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martes, 24 de febrero de 2015

El totalitarismo cultural


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El totalitarismo cultural de la progresía se deja sentir cada día en el centro de Lima desde que Susana Villarán dejó el cargo. Un grupo de artistas desplazados por la nueva gestión de Castañeda Lossio viene armando marchas de protestas para exigir su reposición, aunque el mensaje que propalan es muy diferente. Ellos marchan a favor de la cultura, no de sus puestos. 

El progresismo asegura que la cultura es un derecho, lo cual no debería sorprendernos porque bajo la mentalidad progre casi todo es un derecho, y por una sencilla razón. Mientras que los derechos fueron reconocidos como una condición inalienable del sujeto frente al poder, imponiéndosele al Estado la misión de resguardarlos y garantizarlos, en el mundo progresista un derecho es otra cosa. Para la progresía un derecho es algo que el Estado te tiene que dar, y gratis. De allí que los progres alucinen con un mundo lleno de derechos, es decir, de gollerías otorgadas por el Estado. El mundo del progresismo es el paraíso del zángano, el sueño del parásito social mantenido por el Estado. Es lo que lleva inexorablemente a las crisis y debacles económicas porque no hay Estado que aguante una sociedad de chupasangres, Los países en crisis son aquellos donde no se fomenta la productividad ni la competitividad sino los "derechos sociales".

La progresista alcaldesa Villarán creó la Gerencia de Cultura en la Municipalidad de Lima y la llenó de burocracia iluminada. No está mal que en la ciudad se desarrollen toda clase de actividades culturales, al contrario, es maravilloso. Lo que está mal es que la burocracia se inmiscuya en algo que es y debe ser netamente una manifestación social auténtica, libre y natural. Si un grupo teatral requiere el teatro municipal debe tenerlo. Si requiere auspicio, debe tenerlo. Hay una gran cantidad de formas en que el municipio puede servir como soporte de la cultura sin necesidad de llenarse de burocracia. Pero lo que no puede hacer es financiar cierto tipo de manifestaciones culturales bajo el pretexto eterno de "crear conciencia" o llevar cultura a las zonas pobres, por ejemplo.

El que quiere hacer alguna forma de cultura debe poder hacerlo. En realidad casi cualquier cosa cabe en el concepto cultura, de modo que la elección arbitraria de una burocracia iluminada para promover o solventar ciertas manifestaciones se presta más a a la argolla y la mafia, como ya lo hemos visto tantas veces, por ejemplo en CONACINE. Pero también se presta a la manipulación ideológica, a lo que es tan proclive el progresismo. Apoyemos la cultura pero como un acto libre que la gente realiza por su cuenta y riesgo. El municipio tiene su propia tarea cultural en la recuperación de espacios, monumentos, museos, etc. Además puede prestar el teatro y salas de exposición, convocar concursos, organizar eventos, hacer publicaciones, etc. Pero para eso no hace falta que un selecto grupito de artistas que se siente indispensable salga a gritar a las calles exigiendo su reposición.  Un poquito de ubicaina no les vendría mal.

jueves, 8 de enero de 2015

El progresismo al ataque


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La concentración de medios de izquierda no le ha dado tiempo ni de sentarse en su sillón a Castañeda para empezar su campaña de demolición. En realidad los mermeleros de la prensa progresista nunca se cansaron de apoyar a Susana Villarán y atacar a Luis Castañeda Lossio. Ahora viven con la sangre en el ojo por la humillante derrota de su lideresa que no alcanzó ni el 10% de la votación, quedando en un penoso tercer lugar, lo que deja en evidencia y sin opción de réplica el desastre que significó su gestión en opinión del 90% de los limeños. 

El primer grito al cielo se oyó a coro cuando la nueva gestión no renovó contrato a 3 mil empleados que son solo parte de la sobreabultada planilla que dejó Villarán, como buena progresista. Todos hemos podido ver por diversos lugares de la ciudad a esa nube de "inspectores de tránsito" con chaleco municipal agitando las manos o haciendo nada parados en las esquinas. ¿Qué más podían hacer por un tránsito congestionado con miles de unidades de transporte que jamás fueron retiradas por Susana Villarán? Este ejército de inspectores inútiles solo eran parte del decorado de cartón que fue la famosa "reforma del transporte". 

Plantar inspectores uniformados por todas partes y utilizar a sus mermeleros de la concentración de medios caviar para convencernos de que había una reforma en marcha, fue todo lo que se hizo. Al mejor estilo del comunismo cubano, nos repetían a diario la consigna de que había una revolución en marcha para dejar atrás a las combis asesinas y derrotar a Orión. Pero lo cierto es que no había nada. Las combis nunca fueron retiradas y Orión sigue siendo la dueña de las pistas. La ilusión óptica solo funcionaba en el falso "corredor azul". Incluso deben haber elegido ese color por sus efectos hipnóticos. Los socialistas se las saben todas para engañar a la gente.

La primera crisis que tiene que enfrentar Castañeda es la de los ex trabajadores cesados. Ya el progresismo se le ha ido encima. Desde Marisa Glave hasta Rosa María Palacios, pasando por toda la recua de progres que infestan las redes sociales, han salido en defensa del "derecho al trabajo". Pero esa cháchara sigue siendo parte de las mentiras con que llenan su discurso para engañar a la gente. Para empezar no existe ningún "derecho al trabajo". Eso es solo otro disparate progre dentro de su amañado lenguaje y de su utópico mundo repleto de alucinantes derechos.

Nadie tiene ningún "derecho al trabajo". Las personas acceden a un puesto laboral si cumplen los requisitos que se exigen para ese puesto. Y un puesto laboral se crea por estricta necesidad del servicio o la producción, y puede eliminarse por los mismos motivos sin que nadie tenga por qué sentirse ofendido. Las personas contratadas no son dueñas de sus puestos laborales. Solo cumplen una función mientras esta sea requerida. Nadie puede reclamar "su" puesto de trabajo porque no le pertenece. El puesto laboral es de la empresa o entidad y responde a sus necesidades económicas, no es una condición natural inalienable del individuo. Así que harían bien los progres en refrescar sus mentes con un poco de realismo.

El progre tiene el cerebro al revés, cree que el puesto laboral es un "derecho", o sea que el Estado o la empresa están obligados a contratar a las personas solo porque estas necesitan un trabajo. Pero además creen que no se pueden eliminar nunca los puestos laborales, aunque ya no sean requeridos ni aunque la empresa esté al borde de la quiebra. Esta es la razón por la que los socialistas repletan de parásitos las empresas estatales y los organismos públicos llevando finalmente la economía al colapso. Es una vieja historia que vemos cada cierto tiempo porque la estupidez del progresismo parece un mal incurable en la humanidad. 

El Municipio de Lima tras la gestión progresista de Susana Villarán terminó peor que panza de perro callejero: se llenó de parásitos y gerencias inútiles. Es obligación de la nueva gestión de Castañeda no solo disminuir la carga de la planilla sino reestructurar por completo el Municipio eliminando gerencias pomposas y cargos idiotas como el del "defensor de las víctimas de accidentes de tránsito". La MML debe responder ante todo a las necesidades urgentes de la ciudad y cubrir rápidamente las enormes brechas de infraestructura vial que padecemos. Se acabó el floro y la pose progre. Es hora de ponerse a trabajar.

lunes, 6 de octubre de 2014

Humillante derrota de la izquierda


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Lo primero que se puede decir del resultado electoral es que hace justicia al castigar a la que sin ninguna duda ha sido la gestión municipal más incompetente de la historia. Susana Villarán ha hecho historia también al ser la primera alcaldesa que no gana una reelección. Este es el lógico resultado del estilo caviar y progresista de gestión política fundado en el floro, la charlatanería, la hipocresía, la pose y la propaganda excesiva, hasta el punto de la intoxicación pública. Las prioridades de la izquierda son siempre de carácter ideológico y lírico, mientras que la población quiere y necesita con urgencia resultados materiales y concretos. A la gente ya no se le puede vender humo. Es por eso que un mudo le ha ganado a una charlatana. La gente quiere obras y no floro.

