martes, 28 de agosto de 2012

A 9 años de la CVR



La caviarada y la izquierda socialconfusa están de fiesta por el noveno aniversario de la entrega del informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR). Al igual que los parásitos de la burocracia, los caviares y el rojerío en general no se pierden un aniversario. Lo festejan todo. Hasta el Día del Mosquito. ¡Cómo iban a dejar pasar tan magna fecha!

Por supuesto, las opiniones que se publican hoy son todas complacientes y generosas con ese bodrio que se ha llamado el Informe Final. Todos los políticamente correctos lo alaban, ponderan la labor de la CVR y claman la enseñanza de ese documento en las escuelas. El Ebrio de Cabana, Alejandro Toledo, siempre en su triste papel de sirviente de la caviarada opina incluso que ese documento sea incluido en los textos escolares. El borrachín, seguramente bajo los efectos de alguna etiqueta negra, olvida que el famoso informe final de la CVR tiene 10 tomos y más de 30 mil páginas. 

Ya me he ocupado bastante de la CVR y de su informe final en diversos artículos, los cuales he tratado de compendiar en uno titulado "La verdad sobre la CVR" al cual me remito. Pero aun hace falta responder puntualmente a las afirmaciones que se deslizan alegremente en este aniversario. Se insiste en que debe ser enseñado en las escuelas y Salomón Lerner Febres llega a decir que si MOVADEF avanza es porque no se ha enseñado el informe de la CVR. 

Cuán equivocado está Lerner. Parece ignorar que MOVADEF emplea los términos de la CVR y si hay alguien interesado en que se enseñe el informe de la CVR es precisamente el senderismo. ¿Acaso no han leído las pintas de Sendero Luminoso hablando ahora de "conflicto armado interno", "guerra interna" y "reconciliación"? Ya no hablan de lucha popular. ¡Ahora emplean la terminología de la CVR!


Ese es el gran favor que le hizo la CVR al terrorismo senderista. Pero no es todo. La CVR dice que su principal aporte es explicar las causas del "conflicto armado interno". Pero es exactamente al revés. Ese es su peor aporte porque su explicación acaba culpando a las condiciones de pobreza y miseria de la sierra, lo cual deja a los senderistas como nobles seguidores de Robín Hood. Está claro en esa "explicación" que Sendero Luminoso perseguía implantar una justicia social. O sea, ¡en el fondo eran buenos!

Otro cándido que hoy nos ofrece su sapiencia es Julio Cotler, quien dice que el Informe de la CVR debe enseñarse, pero no como un dogma ni una verdad oficial, sino someterla al debate. ¡Qué gran intelectual! Pero olvida el buen Cotler que ese documento malhadado es oficial, desde que el Estado Peruano creó esa maldita comisión mediante Decreto Supremo firmado por el borracho de Cabana.

Por último, el mismo Informe Final de la CVR habla en todo momento de ser "la verdad". Por ejemplo, en el capítulo sobre la "Reconciliación" nos dice "El proceso de la reconciliación es hecho posible, y es hecho necesario, por el descubrimiento de la verdad de lo ocurrido en aquellos años −tanto en lo que respecta al registro de los hechos violentos como a la explicación de las causas que los produjeron−, así como por la acción reparadora y sancionadora de la justicia".

Es solo una muestra, pero en todo momento la CVR asume que su informe es "la verdad". Y así es como quieren que se enseñe en las escuelas. Pero es un documento que si bien señala las responsabilidades de Sendero Luminoso, al final resulta sumamente comprensivo con este grupo y soslaya su accionar. En cambio  las emprende contra el Estado peruano y contra sus FFAA. Tanto así que cuando habla de "reconciliación" lo que dice es que se precisa una reconciliación entre el Estado (y sus FFAA) y la sociedad. Y cito: "En tal sentido, la reconciliación comprende tres niveles: 1) en el nivel político, es una reconciliación entre el Estado −incluyendo a las Fuerzas Armadas− y la sociedad". 

Luego dice cosas tan incomprensibles como que la sociedad debe reconciliarse consigo misma. En suma, es el Estado el que debe pedir perdón, el que debe agachar la cabeza y compensar a las víctimas mediante el plan de reparaciones. ¿Y se puede saber qué papel le toca jugar a la izquierda nacional que se pasó dos décadas predicando y pregonando la lucha de clases, la guerra popular y la lucha armada? Según la CVR ¡Ninguno! ¿Se puede ser más conchudo y caradura en la política?

Una vez más debemos rechazar las pretensiones de la caviarada y el rojerío de imponer ese nefasto documento llamado Informe Final de la CVR. Tanto su explicación de los hechos como sus planes de reconciliación se basan en una palabrería inmunda que soslaya totalmente la responsabilidad de la izquierda y , lo que es peor, de los terroristas, culpando solo al Estado y las FFAA. Eso es algo que todo buen peruano con memoria y bien nacido no debe permitir.


DB