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viernes, 9 de octubre de 2015

La izquierda se democratiza para la foto


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El sancochado rojo denominado Frente Amplio decidió someter al voto popular la designación de su candidato a la presidencia, acto que los columnistas del progresismo llaman "primarias" evocando los procesos de los dos principales partidos de los EEUU, pero que además festejan y restriegan a los demás alegando que es la primera vez en la historia que un candidato saldrá de elección popular, y dando a entender que no hay sector más democrático que la izquierda. Pero no porque el lobo se disfrace de cordero deja de ser lobo. La izquierda nunca ha sido y nunca será democrática.

Según los cálculos más optimistas, el evento electoral del rojerío ha convocado a unas 30 mil personas, de una población de más de 20 millones de electores. A su favor hay que decir que en esta ocasión el voto no era obligatorio y desconocemos el universo de votantes voluntarios en el Perú. De todos modos la cantidad es exigua y dada su raleada militancia bien podrían haberse ahorrado el trabajito con una asamblea general de delegados que votaran a mano alzada, como siempre se ha hecho y no deja de ser democrático. Es más inteligente tomar la opción más práctica. Pero en fin, son rojos y no se les puede pedir criterio. La pose siempre los vence.

A una semana de las famosas "primarias" no hay resultados oficiales. Por lo pronto se sabe que la favorita es Verónica Mendoza y por amplio margen. El adelanto ofrecido la señala con un 43% de los votos frente a un 37% de Marco Arana. Esto significa que el cura antiminero no cuenta ni con las simpatías de la izquierda, pero se da el lujo de imponerle a todo el país su doctrina antiminera a punta de paros, marchas, tomas de carretera, asaltos a instalaciones mineras y muertos. Y luego se presentan como los más democráticos porque montaron unas elecciones internas. Deberían empezar a respetar a las grandes mayorías del país que están muy lejos de esas posiciones de izquierda. Todo el rojerío en su conjunto siguen perdidos dentro del margen del error estadístico.

Ahora bien, suponiendo que la triunfadora sea Verónika Mendoza sería realmente jocoso, pues resultaría que Marco Arana, el máximo ideólogo del ambientalismo antiminero, creador del nuevo modelo de desarrollo post extractivista  y promotor de la secta mejor organizada y de mayor vigencia de la izquierda, como es Tierra y Libertad, quedaría fuera de la contienda, siendo además el propietario de la inscripción electoral. Eso pasa porque las masas nunca votan por ideas sino por simpatías. Verónika Mendoza es una dulce calabacita que acaba de aparecer en la política de la mano de Nadine Heredia, de quien fuera su mandadera hasta que renunció con el grupo de extremistas rojos que huyeron del nacionalismo. Verónika Mendoza carece de trayectoria política y de cualquier otra clase de trayectoria. No es nadie. Se ha memorizado el discurso progre de moda, el cual cacarea con su voz de niña aplicada. Sin duda tiene más jale que el terrorista antiminero Marco Arana y ya ni se diga de los demás cavernícolas comunistas que compitieron sin sacar ni el 3% en las "primarias" de la izquierda. Eso debería bastar para el ajusticiamiento popular.

domingo, 23 de agosto de 2015

El panorama rojo


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez


Tal parece que la candidatura de Verónika Mendoza se desinfló más rápido que la de los outsiders aparecidos tempranamente, como Julio Guzmán, de quien ya nadie se acuerda, y otros más que se chocaron con la dura realidad y pasaron al olvido. Eso no quita que aun hay una larga fila de lunáticos de toda especie pretendiendo llegar a la presidencia. Con lo fácil que ha resultado en el Perú, no hay ningún delirante que no se anime a seguir los pasos de Toledo y Ollanta. Aunque en estos tiempos ya no funciona eso de armar alboroto en las calles o asaltar campamentos mineros. De todos modos hay toda una legión de chiflados tratando de llegar a palacio para enmendar el mundo.

Volviendo a Verónika Mendoza, nuestra dulce calabacita roja se paseó por todos los canales, radios y diarios repitiendo como lora amaestrada los mismos temas del gallinero de izquierda, ya saben, las eternas referencias a los 90. Nada nuevo. Lo que se dice nada. La Vero es la vera imagen de la charlatanería de izquierda. No pasa de ser una adolescente llena de sueños y buenas intenciones pero sin conocimientos ni experiencia. Y francamente, en el Perú ya sabemos que no hay combinación más explosiva que la de buenas intenciones mezcladas con la más absoluta ignorancia. Si a eso le sumamos el entorno de rojos incendiarios que van desde el extremo ecoterrorista saboteador y extorsionador de grandes proyectos mineros, hasta los "técnicos" estatistas que anhelan reformar la Constitución para convertir al Estado en el "motor del desarrollo", pues mejor es tirarles las puertas. La izquierda no tiene ningún futuro mientras siga con esas recetas.

