecciones despotricó como una mujer despechada contra PPK, su ex aliado y ex premier de su gobierno. Luego corrió de inmediato a ofrecerle su apoyo a Ollanta Humala con el eterno pretexto de "apoyar la gobernabilidad", siguiendo las viejas y malas artes de otro trepador de igual pelaje: Fernando Olivera. 

En estos días vemos los apuros por los que pasa este personaje de comedia con el lío de sus cuentas y compras inmobiliarias millonarias a nombre de su anciana suegra. Una comedia de enredos que tiene a todo el entorno judío que lo apañó desde siempre como una mafia siciliana. El escenario exhibe el perfil de la cosa nostra. Pero nada es más vergonzoso que ver a esa gusanera congresal que tiene hoy el Perú ofreciendo su protección a esta alimaña de la política nacional. En este país ya nadie, absolutamente nadie puede colocarse la máscara de un "luchador contra la corrupción", ni siquiera para una fiesta de carnavales.