martes, 4 de junio de 2013

Por corrupto, asesino y ladrón


Rocío Silva Santisteban, "la mami" de ese burdel izquierdista que se hace llamar "Coordinadora Nacional de Derechos Humanos", ofrece hoy a los lectores de La República una pieza más de su retorcida prosa sulfurosa en un artículo que lleva el ilustrativo título de "Corrupto, asesino y ladrón". En él, nuestra noble y cándida caviar, comenta haberles preguntado a sus alumnos los motivos por los que Alberto Fujimori está preso. Todos tenían una memoria borrosa de él y no supieron ser exactos, nos dice. Por tanto, nuestra progresista maestra los instruyó de inmediato: “Miren, chicos, es fácil: Fujimori está en la cárcel por corrupto, asesino y ladrón”.

No sabemos a qué curso correspondía tan brillante disertación. Quizá, Metodología del Odio Caviar. Pero lo más probable es que la rojimia defensora del terrorista Tito haya convertido su salón en una escuela de pioneritos, donde a diario se encarga de deformar la mente de sus pobres estudiantes con mensajes de odio al sistema, y donde las prácticas consisten en gritar de memoria consignas progresistas con el puño en alto, cual idiotas lobotomizados en una marcha de izquierdas. Todo lo que sucede en estas universidades es de película. Por si acaso, la caviarona enseña en la Antonio Ruiz de Montoya.

Curiosamente esta universidad se publicita como una institución comprometida con la Fe y la Justicia, y que busca la excelencia en la formación humana y profesional. Difícilmente podrá lograr semejantes objetivos con esta clase de docentes que no hacen más que transmitir su odio político. Debemos reconocer que Alberto Fujimori es culpable de una serie de cargos de corrupción a los que él mismo se allanó. Nadie pretende defenderlo. Pero aunque haya sido oficialmente condenado por los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta, no hay que olvidar que se basaron en una curiosa teoría del "autor mediato" según la cual Fujimori "tendría que haber sabido lo que ocurría ya que era la cabeza de una estructura de poder". ¡No me jodan!

Quiere decir que todos los padres de familia están en peligro de ser sentenciados por los delitos de sus hijos ya que son la cabeza de la familia y, por tanto, tendrían que saber lo que están haciendo sus hijos. Esta es la tesis idiota con que se ha sentenciado a Alberto Fujimori y con la que ha sido convertido en "asesino" por una justicia que se reinventa a cada rato. No hay que tomarse pues muy en serio estos circos en los que se condena a gente sin prueba alguna. La justicia es un concepto que se construye según el momento. En el siglo pasado, en el sur de los EEUU se condenaba fácilmente a cualquier negro acusado por un blanco. No había necesidad de pruebas. Bastaba la acusación de un blanco. 

En estos días en Colombia se fabrica una justicia especial para las FARC. Se llama "justicia transicional" y pretende dejar sin juicio ni condena a miles de insurrectos que cometieron secuestros y homicidios porque se les hace muy difícil juzgar a todos y porque "la justicia puede ser un impedimento para la reconciliación". Así como se lee. Pero como en las FFAA todos están bien identificados, allí si se aplica la justicia ordinaria y todos van presos. Gracias a estas novedosas teorías de justicia moderna en Colombia se dará el caso insólito de que los militares estarán presos mientras la escoria comunista de las FARC quedará no solo libre sino que podrán incorporarse a la vida política legal, como diputados o senadores.

Recorrer la historia de la justicia en Latinoamérica en los últimos treinta años es para quedarse pasmado con las abominables injusticias que esa caterva de izquierdistas ha montado por todos lados. Luego de dar inicio a sus luchas armadas y provocar la respuesta militar del Estado, esta inmundicia de la humanidad que son los comunistas acabaron convertidos en defensores de los derechos humanos y reclamando reparaciones para sus víctimas, mientras exigían prisión para los militares. Esta es la verdadera historia que hay que enseñar a los jóvenes. Decirles que Fujimori es un asesino es engañarles. Asesinos son la colonia de coliformes fecales del comunismo que la Sra. Rocío Silva Santisteban defiende con tanto candor desde su pozo séptico.

El artículo de RSS es la viva muestra del odio visceral que toda esa escoria comunista siente por quienes los enfrentaron y derrotaron, enviándolos al basurero de la historia. Lo más patético es que una representante de toda esa inmundicia humana que es la izquierda violentista del siglo pasado, hoy se pretenda defensora de los derechos humanos. Y más patético aún resulta que sea una activista de la "reconciliación nacional". Pero de una reconciliación muy capitalista, ya que exige jugosas "reparaciones" a las "víctimas" de las FFAA. Claro que las víctimas de Sendero Luminoso no tienen derecho a pasar por caja ni a cobrar un sol. Que las víctimas de SL se jodan! Acá solo cuentan los derechos de un solo lado.

¿Burócratas o parásitos sindicales?


Escribe: Fritz Du Bois

Es realmente inaceptable que aquellos que deberían de estar al servicio de los ciudadanos actúen violentamente y causen daños. Sin duda, las protestas y desmanes generados en los últimos días por funcionarios públicos no hacen sino confirmar la urgencia de implementar una reforma del Estado.

