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viernes, 13 de noviembre de 2015

Hasta nunca Daniel Abugattás


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Dentro del proceso irreversible de descomposición acelerada del nacionalismo, el Congreso decidió suspender por 120 días al lenguaraz y desequilibrado congresista Daniel Abugattás. Sin ningún atisbo de duda, la sanción está bien merecida. El señor Abugattás, siguiendo su tradicional comportamiento díscolo y confrontacional, se zurró en una decisión del pleno y se puso a difundir imágenes de una sesión que había sido declarada secreta. Así de simple. El resto es floro. 

Nada tiene que ver de qué trataba la sesión ni por qué se declaró secreta o si era pertinente o no. El hecho es que se declaró secreta y punto. Y el señor Abugattás cometió una falta grave al burlarse del pleno y de las normas. ¿Qué se puede esperar de un legislador que se burla de las normas? ¿Tiene este sujeto autoridad moral para hacer normas y pedir a los ciudadanos que las cumplan? ¿Con qué derecho pasa por encima de la decisión del pleno del Congreso? La sanción está bien puesta y todo intento de justificarla resulta penoso y degrada aun más la situación.

Como todo buen cobarde, Daniel Abugattás trató de justificar su felonía posando como "defensor de las mujeres trabajadoras gestantes", acusando a medio mundo de conspiración y señalando faltas de otros, como si los pecados de los demás lo hicieran santo. Es decir, la típica conducta de un delincuente común y corriente, incapaz de aceptar su falta y hacerle frente a las consecuencias de sus actos. No se podía esperar otra cosa de este personaje de caricatura: Lisurataz.  

Redondeando su faena, Daniel Abugattás se fue por la noche a los medios para demostrar su conocida insanía mental y lo poco hombre que es. En Canal N apareció con su novedoso disfraz de "defensor de mujeres maltratadas" y acto seguido llamó a Martha Chávez "mitómana profesional", pero en el colmo ya de su retorcida conducta, concluyó afirmando que Martha Chávez le había vendido armas a las FARC. Nunca se había apreciado más incoherencia en la actitud y el discurso en tan breve tiempo. En menos de tres minutos pasó de defensor de las mujeres a injuriador de damas y, para colmo, de acusar de mitómana pasó enseguida a difamar con semejante disparate sin sentido.

Esta mañana, en el noticiero matinal de Panamericana, se enfrentó a las damas que cuestionaron su proceder en el Congreso así como su lenguaje soez, entonces las acusó de manipuladoras de medios y de estar de lado de la oposición. Las conductoras tuvieron que cambiar de tema al ver que Abugattás empezaba a levantar la voz y a ponerse cada vez más agresivo y peligroso. Sin duda este sujeto padece de un grave transtorno mental que le impide controlar su propia conducta. Lo menos que se puede afirmar es que carece de inteligencia emocional. Y de la otra también. 

Me alegro que ahora Daniel Abugattás esté fuera de circulación en el Congreso. Ya solo regresará para recoger sus cosas y retirarse para siempre de la vida política, al igual que los demás sujetos impresentables que el nacionalismo llevó al Congreso desde el 2006. Hagamos votos para que esta plaga de trepadores y chupamedias de Nadine Heredia no regresen jamás. Ahora que Nadine Heredia reconoció que las agendas son suyas solo falta que le lleven a juicio y luego a prisión.

lunes, 27 de julio de 2015

El nacionalismo en salmuera


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hace un año, la señora presidenta de facto, Nadine Heredia, tuvo la desfachatez de imponer en el Congreso de la República a una de sus más leales mandaderas, la congresista Ana María Solórzano, opaca y servil jovencita cuyo único mérito era pertenecer al nadinismo, corriente que ha terminado siendo hoy la única ideología del nacionalismo. Nadine Heredia había colocado antes en la PCM a su leal telonera de espectáculos Ana Jara. Es decir, Nadine Heredia era, en los hechos, el primer poder del Estado, y su voluntad se cumplía tanto en el gobierno como en el Congreso, gracias a sus leales felpudinis y a los ministros que trabajan guiados por su luz verde. Se había instalado un perfecto golpe de Estado.

