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viernes, 5 de septiembre de 2014

El "plan cóndor" del socialismo del siglo XXI


Por: Agustín Laje

Variados indicadores de los últimos tiempos señalan que el Socialismo del Siglo XXI ha entrado en su fase de decadencia.

En Argentina, el kirchenrismo ha pasado de tener el respaldo del 54% de la población a un magro 25% de aprobación social (según afirman las últimas encuestas) sin posibilidad de reeleción. En Ecuador, el partido de Rafael Correa resultó aplastado en las recientes elecciones municipales. En Venezuela, el país vive una suerte de guerra civil embrionaria que ha revelado la verdadera naturaleza dictatorial del régimen chavista. En Cuba cunde el pánico entre las autoridades de la isla por el potencial colapso del gobierno de Maduro, que sostiene la aventura comunista de los hermanos Castro regalándoles más de 6.000 millones de dólares anuales.

Ante esta caída libre, los mandatarios del Socialismo del Siglo XXI han cerrado filas en una alianza político-militar que, salvando las distancias, recuerda al Plan Cóndor de los años ’70, esa operación de coordinación entre los gobiernos de facto del Cono Sur en su combate contra organizaciones guerrilleras coordinadas por la Junta Coordinadora Revolucionaria (JCR). Claro que los tiempos son otros: allí donde el Plan Cóndor se pensó para enfrentar en bloque una realidad de guerra revolucionaria comunista en el marco de la Guerra Fría, el Socialismo del Siglo XXI enfrenta simples manifestantes y opositores desarmados.

En efecto, es sabido que tropas militares cubanas aterrizaron en Venezuela con órdenes de defender al gobierno de Maduro. Según estimaciones de analistas, ya había en el país, antes de que estallara el conflicto en febrero de este año, al menos 5.000 asesores cubanos militares y de seguridad. Disidentes castristas han denunciado que una buena cantidad de reservistas militares de la isla ya están preparados para viajar a Venezuela si la situación recrudece todavía más.

El Nuevo Herald ha informado recientemente que los destacamentos militares sitos en los municipios de Santa Clara, Ranchuelo, Sagua la Grande y Manicaragua alistaron a varios reservistas con experiencia de combate en África y Nicaragua, y con menos de 50 años de edad, quienes fueron etiquetados como “premovilizados” a Venezuela. El periodista independiente cubano Roberto de Jesús Guerra ha alertado también sobre estos reclutamientos con el objeto de defender a Maduro, lo mismo que el estudiante Juan Manuel Carrasco, sometido a torturas por quienes identificó como cubanos con uniforme de la Guardia Nacional Bolivariana.

Quienes ya estarían operando en Venezuela, conforme a la información manejada por el diario peruano La Razón, son los efectivos militares de élite cubanos conocidos como “Avispas Negras”, camuflados entre los paramilitares y grupos paraestatales cuya misión es romper manifestaciones. El periodista cubano Uberto Mario ratifica la información: “El grupo élite Las Avispas Negras están viajando de manera camuflada, ellos llegaron a la rampa 4 (Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía) y toman posiciones estratégicas para trabajar en las marchas opositoras, ellos se van a colar en las marchas contra Maduro”.

El tradicional desfile del Día del Trabajador en Cuba, se hará el próximo 1º de mayo bajo la consigna “Pleno respaldo a la Revolución Bolivariana-Chavista y a su presidente constitucional Nicolás Maduro”. En tanto, el gobierno castrista ya empieza a juntar reservas de petróleo por si el régimen bolivariano finalmente se desintegra.

El apoyo del gobierno argentino a la dictadura de Maduro, que en un principio fue meramente discursivo, parece que también ha ingresado al plano militar. Así al menos lo ha denunciado el Padre José Palmar, dirigente social venezolano que develó la semana pasada que “Cristina Kirchner envía material antimotín contra los venezolanos. Debería mandar los dólares que se ha robado y de la cual ella es cuentadante. Desde Argentina llegan 80 toneladas de material antimotín. En vez de importar alimentos y medicinas, nos traen bombas, gas y municiones”.