Más aun considerando que se están oponiendo a ser únicamente evaluados, ya que la Ley del Servicio Civil no plantea recortes de salarios o despidos sumarios, lo que dicho sea de paso muchos contribuyentes hubieran considerado perfectamente justificado. Pero el proyecto solo contempla capacitarlos para que puedan dar mejores resultados.

Sin embargo, aún ese razonable objetivo genera un rechazo inmediato de la cúpula sindical acostumbrada a vivir del dinero de los peruanos sin dar nada a cambio. Es evidente que el solo concepto de introducir meritocracia en la actual burocracia los tiene aterrados. Incluso, no solo no se quieren esforzar sino que además tampoco quieren permitir que otros se capaciten para seguir avanzando. Están intentando, por todos los medios, que los trabajadores del Estado se queden uniformemente estancados.

Por ello, el Congreso estaría seriamente perjudicando a todos los peruanos si se dejan presionar por quienes no tienen intención alguna en realizar un trabajo adecuado y que siempre vieron el aparato estatal como un botín para ser saqueado. Lo último que esos dirigentes tienen en mente es cumplir con su función y servir al ciudadano.

Por otro lado, el Estado no es pequeño como dicen los enemigos de su reforma, al contrario, son casi un millón y medio de trabajadores de un universo laboral de seis millones que están en la planilla formal tanto del sector público como del privado. Es decir, tres de cada cuatro peruanos pagan impuestos a fin de cubrir el salario del cuarto. Ese paquidermo burocrático no puede seguir engordando, requiere a gritos ser modernizado.

domingo, 2 de junio de 2013

Tuesta y la reforma del sistema político


Nuevamente se discuten reformas del sistema político peruano, y por desgracia, nuevamente escuchamos los mismos presupuestos e intenciones equivocadas que alentaron las fracasadas reformas anteriores. Ni siquiera han empezado con la hidalguía de reconocer tal fracaso. Por ejemplo, la tan famosa y mentada Ley de Partidos Políticos nunca sirvió para nada, tal como lo advertimos en su momento. Hoy seguimos en la misma situación o aun peor. Y lo más grave es que ahora se proponen medidas todavía más absurdas, si cabe, como la financiación de los supuestos "partidos políticos" por cuenta del Estado o la alternancia de género en las listas de candidatos.

A menudo nuestros opinólogos se escudan tras la "ciencia política" para aparentar sabiduría y hacerle creer a los incautos que su opinión es ciencia. La mal llamada "ciencia política" debería nutrirse de la psicología para enseñarle a todos que las leyes no sirven para moldear sociedades o cambiar culturas. Por desgracia muchas personas, especialmente los "progresistas", viven con la estúpida creencia de que las leyes sirven para diseñar culturas, modificar conductas sociales o generar cualidades en la gente. Estamos plagados de papanatas que proponen leyes que buscan cambiar una realidad social. Así es como un delirante grupo de legisladores montó el esperpento de la Ley de Partidos Políticos suponiendo que bastaba una ley para que los partidos surgieran alegremente en nuestra realidad social y política.

Lo peor de todo es que, ciegos ante la realidad y desdeñosos de las evidencias del fracaso, incapaces de reconocer el origen de su error, persisten en las mismas ideas erradas para ampliarlas. Es así que distinguidos opinólogos electorales, como el Sr. Tuesta Soldevilla, proponen con cara de gurús orientales, que el Estado financie a esos clubes de amigos mal llamados "partidos políticos". Sorprende realmente el grado de ceguera e ingenuidad que pueden alcanzar algunos célebres opinantes, pues parecen ignorar por completo la realidad humana y el grado de corrupción que impera en las cercanías de la política.

Italia acaba de dar por finalizada la financiación estatal de los partidos políticos, luego de confirmar tras varios años, que nunca sirvió para nada más que para alimentar grandes mafias. No hace falta ser Einstein para darse cuenta de que ese es el único fin que tendría una disparatada reforma en tal sentido. Regalar la plata del Estado es la mayor fuente de corrupción que se puede abrir en cualquier lugar del mundo. Por eso realmente sorprende, hay que repetirlo, el nivel de estupidez de algunos opinantes. No hay otra forma de llamarlo.

Tuesta Soldevilla ofrece como su mayor ejemplo de peso que los partidos políticos no tienen locales porque no tienen plata para alquilarlos, ergo, el Estado debe alquilárselos. ¿Se imaginan los grandes negociados que esto acarrearía? Los locales no sirven para nada si no tienen gente. Lo que los partidos necesitan es, en primer lugar, partidarios, seguidores, gente comprometida con una causa. Lo demás viene solo. Habiendo gente es fácil conseguir financiación y locales. No se necesita nada más que un garaje para sesionar una vez por semana. Así es como se hacen los partidos y no chupando la mamadera del Estado.

Lo peor que podemos hacer es escuchar a un progresista como Tuesta. Todo progre no ve más allá que la acción del Estado como palanca del cambio social. Para ellos tiene que ser el Estado mediante dinero y leyes el que produzca los cambios sociales. Una mentalidad fracasada que nunca ha dado resultados en ninguna parte. Lo que la cultura no produce, el Estado no lo puede generar. Eso es lo que deberían enseñar en esa mal llamada "ciencia política". Así nos ahorraríamos tantos disparates burocráticos de todo tipo, desde la "alternancia de género" que empobrecerá aun más la calidad del Congreso, hasta las benditas ciclovías que nadie utiliza.