Por lo mismo, el fracaso de Susana Villarán es el fracaso de la izquierda. No de una izquierda "democrática" que aspira a dejar atrás su reciente pasado violentista y totalitario, pues esa izquierda democrática no existe, no es más que una pose electoral. La izquierda es una sola. Es la misma que llegó al municipio de Lima con un frente delirante con Susana Villarán a la cabeza y que luego acabó en la descomposición, porque ese es siempre el fin de la izquierda: pelearse y dividirse. 

Además de su errática gestión municipal, la conducta política de Susana Villarán ha sido el manual de la torpeza: buscar un vientre de alquiler y aliarse con el toledismo para luego seguir pregonando decencia fue demasiado. Bombardear a la gente con publicidad municipal en plena campaña electoral fue también bastante indecente. Cada movida de Villarán la hundía más.

Probablemente nada haya hundido más a Susana Villarán que el desastre de su reforma de transporte. Los charlatanes de izquierda se pasaron 3 años promocionando la reforma del transporte, y cuando al fin la pusieron en marcha, lo que la gente halló fue un mamarracho. Cambiarle de nombre a tres avenidas para llamarlas "Corredor Vial TGA", pintar de azul buses viejos y con multas, manejados por los mismos salvajes al volante (pero en planilla), sin tener paraderos iniciales y arrimando a todas las custers solo dos cuadras más allá, a nadie le pareció una reforma sino un chiste.

Y es que en verdad nada simboliza mejor la distancia que existe entre el discurso y la realidad de la izquierda que ese cuento de la reforma del transporte. Si en algo son buenos los progres es en vender fantasías. Y lo peor de todo es que distinguidos opinólogos se tragaron el cuento de que Susana representaba la reforma, como si compraran un producto por la etiqueta sin examinar el contenido. Lo que había adentro era humo. Ya había pasado con los taxis pero siguieron creyendo en el cuento.

Recuperar el tiempo perdido para Lima será difícil. Otro aspecto dramático y nefasto de las gestiones de izquierda es aumentar la burocracia y el gasto público. No ha sido diferente en la MML. Lo que deja Villarán es un municipio saturado de gastos fútiles, especialmente en publicidad, y una planilla que desborda como un bus del Metropolitano. El presupuesto de la MML se ha incrementado tres veces en esta gestión de izquierda y solo ha crecido el parasitismo. La primera tarea de Castañeda será desparasitar el municipio. 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

La honestidad maquillada


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

No. Que no panda el cúnico. No es lo que usted cree. Susana Villarán no ha muerto frente a las pantallas. Así es como ha quedado luego de retocar su rostro en un vanidoso empeño por mejorar su imagen para ganar fans y likes. Lejos de lo que pretende, la alcaldesa de Lima se ha convertido más bien en la imagen de la frivolidad y el desatino. Su retoque facial no puede cambiar su imagen pública deteriorada sin remedio. No solo por su bien ganada fama de incapaz, sino porque en los últimos días no ha podido ser más insensible con toda esa gente afectada por el mamarracho de la reforma de transporte. Desgraciadamente la rigidez de su rostro no le permite ya expresar ni siquiera arrepentimiento. Como si fuera un monumento de mármol a la incuria municipal, su rostro ha plasmado para siempre la imagen de la soberbia y la insensibilidad al decirle a la gente que camine porque le hace bien bajar de peso. 

Es obvio que la señorona que regenta el corral de progres inútiles de la MML, no tiene la menor idea de lo que es caminar durante media hora por las pampas de Amancaes en la penumbra del amanecer, pisando el fango en medio de la humedad y el frío mientras recorren la distancia al paradero inicial del Corredor Azul, hasta donde tienen que llegar madres y niños humildes para poder ir a estudiar y trabajar. La alcaldesa debería estar más que agradecida a las vilipendiadas combis que salieron a recoger a esa multitud de gente varada en las laderas de los cerros gracias a la genialidad y pedantería de los costosos genios municipales. Esas combis han salvado a la alcaldesa y sus inútiles de ser linchados por la indignada población.

A pesar de sus retoques cosméticos, sus rígidos gestos de arrepentimiento y sus disculpas tardías, Susana Villarán dejó de ser la imagen de la honestidad con que tanto se publicitó y con la que fue recubierta por sus adulones y sahumadores, esa plaga de progresistas parásitos, ex figuritas mediáticas, artistas fracasados, mermeleros de la prensa y féminas de la TV que se arrimaron a su perfil de honestidad para cobijarse bajo su sombra, mientras se apartaban lo más posible del demonio de Castañeda, quien a su vez fue etiquetado gratuitamente de corrupto por esa misma pandilla. Todo fue parte de un vil juego sucio con el que pensaron tener el éxito asegurado. Pero el tiro les salió por la culata. La gente no se tragó el psicosocial de Castañeda-corrupción y Villarán-Honestidad que hoy no es más que un cliché gastado y sin efecto.

Susana Villarán se despedirá de su desastroza gestión, la peor que haya visto la municipalidad de Lima en sus 400 años, envuelta no solo en la invisibilidad de sus obras de ficción sino en diversos escándalos que por ahora no califican de delitos pero si de faltas graves a la ética y la decencia, como las contrataciones a regidores revocados y a sobrinos sin oficio ni título con sueldos de primer nivel, para no hablar de la feria de consultorías inútiles en que se convirtió su gestión desde un principio, así como la frondosa burocracia, el escandaloso presupuesto de publicidad, los malos manejos de la Caja Metropolitana y el circo de artistas manejados desde la Gerencia de Cultura, para no decir más. Tal vez la cereza del pastel sea esa gentuza de la oficina de Social Media, verdaderos trolls encargados de la guerrilla en las redes, creadores de los infames memes en que se burlaban de la gente que caminaba hacia el Corredor Azul.

La campaña del progresismo alrededor de Susana Villarán, desde su leyenda de honestidad y el circo de Comunicore hasta su tratamiento cosmético facial y las falsas disculpas por sus errores, quedarán en la historia de la infamia política, se grabarán en el muro del ridículo y la mediocridad más patética de la parásita e incapaz izquierda caviar.




domingo, 8 de junio de 2014

Una Vaga esperanza


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Y tal como se esperaba, la alcaldesa Susana Villarán anunció su candidatura a la reelección, algo que solo pudo sorprender a ciertas angelicales periodistas que suelen vivir en las nubes de la candidez, en el olor a inciencio de su inocencia, y que no tardaron en tuitear su indignada sorpresa dejando en claro el nivel de su ingenuidad en política. Suponer que un político no será candidato porque lo prometió es como esperar que el alacrán no te pique porque juró no hacerlo. Está en su naturaleza.

Me parece bien que postule. Pienso que toda autoridad elegida tiene el derecho a pedir su reelección, así como también merece ser despedido por los votos y no por bloqueos leguleyescos. Si no les gusta cómo vota la gente cambien el sistema electoral, pero no inventen leyes especiales para bloquear las candidaturas, porque así se eliminan a los malos y a los buenos. Lo que hay que evitar es que sea la inmensa masa ignorante en política la que termine decidiendo quién nos gobierna.

