viernes, 30 de agosto de 2013

El antifujimorismo militante de la CVR


La farsa montada por la izquierda para tapar su responsabilidad

Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La Comisión de la Verdad y Reconciliación tuvo muy poco de verdad y menos de reconciliación. Debemos afirmarlo permanentemente para que los jóvenes de hoy no sigan siendo engañados. Quienes vivimos la historia reciente del Perú, como testigos y partícipes de ella, conocemos bien la verdad. Nadie nos puede contar cuentos. Por ello juzgamos una obligación moral denunciar la infamia de la CVR. 

El papel principal de la CVR fue manipular la verdad. Su tarea no se redujo a mostrar hechos porque estos ya eran públicos. Lo que hizo la CVR, además de apelar a la gran excusa marxista de la pobreza como causa de la violencia, fue equilibrar los hechos. Su interés se centró en el Estado, las FFAA y Alberto Fujimori. El gran logro de la CVR fue convencer que la experiencia sufrida por los peruanos no fue un ataque alevoso de dos grupos terroristas de izquierda que pusieron en práctica el plan político que la izquierda venía pregonando desde hacía 30 años. Lo que había sucedido, según la CVR, fue un "conflicto armado interno". 

La teoría del CAI requería mostrar a las FFAA como otro grupo terrorista, al Estado como una agencia de terror y a Alberto Fujimori como el líder terrorista. Gracias a la astucia retórica de sociólogos marxistas, la historia del terrorismo quedó transformada en una guerra de bandas, donde los más malos resultaron siendo el Estado, las FFAA y Alberto Fujimori. Demostrar esto es muy fácil. Basta analizar las "Conclusiones Generales" de la CVR. Lo que encontramos allí es un enfoque parcializado sobre el rol del Estado y en particular de Alberto Fujimori. Pero además, notamos la ponzoña dirigida hacía el hombre que pacificó el país. Nadie puede negar que durante el gobierno de Alberto Fujimori se detuvo el proceso de violencia y el número de víctimas se redujo prácticamente a nada. Con aciertos y errores el país fue pacificado, los terroristas fueron capturados, juzgados y encarcelados. Sin embargo, la CVR no tiene ni una sola palabra a favor de Fujimori. Al contrario, su nombre está siempre rodeado de los peores adjetivos y epítetos.

En estas conclusiones de la CVR encontramos que mientras a Abimael Guzmán se le menciona siete veces, sin añadirle ni un solo adjetivo ni condena alguna, en cambio Alberto Fujimori se le menciona 13 veces y siempre, sin una sola excepción, está señalado con calificativos como corrupto, autoritario, dictador, etc. Hay pues una clara diferencia en el tratamiento a uno y a otro. Mientras que a Abimael Guzmán simplemente se le menciona, como corresponde en un documento oficial que debe mostrar por lo menos imparcialidad o neutralidad, con un lenguaje técnico y frío, el trato a Alberto Fujimori es apasionado, rencoroso, envilecido; se le rodea innecesariamente de calilficativos reiterados que evidencian una clara intecionalidad por mostrarlo como un ser despreciable y ruin. Esta fue pues realmente la labor de "construcción de la verdad y de la reconciliación" que emprendió la CVR y su jauría de progresistas PUCP, para ocultar la responsabilidad histórica de la izquierda y ofrendar un chivo expiatorio.

A continuación mostramos un extracto de las 13 veces en que la CVR menciona a Alberto Fujimori en sus conclusiones, para que el propio lector juzgue si se trata de un documento pulcro, que puede alcanzar la categoría de neutro y confiable. 

31.- (…) Esta incongruencia se expresó de la manera más patente cuando, tras ser capturado, Abimael Guzmán Reinoso abandonó casi inmediatamente la tesis del equilibrio estratégico y solicitó al gobierno un acuerdo de paz junto con un reconocimiento explícito y sumamente elogioso al gobierno dictatorial de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos.