Para colmo, la dulce calabacita se paseaba por todos los canales y medios criticando a ese monstruo que aterra a los rojos y progres en sus pesadillas: la tenebrosa concentración de medios. Y lo hacía sin darse cuenta que estaba en los programas más vistos y en los canales de la supuesta concentración de medios. Es decir, ni para eso tiene criterio. Eso pasa cuando solo se repite un libreto de memoria. En resumidas cuentas, en la izquierda no pasa nada. Apostaría a que este lance de Verónika Mendoza es solo un globo de ensayo del mañosón ex cura Marco Arana. Necesitaba pasar por unas primarias para legitimar su candidatura con una farsa "democrática", y nada más cómodo que enfrentarse a una tierna adolescente soñadora que no le hace ni sombra al curtido extorsionador minero. En fin, hagan lo que hagan los rojos están verdes.

martes, 19 de mayo de 2015

El discurso seudoecologista antiminero


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La explotación minera se remonta a la Colonia; pero hasta hace unos 15 años nunca existieron estos famosos mega conflictos sociales antimineros que hoy atenazan al Estado, acosan a las empresas y sitian las ciudades. Los modernos proyectos mineros que hoy son el foco del ataque radical se iniciaron en los 90, cuando se reestructuró todo el esquema obsoleto y quebrado en manos del Estado. Luego estos fueron el soporte del crecimiento económico del país desde el 2002, con el alza del precio de los metales. Entonces hubo algunos pequeños conflictos aislados sin llegar a esta especie de revolución antiminera, perfectamente coordinada a nivel nacional, siguiendo el mismo libreto y estrategias, y con los mismos personajes involucrados. ¿Cuál es el origen de todo esto?

Las revueltas antimineras con discurso ecologista empiezan a darse bajo la batuta de las nuevas organizaciones de izquierda fundadas a inicios de este siglo con el modelo de ONG. La principal de todas es GRUFIDES, fundada en el 2002 por el ex sacerdote Marco Arana, quien luego creó su partido ecologista Tierra y Libertad, y es el principal agente de la corriente ecologista antiminera. Alrededor se agrupan una serie de organizaciones de izquierda que han adoptado el nuevo formato ecológico de moda, reunidos en la Red Muqui. Ellos presentan una oposición ideológica a los proyectos mineros empleando un discurso renovado pero con las mismas viejas ideas, como el llamado tan candorosamente "desarrollo diversificado" o "nuevo modelo de desarrollo". Son expertos inventando novedosos conceptos para enmascarar sus viejas tesis.

El discurso parece nuevo pero las ideas son viejas. Se trata de la misma vieja izquierda marxista anticapitalista que se pasó las últimas décadas del siglo pasado combatiendo el imperialismo yanki, desde las empresas transnacionales hasta la embajada de EEUU. El cuento es tan viejo y tonto como efectivo. Es fácil de contárselo a los jóvenes. La idea es simple: somos pobres por culpa de otros que vienen a explotarnos y llevarse nuestras riquezas. El joven promedio es suficientemente ignorante, desinformado y tonto para creer ese cuento sin tener dudas. No hace mayores análisis. Y así nace la izquierda.

Tras la debacle del comunismo mundial en la última década del siglo pasado, todos los partidos que vivian de la subvención de los gobiernos comunistas se quedaron huérfanos y pobres. Llevados por la angustia divagaron desesperadamente hasta encontrar una nueva fuente de financiamiento en el ambientalismo de moda. La causa se conectaba perfectamente con el anticapitalismo radical porque el ecologismo culpaba directamente a los países más industrializados -y a EEUU en particular- del supuesto desastre ecológico que amenazaba al planeta. Ambos coincidieron en que había que frenar al "capitalismo salvaje y depredador". Así fue como empezó la nueva izquierda, el socialismo verde, el comunismo ambientalista financiado por el ecologismo europeo. 