Esto es algo inédito en la historia del Perú, y desde luego, representa una vergüenza. Ahora hay que sumarle los escándalos de corrupción que envuelven a la parejita presidencial que además enfrenta sus niveles más bajos de aceptación. Ni siquiera la diaria prédica del presidente y la primera dama en sus constantes viajes por el país, haciendo campaña política abierta, los ayuda. El show digno de telenovela que la señora Nadine Heredia montó en el Congreso para posar como víctima, con rostro y voz de humillada y ofendida, solo es comparable con el que protagonizó Alejandro Toledo tras las acusaciones de la fiscalía. La política se convirtió en tragedia hindú, pero ni eso la ayudó.

Tras la imposición de Nadine Heredia el nacionalismo entró en franca descomposición. La debacle es obra exclusiva de Nadine, paradójicamente presidenta del partido. Hoy están disminuidos y arrinconados. En tales condiciones, ni siquiera vale la pena que se peleen por la candidatura presidencial. Están destinados a desaparecer del mapa. Habrá que ver si Ollanta Humala logra ensamblar su liderazgo, o quizá lo haga Nadine. Algo difícil luego de la decepción general que han causado. Ya nadie estará dispuesto a apostar por ellos en una alianza, ni la izquierda ni la derecha, porque se han peleado con todos, incluyendo a sus ex amigos. Todavía está por verse cómo quedará la parejita luego de las investigaciones a las que será sometida su gestión. 

La moraleja de esta historia es que no debemos apostar por trepadores y charlatanes sin trayectoria. Y menos si vienen como representantes de una izquierda delirante y apadrinados por una logia de derecha que solo tiene el odio como bandera. Estaba claro que Ollanta no era nadie y que Gana Perú solo era una combi de fracasados de izquierda, bien financiados por intereses foráneos. La campaña de guerra sucia que ahora pretenden resucitar debe ser proscrita de la política. Si hay que hacer algo por mejorar el nivel de la política es denunciar a toda esa gentuza que vive del odio, la venganza y la calumnia. Ya vimos que son capaces de vender a su patria por impedir el triunfo de quien viven odiando con su enferma mentalidad.

domingo, 31 de mayo de 2015

El circo de Nadine y sus 7 enanos


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La visita de Nadine Heredia al Congreso fue ocasión para volver a ver el patético espectáculo de franeleros, chupamedias y felpudinis que se aglomeran como una nube de zancudos alrededor de la primera dama. Fue una nueva ocasión para observarlos, pues se trata de una penosa tradición de la política peruana donde lo que abunda son esta clase de alimañas y seres rastreros que le deben su posición exclusivamente a su condición de reptil político, cuya única virtud es la salamería y lealtad incondicional a su ama y señora, en este caso. 

En la primera linea de adulones estaba Josué Gutiérrez, compinche de Alexis Humala en el affaire ruso en que viajaron a negociar contratos antes de tomar el poder, caso que hasta ahora no se investiga a fondo en el Congreso. Además del blindaje, el hueleguisos nacionalista que luce una gigantografía de Nadine en su oficina, ha sido nombrado vocero del partido y colocado en el panel de la combi nacionalista como uno de esos perros de adorno que mueven la cabeza según el movimiento de la combi. Su papel es negar todas las acusaciones y desvirtuar los cargos. Es el papel de escudero que ha hecho famoso a tantos peleles en la política peruana.

Pero además, la visita de Nadine al Congreso sirvió para resucitar a los trolls nacionalistas que se hicieron presentes en las redes y en las calles. Deben ser, como en el caso de la ex alcaldesa Susana Villarán, funcionarios contratados en oficinas públicas para aplaudir a la primera dama y gritar consignas a favor de Ollanta. Las planillas del Estado se han llenado con trolls y hasta se han abierto oficinas destinadas a al troleo, como lo hizo Susana Villarán con su famosa oficina de Social Media en la MML a cargo de la progre Paola Ugás.

