miércoles, 22 de agosto de 2018

La encuestocracia


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El comportamiento de los medios de comunicación se parece cada día más al de una mafia organizada en busca de un objetivo: subvertir el orden constitucional atacando instituciones básicas del Estado. En buena cuenta, lo mismo que perseguía el terrorismo pero por otros métodos. 

La prensa, principalmente ese conglomerado de medios manejados por el Grupo El Comercio, ha declarado una guerra sucia contra el Congreso y la Fiscalía de la Nación, mediante una andanada de encuestas amañadas cuyas preguntas persiguen los velados fines de esta mafia. 

Nunca antes en nuestra historia se habían hecho tantas encuestas de aprobación con preguntas tan curiosas como ¿cree usted que X es culpable? ¿Cree usted que Y debe renunciar? Etc. Todas estas encuestas indagan lo que la gente "cree" justo luego de campañas mediáticas donde ponen a diario en titulares a los blancos escogidos de esta mafia de medios. 

A continuación vienen las portadas, que es como la cosecha de esas encuestas. Y no son cualquier portada sino verdaderas pancartas de difamación y extorsión a las autoridades que han sido blanco de esta estrategia mediática. Es toda una maquinaria bien organizada destinada a orientar a la gente y generar tendencias en la población. Están siguiendo el manual de Goebbels al pie de la letra.

Ahora resulta que los funcionarios tienen que irse porque así lo señala una encuesta. Esto es en esencia la encuestocracia que nos quieren imponer los medios en reemplazo de la democracia. Ya no importa la legalidad. Basta que una encuesta señale, tras una sucia e implacable campaña de demolición, que una institución o un funcionario carecen de "aprobación" para que sea defenestrado o cerrado, llamándose a elecciones.

Ilustres encuestólogos se pasean por los mismos medios del conglomerado subversivo predicando los principios de la encuestocracia: si no gozas de aprobación careces de legitimidad y de poder, entonces debes renunciar. Ahora en el Perú resulta que la legitimidad no la da el procedimiento legal de elección o designación sino las encuestas. Es la aprobación de la chusma expresada en encuestas teldirigidas por la mafia de los medios la que determina quién debe permanecer en el cargo y quién debe renunciar. A eso hemos llegado en el Perú.

Es hora de hacer algo contra esta mafia de medios que se cree con suficiente poder y derecho para determinar los destinos del Perú y colocar a la democracia por debajo de sus intereses. De muchas maneras hemos descubierto que la corrupción está enquistada en casi todas las instituciones del Perú, tanto públicas como privadas. Nadie va a vendernos el cuento de que los medios de prensa y las ONG de izquierda son los santuarios de la decencia. Todo lo contrario. Siempre han estado manchados por la corrupción y muy en especial, los medios mermeleros que en estos últimos tiempos han vivido de los favores de los políticos corruptos. No les sigamos el juego.

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