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jueves, 2 de octubre de 2014

Mi humilde aporte, es este libro.


Escrito por: Elvis Occ

El milagro económico peruano, repercutió de manera positiva en varios aspectos de la vida social, cultural y económica del país, no así en su palpito político. Todos Uds. como yo, fuimos testigos de notables cambios en la vida diaria del país, la cual hasta hoy no se ve reflejada en la casta política nacional. Al menos no como hubiéramos querido. Aparte de poderosos movimientos regionales, algunos resucitados dinosaurios de izquierda y del delirante nacionalismo etnocacerista, nada que marque un hito en la historia política peruana, pario Perú.

Yo veía a diestra y siniestra una generación emprendedora y hasta exitosa de peruanos. Lo novedoso era que los cholo power no solo salían de los conos de Lima, también de lugares tan lejanos como Juliaca o Ucayali. Sin embargo no había un partido o movimiento con ideología o aunque sea con consignas propias de esa masa emprendedora. En mi búsqueda por algo "Made in Peru" que explique tal escases, pero ni tan siquiera encontré bibliografía apropiada. Fue cuando decidí escribir artículos al respecto. Una suerte de denuncia y abreojos para los doctos en ciencias políticas.

Vi nacer dos libros que medio trataban el tema, pero muy académico como para que le interese a un asiduo lector de “El Trome” o al universitario harto de obligadas lecturas. Así que decidí escribir sobre la derecha popular y acholada, yo mismo. Me propuse que el libro sea ameno, fácil y entretenido pero a la misma vez ilustrativo y sucinto. La primera impresión fue algo rudimentario pero gracias a algunas correcciones y después de un corto periodo de negociaciones, mi libro ahora se vende en Amazon. La primera edición oficial de, "nueva Derecha Popular", vio la luz el 22 de Septiembre del 2014 y ahora también se puede descargar en version eBook. Esto amigos, es mi humilde contribución a la derecha nuestra.


martes, 10 de septiembre de 2013

Por un liberalismo pragmático


Por: Elvis Occ/Nueva Derecha Popular

Hoy, los partidos, frentes o alianzas partidarias como masa de políticos organizados, han perdido credibilidad a ojos del ciudadano y del votante más o menos interesado en la honestidad. La Derecha trata de izquierdizarse o ubicarse en el centro, mientras la izquierda disfraza su comunismo con frases tales como: Licencia Social, Sociedad Civil, Protesta Social, Inclusión Social, Justicia Social, Responsabilidad Social, Lucha Social etc. etc. etc. Lobos rojos pasando por intelectuales de una supuesta moral digna de toga y birrete. Cada vez que se llevan a cabo elecciones o revoluciones, algunos líderes se ubican en los extremos y una vez triunfantes, toman su sitio donde mejor se acomode a sus intereses personales.
Causan el caos y desorden para luego ofrecerse como solución al problema que ellos mismos generan. Algunos –los rosaditos- juran ser partidarios de Maynar Keynes y su heterodoxia económica, esa que propugna una mayor presencia del estado en las actividades económicas en forma de subsidios y regulaciones pero cuando llegan al poder pueden cambiar diametralmente de parecer, aceptando la ortodoxia económica de Hayes y Friedman, y hasta llegan  a ser más papistas que el mismo Papa. Recitan libre mercado y divina autorregulación del mismo, trasuntan liberalismo, capitalismo rampante y nada de estatización -que siembre causa pánico- pero a poco de llegar al gobierno comienza la estrategia de pan con circo y mercantilismo fenicio.
Como podemos ver, la izquierda es un caso perdido. La mayoría permanece en el limbo de los conceptos surgidos desde la sociología marxista. El núcleo duro de la izquierda es una logia académica de sociólogos, abogados y antropólogos que medran de la ayuda internacional en sus ONGs. Solo tenemos predicadores de los derechos humanos, el medio ambiente y, para variar, el anti imperialismo. No ven más allá del papel rector del Estado como ente regulador y maquinaria de distribución de la riqueza a través de la ayuda directa. Allí acaba todo su horizonte. La izquierda como tal ya no es una opción viable y sensata en estos tiempos.
Un liberalismo pragmático que agrupe la fuerza de la Derecha Popular es vital para el desarrollo del país. Como nación estamos en la obligación de aprovechar nuestros recursos, pero no solo los recursos naturales sino también los recursos humanos. No hay ningún recurso mas optimo que el de esa clase de trabajadores independientes que surge de la nada y contra todo. Un movimiento político que articule esa fuerza social emprendedora es la clave del futuro. Necesitamos un partido político que se sustente en la fuerza creativa de estos sectores populares.

jueves, 8 de agosto de 2013

Pero es necesario desmitificar...



Por: Elvis Occ*

"Pero es necesario desmitificar la propaganda socialista en contra del liberalismo. Esto es importante ya que si en algo es bueno el socialismo es en el uso de la propaganda, en el montaje de psicosociales y en la mentira artera. Por ejemplo, toda política de Estado que apueste al progreso de una nación sosteniéndose tan solo en la depredación de sus recursos naturales no es liberal y mucho me temo que esta sea la raíz de los conflictos ambientales. Los inversores mineros son acusados de todos los cargos posibles contra el ambiente. Las empresas mineras incluso cargan con la culpa del abandono y la desidia del Estado. Por ejemplo, se culpa a las compañías mineras por la pobreza que subsiste en las zonas mineras y se les exige que hagan lo que el Estado no ha hecho y debería hacer, pues para eso es que cobran los impuestos. 

Las compañías mineras han aportado más de la mitad de los ingresos del Estado peruano durante el último siglo. No es poco. Incluso en la primera década de este siglo, gracias al buen precio de los metales, la minería ha sido la mayor responsable del súbito crecimiento de la caja fiscal, la que ha llegado a niveles antes inimaginables. Pese esto, la izquierda ha exigido mayores impuestos a la minería poniendo en riesgo la competitividad del país como sujeto de inversiones rentables. Además se ha desatado toda una histeria ambientalista contra las compañías mineras. En realidad la protesta debería ir dirigida contra el Estado que es quien no ha sabido negociar, fiscalizar o hacer respetar las leyes. Al menos una parte de los ingentes recursos que percibe el Estado de parte de la minería debería ser destinada a la supervisión estricta de la actividad minera, y otra parte al mejoramiento de las condiciones de vida de las poblaciones aledañas. Pero no ocurre ni lo uno ni lo otro. Esto no es culpa del liberalismo.

La consecuencia de esta dejadez del Estado es que le dan motivos a los grupos ambientalistas y a la izquierda para atacar a la minería y a la política de apertura a las inversiones. Las ONGes ambientalistas que están plagadas de comunistas convertidos recientemente al ecologismo anti minero son los más activos. Tienen una organización que da escalofríos, no solo a nivel nacional sino que incluso cuentan con soporte a nivel internacional. Están bien financiados y se dedican a publicar sus ideas en todos los medios de difusión. Además tienen publicaciones propias y gozan de auspicios de la ONU y algunas agencias ambientales para realizar sus paneles y conferencias. Todo este tinglado bien estructurado genera en el entorno social un cúmulo de ideas que no son más que falsa propaganda. Es muy difícil refutar la mayoría de sus afirmaciones tremendistas porque, al igual que los brujos nos pedirian demostrar que los hechizos no existen."


*Extracto del Libro: Nueva Derecha Popular