La presentación de Nadine Heredia ante una comisión del Congreso fue inútilmente reservada porque no respondió nada. Acudió con su abogado y una estrategia definida para no responder lo que en su parecer no estaba directamente relacionado con los fines de la comisión. Era ella la que decidía qué pregunta era pertinente. Ante cualquier pregunta incómoda de Mauricio Múlder, el coro de áulicos nacionalistas que llenó el recinto empezaba a chillar cual monos excitados. Al final Nadine se fue sin decir nada. Sin embargo la sarta entera de chupamedias nadinistas salió ante los medios a afirmar que todas las dudas habían sido plenamente despejadas. 

Es obvio que este gobierno será investigado tarde o temprano. Debería serlo para que esta clase de trepadores y saltimbanquis no sigan aprovechándose de los peruanos. Parejitas de ambiciosos que se meten a la política a hacer su negocio familiar, como las de Toledo-Karp y Humala-Heredia, debe ser extirpadas de la escena pública. Las misteriosas fuentes de financiamiento que utilizan esta clase de trepadores tienen que ser puestas al descubierto. El dinero del chavismo que llegó a raudales desde que Ollanta inició su aventura política debe ser revelado y castigado, así como el de los mineros ilegales o el de sus últimos mecenas brasileros que incluye a poderosas y mafiosas empresas. La política no debe caer en manos de ambiciosos y trepadores sin oficio ni beneficio. La demagogia no debe pagar.

miércoles, 23 de julio de 2014

El matriarcado de Nadine


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El gobierno de Ollanta Humala pasará a la historia como el más mediocre. Incluso es digno de no pasar a la historia. Su gestión merece ser borrada de la memoria colectiva porque solo ha significado mediocridad en grado sumo. La juramentación de su sexto gabinete antes de cumplir los tres años, es una prueba que se confirma por la calidad de sus cuadros. Lo que más se destaca en este último relevo es el mayor poder de Nadine. 

Para cubrir las apariencias, Nadine Heredia se hizo nombrar presidenta del partido. Ahora manipula sin reservas el gobierno. Y para demostrar quién manda, ha tenido el cuajo de designar a dos de sus cortesanas personales en los más altos cargos del país, como la presidencia de la PCM y del Congreso. Allí está ya Ana Jara y, próximamente, se espera que Ana María Solórzano sea la próxima coronada.

El matriarcado de Nadine significa un auténtico golpe de Estado que merece añadirse en los textos de ciencia política, si tal cosa existe. Ollanta Humala es apenas el mascarón de proa de un galeón repleto de chupamedias de baja estofa que reman para complacer a Nadine, como si esta fuera la reina del Nilo. Pero en realidad es apenas la dama del Rimac. Empecinada en asegurar su propio poder ha preferido designar a sus leales súbditos sin ningún otro tipo de consideraciones éticas o políticas. Es obvio que la vanidad, el poder, la fama y el fino vestuario han terminado afectando su razón. 

Colocar en la presidencia de la PCM a quien no ha sido más que su escudera, mandadera y telonera de ceremonias no tiene otra explicación que garantizar el trono, ya que Ana Jara carece absolutamente de condiciones para manejar al equipo que dirige este país, con todos los problemas que ya enfrenta. Lo mismo ocurre con el Congreso. Nadine prefiere lealtad antes que capacidad. Y eso es todo lo que le ofrece Ana María Solórzano. 

A dos años del final de este patético gobierno aun nos falta ver la mayor parte del segundo tiempo. Las cosas empiezan a calentarse y todo parece indicar que el partido nacionalista se dividirá. Pero aun cuenta con el apoyo de la escoria parlamentaria compuesta por PP, AP y FA. Por lo menos el circo está asegurado.

domingo, 13 de julio de 2014

Rebelión en la granja


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Algo insólito ha pasado en la política peruana, donde el vasallaje voluntario, la sumisión y el franelismo es la virtud más destacada de nuestros políticos. La recua nacionalista que parasita en el Congreso fungiendo de congresistas ha pretendido pensar por si misma y, peor aun, apelar a un recurso democrático para elegir a su candidata a la presidencia del Congreso, designación que por mayoría recayó en Marisol Espinoza, por ser la única parlamentaria de talla internacional al haber salido en un episodio de los Simpsons.