La candidatura de Susana Villarán ha convocado a los pigmeos de la política, empezando por los sectores de la izquierda delirante y acabando por agrupaciones ignotas que nadie conocía. Dentro de ese montón se han metido los chakanos del toledismo y los arribistas del nacionalismo. Ambos han preferido apostar a una candidata que ya tiene su peso político ganado, antes que presentar candidato propio y hacer el ridículo. En el caso del partido de gobierno era inevitable porque realmente carecen de cuadros, pero Perú Posible ha terminado dando pena. 

Lo más probable es que Perú Posible desaparezca pronto. Al desprestigio de su lider y su probable proceso penal hay que sumarle la fractura interna que ha producido el desembarco de Juan Sheput, un hombre que no se merecía este trato, no solo por su calidad profesional sino por todo lo que se ha fajado defendiendo al impresentable de Toledo. En lugar de ganar presencia política compitiendo con un candidato propio y de buen nivel, Perú Posible ha preferido el camino del suicidio.

La campaña va a nuclear al progresismo en torno a Susana Villarán. Ya empezaron sus agentes mediáticos a preparar el terreno. Rosa María Palacios le recuerda todos los días a su audiencia el caso Comunicore, según su ilustrado punto de vista. Y termina diciendo "Castañeda tenía que saber". Ergo, Castañeda es un corrupto por suposición, no por pruebas. Es la teoría del autor mediato que tanto le encanta a la caviarada para montar sus juicios políticos: ¡Fujimori tenía que saber! ¡García tenía que saber! 

Ya el progresismo ha planteado la campaña como "honestidad versus corrupción". Casi una repetición de la revocatoria. Con la diferencia de que la señora Rosa María Palacios ya no podrá burlarse del aspecto racial del contendiente: "el cholito que hace campaña en una combi". La prédica antiracial y antichola de RMP pegó fuerte en Miraflores, San Isidro, Surco y La Molina. Toda esa fina gentita prefirió apoyar a una Villarán de la Puente antes que a un Tulio Gutiérrez.

En esta campaña el reto será desarmar el andamiaje de ilusiones que Susana Villarán y el progresismo acostumbran montar sobre sus fantasiosas "obras" y desvirtuar esa imagen de honestidad, de una alcaldesa que apenas al asumir el cargo se hizo dar un préstamo de la Caja Municipal. Una gestión que ha engordado la planilla, los gastos corrientes, la publicidad y los contratos por estudios y asesorías como nunca antes en la historia. En fin. Hay que quitarles el disfraz de honestidad para dejarles el rostro verdadero de la incapacidad, que es el único que tienen.

martes, 1 de octubre de 2013

El aporte de Susana Villarán al caos y la inseguridad ciudadana


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La modalidad de asalto y robo utilizando un taxi como camuflaje se ha extendido peligrosamente en la ciudad de Lima. En los últimos días han sido víctimas de atraco en taxis mujeres, estudiantes y turistas. En realidad no es de extrañar que esto suceda en Lima debido al caos espantoso que existe en el servicio de taxis de la ciudad a menos de un año de la famosa reinscripción de taxis, llevada a cabo por la Municipalidad Metropolitana de Lima, asegurando que luego todo sería una maravilla. Una vez más se demuestra que esa clase de medidas burocráticas basadas en la tramitología no sirven absolutamente para nada, excepto para engañar a la gente con psicosociales y show, aparentando hacerse cargo del problema cuando en realidad solo exhiben su incompetencia y orfandad de ideas, además de seguir estafando a los sufridos taxistas. 

La MML no ha hecho absolutamente nada por mejorar los graves problemas de la ciudad en cuanto a la congestión de tránsito y la seguridad ciudadana ligada a ella. Los atropellos y accidentes son protagonizados principalmente por vehículos de transporte público que cuentan con autorización municipal. La situación ha empeorado desde que la MML decidió atorgar licencias de taxi a cualquiera, sin tener un plan ni un criterio elemental. En toda ciudad decente el servicio de taxi es proporcionado solo por empresas de taxi que cumplen unos requisitos mínimos de formalidad y seguridad, que cuentan con flotas apropiadas, distintivos, sistemas de comunicación, choferes adiestrados que conocen la ciudad, que manejan correctamente identificados y uniformados y que dan factura si se les pide. Pero Lima es una ciudad a la deriva de un nivel africano donde cualquiera coge un auto y sale a taxear sin conocer la ciudad, sin tener cambio, con la unidad sucia y destartalada, con una facha de espanto y aceptando la carrera solo cuando le conviene. Y todo eso con licencia de la MML, ya que para ello no necesita más que pagar en caja y presentar una serie de papeles inicuos. Hasta los raqueteros circulan en taxis autorizados por la MML.

La impresión que da Lima es de una ciudad en abandono, sin autoridad alguna, donde todo el mundo hace lo que le da la gana, principalmente en el tránsito. Y lo más patético es que la autoridad solo se hace presente mediante fotopapeletas costosísimas impuestas en medio de una ciudad caótica. Así resulta que Lima tiene una gestión digna de Afganistán, una señalización africana pero una escala de multas propia de Suiza. ¿Quién es el responsable de que Lima esté invadida por casi medio millón de taxis que paran donde les da la gana, además de 250 mil combis destartaladas que corretean impunemente por toda la ciudad? 

La situación de caos y abandono de Lima ha provocado, además del aumento de la delincuencia y de los accidentes de tránsito, que los jóvenes desistan de estudiar para preferir el cachueleo en la combi o el taxi, siendo en muchos casos un negocio familiar. Pero además ha surgido una ola de inmigración desde provincias ya que se ha corrido la voz por todo el país de que Lima es tierra de nadie y, al igual que los mineros informales que llegan a arrasar con una zona, miles de provincianos han arribado a la capital para sumarse a la ola de depredación de la ciudad. Y todo esto a vista y paciencia de la incompetencia de la actual administración municipal que lidera Susana Villarán, junto a sus joyas administrativas vinculadas al caos del transporte como María Jara.

Si a todo lo descrito le sumamos la paralización de las obras de infraestructura vial en la ciudad, donde los nudos de tránsito empeoran cada día por falta de pasos a desnivel y vías rápidas, además del mal estado en que se encuentra la carpeta asfáltica de las principales vías, la pésima o nula señalización, lo que tenemos es el panorama apocalíptico que los sufridos habitantes de Lima debemos afrontar por la inmensa estupidez de haber elegido a esta señora y, peor aun, haberla ratificado. 

miércoles, 29 de mayo de 2013

La publicidad del Estado


Acaban de promulgar con bombos y platillos una ley que pretende promocionar la alimentación saludable restringiendo la publicidad de lo que se llama "comida chatarra". Son las dictaduras de izquierda y las democracias de tinte socialista las que siempre andan preocupadas de lo que la gente debe hacer, ver, leer, comer, tomar, fumar y pensar. Andan siempre obsesionados por el diseño social y la construcción de una sociedad perfecta a base de prohibiciones y promociones. Por eso viven empeñados en formar una "conciencia social" y unos hábitos sociales que vayan de acuerdo con sus elevados criterios éticos, morales y políticos. Para ello no solo restringen la publicidad sino que también la emplean.