El primer activista del ecocomunismo fue el cura Marco Arana. Al ver la luz del dinero fácil fundó su propia iglesia ecológica y pasó rápidamente de predicador bíblico a predicador antiminero, anunciando el evangelio de un futuro diferente, un nuevo modelo de desarrollo que deja atrás el extractivismo a cambio de la diversificación productiva con sostenibilidad y armonía con la naturaleza. Traduciendo todo esto al viejo lenguaje comunista significa que la lucha continua. Hay que oponerse a las grandes inversiones del capitalismo, combatir a la empresa privada extranjeras y nacionales, principalmente a las mineras, sabotear al Estado, organizar las bases populares para continuar la guerra popular del campo a la ciudad y tomar el poder por la fuerza del caos, la violencia y el accionar de las masas. En realidad nada ha cambiado en la izquierda más que el discurso ecológico.

No tienen ningún "nuevo modelo de desarrollo" sino el mismo viejo modelo de subdesarrollo que ya se ha aplicado en diversos países. Todo lo que proponen es un estatismo trasnochado, controlista e intervencionista con propuestas delirantes como el famoso "ordenamiento territorial" mediante el cual una corte de burócratas, seguramente sociólogos que nunca han visto una mina, determinarán dónde se puede hacer minería. ¿Puede haber algo más estúpido?

Siguen creyendo que el Estado (o sea, una costra de burócratas iluminados) es capaz de diseñar un mundo perfecto determinando cuáles son las industrias que deben haber, dónde y cuántas, señalar costos y precios, rutas y convenios, objetivos de producción, métodos de gestión, sueldos y política laboral, rutas de abastecimiento, etc. El Estado, cual Dios magnánimo y sabihondo, será el que diseñe, dirija, controle y monte el paraíso socialista. Es decir, estamos frente al mismo delirio humano que llevó a medio planeta al fracaso del comunismo en el siglo pasado, incluyendo al mismo Perú durante el velascato. No han aprendido nada. Solo han cambiado el discurso. Y para colmo, siguen apelando a la violencia para imponer sus visiones trasnochadas y utilizando al pueblo para ello.

jueves, 16 de octubre de 2014

Residuos de izquierda


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La izquierda ha perdido soga y cabra en los últimos años. En el 2011 parecía que el Perú se iba al pozo séptico del socialismo cuando Ollanta se impuso por poco margen a Keiko Fujimori, con la ayuda de la derecha acomplejada y antipatriota que prefiere ver jodido al Perú antes que apoyar a quien detesta. Es ya una vieja historia. Son los mismos que prefirieron a los chilenos antes que a Piérola. Y a la hora del desastre simplemente se van afuera, como lo hicieron durante la época del terrorismo. Luego, cuando el terrorismo fue derrotado, regresaron muy orondos a darnos lecciones de democracia y derechos humanos, y a condenar a Fujimori. Esa es la derecha que prefirió a Ollanta y su peligrosa carga de chiflados rojos, progres y caviares.

La apuesta por Ollanta fue para la izquierda un tiro que les salió por la culata. Hoy lo consideran un traidor. En realidad no fue más que un trepador de poca monta, igual que Toledo, dispuesto a aliarse con quien sea y prometer cualquier cosa con tal de llegar al poder. No tienen ideología ni principios. Hoy ambos son personajes quemados y casi sin partido. Su club de arribistas que fungía de partido se desintegró como un cadáver en descomposición. Unos y otros fueron abandonando al trepador y su mujercita que se creían Manco Cápac y Mama Ocllo. Tarde o temprano tendrán que dar cuentas a la justicia.

Por su parte la alcaldesa Susana Villarán, auténtica líder de izquierda, caviar en toda su dimensión, con vínculos de larga data a la subversión setentera y a la izquierda pro terruca ochentera, resultó ser la incapacidad hecha mujer. Su único activo político era el perfil de honestidad que poco a poco se fue difuminando hasta desaparecer tras su alianza con Toledo. Nunca pasó del floro progresista y del gesto fútil, tan típico de la caviarada. Su incapacidad quedará registrada en la historia como la primera alcaldesa que no logró ser reelecta y, para colmo, quedar tercera en las elecciones con apenas un 10% de los votos. Es decir, un desastre total. Y todo eso pese a su multimillonaria campaña, el apoyo de la prensa mermelera y su ilícito uso de publicidad municipal.

La cereza del pastel fue Gregorio Santos, líder comunista cajamarquino que hizo de su oposición al proyecto Conga su razón de ser. Evidentemente le dio resultados. Tiene arraigo en la zona pues es un viejo líder rondero. Para su desgracia, quedaron al descubierto sus manejos sucios en la conducción de la presidencia regional y hoy está preso. De hecho se quedará mucho tiempo en prisión y, si la ley es justa, se le sancionará con la muerte civil para que nunca más ejerza un cargo público por corrupto. Las pruebas de sus delitos están sobre la mesa del Poder Judicial. Así que la anunciada marcha hacia Lima para exigir su libertad puede ser otro tiro que les salga por la culata, como lo fue su cantaleta en Lima con la frase "roba pero hace obra", mientras en Cajamarca el agitador Marco Arana acuñaba la triste frase "roba pero dice no a Conga" para pedir el voto por su corrupto amigo.

