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lunes, 1 de junio de 2015

MEDIO AMBIENTE: ENTRE EL FANATISMO Y LO RAZONABLE



Escrito por: Andres Mejia Vergnaud

Es apenas natural que todos tengamos una preocupación por la condición del lugar donde vivimos. Si mi casa se deteriora, por ejemplo, esto me generará ansiedad, pues es posible que ese deterioro amenace con impedir que siga utilizándola como lugar de habitación. 


En tal situación, yo podría optar por sentarme a componer una letanía, en la cual empiezo por asignar a la casa un estatus sacramental. A continuación enuncio un mito según el cual, en el pasado, quienes habitaron la casa vivían en perfecta armonía con ella, y eran la casa y sus habitantes una sola cosa, un solo ser. La letanía toma entonces el tono del “Paraíso Perdido” de Milton, y en ella aparezco de pronto yo, pecador, como único culpable del deterioro que ha sufrido la vivienda; mi pecado original, el cual causa mi caída en desgracia, es el haber roto esa mítica relación ancestral de paz y unión con la casa. ¿Y cómo termina la letanía? Del único modo en que podría terminar: con la profecía del fin. Gracias a mis pecados, en especial a mi codicia, y a mi irrefrenable ambición de vivir siempre mejor, la casa un día caerá sobre mí. Esto, que suena relativamente ridículo, es una versión sumaria de lo que sostiene la mayor parte del movimiento ambientalista hoy por hoy. 


Vale aclarar, en este punto, que una crítica de estas actitudes irracionales no significa ignorancia o desprecio del problema. Sin duda la humanidad enfrenta problemas ambientales serios, pero la solución para estos no está en los mitos sino en las decisiones inteligentes. 


Nadie ha caracterizado mejor esta tendencia irracional que el economista John Kay, en una columna del Financial Times en la que explica por qué al movimiento ambientalista se le debe tratar como una religión (enero 9 de 2007). Kay muestra que en esta visión existen todos los elementos de una concepción religiosa e irracional del hombre, su pasado y su destino. En opinión de Kay, el ambientalismo ha reemplazado al cristianismo y al marxismo como mitos fundamentales sobre la condición humana en la mentalidad occidental. Lamentablemente, eso ha llevado a que, frente a un problema tan serio como es el de la degradación del ambiente, casi no seamos capaces de ofrecer respuestas prácticas y efectivas. 


Nos aferramos, por ejemplo, al mito de que “nosotros”, sin que sea claro qué significa ese pronombre, somos destructores por naturaleza, mientras que las comunidades indígenas y primitivas vivían en perfecta paz con la tierra. Como bien dice Kay, esto es simplemente falso: el hombre siempre ha sido un actor de muy alto impacto en su relación con al ambiente, y la historia de las comunidades nativas y primitivas está llena de casos de feroz devastación ecológica. 


Esta visión ofrece también ideas sobre cómo será el desenlace, y estas son puramente místicas. En la más extrema, la condena es ya irreversible, y es además merecida: no habrá salvación para el planeta, y con él pereceremos todos. Otra versión del misticismo ambiental nos dice que nuestra única posibilidad de redención es una transformación radical, un regreso a aquellas épocas míticas en que se vivía en armonía con el ambiente. Eso implica desmantelar la estructura de la sociedad moderna, especialmente de su economía, y “regresar”, como propone Edward Goldsmith, a una vida en pequeñas comunidades, y con una economía concentrada en lo local. Y hay otra visión que me parece especialmente molesta, y es la de que el mundo se salvará si los occidentales, encabezados por el Arzobispo de Canterbury, quien nunca economiza en insensatez, le aclaramos a los pobres del tercer mundo que no pueden esperar un desarrollo económico igual al que tuvo el primer mundo. Occidente impondrá sobre ellos unas expectativas diferentes. 