El uso de publicidad es parte de la manipulación social de los gobiernos que empezó disfrazada de acto de transparencia y de orientación al público, pero terminó convertida en simple propaganda política sin descaro ni control. Hoy se usa como propaganda electoral camuflada y como medio de manipulación mediática. La "publicidad engañosa" que tanto parece preocupar a algunos políticos no solo es de las empresas; también le corresponde a los gobiernos de todo nivel. Ayer hubo un escándalo en la Municipalidad Metropolitana de Lima al aprobarse un plan de medios, que no es otra cosa que publicidad. Una publicidad que fundamentalmente está orientada a camuflar la incapacidad de la gestión de la alcaldesa Susana Villarán. No hay otros fines.

Hace mucho ya que los gobiernos municipales recurren a la publicidad para cubrir su ineficiencia. Empezó con la creación de las hoy famosas y muy difundidas oficinas de "imagen institucional", que en buena cuenta es la central de prensa y propaganda del alcalde, y la encargada de revestir la incapacidad con publicidad. Son los que publican la revista institucional donde la imagen del alcalde aparece en cada página a todo color durante mil eventos, y los que saturan la ciudad con paneles y hasta los postes con carteles.

Sin duda el alcalde Luis Castañeda tiene el record de utilización de recursos municipales para propaganda. En su gestión Lima fue asfixiada con carteles y no se salvó ni un poste a lo largo de las avenidas que tenían una obra. Cada puente era rodeado por una docena de carteles que lo señalaban como obra de Castañeda y cada grada de sus escaleras llevaba su nombre. Las avenidas fueron cambiada sutilmente de nombre en los paneles de señalización, donde hasta hoy se lee "Nueva Av. Canadá", cuando en realidad se llama Av. Canadá. Pero hoy ese abominable ejemplo está siendo copiado por la alcaldesa Susana Villarán, convencida de que la gente la desaprueba por falta de propaganda.

¿Por qué nuestros políticos andan tan preocupados por la publicidad en supuesta defensa de la salud y no se ocupan de frenar estas malas prácticas institucionalizadas en municipios y ministerios? ¿La publicidad engañosa es solo condenable de parte de las empresas pero no por los gobiernos? ¿La utilización de fondos públicos para promocionar gestiones mediante publicidad no es condenable? Gracias a la desidia de estos políticos los gobiernos municipales incrementan sin control sus partidas para publicidad, las que hoy llegan a ser millonarias. En el caso del Estado peruano constituye un claro foco de corrupción y manipulación de medios. Esa publicidad no tiene ningún otro sentido que el de manipular a los medios. Más allá de eso no sirve absolutamente para nada.

miércoles, 9 de enero de 2013

Apuros en la revocatoria


No deja de ser patético que la estrategia de los anti revocadores deje de lado a Susana Villarán como alcaldesa y se concentre más bien en otras razones conexas y hasta falaces para impedir la revocatoria, lo cual solo puede confirmar que la tía Regia es un personaje indefendible. ¿De qué otra manera puede interpretarse que el eslogan principal de los anti revocadores sea "Lima no puede parar"?

El mensaje de los anti revocadores se extiende hasta explicar que no vale la pena gastar tanto dinero en una consulta popular y luego en nuevas elecciones. También afirman que sería espantoso para la ciudad tener 4 alcaldes en un año. En suma, la campaña contra la revocatoria ha dejado de lado a la alcaldesa Susana Villarán para pasar a definir riesgos y defendernos de los supuestos peligros que se ciernen. Ya ni siquiera se menciona la tan mentada "honradez" de la tía Vaga. Es evidente pues que Susana Villarán como alcaldesa es indefendible.

Por otro lado, los antirevocadores mediáticos AAR, RMP, Lauer y otras menudencias, insisten en sus cuentos de terror como las supuestas mafias que están detrás de la revocatoria. Llegan a escribir cosas tan risibles como afirmar que quienes buscan la revocatoria están en contra de las maravillosas reformas que por largas décadas ha esperado la ciudad y que al fin esta gestión edil se ha decidido a realizar. Esto más parece guión de algún programa cómico.

Anel Townsend ha salido de su sarcófago político para emprender una campaña suicida que, sin duda, la devolverá a sus mazmorras con todo y pancartas. Ya sin argumentos que repetir, en el minuto segundo de toda entrevista empieza a divagar con cuentos de la cripta, como que se detendrán grandiosas obras, por ejemplo, la ampliación de la Vía Expresa. Esta obra, si es que de verdad se emprende, tardará unos diez años como mínimo. Ahora está en fase de expropiación de terrenos y solo allí pasará un par de años. Así que no hay de qué preocuparse. 

En realidad nada tiene por qué detenerse. Las grandes obras están previstas y concesionadas desde la época de Castañeda y deberían continuar. Quien las ha detenido ha sido precisamente Susana Villarán que paralizó la Linea Amarilla para "socializar" el proyecto y darle mayores ventajas a la empresa, además de cambiarle el nombre. Ahora nos saldrá más caro a todos. También ha detenido el proceso de ampliación del Metropolitano. Y ni qué decir de toda la red de obras de infraestructura vial que la ciudad necesita con urgencia y de la cual no hay absolutamente una sola obra en marcha.

Al contrario de lo que afirman, la revocatoria busca recuperar la dinámica en obras de infraestructura que Lima venía experimentando en los últimos diez años y que esta gestión edil de Fuerza Social ha paralizado.

Tras los resultados de las últimas encuestas donde la aprobación de Susana Villarán cae a 22% y las intenciones de revocarla se mantienen por encima del 60%, parece que la tarea de todo ese contingente de mermeleros caviares y farándula mixta, contratada para impedir el despido de la izquierda de su gestión edil, será más difícil que los trabajos de Hércules. Ni Favre ni Harry Potter podrán evitarlo.

viernes, 4 de enero de 2013

Descifrando a la izquierda


La izquierda es ese sector de la política que aspira a utilizar al Estado para vivir a expensas de los demás, justificando tal pretensión con el discurso de "justicia social". Es decir, para la izquierda es justicia que quienes trabajan y crean la riqueza se hagan cargo de los otros. Hay muchas formas de justificar semejante disparate pero todo lo que se diga no pasa de ser más que retórica y palabrería, arte en el que son expertos los ideólogos de izquierda, aunque no hace falta ninguna calificación académica ni mental para caer en el discursillo de la "justicia social", disfrazada también de generosidad y solidaridad. Con todo ello, alguien que considera tener una buena alma solo le queda ser de izquierda o sentirse un pecador.

Los de izquierda son pues los campeones de la generosidad y sollidaridad, pero siempre con el dinero público. Es decir, un izquierdista es quien ejerce su filantropía con dinero ajeno. Le encanta arrimarle al Estado todo el peso de la carga social que su generosa imaginación juzgue que debe ser atendida gratuitamente. Por supuesto que a ningún izquierdista le cuadran las cuentas. Ni siquiera se ocupa de hacerlas. Tiene todo el pensamiento ocupado en regalar dinero de mil formas. Entiende que los impuestos son la clave de sus ingresos y apunta hacia los ricos y las empresas para expoliarlos sin límites. Incluso no se detendrá si juzga necesario adueñarse de una empresa. También habrá justificaciones para ello: soberanía, actividad estratégica, lucha antimonopólica, etc.