Ante este panorama desolador de la izquierda peruana solo queda preguntarse cuál será su estrategia para montar otro circo electoral que atraiga a los incautos. En todo ese montón de chatarra y fierros viejos no hay nadie con el perfil de líder. Claro que en este país no hace falta un líder idoneo para ganar las elecciones. Cualquier mamarracho como Ollanta o Toledo pueden ganar si se juntan los odios para impedirle la llegada a otro. Así es como eligen en el Perú. Así que no sería raro que Marco Arana, por ejemplo, acabe liderando una combi de izquierda y que la derecha arrogante y estúpida lo apoye solo para impedir que alguien digno de sus odios gane. 

Por ahora la izquierda ha perdido ya sus dos argumentos clásicos: que nunca gobernaron y que son los representantes de la ética política. Ahora ya gobernaron y fueron un desastre. Para colmo están envueltos en procesos de corrupción. Sus personajes más emblemáticos son una suerte de bufones de la charlatanería y parásitos de la vida oenegienta. Han caído en la contradicción política al defender regímenes totalitarios, genocidas y corruptos como el de Venezuela y Cuba, mientras acá fungen ser defensores de la democracia y los DDHH con su antifujimorismo enfermizo. Ya se quedaron sin máscara y sin argumentos. Vamos a ver si en las próximas elecciones vuelven a salir con su circo de roba pero hace obras, o resucitan viejos cuentos como las esterilizaciones forzadas, nosotros matamos menos, por corrupto y por ladrón, etc. Por ahora la izquierda es una fosa común de fracasados.

martes, 7 de octubre de 2014

El ecocomunismo del siglo XXI


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hay gente diciendo que despreciamos el voto de Cajamarca porque han apoyado a un personaje de la izquierda que se confronta con una poderosa minera, pintando una suerte de batalla entre Goliat y un David que además de débil está preso. No creo que la cosa vaya por ahí. Veamos el asunto en su real dimensión.

Hace más de una década Cajamarca ha caído víctima de una plaga peor que el chikunguya o el ébola:  está en manos del extremismo comunista disfrazado de movimiento ecologista. Su reelecto presidente regional es miembro del Partido Comunista del Perú "Patria Roja" y la mayoría de líderes regionales son de vieja filiación marxista, emparentados con el terrorismo y hasta convictos y confesos terroristas como el ex MRTA Wilfredo Saavedra. ¿Qué otro partido hace campañas y proselitismo en Cajamarca? Ninguno. Así de claras son las cosas. 

Además en Cajamarca está el Cuartel General del ex cura Marco Arana, un socialista declarado que opera desde el 2002 con su ONG GRUFIDES y su partido Tierra y Dignidad, cuya ideología oficial es un socialismo libertario, o sea un anarquismo socialista delirante, teniendo como misión primordial expulsar a la minería con un discurso ambientalista, muy de moda en estos tiempos. Marco Arana se ha dedicado al activismo intenso en Cajamarca y la ha convertido en su feudo. Además está posicionado como líder ecologista internacional y es por ahora el principal líder de la izquierda en el Perú. Lo más probable es que sea el candidato presidencial unitario del rojerío al 2016, ahora que Susana Villarán está quemada.

Esa es la situación real de Cajamarca. Los recursos de varias ONGs defensoras del socialismo ambientalista en todo el mundo han estado llegando a Cajamarca, y Conga es ya una causa internacional. Tienen el escenario perfecto para una larga lucha: una causa (el agua), un enemigo (Yanacocha), una ideología (ambientalismo), un discurso fácil lleno de clichés y una camarilla de lunáticos extremistas dispuestos a todo. Para colmo ahora tienen un mártir. 

El adoctrinamiento es una labor permanente de parte de varias ONGs ambientalistas. Si en el siglo pasado el comunismo se disfrazó de ciencia social, en este siglo el socialismo avanza disfrazado de ciencia ambiental. El cuento es casi el mismo: un futurologismo catastrófico que permite ofrecer una panacea ideológica de salvación de la humanidad para prevenir el fin del mundo. El discurso ecológico está recargado de condenas al neoliberalismo con ideas fuerza como "el fracaso del modelo extractivista primario exportador", amplia promoción de conceptos huecos pero floridos como "justicia climática" y "desarrollo sostenible y solidario" que son usados como anzuelo para bobos. 