La noticia fue llevada de inmediato a Palacio por un felipillo que corrió ansioso olvidando usar el celular. Quería ser el primero en decírselo cara a cara a su patrona Nadine Heredia, esperando ganarse una caricia en la cabeza, una palmada sobre el lomo, una sonrisa, algo. Nadine no solo se sorprendió sino que se sonrojó y montó en ira. ¿Quién les ha dado permiso para pensar por su cuenta a estos atrevidos? Dio un par de palmadas y -como si fuera una bruja de Harry Potter- al término de la distancia la asnada parlamentaria nacionalista en pleno estaba frente a ella, con las cabezas agachadas. 

- ¿Qué pasó aquí? -preguntó la Primera Dama-. ¿Se han olvidado de que yo soy la Presidenta del Partido? -dijo en voz alta la que en verdad es la Presidenta de Facto de la Nación.

Silencio total. Los borregos se miraban de reojo y nadie se atrevía a balar. Algunos parecían a punto de arrodillarse a pedir perdón, otros contenían las lágrimas. Nadine se arregló el flequillo y retomó la palabra con voz más calmada para comunicarles a sus borregos que había decidido nombrar a su ahijada, Ana María Solórzano, en el cargo de Presidenta del Congreso. ¿Está claro? gruñó. La respuesta fue una sola.

- Meeeeeeeeeeeee -Se oyó a coro resonando en el salón dorado con un eco que llegó hasta la Plaza de Armas y confundió a los parroquianos y turistas.

Más tarde, en el recinto parlamentario, el felipillo Sergio Tejada se encargaba de explicar a la prensa los complejos mecanismos democráticos que priman en eso que cínicamente se empeñan en llamar "partido nacionalista", cuando en verdad es un corral de nadinistas lleno de chupamedias. Al final parece que el Perú pasará por la humillación -una más- de tener como presidenta del primer poder del Estado a una señora cuyo único mérito es ser sobona incondicional de la primera dama.

Ya es hora de dejar de lado esa mala costumbre de esperar personas con méritos, trayectoria y prestigio, cosas que  antiguamente se buscaba en quienes iban a tener la alta responsabilidad de hacer las leyes. Ahora debemos darle paso a la mediocridad, la chusma, a los sobones, a los chupamedias, los saltimbanquis, trepadores, angurrientos y corruptos. Dejemos de lado la democracia para ponerse al servicio de un líder, no importa si es un líder de pacotilla. Total, qué otra cosa se puede esperar en un muladar político.

La rebelión en la granja del nacionalismo fue apenas un chiste, una "propuesta" según nos explica el genial parlamentario Tejada. Al finalizar la Era Nacionalista tendremos en la galería del Congreso junto a los cuadros pintados al óleo de Luna Pizarro, Bartolomé Herrera y Raúl Porras Barrenechea, al ezquizofrénico Daniel Abugattás, el chicheño Fredy Otárola y ahora también la de Ana María Solórzano. ¡Qué bajo ha caído el Perú!

domingo, 4 de mayo de 2014

El Partido Nadinista Peruano


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El oficio más antiguo en el Perú no es la prostitución sino el franelismo. El franelero es la especie más auténticamente peruana. Se compone de una vasta plaga de chupamedias que suelen buscar las cercanías de un líder, como si fueran perritos falderos, y estar atentos a lo que hace y dice para enseguida asentir con la cabeza, moverles la colita y dar saltitos atrás esperando una caricia sobre la cabeza, una palmada sobre el hombro o al menos una mención.

En la política peruana los franeleros cumplen una función más tradicional que la del heladero de Donofrio o la anticuchera de la esquina. Hay cosas que se han extinguido como el resonar de la botella vacía con que se anunciaban los lecheros por las mañanas o el triángulo del basurero, pero jamás veremos desaparecer a los franeleros de la escena política. Es como la columna vertebral de la política nacional. Los hay en todos los partidos. Incluso existe el franelero oficial, bautizado por la prensa como "escudero", distinto del "traductor" que es una especie de vocero que hace entendibles las cojudeces que dice el presidente.