Premunidos de discursos baratos y una lógica elemental con pretensiones socialistas, los de izquierda suelen hacer estragos muy serios cuando acceden al poder. Su estructura mental tiende a ignorar la realidad para preferir sus ideas más descabelladas. Tienen la estúpida creencia que el Estado es capaz de dirigir toda la realidad del país, y que la sociedad entera, con toda su exuberante, múltiple y azarosa dinámica, puede ser "regulada" a partir de normas e instituciones burocráticas, en busca de imponer -mediante simples leyes- la idílica justicia social, la lucha contra la corrupción, contra la desigualdad, la discriminación o la pobreza, y otras alucinaciones por el estilo. Todo ese cúmulo de leyes no hace más que estrangular a la sociedad, limitar las libertades, entorpecer el crecimiento, generar informalidad y aumentar más la corrupción.

Entre el despilfarro social del dinero, el ataque a la propiedad y a las empresas privadas, por un lado, sumado a las regulaciones que afectan la dinámica del mercado, la economía de un país en manos de la izquierda tiende a caer en la debacle. El siguiente paso es disimular la crisis atacando a la prensa opositora y maquillando las cifras oficiales. A continuación se levantan los típicos "enemigos del pueblo" a quienes se debe combatir: la oligarquía, los poderes ocultos, los poderes fácticos, los grupos de poder, etc. En este punto toda la paranoía de la izquierda progresista se desata a niveles de crisis aguda.

En suma, un izquierdista es un regalón innato que procura convertir al Estado en una gran beneficencia pública, reduciendo la tarea de gobierno a programas sociales de ayuda directa. Es además un ferviente practicante de la filantropía, pero lo hace con dinero ajeno, público. La pobretología de la izquierda nunca soluciona el problema de la pobreza. No. Jamás. No está pensada para ello porque ningún izquierdista tiene la menor idea de cómo se crea riqueza. Todo lo que sabe es quitarle al que tiene. Por ese camino lo único que siempre se consigue es que nadie tenga nada al final.

Pero a pesar de todas las experiencias desastrosas, las ideas de izquierda siguen teniendo un gran poder de convencimiento. No solo gracias a su discurso barato sino porque apuntan directo a la base emocional y primitiva del cerebro, común a todos los mamíferos. Allí es donde radica el núcleo central del pensamiento de izquierda, puramente emotivo y sensiblero. Exigirle un uso racional de la esfera cortical es demasiado. El izquierdista hace tenaz resistencia de la razón y de la realidad. Prefiere los encantos de sus emociones. Sus pensamientos siguen capturados por sus emociones y su lógica se desprende de la base cerebral primitiva. Todo lo que consigue un intelectual de izquierda es darle forma lógica y teórica a las bajas pasiones con que opera su instinto predador. 

Por todo ello no es nada raro que la izquierda caiga constantemente en paradojas y contradicciones, por lo que se han hecho célebres en el doble discurso, la doble moral, el doble rasero y la hipocresía política. Todo lo definen a su manera y son los campeones del neologismo político conceptual, donde cualquier frase de moda adopta las dimensiones y formas que la izquierda necesita en el momento. Por ejemplo, inclusión social. Hoy por hoy todo tiene el concepto "social" adherido. Así es como se justifica todo. El discurso político empieza a llenarse de palabrería fútil: responsabilidad social, conflicto social, interés social, licencia social, tarifa social, etc. Es cuando hemos llegado al socialismo discursivo que todo lo justifica con la etiqueta "social", como si fuera un conjuro mágico que abre todas las puertas. ¿Quieres regalar algo? ¡Fácil! Inventas una "tarifa social" y ya.

Como se observa, el mundo de la izquierda no tiene nada que ver con el mundo real sino con un mundo de ilusión y fantasía, no se apoya en un conocimiento cabal de la realidad ni en una lógica racional sino en las emociones y sentimientos que emergen dominando los actos y pensamientos que terminan transformados en una "lucha por los ideales". Es por eso que la izquierda suele ser el primer estado mental de una persona en su etapa juvenil. La mayoría de jóvenes abraza el izquierdismo porque considera que la posición correcta es la lucha por el cambio y por los ideales quiméricos. No se puede culpar a los jóvenes por ser de izquierda. Pero llegar a la adultez siendo de izquierda solo revela que mentalmente no se ha madurado un ápice. 

domingo, 30 de diciembre de 2012

La prensa mermelera caviar


En estos días los más esforzados periodistas son los mermeleros de la prensa caviar y progre. Hay que saber diferenciarlos. Un progre no siempre es un caviar, aunque todo caviar es un progre. Pero al margen de eso están los mermeleros de la prensa caviar, que no siempre son progres ni caviares pero patean para el arco contrario por puros intereses de grupo y a veces por intereses muy personales.

Es así como estos mermeleros acaban defendiendo lo indefendible, apelando para ello a la magia de su retórica y a una lógica política que ya quisiera haberla tenido Maquiavelo. Además, claro, de apelar a la mentira camuflada, a medias verdades y al ocultamiento de información incómoda. La prensa mermelera caviar es toda una escuela del periodismo peruano que debería crear una franquicia internacional. 

Rosa María Palacios es un excelente ejemplo de esta escuela. Hoy apela a toda su técnica confusionista para dejar al lector más aturdido que cuy de tómbola. Empieza mencionando la rotura de una vieja matriz de agua en Villa María del Triunfo, de la cual dice que todos quedamos contentos. ¿Si? Bueno, eso es lo que esta señorona quiere hacerle creer a su incauto lector. Pero lo cierto es que muchos volvimos a reclamar la privatización de esa empresa estatal incompetente. ¿Algo más se puede hacer? ¿Pedir la cabeza del jefe de SEDAPAL que nadie sabe quién es? No tendría ningún sentido hacerlo. Y que yo sepa la misma RMP no ha dicho nada más. 

Luego RMP compara la reacción anterior con la surgida ante la rotura de una pared del proyecto Parque Rímac y se sorprende de que todos se vayan contra la alcaldesa Villarán. ¿Qué tiene esto de increíble? ¿No es Villarán la principal promotora de esta obra? ¿No es Villarán la que tiene a flor de labios lo maravilloso que será esta obra para Lima en cuanta entrevista concede? ¿A quién entonces habría que reclamarle el rochoso colapso de la obra con la aparatosa inundación de lo hasta hoy ejecutado? En realidad no hay de qué sorprenderse pues las reacciones son perfectamente adecuadas. En otras ocasiones se le ha escuchado a RMP siendo más inteligente frente a las reacciones de los medios, pero ahora se esfuerza por cuestionarla. Y todo en aras de salvar a su defendida alcaldesa del naufragio. 

Pero la cereza del artículo es la supuesta "inconsistencia ideológica" a la que alude esta señorona, quien por algo se ha ganado el híbrido apelativo de "fujicaviar" junto a su compañero de batalla AAR. Inconsistencia ideológica es titular su artículo "Cuando los rojos privatizan". Incluso yo llamaría a eso estupidez ideológica ya que en el Perú los rojos nunca han privatizado ni privatizarán jamás. Y desde luego que los incapaces que hoy regentan la MML no serían capaces de privatizar ni el servicio de recojo de basura. Alguien tendría que leer las columnas de RMP antes de publicarlas y corregir todas las barbaridades que perpetra. 

Para colmo, RMP se da maña para citar mal a Lourdes Flores, en una frase sacada de contexto, y sugerir que en la revocatoria de Susana Villarán se verá "¿quién se pondrá del lado de la decencia y quién del lado de la corrupción?". Vaya, vaya. Ni más ni menos. Así trabaja la prensa mermelera caviar.