Al igual que el marxismo del siglo pasado, el ambientalismo del presente es ya una nueva religión de fanáticos idiotizados poseedores de la verdad de la salvación. Están de moda por todos lados. Frente a ellos no hay nada que se les confronte. Cualquiera que ponga en duda el cambio climático será tachado de ignorante. No solo han ganado el discurso políticamente correcto sino que han reclutado una enorme legión de tontos útiles que no dudan de su fe en el dios del medio ambiente. Marco Arana es el sacerdote que los llevará a la tierra prometida de la salvación ecológica. Esto apenas ha comenzado.

lunes, 6 de octubre de 2014

La fiesta antiminera


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Que Cajamarca haya votado por el ambientalismo antiminero no debería sorprender a nadie. Hace tiempo que es una zona liberada por el ecocomunismo. Marco Arana se pasea por esas tierras como todo un shogún montado a caballo, producto de la cobardía con que Ollanta Humala enfrentó a los agitadores antimineros desde que pronunció su famosa frase "Conga va".

Parecía que Ollanta iba a sacar su vena militar para imponer el orden en Cajamarca, Quitó al pusilánime y complaciente Salomón Lerner para reemplazarlo por Oscar Valdez, precisamente por el conflicto antiminero. Pero duró poco. Las idas y venidas en la errática gestión humalilsta fueron aprovechadas por los radicales que se parapetaron, dando lugar al surgimiento de líderes por todos lados. De allí en adelante, Ollanta no ha hecho más que ceder, hacerse el ciego y zafar el cuerpo.

La receta política de no negociar con los subversivos debe respetarse como un dogma, pues el Estado solo tiene las de perder. Los subversivos, para empezar, están fuera de la ley y, por consiguiente, ya la ley no les importa. Están dispuestos a todo para ganar. De manera que mentir y engañar es lo más fácil y primero que pueden hacer. Esto es lo que hicieron en Cajamarca: cojudearon al gobierno de Ollanta con un diálogo que solo sirvió para fortalecer a los agitadores y debilitar al Estado.

El proyecto Conga tenía un EIA aprobado por el Estado y este debió simplemente imponerlo, como corresponde. Pero cedió ante los agitadores que cuestionaban el EIA exigiendo un ridículo "peritaje internacional". Se perdió tiempo gastando millones en ese peritaje que ratificó las bondades del EIA, pero acto seguido, como no podía ser de otra forma, los subversivos antimineros rechazaron el peritaje. ¿Acaso podía esperarse otra cosa de estas alimañas? Entre tanto se multiplicaron los frentes de defensa y surgieron más líderes antimineros como pulgas en la panza de un perro. 

Los ecocomunistas se empoderaron y le declararon la guerra al Estado. Gregorio Santos tuvo la desfachatez de exigir la renuncia de Ollanta Humala. Estaba listo para dar un golpe. Después de todo ese es el instinto de todo militante de izquierda: tomar el poder por la fuerza despreciando el orden constitucional burgués. Fue entonces cuando desde Lima le cerraron las cuentas y se inició la batalla legal hasta dar con sus fechorías, aunque no con todas, y meterlo preso.

Ahora, ante el triunfo electoral, la flora bacterial ecocomunista de Cajamarca renace y pretende venir a Lima en marcha para liberar a su líder. El shogún de Cajamarca, Marco Arana, sonríe feliz y atiza el fuego con los dólares de su ONG ambientalista y el apoyo incondicional de las demás ONGs de la izquierda infecto contagiosa. Quieren olvidarse de Susana Villarán y su fracaso anunciado en Lima y retomar su fuerza alrededor del ambientalismo antiminero. Pero ahora con más fuerza.


jueves, 20 de febrero de 2014

La majadería ecocomunista


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La izquierda está apostando una vez más por la violencia y el enfrentamiento al Estado de derecho. Ya no se trata de las guerrillas subversivas de los 60 ni los grupos terroristas de los 80. En estos tiempos han tomado ese lugar las ONGs ambientalistas manejadas por comunistas que, amparados en la ecología como pretexto, siguen reclutando campesinos para formar "rondas" y enfrentarse a la policía e imponer su agenda antiminera, que en realidad es la misma agenda del comunismo mundial de oposición a las transnacionales. 