Los problemas ambientales, como ocurre con cualquier tipo de problema, requieren una aproximación racional, que considere costos y beneficios, y evalúe cada alternativa posible. Los ambientalistas irracionales, por su odio místico contra las sociedades capitalistas avanzadas, se niegan incluso a ver que, en muchos casos, ha sido el propio desarrollo de estas economías el que ha solucionado problemas ecológicos graves, Y hay razones para pensar que esto seguirá ocurriendo, aunque en muchos casos no hay duda de que será necesaria una dosis de acción colectiva. La cual, de nuevo, debe ser fruto de un proceso racional, y con la efectividad como objetivo. 

sábado, 30 de mayo de 2015

SIN VENIA NI AUTORIZACION


Escrito por: El Hdp

  • Después de unas merecidas vacaciones regreso para darme con la sorpresa que el país está patas arriba y la economía piernas al hombro. MEF dice que creceremos más del 3% pero eso no se lo cree ni la cojuda hembrita de AndyV. Para terminarla de joder un cacique arrocero de Arequipa  y el exCura Arana junto a unos trogloditas llamados “Espartambos”, se pusieron de acuerdo para sabotear el proyecto Tía María y ganarse unas lentejas. Asi que chau canon minero, miles de empleos y futuras inversiones privadas. Claro que los mineros informales se regocijan, el oro será de ellos, igual que en Tambo Grande y sin venia ni autorización de Nadine –perdón- de nadie. That is fucked up!

  • La telenovela Martin Belaunde Lossio es más larga que la cola de paja de arrastra Ollanta. No se puede entender cómo es que los bolivianos chaparon al prófugo  Martincito en un dos por tres pero nuestra policía hasta el día de hoy no atrapa a Gerald Oropeza. Encima Ollantita sale a presumir que trajeron a su asesor como lo habían prometido. Pero si los bolivianos se lo pusieron en la frontera después de 12 meses de webeo en este lado del Titicaca. Ahora sentados en un barril de pólvora, los nacionalistas siembran dudas sobre los actos criminales del Asesor. No faltan los periodistas que buscan darle la última chupada al mango, soboneando duro y sabroso. Rosa María, you’re just a kiss ass!

  • Lo que si ya es la locura calata, leer que PPK se habría aliado con Patria Roja para las elecciones del 2016. Tal parece que el gringo está en la fase temprana de demencia  senil o el brashico de Favre simplemente se pasó de caipiriñas. Keiko también ha dicho que es de izquierda, como si fuera pusanga o  huairuro para atraer el amor de los votantes y contrarrestar el anti fujimorismo de los demás. Que el Apra diga que es de izquierda, normal nomas, siguen en la lista de la Internacional socialista y son expertos en pactar hasta con el diablo. Lo hicieron con su perseguidor Odria, no?  No se vislumbra un outsider en el horizonte para el 2016, pero si más de un vendedor de cebo con diplomas y títulos bajo el brazo. Full of shit!

  • Lo que si no verán estos ojitos pardo almendrados será un partido netamente de derecha –que ya es necesario- en las elecciones del 2016, salvo algún canto de cisne. Cierto es que ha surgido  un movimiento underground de derecha importante, tanto que ya es común verlos en las redes sociales y  blogs, pero hasta allí. Falta dar el salto hacia la militancia y el proselitismo que en suma constituye la columna vertebral de un partido. Confiemos en que esa nueva y fresca derecha forme un frente y se dejen de cafecitos cojudos, que la izquierda les está sacando una ventaja de la puta mare en provincias. Digo, si tienen huevos pues. Bunch of fagots! 

lunes, 18 de mayo de 2015

EIA para dummies


Por. Ing. Juan Carlos Vásquez Peña

Estos días de agitación antiminera por parte de la izquierda ecocomunista, en contra del proyecto cuprífero Tía María, vienen saldándose con la pérdida absurda de varias vidas humanas. Ni qué decir del fortísimo impacto económico en la zona de conflicto y en la propia ciudad de Arequipa, donde ya se han sentido los estragos de paros promovidos por “organizaciones sociales” izquierdistas que controlan los asentamientos humanos que rodean la ciudad. Parte de la argumentación de estos operadores ecocomunistas antimineros suele dejar sin respuesta a periodistas y políticos no técnicos y está referido al Estudio de Impacto Ambiental (EIA), el cual ha sido incluso calificado de fraudulento por una periodista dedicada a copiar noticias de ciencia para armar su blog personal, pero que en realidad ignora profundamente lo que es la ciencia.