En lo que respecta a Evo Morales, es dable recordar que le debe un gran favor a Nicolás Maduro, que data de tiempos en que éste se desempeñaba como canciller de Hugo Chávez. En efecto, allá por septiembre de 2008 cuando en Bolivia se vivían momentos agitados de revueltas civiles, Maduro advirtió que las Fuerzas Armadas venezolanas ingresarían en territorio boliviano de recrudecerse el panorama. ¿Morales hará lo mismo para con Maduro eventualmente? Es probable. De por momento, el apoyo boliviano ha sido eminentemente discursivo pero no debiera descartarse un apoyo de carácter militar si fuera necesario.

Finalmente, Rafael Correa se ha sumado, al igual que Evo Morales, al libreto marcado por Raúl Castro. ¿En qué consiste este libreto? En palabras del dictador cubano: “Estados Unidos y algunos de sus aliados europeos son quienes están detrás, financian y apoyan esas brutales acciones para derrocar al gobierno constitucional venezolano”. El presidente ecuatoriano ha ensayado repetidamente el mismo argumento: “La extrema derecha norteamericana, brazo financiero de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos) financiando organizaciones nacionales y supuestas agencias de noticias, eso es lo que tenemos que enfrentar, entonces hay una lucha a diario y eso es lo que le hacen a Maduro”. Se trata del trillado conspiracionismo propio de la izquierda del Siglo XX, ahora puesto al servicio de la violación de los derechos humanos de los venezolanos.

Todo indica que el Socialismo del Siglo XXI está ensayando su reacción frente a la repulsa social que empieza a generar.¿Podría reproducirse esta acción conjunta en otros países del bloque bolivariano en los cuales la estabilidad del populismo se vea amenazada? Seguramente, por aquello de “hoy por mi mañana por ti”.

El peso de la alianza del Socialismo del Siglo XXI en su momento de crisis se comprobó la semana pasada, cuando la líder opositora venezolana María Corina Machado fue invitada por Panamá al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para dar cuenta de las violaciones a los derechos humanos perpetradas por el gobierno de Nicolás Maduro, pero se le impidió hacer uso de la palabra. El gobierno de Venezuela movió sus piezas y consiguió la censura de la diputada Machado.

Primero, por iniciativa de Nicaragua –otro de los países de la región que adhieren al Socialismo del Siglo XXI– se decidió una sesión privada, sin periodistas ni retransmisión en directo en la web de la OEA. Había que evitar que la violación bolivariana de los derechos humanos tuviera publicidad. La ex montonera Nilda Garré, por Argentina, como no podía ser de otra manera, apoyó decididamente el secretismo de la reunión.

En segunda instancia, los países del Socialismo del Siglo XXI lograron suprimir el punto del día que incluía el testimonio de la líder opositora venezolana. Finalmente, la última opción de Panamá consistente en darle voz a Corina Machado en el punto “otros asuntos”, fue también evitado por los censuradores bolivarianos. El secretario general de la OEA José Miguel Insulza calificó de “vergonzosa” la sesión, y se quejó: “No la dejan hablar porque no quieren que hable”.

María Corina Machado insistió durante la jornada: “Tienen miedo de que se conozca la magnitud de la represión brutal en las calles de Venezuela”. En efecto, la dirigente opositora llevaba un video donde se mostraban imágenes de las violaciones a los derechos humanos perpetrados por Maduro. Lo que un puñado de embajadores de la OEA amigos del Socialismo del Siglo XXI no quisieron que se vea, en pocos días fue visto por casi un millón de personas por Internet. 

viernes, 28 de junio de 2013

El fracaso del socialismo del siglo XXI



POR: DIEGO SÁNCHEZ DE LA CRUZ

Hay quienes ven en Ecuador un ejemplo de la viabilidad del socialismo del siglo XX. La corrupción y el autoritarismo han granjeado numerosas críticas al mandatario ecuatoriano Rafael Correa, que ocupa el poder desde finales de 2006. No obstante, como el desempeño económico del país andino no ha sido tan desastroso como el de Venezuela, hay quienes ven en Ecuador un ejemplo de la viabilidad del socialismo del siglo XXI.

