viernes, 25 de abril de 2014

¿Union patologica?



Escrito por: Dr. Luis A. Aubert Rodriguez, Especialista en Bioetica

En estos días estamos siendo testigos de la enorme prisa que lleva el colectivo LGTB, representados en esta oportunidad por el congresista Carlos Bruce y, también, por el congresista Eguren – motivados seguramente por intereses muy personales – para que se apruebe el llamado matrimonio gay; es decir la norma que legalice las uniones civiles entre personas del mismo sexo. Este proyecto de ley será pronto llevado a debate con la opinión más que favorable del – otra vez, como no – viceministerio de derechos humanos y acceso a la justicia. Este podría ser uno de los tantos errores del presente gobierno, que se deja presionar por el mencionado colectivo, al extremo de avalar afirmaciones absolutamente falsas.

Analicemos un poco los hechos científicos y médicos del problema: Cuando se unen un óvulo y un espermatozoide, cada uno aporta la mitad de los cromosomas – 23 cada uno – que irán a constituir una nueva célula que tendrá los 46 que caracterizan al ser humano y de los cuales dos definen el sexo del nuevo ser: XX para mujer y XY para el varón. No existen términos medios. El ser humano solamente puede ser hombre o mujer. Y esa identidad genética-sexual permanece inmutable durante toda la existencia de la persona.Esta diferencia establece, además, una complementariedad, especialmente en el sentido de la sexualidad. De hecho la conformación anatómico-sexual es complementaria particularmente para la procreación; podríamos decir que están hechas las unas para los otros. Toda la anatomía y la funcionalidad reproductoras femeninas están adecuadas a las masculinas, y viceversa, a fin de que la venida de una nueva persona al mundo se pueda dar. Esto es un conocimiento – no solo médico – elemental.

Es verdad que se pueden presentar algunas conformaciones diferentes de los cromosomas sexuales, pero todas ellas no son más que alteraciones de los mismos, que se traducen además en alteraciones muy importantes en la conformación anatómica de las personas portadoras de esas conformaciones cromosómicas anormales. La homosexualidad es pues un imposible genómico y por lo tanto, también antropológico. Lo que si podemos encontrar son personas – hombres o mujeres – con sentimientos homosexuales; sin embargo esos sentimientos no definen lo que una persona es. No es cierto que el sexo esté definido por el rol que la sociedad le otorga al individuo; tampoco es cierto que la homosexualidad sea algo “normal”, como insisten en afirmar los movimientos a favor del homosexualismo, así como los presuntos derechos que lo podrían acompañar.

Las tendencias homosexuales son de hecho una anomalía del comportamiento del ser humano bien clasificadas en la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-10, con el código F64 y sus subcódigos, así como en el DSM-5, de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA), donde se le clasifica como “desórdenes de la identidad de género”, en adolescentes y adultos, con el código 302.85 coincidente con el código F64.1 del CIE 10. A pesar de lo que afirman los que promueven esta absurda propuesta y de la opinión del Viceministerio mencionado, que, por lo visto ni se ha tomado la molestia de consultar con especialistas médicos, o los que ha consultado están igualmente presionados o desconocen que la homosexualidad sigue siendo considerada una patología psiquiátrica por la más importante asociación Psquiátrica del mundo.

No se trata de discriminación; Esto tenemos que entenderlo. Se trata de una realidad definitiva. El individuo homosexual, necesita convencerse de que sufre una alteración en su comportamiento y de que necesita ayuda, para poder corregir esa anormalidad. Evidentemente no quieren reconocerlo y no solamente hacen pública su vida íntima, reclamando su errada orientación como un derecho humano sino que pretenden que se eduque a los niños en una ideología – la de género – que se basa en un desorden del comportamiento.
¿Qué pretendemos con ésto? ¿Otorgar unos derechos inexistentes basados en un problema de conducta? ¿en una patología? ¿No nos damos cuenta que vamos en un rumbo totalmente equivocado?

Los homosexuales tienen todos los derechos que les da la constitución y la ley como ciudadanos que son. Ellos merecen todo el respeto y consideración que se le debe a un ser humano. Pero, si desean tener derechos de sucesión, deben solicitar la modificación del Código Civil para que permita dejar las posesiones a quien se desee y no solamente a los familiares de sangre directos o cónyuges; o utilizar las diversas formas de asociación civil que existen para asegurar ese deseo. Pero, si no desean ayuda médica, deben mantener sus inclinaciones personales en la intimidad de sus alcobas.