Los EIA son introducidos en la normatividad minera peruana en el año de 1993, dentro del paquete de nuevas políticas de atracción de inversiones al sector, paralizado por la desastrosa actividad estatal de origen velasquista (Centromín, Minero Perú, etc). El medio ambiente y su cuidado, olvidado hasta entonces, no había sido interés del Estado, las empresas, las comunidades y del público en general. La introducción del EIA para las actividades mineras nuevas y el PAMA (Programa de Adecuación y Manejo Ambiental) para las actividades mineras existentes supuso una revolución en el trato de las empresas con el medio ambiente en el cual se desenvolvían.

Posteriores modificaciones, reglamentaciones y nuevas leyes, así como la creación del Ministerio del Ambiente (MINAM) han ido dando el marco actual en el cual se realizan los EIA, existiendo en la actualidad tres tipos bien diferenciados para cada etapa de la actividad minera: El DIA (Declaración de Impacto Ambiental) para exploración minera inicial, el EIA-sd (Semi Detallado) para operaciones en un estadío de exploración avanzado y el EIA-d (Detallado), que es el más conocido por los no especialistas y es el que servirá de marco para las actividades mineras. Otra característica importante de los EIA es que pueden ser modificados años después de ser emitidos; esto debido a ampliaciones no previstas, cambios en el plan de cierre de mina, cambios en ubicaciones de instalaciones, etc.

El EIA-d es, probablemente, el documento más completo que se puede hacer de una zona en particular. La cantidad de información recogida en los diversos ámbitos de las ciencias (naturales y humanas), estadísticas, datos de laboratorio, ensayos “in situ”, monitoreos en campo por temporadas que pueden abarcar de unos meses hasta 2 – 3 años, registros de investigaciones de sub-suelo con métodos directos e indirectos, modelos numéricos, modelos conceptuales, registros de flora y fauna, datos etnográficos, antropológicos, demográficos, etc. La cantidad (y calidad) de información que reúne un documento de este tipo es de tal magitud que tanto a nivel local como a nivel internacional sólo unas pocas empresas consultoras están en capacidad de realizar. La cantidad de profesionales, técnicos y ayudantes de diversas ramas trabajando cada anexo del EIA es muy variada. En un documento así uno encontrará aportes de: sociólogos, antropólogos, arqueólogos, abogados, estadísticos, ingenieros forestales, geólogos, geofísicos, zootecnistas, agrícolas, hidrogeólogos, biólogos, y muchos otros más. La gran mayoría de los profesionales de alto nivel que realizan la compilación de cada anexo tiene estudios de post-grado en reconocidas universidades nacionales y extranjeras.

Las empresas que tienen permiso ministerial para elaborar estos documentos por lo general ya tienen una reputación ganada en el mercado nacional e internacional, y, debido a que su negocio está en la realización más objetiva posible del documento, sería ilógico que se presten a favorecer a la empresa y arriesgarse al descrédito, y la posible desaparición en caso se descubra manejos oscuros a futuro. No niego que haya casos de consultoras inescrupulosas, pero las que hacen los EIAs de los grandes proyectos, como Tía María, tienen un prestigio internacional bien ganado que deben defender.

Un documento de esta magnitud, que casi siempre por lo general pasa de los 10 volúmenes entre el texto resumen y los anexos, y más de 1500 hojas, por más controles de calidad que pase, siempre tendrá errores tales como: inconsistencias entre texto y gráficos o entre tablas y registros, codificaciones equivocadas, nombres de puntos de monitoreo equivocados o suprimidos, colores que no coinciden entre un plano y otro, notaciones diferentes para una misma prueba y muchos otros pequeños defectos “de forma”, fácilmente subsanables una vez detectadas. La gran mayoría de observaciones que hacen los organismos competentes del estado (MINAM, MINEM, OEFA) y organismos internacionales como el BM, UNOPS, UNESCO, FMI, etc, están referidos precisamente a estos defectos de forma. Raro es ver que un EIA para un proyecto minero tenga inconsistencias “de fondo” (como fallos en los modelos hidrogeológicos, fallos en escenarios sísmicos, fallos en escenarios de rotura de presa de relaves, deficiencias en registros de flora y fauna, etc), porque de ser así, el primer afectado sería la consultora que elaboró tan mediocre estudio.