Pero lo último que nos podía faltar es un partido conformado únicamente por franeleros, como es el caso evidente del Partido Nacionalista que ya debería pasar a llamarse Partido Nadinista. Ya no queda ninguna duda de que Nadine Heredia es la dueña del partido, y que incluso el propio Ollanta Humala no es más que un franelero de su esposa, quien es la que realmente manda. No sería nada raro que pronto se cambiara el nombre a Partido Nadinista para ser más realistas. El próximo congreso del partido va a parecer más un concurso de perritos falderos y la estructura partidaria se repartirá en secretarías tales como de los discursos oficiales, del vestuario y peinados, de las relaciones con medios sociales, del frente de defensa de Nadine, etc.

Más aun cuando ahora ya sabemos que Nadine Heredia fue la verdadera instigadora de ese acto de estupidez llamado candorosamente "gesta de Locumba". Ella misma ha contado cómo el cobardón de Ollanta dudaba hasta que Nadine tuvo que darle un puntapié de valor. ¡Vaya, carajo!

El broche de oro lo han puesto quienes sin ser nacionalistas se han sumado al coro del nadinismo desde el frente feminista. Gracias a estas cerebrales damitas nos enteramos que la oposición al rol de Nadine en el poder surge de las entrañas del machismo. La escudera oficial del nadinismo, la inefable Ana Jara, ha dicho sin tapujos que el Perú no está preparado para un ser de las dimensiones divinas de Nadine Heredia.

Sin duda hoy más que nunca podemos decir que este país es cualquier cosa menos aburrido. Lo único que falta es que para su próximo cumpleaños, el BCR nos acuñe monedas de un sol con el rostro sonriente y dentado de Nadine.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Cambios que no cambian nada


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La Comisión de Constitución aprobó el retorno a la bicameralidad, entre otros cambios, pero en el fondo las cosas siguen igual. Es muy difícil esperar buenas cosas de un Congreso dominado por la mediocridad y la ignorancia. Yo estuve siempre a favor de la bicameralidad pero como parte de un diseño integral de representación democrática fundado en una teoría de la representación política, que sirva de guía y marco referencial. Las cosas no se hacen porque a alguien se le ocurre o porque otros países lo tienen o porque fue una tradición, como dicen acá. No se pueden crear más representantes por aquí y por allá ni calcular a ojo de buen cubero el número de representantes. Todo eso es ridículo y lamentable. La representación política debe obedecer a un sistema democrático adecuado a la realidad nacional, sustentado en una teoría política de la representación que explique la razón y el por qué de cada decisión dentro de su ensamblaje. Y eso no lo tenemos. Solo estamos armando un frankeinstein parlamentario sin sentido alguno.

Lo que acaban de hacer en la Comisión de Constitución al aprobar la resurrección de la Cámara de Senadores es simplemente duplicar la bestialidad que hoy existe en el Congreso. Ese cuento de que será la "cámara reflexiva" solo sirve para rellenar el papel con argumentos falaces. En los hechos será solo un nuevo escenario para el mismo lamentable espectáculo de limitados mentales tratando de expresarse frente a un micrófono, para atacar a sus adversarios en esos pleitos de callejón que hoy llaman "debate parlamentario". 

Una nueva cámara de piquichones y chupamedias asalariados que están allí solo para votar a favor de consignas partidarias no es lo que el Perú necesita. Si hasta el mismo Omar Chehade acaba de declarar su intención de formar parte de esa nueva cámara. Ya podemos imaginar lo que esta será. Así no pues. Y la otra estupenda idea de convertir a los ex presidentes en senadores vitalicios gozando de inmunidad hasta el fin de sus días, ya sabemos que va dirigido a Ollanta Humala. Es la obra perfecta del Partido Nadinista que reúne lo peor de la escoria humana: trepadores, franeleros, chupamedias, improvisados, ignorantes y mediocres de todo fuste, más algunos dementes. Por lo pronto Alan García tuvo el tino de desmarcarse rápidamente de ese mamarracho legislativo. No esperemos en vano un gesto igual de parte del borrracho de Cabana. Al contrario. ya debe estar celebrando.

