jueves, 30 de abril de 2015

¿Y dónde está la derecha?


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Al inicio de la campaña electoral los astros empiezan a alinearse hacia el “centro-izquierda”, posición favorita de cualquier aspirante político en este país. Todos quieren lucir su lacito de “izquierda” en la solapa y sacar del bolsillo su discurso a favor de los pobres. Nadie dice representar a la derecha, ni siquiera a la “centro-derecha” aplicando la misma fórmula desinfectante. Otros incluso apuestan por un anodino centro. Y esto pese a que un segmento mayoritario de la población prefiere votar por un candidato de derecha, según reciente encuesta, y a pesar de que los pobres ya son una minoría de la población. No obstante, el circo político ofrece la misma función de equilibristas de centro-izquierda tratando de entretener a los pobres. Una vez más constatamos que mientras la realidad cambia, las mentalidades permanecen inamovibles.

Una de las cosas más ridículas de la política peruana es que la derecha no existe oficialmente. Nadie admite ser de derecha. Destacados opinólogos y políticos repiten hasta el aburrimiento que “la democracia necesita de una izquierda bien representada” pero jamás dicen lo mismo de la derecha, como si la democracia solo necesitara de la izquierda para vivir. ¿Y dónde está la derecha? ¿Quién la representa? Si uno mira a la derecha no ve a nadie, está vacía porque todos se han corrido a posar en el centro, empujándose incluso para salir más allá, hacia el lado izquierdo. No sería raro ver a PPK abrazando a Hugo Blanco. Nada es descabellado en la política peruana.

Curiosamente el Perú es el país donde la izquierda está más desprestigiada y donde nunca logró consolidarse institucionalmente. Hoy sigue siendo lo mismo que hace medio siglo: un conglomerado de iluminados hablando de unidad desde su propio tótem. Lo máximo que han logrado es establecer ONGs, que también son las entidades más desprestigiadas y odiadas en el país por su funesto papel en el cambio del relato histórico sobre el terrorismo, el maltrato injusto de militares y su pernicioso rol en los conflictos sociales, que son la nueva forma de "guerra popular contra el Estado", mediante la cual confrontan la ley y al Estado de derecho, reemplazándolos por el asambleísmo popular, en busca de imponer sus posturas con violencia desbordada en lugar de votos. Es lo que siempre hizo la izquierda.

Pero lejos de distanciarse de la izquierda por lo que significa, nuestros políticos insisten en posar como luchadores de izquierda. La situación no deja de ser penosa y hasta ridícula. Políticos cuajados, identificados cabalmente como de derecha, salen disfrazados, cual monas con falditas y labios pintados, para pasar por señoritas de izquierda. Así caen en la trampa de la zurda, que se pasó décadas estigmatizando a la derecha para convencer a todos que ser de izquierda es lo correcto. Ya es hora de revertir esta absurda idea. Toca reivindicar a la derecha.

Necesitamos una derecha libre de complejos y traumas. Quienes deberían vivir con traumas son los de izquierda que nos llevaron al holocausto del terrorismo, y sin embargo salieron libres de polvo y paja gracias al informe de la CVR. La izquierda aún está plenamente identificada con la violencia social. Tampoco hace falta posar en la izquierda para hablar de los pobres, aunque esa no debería ser la base del discurso político. La izquierda ha sido siempre el disfraz y la pose de los demagogos que buscan la imagen de Robin Hood, de luchadores por los pobres y enemigos de los ricos. Tradicional guión político que los candidatos escenifican sobre sus estrados, como aún lo sigue haciendo Ollanta Humala. Son políticos del montón fabricados por costosos asesores de campaña con ideas baratas. Los tiempos ya no están para eso.