Para el ecocomunismo mundial financiado desde Europa y que trabaja en toda Latinoamérica, no se trata de Conga ni de Cajamarca. Es una lucha contra el capitalismo. Por eso escuchamos el mismo relamido discurso en todos los países de la región, en contra del "modelo neoliberal" y contra el "modelo de desarrollo primario exportador". Son los argumentos que les entregan en sus folletos de adoctrinamiento. Hoy se pueden ver los discursos en videos colgados en la web. Repiten y repiten las mismas pastruladas.

¿Por qué los izquierdistas se han ganado los epítetos de alucinados y delirantes? Por la sencilla razón de que no ven la realidad sino que actúan guiados por ideologías. Sea Conga, Tia María, Tambogrande, Espinar o lo que sea, la oposición de la izquierda será exactamente igual porque están en contra de lo que llaman "el modelo". Estos iluminados de izquierda luchan contra fantasmas. 

Ahora las huestes ecocomunistas comandadas por el ex cura Marco Arana se dedican a molestar el proyecto Conga, provocar a la policía y buscar muertos. Necesitan demostrar a sus fuentes europeas de financiamiento que están actuando, para que los fondos sigan fluyendo. ¿De qué creen que vive este curita parásito? Y encima quiere lanzarse a la presidencia representando a toda la inmundicia de la izquierda.

Los antimineros ecocomunistas aliados con terroristas como Wilfredo Saavedra y otros pelajustanes de igual nivel, han aprovechado el apoyo de Gregorio Santos, el comunista corrupto e inepto (valga la redundancia) que preside la región Cajamarca y que -como todo buen rojo- solo ha generado miseria. Toda esa costra infectada de comunistas en Cajamarca se han atrevido a retar al gobierno. Pusieron en cuestión el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Conga aduciendo fallas. Se les hizo caso y -yendo en contra de la ley y de su propio prestigio- el gobierno accedió a someter el EIA a peritaje técnico internacional. El peritaje confirmó las bondades del proyecto pero esto no les bastó a los insolentes ecocomunistas. Volvieron a rechazar el peritaje y el EIA y se declararon en rebelión. El gobierno accedió a dialogar con ellos, estos se prestaron al diálogo pero luego lo sabotearon. Todo lo que quieren es imponer sus consignas.

La política consiste en resolver problemas concretos, y estos se resuelven con conocimiento y tecnología. Si la ingeniería dice que un proyecto es viable sin afectar el agua ni el ecosistema pues no existe razón para oponerse, a menos que sean caprichos ideológicos, como los que mueven a estas sectas de ecocomunistas. Además de la ideología están los intereses económicos ya que estos parásitos viven justamente de oponerse a todos los proyectos oficiales. Ese es su modus vivendi. Para eso les pagan. El Estado peruano debería tomar el toro por las astas. Necesitamos una "ley antiterrorista", como hay en otros países, que permita al Estado imponer la ley sin miramientos. No basta con exculpar a los policías que hagan uso de sus armas en cumplimiento de su misión. Hay que apresar y condenar a los dirigentes y subversivos para proteger al país de su insidiosa actuación antes de que hayan más baguazos.

lunes, 1 de julio de 2013

Frente amplio de izquierdas obsoletas


Escribe: Fritz Du Bois

Dado que el recientemente creado frente amplio de izquierda está conformado por una serie de pequeños grupos, por lo que electoralmente hablando no es muy amplio que digamos, parece más adecuado llamarlo Frente Único de Izquierda (FUI), que describe mejor tanto la unificación que han logrado como su estancamiento en el pasado.

En realidad, es evidente que la izquierda en nuestro país se ha estancado. Cuando dicen que ‘ahora reconocen’ al mercado, no es más que una frase dicha sin convicción y, a la primera de bastos, el viejo estatismo les brota por todos lados. Ni siquiera han superado la tendencia a la intriga permanente entre ellos, que siempre los termina paralizando. No se han modernizado en lo absoluto y se han quedado atrapados. La agitación y la confrontación es lo único para lo que parecen capacitados.

Así tenemos que tanto durante los primeros meses del mandato de Humala –quien luego de la mala experiencia que tuvo la ha llamado encasillada, soberbia y acartonada– como en los últimos dos años y medio en la administración de Lima Metropolitana, al intentar gobernar la izquierda, sin duda, ha fracasado.

Más aún, han demostrado incapacidad para trasladar sus propuestas hacia acciones o actos efectivos de gobierno, simple y llanamente no saben cómo hacerlo. Por lo que, pese a haber estado a cargo tanto del Ejecutivo como de la más grande municipalidad, no han logrado concretar ninguna de sus ideas en políticas que beneficien al ciudadano.