La revocatoria de Susana Villarán tiene, según todas las encuestas, un mayoritario respaldo, especialmente en los sectores C y D, donde llega al 70%. Francamente resulta poco elegante, por no decir arrogante y estúpido, sugerir que toda esa población esté de lado de la corrupción y de las mafias. Al cabo de dos años de gestión municipal de parte de una plaga de incompetentes conformada por sociólogos, abogadillos y activistas ambientalistas de la izquierda cavernaria y parásita, lo que tiene claro la mayoría de ciudadanos es que Lima no puede seguir perdiendo el tiempo en retórica y psicosociales. 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Los millonarios e inútiles estudios de Villarán


Textos:Mauricio Ottiniano  Fuente: Correo   Edición: Voz Liberal del Perú

Si la Municipalidad de Lima pensó que el traslado del Mercado Mayorista de La Parada a Santa Anita iba a ser fácil puede haberse debido, en alguna medida, a una consultoría elaborada por el Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (ex PUCP).
El estudio, denominado "Mapeo de los grupos de interés y evaluación de conflictos en torno al proceso de reubicación del Mercado Mayorista N° 1 de Lima 'La Parada' al Gran Mercado Mayorista de Lima (GMML)", de junio del 2011, arriba a conclusiones que contrastan radicalmente con la realidad de los violentos sucesos acontecidos la semana pasada.

Mayoría a favor. 

Las conclusiones del estudio establecen que "la posición mayoritaria frente al traslado" es a favor.
"De hecho la diferencia es que algunos de los actores identificados precisan algunas condiciones que deben aclararse para el traslado, pero la mayoría de los entrevistados consideran que los actores estarían de acuerdo con el traslado".
Asimismo, el informe indica que existe una posición minoritaria en contra del traslado.
"También se encuentran aquellos actores, fundamentalmente comerciantes, y actores externos como ambulantes y minoristas, que manifiestan una posición contraria y crítica al traslado. Es una posición minoritaria", apunta el informe.
Asimismo, se sostiene que "aún menos significativa es la situación de aquellos que no tienen una posición frente al traslado. Está constituida por actores externos al mercado".
El informe fue elaborado por un equipo de cinco evaluadores del Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la ex PUCP, quienes entre abril y mayo visitaron en diversas oportunidades el Mercado Mayorista N°1 para realizar entrevistas entre los comerciantes.
El trabajo de campo arrojó que el "50% de los entrevistados señalan que están a favor del traslado, ya que consideran que significaría un cambio para mejor en las condiciones de trabajo y por ende en la rentabilidad de su negocio".
El estudio también señala que solo "el 20% de los entrevistados, mayoritariamente comerciantes, o representantes de organizaciones externas al mercado, tienen como posición el oponerse al traslado porque consideran que habrá pérdidas económicas en el nuevo mercado".
Para llevar a cabo el estudio se realizaron 32 entrevistas a comerciantes del mercado y el exterior, así como a estibadores, transportistas manuales, ambulantes y trabajadores de EMMSA.
El Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la ex PUCP señala que siendo un estudio cualitativo se prefirió entrevistar a los líderes y dirigentes de diferentes asociaciones y organizaciones involucradas directa o indirectamente con el proceso de traslado del Mercado de Santa Anita.

Millones tirados al agua

Al respecto, el exgerente de EMMSA Luis Baca señaló que la gestión Villarán ha gastado casi 7 millones de soles en consultorías.
"El estudio del Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la ex PUCP está dentro de este paquete de asesorías y consultorías que tanto les encanta a estos señores", dijo en diálogo con Correo.
Por su parte, el regidor de la Municipalidad de Lima por el Partido Popular Cristiano (PPC) Jorge Villena cuestionó el informe, pues señaló que "cualquiera que conoce la zona sabe muy bien que en el entorno de (el Cerro) San Cosme y La Parada hay gente que depende económicamente, directa o indirectamente, del mercado".
A su juicio, "se ha tirado la plata al agua con un informe que le mandaron a hacer a su universidad preferida".
En ese sentido, Villena sostuvo que cualquier intervención sobre el mercado de La Parada iba a causar la respuesta de todo el entorno del mercado.
"Lo que pasa es que estos señores no conocen La Parada, nunca han ido en su vida y mandan a un grupo de estudiantes para que hagan el levantamiento de la información", criticó en alusión al estudio.
Pero el entorno de La Parada, para Villena, no fue el detonante de la ocurrido la semana pasada.
Recordó que en junio del año pasado la exgerenta de EMMSA Clara Martínez señaló que se invertirían 97 millones de soles para terminar los pabellones adicionales que necesitaba el Mercado de Santa Anita y solicitaron 20 millones de soles para realizar estudios.
"Además, (Susana) Villarán les ofreció puestos para todos, para los que están afuera, para los informales y hasta para el perro que pasaba. Por eso todos estaban de acuerdo con el traslado, pero luego ella cambió y dice que no se gastará ni un sol más y se hace el traslado. Entonces ¿para qué se gastó tanto en estudios?", cuestionó.
Precisó que de los 20 millones de soles solicitados en el 2011, se gastaron 9 millones y devolvieron 11 millones. "De esos 9 millones se gastaron 7 en consultorías, pero de pronto salió la alcaldesa a anunciar el traslado sin ninguna ampliación", agregó.

Villarán debe dar explicaciones

El congresista de Fuerza 2011 Julio Gagó anunció que ha solicitado que se invite a la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, a la Comisión de Defensa del Consumidor a fin de que explique en qué tipo de consultorías se han gastado los 7 millones de soles solicitados.
Asimismo, criticó que se hayan solicitado cerca de 20 millones de soles para la ampliación del Mercado de Santa Anita para que, finalmente, "esté igual como lo dejó el exalcalde Luis Castañeda".
Gagó consideró que entre los 764 trabajadores empadronados del Mercado Mayorista de La Parada sí existía la voluntad de trasladarse. Sin embargo, al igual que Villena, consideró que el cambio de discurso de la alcaldesa motivó la reacción de los comerciantes.
"En la campaña a la alcaldía, Villarán habló inclusive de la privatización de los mercados. Les dijo 'ustedes son emprendedores, vamos a trabajar de la mano'. Eso se dijo junto a la misma Margarita Valladolid (una de las dirigentas que con mayor tenacidad se opone al traslado)", comentó.
Gagó recordó que a los 100 días del inicio de su gestión, Villarán, en una sesión ordinaria, señaló que el Mercado de Santa Anita no estaba apto para el traslado y que tenía que ser remodelado para que, una vez concluidas las obras, se iniciara el traslado.
"Todo esto cambió. Primero dijo que le faltaban obras y luego dijo todo lo contrario y emprendió el traslado. ¿Cómo se puede evitar el conflicto de esta manera?", se preguntó.

Fue un operativo de desalojo

Para Julio Gagó, el operativo realizado en La Parada sí fue un desalojo. "Todos quieren el traslado, el gran problema es cómo se llevó a cabo el operativo", sostuvo en diálogo con este diario.
Para Gagó, el operativo de bloqueo al acceso al Mercado Mayorista de La Parada se trató de un "desalojo pasivo".
"¿Por qué tuvimos que llegar a este operativo que es un desalojo pasivo? Activo sería que entre la Policía al mercado y saque a los comerciantes. Aquí los han obligado a salir poniéndoles los pilotes para que ya no ingresan los camiones para que no los abastezcan. Esa es otra forma de desalojarlos", explicó.

