lunes, 10 de septiembre de 2012

Porque NO estoy con los CAVIARES!



Escrito por: Elvis Occ


César Hildebrant escribió hace poco las razones de sus simpatias por la logia caviar de estos lares peruvianos. Su columna aparece en la revista "Hildebrant en sus trece" y La República se dio el trabajo de ponderarlo en sus páginas, como era de esperar. "No es un pecado tener una vida decente y desear que los demás también la puedan tener" dijo César Hildebrandt defendiendo a esa remora social llamada "caviares". Y hasta se definió como un caviar. Eso ya se sabía.

Le respondo: Yo no estoy con los caviares porque nunca serán mejores que nadie. Al contrario, su tendencia es siempre a empeorar sumergidos en su idiotismo intelectual. Pudren las manzanas que los rodean, es decir, a sus alumnos y lectores. Envenenan el agua donde beben los incautos jóvenes peruanos, para engañarlos con esa apariencia de sabiduría y "sensibilidad social" que destila la palabrería inmunda de un caviar. No estoy con ellos porque me resulta nauseabundo que desentierren cadáveres básicamente para cobrar por el trabajito, para usarlo como instrumento de sus vendettas y acusasiones, para exhibir las osamentas en busca de chamba y de reconocimiento público de su labor, para emplearlo como sustento de su negocio de DDHH, para incentivar "la memoria" de los deudos y montar una telenovela, un drama ´social del que solo salen beneficiados los caviares y sus ONGs. Con la sonrisa de Indiana Jones en su caras y después de tomarse un vinillo, se regocijan de su negocio alrededor de la moral social y ética política, mientras organizan la defensa del terrorista Tito montando una pila de acusaciones contra los oficiales de las FFAA. Perdóneme, pero eso no es vida decente para mi. 

Vida decente tiene el que vende sandalias en el puestito de algún centro comercial popular, y no le mete las manos a la indemnizacion de una familia que perdió a sus seres queridos por el terrorismo de la izquierda desquiciada. Inclusive, vida decente tiene una prostituta que ejerce por necesidad sin explotar las desgracias ajenas en busca de donaciones, no hace de la esperanza de los pobres un gran negociado. Dice Hildebrandt "lo vergonzante es darse la gran vida y estar en una cetácea sobremesa donde el tema crucial es cómo hacer negocios rápidos con los chinos". Vaya. Hacer negocios con los chinos no tiene nada de vergonzante, señor caviar, especialmente si le da trabajo a más peruanos, algo de lo que ustedes no conocen. Lo vergonzante es hacer negocio con la moral y el dolor de la gente, con los cadáveres, con "la memoria". Esa es la clase de negocios de un caviar. Por eso nos dan asco.

Bajo el pretexto de "reconciliacion nacional" siguen espoliando al Estado peruano. Son enemigos del Estado y del país, a los que no les interesa la familia de los esforzados militares y policias peruanos que arriesgan sus vidas para defender a la sociedad. A la moral caviar le interesan los DDHH de un terrorista pero no la dignidad de los militares ni de sus familias que quedan en la orfandad cuando son apresados por años sin sentencia alguna, soportando acusaciones sin fundamento hechas a veces por un simple informe de la CVR, sabe Dios conseguido de qué manera. No son pocas las acusaciones vacías de razón que se han destapado ya y que han provenido del informe de la CVR. Sepan pues que no existen los supuestos "testigos" en que se basaron o incluso estos declaran ahora que fueron engañados por los encomendados de la CVR, para dar testimonios contra los militares.

En fin, vida decente tiene el que trabaja duro y parejo sin esperar nada de nadie pero mucho y bastante de sí mismo, cual es el emprendedor peruano, el que necesita la patria para salir adelante y ser competitivo en el mundo. No necesitamos a esa lacra de parásitos que llenan su panza desde sus ONGs sin aportar absolutamente nada al país, y que se pasan la vida rasgoteando papeles y buscando como buitres alguna posible víctima para montar un caso y justificar sus donaciones. A ellos no los necesitamos tampoco queremos su circo de la memoria que de seguro sera utilizado para los aquelarres de ONGs marxistas.

Nuestra derecha popular no chilla, nuestra derecha popular ronca y esta comenzando a roncar fuerte porque los caviares y su primos de izquierda ya coparon los tres poderes del Estado con funestas consecuencias. La derecha popular se saca la mugre todos los días en sus puestos de trabajo que ellos mismos se han inventado para surgir por su propio esfuerzo. Esa es la gente que el país necesita. Tarde o temprano los caviares y sus partidos politicos (dizque ONGes) IDL, Aprodeh, CDDHH, Cejil etc. serán expulsados de sus nidos de ratas desde donde hoy engordan utilizando al estado peruano.

No estoy con los caviares porque se creen la reserva moral del pais pero apestan a indecencia, no caminan derecho sino que siempre están viendo a los costados para ver por dónde les conviene más ir. Creen que gracias a su floro y poesía social todo lo pueden justificar, viven convencidos que un pueblo de ignorantes los aclamará por su exquisitez retórica, por sus chalinas de la esperanza, por sus marchas, sus velas, sus lavados de bandera, sus canciones de nueva trova, sus polos con mensajes de justicia dirigidos a los bobos. Son los incansables pobretólogos que se llenan la boca hablando de los pobres pero nunca han tenido una sola idea para sacarlos de la miseria. Los caviares son los que se llenan los bolsillos gracias a la pobreza de terceros, los que usan la pobreza para hacer sus estudios y denuncias, pero los dejan allí como muestra viva de sus "intereses sociales". Son basura que como César Hildebrandt hoy elogian a Gregorio Santos y su comparsa de gusanos antimineros que ha condenado a todo Cajamarca (y sabra Dios a cuantos mas) a la miseria y la pobreza. Y es que les parece más digno expulsar a las empresas bajo el pretexto de defender "los recursos" y "el ambiente", como si con eso saldrán de la miseria y el atraso. Lo que buscan es preservar la miseria tras el discurso hueco de la igualdad y los derechos con lo que atascan la pobre mente de los campesinos.

No es bueno ser de una laya de gentes que viven de parasitar, conspirar y rapiñar, todo en el nombre de la justicia, el pueblo, los pobres, los más necesitados, los excluidos, etc. Puro discursito barato para ganarse los 4x4, las avemarías ajenas, para hacerse de un cartel, engrosar su perfil, su CV y hasta un posta en la OEA. Los caviares son traficantes intelectuales de la miseria de los pueblos. Por eso y mas, no estoy con los caviares porque soy bien nacido y aun tengo sangre en la cara como también un respeto imperecedero a lo que lei alguna vez en mi libro de Historia: Ama LLulla, Ama Sua, Ama Quella.




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