martes, 19 de marzo de 2013

Libro: NUEVA DERECHA POPULAR


A continuación un fragmento de mi primer libro sobre la nueva derecha, su emponderamiento popular y anécdotas propias en mi transitar por la política latinoamericana como atento veedor. 


"...Es necesario un liberalismo pragmático que propicie el encumbramiento de la Derecha Popular, es clave en el desarrollo del país, y en el desarrollo de una nueva derecha pues la vieja y comatosa derecha de clanes familiares ya ha desilusionado a una generación entera al claudicar ante los caviares marxistas. La decrépita derecha política ha envejecido desconectada del pueblo, mientras este pueblo ha brincado a la palestra del acontecer económico nacional como un sector exitoso y ávido de una nueva representación, ávido de una nueva derecha.
La izquierda se constituyó por mucho tiempo como la expresión más popular de la política. Hoy la izquierda ha dejado de ser aquel árbol macizo del marxismo del cual brotaron, como frutos del mal, los partidos marxistas. La izquierda de estos días se parece más a un arbusto o una maleza de voluntades sin ideas claras, que van desde un descolorido marxismo hasta la más insana palabrería populista edificada con simples consignas y frases de cliché. De todos modos la izquierda aun se pretende defensora de una clase explotada. Son los representantes de una pobretología gaseosa orientada al reclamo popular. En buena cuenta la izquierda ha decidido vivir medrando del Estado, convirtiendo el reclamo, por un lado, y el asistencialismo, por el otro, en los ejes de su estrategia política.
Nuestra posición no es de izquierda, definitvamente. Nos oponemos a esa doctrina que es similar al parasitismo social, a la irresponsabilidad política y causa del fracaso de las naciones, tal como ya hemos comprobado en ambos hemisferios. Debemos oponer a esa izquierda fracasada una derecha fundada en el sector social más pujante, aquel que se abre paso desde la pobreza por su propia cuenta. Esta es la realidad que vive el país. Sin embargo la izquierda se ha quedado congelada en la mentalidad surgida en una Europa de hace dos siglos. Si bien durante el siglo XX la izquierda fue vinculada a los trabajadores y, por oposición, a la derecha se la vinculó con la clase empresarial fenicia, creando la base de los conflictos políticos más violentos, hoy la realidad es distinta. Lo que tenemos en el Perú es una amplia clase social emergente que ha decidido salir de la pobreza a base de esfuerzo propio. Son los sectores que empezaron a migrar a Lima desde el campo, luego de la debacle de la reforma agraria y el inicio del terrorismo de izquierda..." 

Nueva Derecha Popular/Elvis Occ

Elecciones en Venezuela


Por Mariela Lugo (Venezuela)

