sábado, 8 de junio de 2013

¿Ganó Perú?


Por Felipe Cortijo

Resulta casi un milagro que después de más de treinta años le ganemos un partido de fútbol en Lima a la selección de Ecuador. Sí, resulta casi milagroso que haya sido además el capitán de nuestra selección, el jugador Pizarro, quien anotara el gol del triunfo, negado por mucho tiempo a estas proezas para el Perú. Todos contentos, todos felices, celebramos eufóricamente, restaurantes y bares llenos, elogios de Eddy Fleishman, portadas y primeras planas de periódicos, el pueblo vivía su fiesta.

Ese mismo día en la mañana, los periódicos La Primera y Diario 16 “denunciaban” el “embuste” del pedido de indulto humanitario a Fujimori “probado” por un video. Horas antes del partido, Humala Tasso lanza su bomba fétida, no le otorgaría el indulto, asunto concluido. Nadie dijo absolutamente nada, iba a jugar la selección peruana, ya no había tiempo para estos pequeños detalles. Días antes se paseaba el ex presidente Lula por Lima, la Universidad de San Marcos le otorgaba el grado de Doctor Honoris Causa, no podía ser de otra manera, ya se lo habían otorgado también a Elian Karp.

Discúlpenme la osadía, pero esto apesta.  ¿Brasileros y ecuatorianos en Lima, antes del anuncio más difícil que tuvo hasta hoy Humala?  ¿No huelen el rancio perfume troskista?  ¿Alguien no tan idiota, pensó en Favre?. Y es que aunque soy católico confeso, no puedo creer fácilmente en este hermoso milagro, estoy totalmente seguro que ni nuestro Cardenal lo cree. ¿Ganó Perú?. Déjenme explicarles algo de lo que sí estoy seguro. En la revocatoria a Susana Villarán se llegó a presumir de un pago de casi cuatro millones de dólares a este publicista. Nadie creyó nunca los 150,000 que dijeron que se pagó, de todos modos, Favre cuesta mucho dinero. Lula lo sabe.

Y el presidente  ecuatoriano Correa, también, pero él es amigo. Ya vimos lo que es capaz de hacer Humala por él. “¿Dignidad nacional?. No hermano, aquí nos jugamos las buenas relaciones entre los países bolivarianos, cambiamos a los embajadores y punto”.

Eso sí, ya se venía el cotejo anunciado, y favor con favor se paga, ¡Sólo un gol, y que lo meta Pizarro!. Este maquiavelismo básico, sólo digno de una mediocre mente troskista, adolece de un ligero detalle. Algunos de nosotros también leímos al psicólogo social B. F. Skinner, y voy a recordar algunas teorías de este manoseado autor. Así por ejemplo, hablando sobre una acción “aversiva”, es decir, sobre aquella que pudiera causar oposición, dijo: “Un gobierno puede evitarla… haciendo la vida más interesante: proporcionando dosis masivas de pan y circo, fomentando los espectáculos deportivos, la bebida y otros estimulantes, diversos géneros de conducta sexual, cuyo efecto es mantener a la gente dentro del ámbito en que aquel gobierno puede aplicar acciones aversivas”. Me olvidaba decir que Favre es viejo conocido de Humala. Ante tanta coincidencia, ¿podemos seguir hablando de algún milagro?. Saque usted sus conclusiones, amigo lector.