Antes de empezar nuestro análisis, tengamos en cuenta dos aspectos: la dolarización y los precios del petróleo. Ambos factores contribuyen a sostener el régimen de Correa, pero ninguno tiene que ver con su gestión:

1. Ecuador adoptó el dólar en el año 2000. Por aquel entonces, un dólar compraba 25.000 sucres y la inflación superaba el 90%. Desde entonces, los precios se han moderado notablemente y, en 2012, crecieron alrededor de un 4%. La falta de soberanía monetaria ha sentado muy bien al país.

2. El precio del petróleo, disparado a raíz del estallido de la Gran Recesión en EE UU y Europa, es hoy mucho mayor de lo que era antes de que Correa llegase al gobierno. Si entre 2001 y 2006, el precio de cada barril era de 37 dólares, el periodo 2007-2012 registró un precio medio de más de 80 dólares. Hablando en clave de recaudación, el Observatorio Fiscal calcula que los ingresos derivados del petróleo han crecido de 1.718 millones en 2006 a 6.000 millones en 2012. Desde el punto de vista técnico y medioambiental, el desempeño ecuatoriano deja mucho que desear, ya que, de media, se registra un derrame cada semana.

El gasto público no ha parado de crecer. A ello contribuye, por ejemplo, el aumento de la plantilla de empleados públicos (100.000 más desde 2007). En total, el Estado ha pasado de consumir el 26,3% de la economía nacional a gastar alrededor del 50% del PIB. La tendencia del gasto es claramente alcista, con partidas que incluso suben un 1325%, como ocurre con el presupuesto de propaganda y publicidad gubernamental.

Los subsidios están a la orden del día en el modelo socialista de Rafael Correa. Así, la subvención a los combustibles supuso en 2011 casi el 7% del PIB (casi 3.000 millones de dólares).

Por otro lado, el gasto destinado a pagar los sueldos de la burocracia no ha parado de crecer: en 2011 consumió la friolera de 7.264 millones de dólares, una cifra mayor a la de 2007 en cerca de un 100%.

Durante los años de Correa, los impuestos han subido continuamente y la recaudación ha crecido un 177% (de 5.144 millones en 2007 a 9.565 en 2012). Solamente entre 2011 y 2012, Correa aplicó dos subidas en el Impuesto sobre la Renta y cuatro aumentos del IVA. Además, aumentó los impuestos especiales, aprobó un polémico Impuesto de Salida de Divisas y subió otros gravámenes. A todo lo anterior debemos sumarle las subidas de los impuestos que se aplican a las importaciones (solamente en junio de 2012 se subieron hasta 100 diferentes aranceles) y la peligrosa reforma financiera, aprobada a comienzos de 2013 y repleta de subidas de impuestos.

Como explica el economista Pablo Lucio Paredes, “el nivel de inversión total ha aumentado en tres puntos del PIB, pero dentro de esto la inversión estatal ha aumentado 7 puntos, mientras que la inversión privada ha disminuido al menos unos 4 puntos en relación con el tamaño de la economía”.

Si miramos los datos del Banco Mundial, vemos que Ecuador capta apenas el 0,3% de la inversión que llega a la región, frente al 0,9% del periodo 2002-2006. Hablamos, según datos del Banco Mundial, de una inversión extranjera directa de menos de 500 millones de dólares, cinco veces por debajo de Costa Rica y treinta veces menos que los niveles registrados por Perú o Colombia.

El Ecuador del socialismo del siglo XXI crece menos que antes de la llegada al poder de Correa. Bajo su mandato, el crecimiento medio fue del 4,3%, mientras que entre 2002 y 2006, el aumento medio fue del 4,9%. Las comparaciones con Perú son reveladoras: en los años de Correa, el PIB real per cápita del país vecino creció un 33% mientras que el de Ecuador apenas avanzó un 14%. Por otro lado, la volatilidad del crecimiento ha saltado del 2,2% al 2,9% si comparamos los años de Correa con el periodo anterior (2001-2006).