domingo, 26 de abril de 2015

Los defensores de causa nobles


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Al parecer la sociedad del presente siglo es la mejor de toda la historia. Antes los jóvenes solo luchaban por la liberación. No sabían de qué pero la causa era linda. ¿Quién no quiere liberarse? Había toda clase de opresores a quienes combatir, desde el imperialismo yanki a las transnacionales. Esta clase de jóvenes no se ha extinguido pero ya no están de moda. Han sido desplazados por otros grupos de luchadores y causas. De pronto nos hemos llenado de gente buena que lucha por toda clase de causas nobles y justas. Los jóvenes del presente enfrentan solo un dilema en la vida: ¿cuál causa defender? Hay jóvenes multicausales que se hacen presentes en todas las marchas de defensa que lleven la consigna #TomaLaCalle. La tecnología de la comunicación facilita la rápida organización de colectivos de defensa y agiliza la convocatorias a marchas de protesta. Hoy la protesta está de moda. ¡Hay tanto que defender! La tasa de suicidios debería disminuir porque ya existen montones de causas nobles que pueden servir para darle sentido a una vida vacía. No hace falta saber nada, solo necesitas sensibilidad.

Si eres joven tienes que ser defensor de alguna causa. Si no, estás fuera de este mundo, no tienes vida o tu vida no tiene sentido, caes en el vacío existencial que conduce a la droga y el alcohol. Existen causas para todos los gustos. Puedes ser un defensor del planeta y estar atento a apagar las luces en la fecha y hora indicada, ser un promotor de la ecología, un verde que apoya las tecnologías limpias y practica el reciclaje, llevas tus botellas vacías al centro de reciclaje más cercano y echas tu basura, previo análisis, en el tacho del color apropiado. Alguien que adora la salud y camina con una botella de agua, uno que no quiere que las mujeres aborten o que quiere que la mujer esté presente en todos lados pero sin ser acosada sexualmente. Pero mejor hagamos un recuento de los luchadores de causas nobles y lindas que hoy repletan las redes y las calles.

- Los defensores del medio ambiente.- Es una de las causas más lindas de moda. Amar al planeta y el ecosistema está vinculado a la más noble de las tareas. La causa lleva a odiar y combatir toda clase de industria contaminante, en especial la minería, pero solo la gran minería que es paradójicamente la menos contaminante, pero con sus grandes agujeros y camiones es la más escandalosa. Además nada es más efectivo que meterse con los grandasos. ¿A quién le interesan los miles de mineros chiquitos? Hace más ruido enfrentar una transnacional y el triunfo resuena más. ¿A quién le importan los pequeños mineros artesanales, informales e ilegales que por miles depredan los bosques y envenenan los ríos? ¿A quién le importan tantos otros contaminantes del ambiente como la basura de las ciudades, las aguas cloacales, los gases de autos viejos, etc.?

- Los defensores de los derechos.- Estos andan un poco confundidos porque últimamente cualquier cosa es un derecho, y al final se producen conflictos entre derechos. Es decir, defienden un derecho a costa de otros. Pero la mayoría de defensores de derechos son los que defienden sus propios intereses a costa de los demás. Quieren que otros les paguen algunos gastos porque sienten que es justo o porque les han dicho que es un "derecho ganado". En realidad son gollerías malhabidas establecidas por gobiernos populistas y que han generado el pavoroso 70% de informalidad y subempleo. Así que este segmento en realidad defiende las gollerías de un reducido segmento privilegiado dentro de la gran empresa, ya que ni en el Estado se dan. Lo que al final defienden es el parasitismo social, son vividores que aspiran a que el Estado o la empresa les proporcione lo que ellos no quieren pagar de su bolsillo y con su esfuerzo. Consideran que todo empleo es una explotación si no viene con una amplia gama de derechos-gollerías que les garantizan diversos beneficios automáticamente sin hacer ningún esfuerzo.

- Los defensores de los animales.- Tal vez el grupo más patológico de todos los que han aparecido en estos tiempos. Adoran a los animales en un sentido casi religioso, al punto en que según su visión los seres humanos deben vivir para los animales y no al revés, como había estado funcionando el mundo durante tantos milenios. Piden leyes para encarcelar a quienes maltraten a los animales y exigen la prohibición de prácticas culturales ancestrales como las corridas de toros, a las que condenan de todas las formas sin concederles ninguna categoría artística ni valor cultural. Han llegado incluso a impedir las prácticas culinarias de ciertas comunidades. Apelan a las formas más repugnantes y violentas de protesta, llegando incluso a la agresión salvaje de los seres humanos, a los que odian. Cualquiera que no esté de acuerdo con su causa animalista será denigrado, escarmentado, troleado e insultado de todas las formas y, por último, será tildado de salvaje.