EMMSA con denuncia penal

En setiembre pasado, el exgerente de la Empresa Municipal de Mercados (EMMSA) Luis Baca denunció penalmente, ante la Fiscalía Provincial Penal de Turno de Lima, a los actuales funcionarios de ese organismo.
Baca denunció las presuntas irregularidades en el desembolso de S/.7 millones por concepto de consultorías para el nuevo Mercado de Santa Anita.
Según el exgerente de EMMSA, entre las asesorías, estudios, consultorías y evaluaciones, existe una realizada por la empresa Paititi Tesoro de los Andes, contratada el 2011 por Villarán para hacer un análisis del potencial sistema de comercialización de los principales productos agrícolas perecederos a venderse en el Mercado de Santa Anita.
Lo curioso es que dicha empresa se dedica a exportar artesanías, incluyendo cerámicas de Chulucanas y alfombras de lana de alpaca, según se advierte.
Para Baca, lo más escandaloso del estudio es que lo concluyeron en enero del 2012 y sus recomendaciones y conclusiones son iguales a las que hizo hace dos años la Sociedad Nacional Francesa, que administra el Mercado Internacional de Rungis (París), contratada durante su gestión.
"Nosotros denunciamos las similitudes que hay entre un trabajo que nosotros mandamos a hacer hace 4 años. Parece hecho de una mente gemela", dijo a Correo.

miércoles, 31 de octubre de 2012

La izquierda teflón


La izquierda municipal nos está mostrando un nuevo estilo de liderazgo y gestión que podríamos llamar "gerencia teflón", la cual consiste en asumir responsabilidades retóricas, como todo lo que hace la izquierda, mientras se sigue sentado en el puesto como si nada hubiera ocurrido. La señora alcaldesa de Lima, que para muchos ya ha pasado a llamarse Susana Villanarán, le ha dado un nuevo matiz al modelo de gestión instaurado por Poncio Pilatos, pues además de lavarse las manos se ha lavado la conciencia al declarar que ella no sabía nada. ¿Eso la exime de culpa o empeora su responsabilidad?

Sin duda la alcaldesa no tiene ningún espíritu gerencial y carece de una filosofía de liderazgo, pues su misión y responsabilidad es saber lo que ocurre y lo que ocurrirá en la ciudad a su cargo, sobre todo si ella misma ha solicitado un operativo policial junto a una tarea tan riesgosa como bloquear La Parada. Ella no puede dejar semejante encargo y montarse en un avión el mismo día del operativo sin interesarse de lo que vendrá. Ayer en la sesión del Concejo de Lima se reveló que en el Municipio se sabía que ese día se haría el operativo. Por ello incluso se destinaron los cuerpos de serenazgo a dicha operación. Esta información trató de ser acallada por los concejales de izquierda y hasta llegaron a sacar a la prensa del local, dejando en claro cuál es su sentido de respeto por la verdad y la libertad de prensa.

Al final no importa si Susana Villanarán sabía o no sabía. Ella es la responsable. Es la que pidió el operativo y su obligación era estar al pendiente y conducirlo. No tirarle la papa caliente a la policía y salir del país. Si no supo del operativo es porque no le dio la gana saberlo cuando esa es su responsabilidad como alcaldesa. Tenía que estar pendiente del asunto, como corresponde a cualquier gestor responsable y eficiente. Decir que ella no sabía del operativo no la exculpa sino que empeora su responsabilidad por negligente. En su caso la ignorancia no es un atenuante sino un agravante. Y esta actitud pinta de cuerpo entero lo que ha sido desde el principio esta gestión edilicia: improvisación y retórica.

Paralelamente resulta penoso leer a tanto mermelero mediático y sobón caviar aclamando a la alcaldesa con mentiras mundanas como "tuvo el coraje de imponer el orden? ¿What? ¿Que hizo qué? ¿En dónde viven estos mermeleros? Lo que hizo Villarán fue el desastre del día jueves contra el mercado mayorista de La Parada. Lo que hizo la policia el sábado fue el operativo contra la delincuencia del sector que rodea a La Parada. Son dos cosas bien distintas. Lo que hizo Susana Villarán fue pasarle una papa caliente a la policía y luego desentenderse del asunto para irse de vacaciones. La prensa mermelera pretende robarse el crédito del operativo policial del sábado para lavarle la cara a la alcaldesa. ¡Qué desfachatez!

¿Alguien ha visto en la prensa un análisis sobre si convenía bloquear La Parada con un muro de concreto? ¿Alguien ha señalado el evidente fracaso del diálogo con los comerciantes? ¿Alguien puede ser tan ingenuo para creer que eligieron ese jueves por pura casualidad y no por la revocatoria? La misma izquierda que nos mecía durante meses con el cuento del diálogo en Cajamarca hoy no dice nada sobre un operativo que tiene todo el estilo de Oscar Valdés pero sin gestión. ¿Acaso era necesario cercar La Parada? ¿No bastaba con apostar camionetas del serenazgo que impidieran el paso de los camiones con una Resolución de Alcaldía en mano? ¡Ah, claro! Es que ni siquiera habían publicado la Resolución! Brillante gestión. Ahora somos un país bananero con una capital bananera.

viernes, 26 de octubre de 2012

Estalla la ineptitud municipal


Lo que se ha visto en Lima la tarde de ayer con el saldo de 2 muertos, un centenar de heridos, otro centenar de detenidos, incluyendo menores de edad, cientos de negocios saqueados, millones en pérdidas y una yegua sacrificada, es apenas una consecuencia de la tremenda ineptitud que reina en la Municipalidad de Lima, manejada por verdaderos incapaces. A lo anterior hay que sumarle la degradante imagen internacional que hemos dado con esas escenas en los noticieros del mundo entero. ¿Acaso todo eso era necesario? ¿No se podía evitar? Claro que se podía evitar y no era necesario en lo absoluto.

Es imposible imaginar en qué cerebro deteriorado puede caber la idea, por demás estúpida, de ir a cerrar los accesos al mercado mayorista a plena luz del día, cuando todo el mundo está trabajando, los locales comerciales están atendiendo, los colegios están en clase y en una zona de alta densidad, donde además abundan elementos de mal vivir. Hay que ser verdaderamente estúpido para actuar de esa manera. Era perfectamente previsible que se iba a desatar el caos.

Cualquier persona de la administración pública, y especialmente de la policía, debería saber como lección elemental que donde hay masas humanas se debe actuar con excesiva prudencia. Hacer algo que excite a las masas es sumamente peligroso porque las masas tienden a desbordarse. Por eso hay que ser muy cautos para actuar en estadios, conciertos, ferias y centros comerciales. Eso es algo tan elemental como saber que perturbar un panal de abejas resulta en la salida de un enjambre rabioso. ¿No saben eso nuestras autoridades? Si no lo saben, deberían contratar a alguien que les enseñe cómo actuar frente a las masas. 

La zona de La Parada es sumamente densa por la cantidad de negocios de todo tipo que se concentran en varias cuadras de calles y avenidas aledañas. Por eso está permanentemente llena de multitudes. Pero además es una zona donde existen edificios multifamiliares donde vive gente de escaso nivel cultural que apenas se ganan la vida como ambulantes, estibadores o ladrones al paso. Así que llegar allí un día de semana a las 4 de la tarde a cerrarle el paso al mercado mayorista de La Parada con bloques de concreto, es un acto que ya ha pasado al registro de acciones más estúpidas hechas en la historia de la humanidad.