Tampoco es de esperar que los "indignados" salgan a protestar contra estas burdas maniobras políticas de la mediocridad corrupta que hoy nos gobierna. Ellos solo protestan contra el fujimorismo. Es todo lo que exalta su sensibilidad progre. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

La fiesta de la inclusión social


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Que la burocracia organice un evento pomposo para conmemorar algo tan gaseoso como la "semana de la inclusión social" no debe llamarnos la atención. A eso es a lo que se dedican primordialmente todas estas burocracias anodinas de ministerios con nombrecitos rimbombantes, utilizados por los gobiernos progres para engatuzar a las masas. Claro que organizar esta clase de eventos en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad excede el decoro mínimo que deberían guardar los políticos, máxime si es un ministerio creado para apoyar a esos sectores que encandilan a la progresía y aderezan su verso: los más pobres, los más necesitados, los excluidos, los marginados, los que menos tienen, los que carecen de voz y oportunidades.

La fiesta de la inclusión social presidida por Ollanta Humala ha sido una demostración de fatuidad inútil, justo en el momento en que se anunciaban más alimentos malogrados del programa Qali Warma. Lo que ha quedado claro es que en este gobierno la inclusión social es lo único que tiene en mente Ollanta Humala, quien ha dicho incluso que sus programas sociales son "la niña de sus ojos" y no la política económica. Ya es una constante de Ollanta Humala hablar de más y meter la pata cada vez que abre la boca.

Sin duda lo que Ollanta Humala entiende por "inclusión social" es beneficencia pública. Para esto no hace falta ser un estadista. Basta con ser un bonachón al estilo de Augusto Ferrando y organizar eventos para dar regalos a la gente. La única diferencia es que tales eventos se llaman ahora "programas sociales". También los congresistas organizan sus eventos. Los ministros no pierden el tiempo y viajan siempre repletos de regalos para repartirlos en los pueblos por donde van. Este es pues el estilo de gobierno que está de moda. Es obvio que así no se construye un país sino tan solo una candidatura. Y este es el estilo de todos los progres de la escuela bolivariana. De hecho, la totalidad de los programas sociales implementados por este gobierno son copias fieles de los que hay en otros países. Liquidaron PRONAA para montar Qali Warma copiado del que hay en Brasil. No se puede esperar otra cosa de políticos sin ideas propias, o sin ideas, a secas.

Lo único que han hecho los brillantes progresistas es inventar una novedosa terminología que convierte lo burdo en importante y lo viejo en moderno. Ya no se regala plata sino que se "redistribuye la riqueza". Pero la verdadera inclusión social en realidad no tiene nada que ver con regalitos ni programitas sociales. La real inclusión social consiste en incorporar más gente al aparato productivo nacional. De eso se trata realmente y no de recurrir a la vieja maña de hacerse el bondadoso con dinero ajeno, tarea burda que cualquier limitado podría realizar aunque le ponga nombresitos pomposos.

La inclusión social se logra ampliando la red vial y mejorándola para que los pueblos dejen de estar aislados, llevándoles las redes de energía eléctrica para que puedan producir con energía más barata, comunicándolos con redes de telefonía e Internet, dándoles seguridad para que puedan generar riqueza sin temor de ser asaltados, brindándoles regímenes especiales para que puedan formalizarse, ofreciéndoles oportunidades de capacitación técnica y mejorando su educación básica, etc. Los pueblos del Perú no quieren que los políticos de Lima les regalen plata. Lo que quieren es una oportunidad para surgir.

Esa política exhibicionista y derrochadora que gasta plata montando circos de beneficencia, donde solo ganan los burócratas bien pagados y los políticos poseros no tiene nada que ver con la inclusión social. Ya es tiempo de que esto se entienda.