En términos de reducción de la pobreza, Ecuador también sale mal parado. Los datos de la CEPAL muestran que, entre 2006 y 2011, Perú redujo su tasa de pobreza del 44,5% al 27,8% (casi 17 puntos porcentuales). Durante el mismo periodo, Ecuador solamente consiguió una reducción del 43% al 35,4%, equivalente a 7,6 puntos porcentuales. Peor aún, eso sí, es el caso de Venezuela, donde la tasa se mantuvo constante en niveles del 30%.

La creación de empleo tampoco ha sido para tirar cohetes. Las estadísticas oficiales hablan de una reducción de desempleo… pero los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos apuntan que la población activa se ha mantenido constante.


sábado, 5 de enero de 2013

EL socialismo vuelve a fracasar en Venezuela


CARLOS MACHADO ALLISON |  EL UNIVERSAL


Mucha gente se sigue preguntando por qué el gobierno de Hugo Chávez ganó las elecciones a pesar de los tenebrosos indicadores que usualmente miden el desempeño de un país. En efecto, cerramos el año con más de 21.000 asesinatos, y los secuestros son tan frecuentes que ya no hay familia que no conozca algún caso propio o cercano. No sólo ocupamos una destacada posición en materia de inseguridad, sino que la dependencia económica también marcó cifras extraordinarias, pese al tan relamido discurso de la independencia. Importamos bienes y servicios por más de 56 mil millones de dólares y exportamos -sin contar el petróleo- algo más de 3 mil millones. Así, en materia de comercio internacional -sin petróleo- no somos nada. Ocupamos posiciones horripilantes en materia de competitividad, inversión extranjera, derechos de propiedad y percepción internacional. El mundo moderno nos ve con lástima, o como un violín desafinado de la orquesta global. 

Otro indicador de fracaso es la salud. Por ciertas razones he tenido que interactuar con varios médicos en los últimos días y los relatos sobre la descomposición son impresionantes. En las clínicas cuando no falta una cosa falta la otra. Entre los faltantes están nuevos médicos competentes que puedan cubrir las vacantes de los ausentes y de los cientos de solicitudes para migrar al exterior. Faltan anestesiólogos y otros especialistas, o pasan por múltiples dificultades para obtener equipos nuevos o repuestos de los existentes. Lo mismo ocurre con el personal auxiliar, difícil lograr asistentes competentes lo que determina problemas que van desde la asepsia de ciertas áreas, hasta la calidad en la atención a los pacientes. Con las vacaciones médicos, abogados, ingenieros, profesores y otros profesionales escapan a toda velocidad buscando alguna paz mental tras meses de angustia. ¿Hasta cuándo y a dónde se van a escapar de la realidad? 

El indicador más importante es el de la educación. Los profesores de las principales casas de estudio tienen sueldos miserables y como evidente consecuencia, pérdida de motivación. Los laboratorios de investigación, de donde surgen los conocimientos que pueden mantener al día la enseñanza superior, dan lástima. El sistema de educación superior se aleja a toda velocidad de los niveles internacionales y el medio no es mucho mejor: los mejores migran, otros medran y quedan, aquí y allá, algunos que aún luchan por mantenerse al día. Gracias a ese desastre educativo, de la renta petrolera, de dádivas y promesas, el gobierno gana y vuelve a ganar. ¿Cómo competir con la dádiva? Pues es difícil cuando se tiene tanto éxito en promover la ignorancia, la inseguridad, el desempleo, la falta de nuevas inversiones y la inserción en el mundo moderno. El gran éxito electoral, gigantesca paradoja, está sustentado por todos estos indicadores negativos. El 55% de los venezolanos sólo piensa en el corto plazo y está satisfecho por lo que le dan y le ofrecen. El 45% piensa hacia el futuro y cuando llegan las vacaciones como que dejan de pensar.