Podrían haberlo hecho un día domingo y en la madrugada, cuando toda esa zona está despejada, tal como actuó el alcalde Alberto Andrade en los 90 para desalojar a los miles de ambulantes del centro de la ciudad que se habían apropiado de las calles con puestos fijos. Nunca hubo allí ni un solo herido. Pero lo que se ha visto ayer en La Parada es la obra de un personaje de tragicocomedia. Y dice la alcaldesa que todo fue "perfectamente planificado". Esto demuestra pues el nivel de incompetencia que domina la gestión de la alcaldesa Susana Villarán y toda su corte de niños exploradores como Eduardo Zegarra y Marisa Glave, a los que debemos añadir grandes improvisados en puestos claves: Maria Jara y Ricardo Giesecke. Este último, ya debería estar presentando su carta de renuncia si tiene algo de sangre en la cara.

No hace falta pues salir a mentirle a la gente, como están haciendo ahora los villaranistas. Allí no estuvo MOVADEF ni fue un macabro plan concertado por las mafias y la DBA, como afirma el inefable Augusto Alvarez Ródrich. Solo les falta decir que detrás estuvo la CIA y la embajada de los EEUU para desestabilizar a la gestión de izquierda. Vayan nomás a freír sus monos a otro lado. Son ineptos y esa es toda la explicación.


jueves, 25 de octubre de 2012

Susana Villarán en salmuera


Es muy probable que hoy se alcancen las firmas requeridas para convocar a un proceso revocatorio a la alcaldesa Susana Villarán. Su suerte pende de un hilo. De alcanzarse las 400 mil firmas lo más probable es que el proceso revocatorio se realice en el verano del próximo año, en el cual, si las cosas siguen como están, lo más probable es que sea revocada. ¿Pero cómo se llegó a esta situación?

Primero, es obvio que la revocatoria se hace posible gracias a una nefasta ley que lo permite. Nefasta porque en lugar de fortalecer la democracia la debilita al introducir un factor de inestabilidad que juega en contra de la ciudad y los ciudadanos. Ninguna autoridad puede sentirse segura si al ganar dejó en el camino a un enemigo poderoso, rencoroso o hábil. Y todos sabemos que la política es el ambiente más sucio y donde salen a relucir los odios y las pasiones más bajas del ser humano. Lo mejor es que la gente aprenda de sus errores. Si alguien se equivocó al elegir, pues que se aguante hasta la próxima. Pero la ley está dada y ya no sirve de nada esta reflexión.

La ley que permite la revocatoria de autoridades es una imposición de la izquierda retrógrada y de la politiquería demagoga, que vive convencida de que la democracia consiste en consultas permanentes al pueblo, y que este es el que tiene siempre la última palabra. Es un contrasentido total porque al ganar por mayoría simple, cualquier autoridad está en riesgo de ser revocada si los demás se organizan. Teóricamente suena bien que el pueblo tenga el poder de sacar de su cargo a un incompetente o corrupto. Pero si tal fuera el caso, deberían existir procedimientos técnicos y no electorales que permitan probar la ineptitud o la corrupción. Lo más lógico sería incorporar en la ley electoral requisitos especiales para el cargo. Además debería hacerse una selección más escrupulosa de candidatos antes de admitirlos en una contienda electoral. El electorerismo es siempre contraproducente en sociedades no institucionalizadas como las nuestras. 

No nos olvidemos que Ollanta Humala tenía entre sus propuestas electorales el de revocatoria del presidente como supuesta medida para luchar contra la corrupción. Ese ha sido pues siempre el discurso de la demagogia de izquierda que hoy está por jugar en su contra y darles una lección. La revocatoria a Susana Villarán está a un paso de ser concretada y, si bien su gestión ha sido lamentable, en adelante lo será peor.

Susana Villarán encarna al típico político de izquierda, rodeado de una nube de retórica grandilocuente y bella, dirigida al corazón y a la sensiblería de los cerebros más débiles. Desde sus inicios en el cargo hizo genuinos esfuerzos por convocar a todos los alcaldes distritales a una especie de asamblea metropolitana para que todos la ayuden a gestionar. Algo como lo que Ollanta pretendió hacer al principio organizando una Comisión Nacional de Seguridad Ciudadana y Lucha Contra el Crimen, donde juntó a todo el mundo alrededor de una mesa para que todos resolvieran el problema. Así es como funciona el cerebro de izquierda. Son burocráticos y colectivistas. 

Susana Villarán paralizó todas las obras de la ciudad. Desde luego esto generó inquietud y enojo en muchos porque eso significaba dejar de trabajar y de cobrar. Ante las lógicas críticas, Villarán y los idiotas que la rodean salieron a decir que las críticas eran porque había cortado las coimas y las prebendas. Lo cierto es que los limeños vieron otra realidad. Si antes nos molestaba encontrar obras por todos lados, hoy ya no se veía nada. Todo lo que se veía eran grandes anuncios: la culminación de la Vía Expresa hasta San Juán de Miraflores, la construcción de una "Costa Verde" en las playas de Villa El Salvador, la famosa reforma del transporte, etc. Todo eran palabras, palabras...

El floro convence. No hay duda de eso. Y mucha gente se entusiasmó con el cuento de la reforma del transporte. El hecho es que de la reforma solo hay discusiones y divisiones mientras las calles empeoran y la gente sufre más cada día. Como todo tonto de la política, Villarán aseguró que el nuevo reglamento del transporte arreglaría todos los problemas. Todo tenía una multa. Hasta quisieron multar al conductor que cambiaba de emisora su radio, como si tal cosa fuera materialmlente posible. Pero así de estúpido era  el famoso reglamento. Al final se puso en vigencia y al cabo de seis meses no vemos ningún cambio. Ni uno solo. Todo está peor.

Para colmo, la principal obra que encontró lista para ejecutarse, la Linea Amarilla, se detuvo para cambiarle algunas cosas como el nombre. Ahora es "Parque Rímac". Pero además se incrementó el costo. La Sra. Alcaldesa decidió ser magnánima con dinero ajeno y elevó los 5 mil dólares de compensación que se les daría a los afectados -invasores y moradores precarios de las riberas del río- a nada menos que 30 mil dólares. Si eso no es malversar los fondos del municipio, no sé qué puede ser.

La inauguración del nuevo mercado mayorista de Lima en Santa Anita ha sido hasta ahora un fracaso total. Solo a un imbécil se le puede ocurrir nombrar como presidente de la empresa de mercados mayoristas a un físico caviar ambientalista como Ricardo Giesecke, quien no sabe ni cómo llegan las paltas a su mesa. Una designación igual de idiota fue la de María Jara, una abogadilla de medio pelo que luego de ser empleada de último nivel en la Defensoría del Pueblo, acabó gerenciando el conflictivo mundo del transporte urbano de Lima. Como una muestra de su colosal ineptitud resolvió que la gran solución al problema de los taxis de la ciudad era una nueva reinscripción, una medida trillada que nunca sirvió para nada, salvo sacarles dinero a los taxistas.

Ese es pues el triste panorama de Susana Villarán. La alcaldesa se pasa los días de ceremonia en ceremonia, celebrando el día de la pulga y del mosquito, mientras en las calles crecen los conflictos y los paros. Algunos dicen que una revocatoria sería contraproducente para la ciudad. Eso es difícil de creer. Sería exactamente lo mismo que haya o no una persona en la alcaldía de Lima si no hace absolutamente nada y todo lo que hace lo hace mal, salvo palabrear y prometer. La revocatoria será una buena catarsis para los ciudadanos indignados porque nadie nos puede tomar el pelo de esta manera. Sacar a Susana Villarán de la alcaldía, aunque sea tarde, será un acto de justicia. Y justicia es lo que les encanta pedir a los caviares.