35.- . (…) En la década de 1990, especialmente a partir de su frustrada toma del Congreso y de la toma de la residencia del embajador japonés en diciembre de 1996, el MRTA favoreció la legitimación de la política contrasubversiva autoritaria y militarizada del gobierno de Alberto Fujimori.

36.- También lo hizo Alberto Fujimori en 1990. Sin embargo, a partir del golpe de Estado del 5 de abril de 1992, Fujimori se convirtió en un gobernante autoritario que buscó permanecer en el poder consolidando una autocracia corrupta.

98.- (…) facilitaron el triunfo del ingeniero Alberto Fujimori, un candidato independiente que rápidamente reveló su menosprecio por la democracia.

100.- La CVR posee indicios razonables para afirmar que el presidente Alberto Fujimori, su asesor Vladimiro Montesinos y altos funcionarios del SIN tienen responsabilidad penal por los asesinatos, desapariciones forzadas y masacres perpetradas por el escuadrón de la muerte denominado «Colina».

102.- (…) Condena, sin embargo, las ejecuciones extrajudiciales que se habrían producido, injustificadas por tratarse de personas rendidas, y comparte el rechazo de la opinión pública a las imágenes de Alberto Fujimori paseándose entre los cadáveres en la residencia recién rescatada.

103.- (…) los atentados y crímenes incluso contra miembros del propio SIN, así como la desvirtuación de operaciones legítimas como el mencionado operativo Chavín de Huántar, llevan el sello del gobierno autoritario de Alberto Fujimori.

104. Por lo expuesto, la CVR sostiene que en los últimos años del gobierno de Fujimori el conflicto armado interno fue manipulado con la finalidad de hacer que el régimen permaneciera en el poder.

119.- (…) Aprovechando el desgaste de los partidos políticos y el desprestigio del Legislativo, el gobierno de Alberto Fujimori, y los promotores de una política contrasubversiva autoritaria y militarizada, sobredimensionaron su ineficacia y sus problemas…

129. La CVR considera que la dictadura de Alberto Fujimori pretendió legalizar de forma espuria la impunidad a las violaciones de los derechos humanos realizadas por agentes del Estado…

130.- (…) El descrédito sufrido por el sistema judicial durante el régimen presidido por Alberto Fujimori desembocó en un favor a los verdaderos subversivos cuando, años después, el Estado tuvo que realizar nuevos juicios a partir de pruebas escasas

131.- (…) Bajo la dictadura de Fujimori, la obsecuencia del Ministerio Público ante los imperativos del Poder Ejecutivo fue total.

160.- Para la CVR una secuela del conflicto armado interno en el terreno político es la descomposición moral en la que se hundió el país durante los últimos años de la dictadura de Alberto Fujimori

Esta es pues la manera recargada de calificativos como la CVR trata a Alberto Fujimori en sus conclusiones, siendo notoria la animadversión mostrada, pues no hace falta recurrir a tanta adjetivación y apasionamiento. Una pasión que no se muestra en cambio cuando se habla de Abimael Guzmán, el mayor criminal y genocida de nuestra historia, de quien tan solo se menciona fríamente su nombre. Acá mostramos una evidencia clara, una prueba contundente del rol de la CVR en la "construcción de la verdad". Aun queda mucho más por analizar, como el enfoque dado a la reconciliación, en donde es el Estado el que debe agachar la cabeza y pedir perdón a la sociedad. ¿Acaso dice algo sobre el perdón que deberían pedir los partidos de izquierda y líderes de izquierda, entre ellos algunos comisionados de la CVR, por haberse pasado 30 años pregonando y preparando la lucha armada, en contacto con líderes y potencias extranjeras?

Como ya dijimos, aun queda mucho más por analizar. Pero al menos no nos queda duda alguna de que la CVR fue un burdo intento por manipular la verdad montada por la izquierda para limpiar su responsabilidad ante la historia y ante el pueblo peruano. El informe de la CVR seguirá siendo rechazado por una buena parte de los peruanos que conocemos la verdad de primera mano.