Por otro lado, considerando los largos años que estuvieron esperando para llegar al poder, es increíble lo poco preparados que estaban y la rapidez con la que lo han desperdiciado. Han tenido dos oportunidades, que esperamos que no se repitan por el bien de los peruanos, y ambas se les escaparon con facilidad de las manos.

Tampoco les ha ido bien en el ámbito regional. Pese a que desde el 2002 lograron capturar diversas regiones en las tres elecciones que se han efectuado, nunca han repetido el plato y, salvo uno, todos los presidentes que colocaron ya han sido olvidados. Solo en Cajamarca será recordado pero por el motivo equivocado.

Ello debido a que el sesgo antiempresarial de Santos (excepto cuando se trata de otorgar contratos a sus allegados) ha llevado a que su región esté en recesión. Incluso ahora que el precio del oro se ha desplomado, lo que hace aún menos probable que Conga se inicie en el corto plazo, los cajamarquinos se deben de estar jalando los pelos por la forma como se equivocaron. Porque, de no haber estado Santos, el proyecto ya se estaría ejecutando hace dos años y se habrían asegurado una inversión de 5 mil millones de dólares al margen del actual deterioro del oro en el mercado. Hoy no tienen ni fecha probable para iniciarlo.

Al final, Santos está estancando en la pobreza y desesperación a sus paisanos, que es la única manera que le queda a la actual izquierda para tratar de mantener algo de su declinante electorado.

jueves, 27 de junio de 2013

El nivel primario de la izquierda


Por Dante Bobadilla Ramírez

Que un ambientalista se meta a la política es lo mismo que lo haga un futbolista o un cambista. Se trata de oficios que no contribuyen en nada al perfil que debemos buscar en un candidato a la presidencia. Muy por el contrario, ser parte de un movimiento fundamentalista debería ponernos en alerta, sin importar si el iluminado pretende salvar el planeta, los animales o las almas. Pero si además este personaje se presenta como el abanderado de las izquierdas del Perú, ya es para encender las alarmas y cerrar las puertas.

El ex cura Marco Arana Zegarra tiene precisamente este perfil. Pasó de ser un iluminado del Señor a ser un agitador antiminero disfrazado de ambientalista. Creo que no hay más que decir de su perfil como agente político. Allí empieza y acaba toda su reseña. Aunque hoy ha cobrado un poder inusitado porque su partidito Tierra y Libertad será ahora la combi electoral del manicomio izquierdista para las próximas elecciones, como lo fue el Partido Nacionalista en la anterior. En buena cuenta, el curita prácticamente tiene la candidatura asegurada, pues sería muy tonto si deja que otro le quite la presa cuando la tiene en su plato. Además, ganas de candidatear no le falta. Así que bien vale la pena empezar a escuchar su prédica.

La verdad es que el evangelio político de Marco Arana es tan elemental como su propio perfil. Tiene exactamente el mismo pensamiento que un estudiante universitario, pero de los malos. Sigue jugando a la guerrita entre buenos y malos, donde él es el bueno que encarna al "pueblo" y lucha contra los "enemigos del pueblo" que vendrían a ser las transnacionales y los "grupos de poder". Este discursito izquierdoso es el mismo que venimos escuchando hace más de medio siglo y que hoy repiten todavía los jovencitos en las universidades infestadas de ultras rojos. Sin duda, la izquierda peruana no ha evolucionado nada. Es la misma que salió a aplaudir la revolución cubana a principios de los años 60 y que hoy la sigue defendiendo sin decoro, a pesar de su evidente y clamoroso fracaso. 

De hecho, el maquillaje ambientalista no ha transformado a estos izquierdistas. Apenas les ha dado un nuevo pretexto para oponerse a lo mismo de siempre: las transnacionales. Eso no es ninguna novedad. Todavía siguen cacareando los mismos argumentos de hace medio siglo: "se llevan nuestras riquezas". El único gran avance de la izquierda parece ser que al menos han renunciado a la toma del poder mediante la violencia. Hoy nadie predica la lucha armada. Pero eso no quita que todavía utilicen la agitación social como arma, llegando incluso a niveles criminales y sediciosos.