Así que, cuando escuchen a los ecocomunistas decir airadamente que tal EIA; sea de Conga, Tambogrande, Tía María o cualquier otro proyecto, tiene observaciones hechas por la OEFA, el BM, la UNOPS o cualquier otra institución, no se alarmen. Si tienen tiempo (y paciencia) pueden entrar en la página web del MINEM o el MINAM y revisar los EIAs que se encuentran colgados en red y verificar por sí mismos las observaciones a los mismos. Verán que el alarmismo que nutre al ecocomunismo no tiene mayor asidero en la mayoría de las veces. Por último, cualquier EIA les tiene sin cuidado porque lo que en realidad buscan es detener la explotación minera con argumentos ideológicos y ridículos como "nuevo modelo de desarrollo", que es como llaman a su socialismo fracasado. 

sábado, 16 de mayo de 2015

La opereta de Cosito


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Al medio día de ayer se anunció un mensaje a la nación del presidente Ollanta Humala. Algunos pensamos ingenuamente que al fin se había decidido a ponerse los pantalones, tomar el toro por las astas y declarar el estado de emergencia en la zona afectada por turbas de salvajes que han secuestrado a la población de Arequipa. Llegada la hora anunciada no pasó nada. El tiempo transcurría y nada. Ya era un mal presagio. Mientras tanto Cateriano esperaba en el Congreso porque no quería hablar antes que el presidente. La gente se cansó de esperar y cuando ya despertaban de la siesta, casi a las 4 pm, salió la señal y habló Ollanta Humala con rostro compungido,como si le apretaran los zapatos.

Al final resultó ser el "mensaje a la nación" más tonto de la historia. No dijo absolutamente nada. Al parecer las tres horas de retraso se las pasó tratando de negociar algo con la Southern porque toda la novedad es que el gobierno le ha arrimado a la empresa la responsabilidad de ir al valle del Tambo a convencer a la población de las bondades del proyecto. Lo demás fueron declaraciones bastante obvias como que el Estado debe actuar dentro del marco legal y no puede suprimir un contrato ya firmado con todas las de la ley. Ollanta está atrapado entre la ley y la turba de la que formó parte en el pasado. Como presidente se ve forzado a respetar la ley -que antes no hacía- pero soltó una perla final al decir que "la voz del pueblo es la voz de Dios". 

¿Qué quiso decir Ollanta con esa frase final? No vamos a permitir que se llame "pueblo" a esa escoria social conformada por vándalos juveniles de rostro cubierto, artillería de huaraqueros llevados desde otros lugares, turbas de salvajes que toman carreteras y masacran policías, además de destruir sin reparos la histórica y bella ciudad de Arequipa. Eso no es el pueblo. Es una minoría de desadaptados que los mismos pobladores han denunciado en los medios como foráneos, junto a los delincuentes de siempre que dan rienda suelta a sus desequilibrios mentales. No confundamos pues al pueblo con esa lacra social que se opone al desarrollo minero. Y Ollanta lo sabe perfectamente.

Lo que parece molestar a Humala es que en su condición de presidente se ve forzado a cumplir la ley. Ya no estamos en los tiempos en que Velasco Alvarado hacía lo que le daba la gana con las empresas extranjeras, expropiándolas o expulsándolas del país para complacer a una caterva de comunistas que aplaudían como focas en la plaza de armas. Hoy existe un escenario mundial muy diferente donde los delirantes gobernantes tropicales como Rafael Correa y Hugo Chávez pagan muy caro las consecuencias de sus arrebatos patrioteros y su matonería socialista. En realidad lo pagan sus países al final. Argentina aun está pagando las consecuencias de la estafa de Kirchner a sus acreedores. 

Ollanta pudo haberse ahorrado el papelón de salir a no decir nada. Peor aun, los agitadores antimineros del rojerío ecocomunista se han envalentonado y anuncian más paros buscando que el gobierno cancele el proyecto y expulse a la Southern. El cabecilla de la algarada, Marco Arana, quien ya es el segundo peor enemigo del Perú luego de Abimael Guzmán, ha dicho tajantemente que, al igual que Conga, Tia María no va. Lo increíble de todo esto es que en el Perú no hayan leyes que permitan meter presos a los agitadores que extorsionan al Estado con la violencia callejera y el vandalismo popular, mediante la libre prédica del terror ambiental.