La izquierda setentera pregonó, alentó, preparó y engendró la guerra popular y el terrorismo


jueves, 29 de agosto de 2013

"NO SOY YO"



Por: El Hdp

  • El Informe de la Unidad de Inteligencia Financiera confirma que el borracho de Cabana movió cerca 25 millones de cocos a través de su empresita fantasma ECOTEVA, y esta a su vez tenia más cuentas bancarias que zapatos de cienpiés. El Cholo sano y sagrado quedó mas cagado que palo de gallinero. Para colmo El Comercio lo llamó a California y el mismo borracho respondió y acabó haciéndose el cojudo. "Osto on ona roonion" dijo el gilazo. Se negó, dijo que no era él, pero del fono salía un turrón de queso con wihsky más bravo que el del Chato Barraza y Melcochita juntos. Cómo se ve que el miedo no anda en burro. Hazte nomás el huevón! Igual ya perdiste!
  • La pregunta del millón es si el ProcuraTROLL ordenará el embargo de las jatos del borracho. Después de todo el cara de chancho es el Procurador anticorrupción, aunque haya fanfarroneado en su CV como todo buen peruano buscapuestos. No creo que su chamba sea solo el de perro de presa del fujimorismo...aunque hasta el día de hoy no ha recuperado ni un sol de los millones que el MRTA tiene encalentados en algún lado. ¿Será que el secuestro y extorsión de empresarios no es corrupción? O será que aspira a terminar chambeando en Aprodeh o Ideele?
  • La vaina del diálogo convocada por el caviarín que funge de premier francamente no sorprende a nadie. ¿Acaso saben hacer otra cosa estos caviares? Así de inútiles son. Expertos en el show, el teatro y la cojudez. ¿Desde cuándo se necesita armar un circo para dialogar? Ya pues no jodan! Tampoco sorprende que el Partido Pactista Comodín, el PPC, haya sido el primero en anotarse. Luego aparecieron los ecotevas de la chakana. Me cagué de risa escuchando al Sheputo pidiendo financiamiento del Estado para su partido, cuando ya apesta a rictus mortis. ¡Qué no joda! ¡Que vayan a pedirle plata a Eva Fernenburgh.
  • Y se cumplió otro aniversario de la CVR y su "Manual Para Indemnización de Terroristas". El más caro del mundo, dicho sea de paso. El Informe de la CVR costó 19 millones de dolares! Y todo para decirnos lo que ya todo el mundo sabía a colores, pero plagado con odio y rencor antifujimorista. El Ojo Que LLora, monumento dedicado a Sendero Luminoso y MRTA, fue pagado con nuestros impuestos pero no están Maria Elena Moyano, Rodrigo Franco, Cmdte Valer, ninguno de los Húsares de Junin dinamitados ni mucho menos los campesinos asesinados a machetazos por los malditos senderistas en Luccanamarca y otros tantos lugares. Tenemos que hacer otro monumento para nuestras víctimas de la izquierda genocida!
  • Ahora resulta que un subOficial grabando la reunion de estudiantes sanmarquinos adoctrinados por MOVADEF, es un "infiltrado" pero los miembros del MOVADEF que adoctrinan y dictan clases son docentes y alumnos. ¡No me jodan! La pobre UNMSM está repleta hasta el desagüe de rojetes que predican la lucha armada desde los 70. Allí siguen enseñando subversivos como Nicolás Lynch y Carlos Tapia, entre otras joyitas del ayer. El Rector de la UNMSM dice deplorar la presencia de policías infiltrados en el campus universitario pero no deplora los aquelarres senderistas que se arman en sus narices. So cojudo! Seguimos en la misma boludez de los 70. Y así los miserables de izquierda andan chillando "para que no se repita". Creen los imbéciles que con sus quenitas y charangos basta para que no se repita el terrorismo. Hay que tirar a la basura el marxismo, empezando por el Informe de la CVR. 