En el plano de las propuestas, Marco Arana dice tener un "nuevo modelo de desarrollo" que no pasa por la explotación de nuestra riqueza minera. O sea que la actividad que nos genera el 60% de nuestros ingresos actuales quedaría descartada si este iluminado llega al poder. ¿Y cuál sería ese famoso y milagroso nuevo modelo de desarrollo? Es patético escucharlo: el turismo. No es novedad que las propuestas de izquierda estén totalmente desfasadas de la realidad. Esto es algo que a la izquierda nunca le ha preocupado. En un cerebro de izquierda la realidad no cuenta sino tan solo sus grandiosas ideas. Es por eso que nunca pisan tierra. Aunque se llamen Tierra y Libertad. 

lunes, 24 de junio de 2013

Un frente amplio de izquierda reciclada


Por Dante Bobadilla Ramírez

Con bombas y petardos se anunció la formación del nuevo Frente Amplio de Izquierda que aglomera a todo el rojerío nacional, evento que ha sido considerado por ese sector un hito histórico tras su frustrado último experimento de unidad, hace más de 20 años. Aunque le han dado la publicidad de un panetón de exportación, en realidad sigue siendo el mismo chancay de a 0.20 que siempre fue la izquierda. Mucha masa y pocas pasas. Tampoco es novedad anunciar la aparición de un frente o alianza de izquierda. Es un cuento que se repite antes de cada proceso electoral. Así fue como salieron Fuerza Social y Gana Perú. De modo que no veo dónde está la novedad de este frente.

Ni siquiera hay novedad en las caras. Como se puede apreciar, la primera fila está copada por los viejos dinosaurios de la era soviética. Si no hubiera sido porque la mesa quedó chica, allí hubiéramos visto a la vieja guardia roja de siempre: Carlos Tapia, Alberto Adrianzén, Sinesio López, Félix Jiménez y otros que todavía aletean. Por cierto, la ceremonia se realizó bajo la sombra del fallecido Javier Diez Canseco. Los demás parece que están esperando una lluvia de meteoritos.

A pesar de que varios "progresistas" anuncian la renovación de la izquierda, los jóvenes más rankeados y recientemente desempleados de la MML, como Marisa Glave y Eduardo Zegarra, han estado relegados a una segunda fila silenciosa y decorativa. De otros como la chibola PUCP Sigrid Bazán o Abraham Valencia, el franelero de JDC, ya mejor ni hablemos. No existen. Solo sirven para gritar en las marchas y barrer el local.

En cuanto a ideas el panorama es peor. Son las mismas que se cacarean desde los 60 en todos los panfletos de izquierda. Solo hay que sumarle la novedad del ambientalismo sectario del cura Marco Arana, quien abandonó los evangelios para ir al llamado de la insurgencia popular y seguir la luz del ecocomunismo antiminero radical. Al final de cuentas Arana será quien maneje la situación porque es el dueño de la combi. Pueden apostar que será el candidato del manicomio en el 2016.

Con todo ese panorama no hay que esperar mucho de este conglomerado de chiflados. Sus consignas son humo en el aire. Pero podemos hacer un esfuerzo por traducir su programa a hechos concretos. Revisemos su programa. Es como sigue:

- Justicia social.- Entiéndase la vida gratis y el parasitismo social con todos los servicios imaginables a cuenta del Estado.

- Consolidación de la democracia.- Es decir, del modelo de Cuba, que es lo que estos delirantes entienden por "democracia", ya que son impenitentes adoradores de la dictadura castrista.

- Sostenibilidad ecológica: O sea, detener el crecimiento del Perú impidiendo más inversión minera, expulsar a las mineras y luego detener la construcción de carreteras, hidroeléctricas y otras obras para respetar y preservar el medio ambiente.

- Respeto a los derechos humanos.- Reparaciones a terroristas y sus familiares, impunidad para los agitadores de las marchas de protesta, tomas de carretera e incendios de locales. Impunidad para los asesinos de policías. Respeto a las gollerías sindicales y a la defensa de la mediocridad de los trabajadores estatales así como respeto e intangibilidad de los comechados del SUTEP. Indulto a toda la cúpula de SL.

- Seguridad alimentaria.- Léase estatización de Gloria, Wong, Alicorp, Backus, etc.

- Soberanía energética.- Léase estatización de todas las empresas explotadoras y distribuidoras de petroleo y gas que pasarán a Petroperú.

- Contra la corrupción y el indulto a Fujimori.- El ya consabido odio fundamentalista a Fujimori. Seguir focalizando la corrupción en su gobierno y hacerse los ciegos con la corrupción sindical y los negociados de las ONGs caviares con el Estado.

- La unión de América del Sur y de toda Latinoamérica.- Léase apoyo total a Cuba y Venezuela, fortalecimiento de la UNASUR buscando sustituir a la OEA y guerra total contra los EEUU. 

Como podrán apreciar, no hay nada nuevo en el frente.