Venezuela está preparándose para unas elecciones presidenciales el próximo 14 de Abril. Un proceso lleno de esperanzas para unos y de dudas y temores para otros. Y no puede ser de otra manera porque donde no existe estabilidad ni garantías de ninguna clase tampoco puede existir certeza de nada. El gobierno -para llamarlo de algún modo- ocupa todos los estamentos del poder, jurídicos y legales. Todo está hecho a su medida. Lo que llaman “democracia” se maneja al antojo del gobierno.
Nicolás Maduro, el hoy omnipotente hijo heredero de Hugo Chávez, habla por todos y hasta por los muertos. Le dice al país -con harta desvergüenza- que la revolución y el sacrificio van juntos. Así es como pretende menguar la insatisfacción creciente de la gente ante la crisis, la escasez y la inseguridad que hoy se padece. Y afirma el caradura que si votamos por él se fortalecerán los ideales cubano-castristas. Mientras dice todo esto al sufrido pueblo, su séquito de chupasangres viven como reyes. Mientras vapulea al imperio yanqui en cada discurso, la costra de burgueses revolucionarios se va de vacaciones a la Florida  y de compras a los más lujosos malls.
Maduro, como la mayoría de estos revolucionarios de pacotilla, es un ser lleno de odio, de pasiones escondidas y mente retorcida y maligna, que sueña con usar las armas si alguien se revela. Es el soldado que hubiese querido Hitler para cumplir sus últimas órdenes mientras el mundo acaba sobre él.
Por su parte la oposición tiene su mejor carta en Enrique Capriles Radonsky, un luchador por las causas sociales que siempre ha sido respaldado por la gente que se niega a ser de izquierda. Comprometido con el país, nunca le ha dado la espalda al necesitado. De ideas claras y hechos concretos, ha sido Alcalde de Miranda en varias ocasiones y hoy mismo ejerce dicho cargo. Su gestión ha sido intachable. No le teme a nada ni a nadie. Ha retado a Maduro a debatir sin recibir respuesta.
Este es el panorama electoral de Venezuela. Pero no debemos olvidarnos que el Consejo Nacional Electoral está dirigido por TIBISAY LUCENA, una chavista que no tiene recelos en mostrar sus afinidades con el régimen. Es la que manipula los votos y delata a los votantes contra el régimen para que sean echados de sus puestos públicos. Muestra su sonrisa irónica junto a su brazalete chavista en el brazo burlándose de todo país en cada elección. Así nos enfrentamos como ciegos en este nuevo intento para derrocar a este  sistema nefasto que nos arropa con sus inmundicias ideológicas y su miseria práctica. 
El ciudadano es estafado una y otra vez en cada proceso electoral, pero una y otra vez se llena de esperanza para poder ir a votar porque la esperanza es lo único que alimenta a este pueblo que no se resigna a la mediocridad y el engaño.  Es la única manera posible de sentirnos venezolanos y responsables por esta patria que, aunque suene retórico y repetitivo, la libertó don SIMON BOLIVAR con la esperanza de ser cuidada y respetada por sus gobernantes. Lástima que hoy es solo el botín de los hambrientos de poder y de dinero. Que el mundo sepa que aquí las elecciones no se pierden por votos sino por falta de moral, decencia y principios de una nueva clase de políticos que han pervertido todas las instituciones de la democracia para eternizarse en el poder. Pero mientras tengamos la posibilidad de poder expulsarlos por los votos este 14 de  ABRIL  estaremos allí votando por VENEZUELA.

lunes, 18 de marzo de 2013

Una humillante victoria


Si bien la alcaldesa Susana Villarán no fue revocada, hay muy poco que celebrar en su entorno. En primer lugar, el resultado del proceso revocador refleja fundamentalmente la desazón del ciudadano frente a lo que ofrecía la revocatoria de la alcaldesa. Es cierto que los revocadores no ofrecían un futuro más seguro y esto fue el lado más débil de la campaña. Por su parte el escenario escabroso que pintaron los defensores del status quo municipal llegó a calar más hondo en la mente del electorado.

A la luz de los resultados, podemos afirmar que la alcaldesa fue salvada por la pituquería limeña y por el PPC, ambos sectores políticos y sociales despreciados históricamente por la izquierda. Lourdes Flores se ha declarado "victoriosa" y junto a Raúl Castro ha posado levantando los brazos de la alcaldesa Villarán como si la sacaran del naufragio en el Rímac. Esa imagen pasará a la historia como prueba de que la izquierda ha sido salvada por la DBA. 

Por todo esto resulta ridículo el editoral de La Primera escrito por su director César Lévano, representante de la izquierda cavernaria de los 60, de esa izquierda castrista que luego aterrizó en el velasquismo y después enmudeció con el senderismo. Ridículo resulta ver a esa izquierda celebrar la salvación de Susana Villarán cuando sus salvadores han sido Mario Vargas Llosa, PPK, el PPC, San Isidro, Miraflores, Surco y La Molina. Incluso El Comercio.

Y más ridículo aún resulta el festejo cuando la plana de regidores de Fuerza Social parece que será revocada en pleno. Esto significa que la generala sobrevivió pero su ejército quedó diezmado. Es lo que se llama "una victoria pírrica". ¿Realmente creen que hay motivos para celebrar en la izquierda?