La enfermedad mental de la memoria


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

En política el lenguaje llega a niveles de perversión, abandona su sentido real y es una simple marioneta de representaciones teatrales. Las palabras dejan de ser referentes de la realidad y son apenas una alegoría de los contenidos mentales más alucinantes, una mascarada que evita la realidad. Así un retardado mental pasa a ser una "persona con habilidades diferentes" o una obsesión enfermiza pasa a ser una "memoria" sacralizada y justificada con una frase absolutamente estúpida como "un pueblo que olvida esta condenado a repetir su pasado". Larga es la lista de expresiones usadas hoy con un sentido meramente simbólico, buscando manipular las mentes débiles que hoy abundan y tratando de que las cosas no sean lo que son. Lo peor es que no solo se manipula el lenguaje sino a las personas, convertidas en actores involuntarios de un drama montado por los pervertidos para que su obsesión tome forma de teatro colectivo.

El gusto progresista por la parafernalia teatral y simbólica llega a niveles repulsivos, en especial cuando se moviliza a toda una delegación campesina solo para darle colorido al escenario, y para que las palabras quechuas suenen auténticas y no tan falsas como se ven en los paneles. Pero este colorido circo progre aun llega a niveles de perversión mental cuando las campesinas son llevadas al proscenio solo para que sus llantos aderecen  mejor el montaje de la farsa por la memoria. La pasión progresista por la sensiblería y la cursilería simbólica pretende traducirse en obra de arte, en mensaje profundo, en llamado a la conciencia. Sus danzas, movimientos, gestos, quenas, zampoñas y palabritas quechuas, disfrazan una auténtica limitación para expresar con palabras claras y coherentes lo que es nuestra realidad. A falta de argumentos, lo único que queda es provocar emociones.

Tanto la progresía que ayer montó el circo para conmemorar el informe de la CVR, como la misma CVR dominada por la progresía PUCP, hacen alarde de lo mismo: los campesinos. No es novedad. Esto viene desde los textos de Marxs, Lenin y Mao. La izquierda miraflorina setentera que gestó el terrorismo tenía también a los campesinos a flor de boca, aunque no conocían a ninguno directamente. El campesinado es para la progresía el éter donde sus pensamientos ondulan, el símbolo mágico que le da sentido a su mundo, el icono de su santuario y el personaje de sus obras y revoluciones. Por eso Sendero Luminoso se fue al Ande. 

Los progresistas creen que han descubierto al campesinado, pero se trata de un viejo molde ideológico que se implantan como un chip. Los campesinos han sido permanentemente utilizados por la progresía desde hace más de un siglo. No solo para sus obras teatrales sino incluso para sus revoluciones sangrientas. Hoy siguen siendo utilizados para montar el circo por la "memoria" y para tratar de imponer al país el mamotreto de la CVR. Pero se trata de una memoria que enferma. 

Un conocido progresista de muchos medios pero escasas ideas dice en su Facebook: "Nada peor que barrer la mierda bajo la alfombrita. Recordar es un proceso de sanación y también de integración". ¿De dónde sacó esto el progresista? ¿De un tratado de psicología clínica? ¡No! Lo sacó de la cháchara habitual que domina el mundo progre, donde el lenguaje es manipulado hasta prostituir cada palabra. Esas frases de cliché solo adquieren significado en la mente de un progresista porque en el mundo real no es más que basura ecológica. Pero su expresión ha sido precisa: ellos no quieren barrer la mierda porque les encanta revolcarse en ella, respirar la mierda y convertirla en icono y obra de arte. 

En el mundo clínico debemos hacer un gran trabajo terapéutico para que las personas aquejadas por una obsesiva memoria que hace daño, logren escapar de ella, colocar sus recuerdos en el pasado y quedarse apenas con un aprendizaje vital para seguir caminando hacia el futuro. La progresía parece encantada de seguir patinando en el fango de mierda que fue la época del terror generado por la izquierda. Los peruanos no permitiremos que la izquierda vuelva a enfermar al Perú.