- Los defensores de la vida y la familia.- Tan lunáticos como los animalistas pero mucho menos agresivos. Su causa son meras entelequias que viven en sus mentes junto a sus dioses y vírgenes. En su gran mayoría son fervientes seguidores de la fe y pretenden acatar al pie de la letra lo que dice la Biblia, la cual consideran la palabra de Dios. Están fuera de este mundo, viven más preocupados por el más allá y la vida eterna. Creen que la vida es un bien otorgado por Dios y por tanto intocable en cualquiera de sus formas. No importa si se trata de un embrión o de un enfermo terminal. Nadie puede tocar una vida aunque se trate de un feto sin cerebro o un ser con muerte cerebral. La vida es sagrada y debe ser cuidada y adorada sin importar ningún tipo de consideración, y mucho menos la mujer, a la que consideran un ser de segunda categoría. Sin embargo apoyan la pena de muerte. 

- Los defensores de la patria.- Eternos golpistas y seguidores de dictadores con añoranzas de gobiernos militares pasados. Furibundos antichilenos que anhelan venganza por los territorios perdidos. Detestan también todo rasgo de hispanidad y promueven lo andino. Reclaman la intervención del gobierno para asegurar la soberanía y la independencia en todas sus formas, por ejemplo reservando para el Estado sectores "estratégicos". Deliran con empresas públicas que lleven el nombre del Perú, en especial con una"aerolínea de bandera". Sueñan con imponer los valores del Tahuantinsuyo y otorgarle primacía a la raza cobriza andina.

- Los defensores de la moral.- Siempre vigilantes hacia un solo sector de la política: el Apra y el fujimorismo. Tienen sus pancartas y sus memes listos para salir a hacer su campaña de desprestigio. Tienen medios dedicados exclusivamente a demolerlos cada día desde la portada. Se trata ya no de la moral sino de la doble moral porque los pecados y delitos importan solo en los sectores políticos a los que detestan mientras se soslayan y ocultan en sus aliados, como el toledismo, la izquierda o el gobierno de Ollanta y Nadine.

- Los defensores de la memoria.- Izquierda exterruca y proterruca que añora los tiempos del terrorismo y cuenta la historia desde su lado, con la Biblia de la CVR en la mano, donde nunca llaman terroristas a los terroristas y solo condena al Estado como principal violador de DDHH. Celebran cada año la entrega del informe de la CVR, montan rutas de la memoria como atractivos turísticos que conducen al "Ojo que llora" donde, camufladamente, rinden tributo a los terroristas caídos. Están empeñados en abrir museos de la memoria para mostrar la hazaña de terror del que fueron capaces.

- Los defensores de la salud.- Anhelan morir en perfecto estado de salud. Viven con una botella de agua en la mano y recomiendan tomar agua pero de botella, comer verduras y hacer ejercicios, pero siempre en un gimnasio de moda. Analizan los alimentos para descubrir sus atributos y nutrientes antes de ingerirlos y llevan la cuenta de las calorías que consumen. Ponen de moda ciertos productos a los que les atribuyen las más fabulosas propiedades. Hacen leyes exigiendo amplios y minuciosos catálogos de información en las etiquetas que nadie lee. Combaten la Coca Cola y bebidas gaseosas contando mitos atroces con videos que muestran estúpidos experimentos.

- Los defensores de la mujer.- Igualitaristas extremas. Obviamente todas son mujeres pero viven en constante competencia con los hombres. Proponen leyes para obligar a todo el mundo abrir puestos para mujeres, desde el Congreso hasta las empresas mediante cuotas obligatorias. Ya tienen su propio ministerio de adorno, pues no sirve para nada salvo para "visibilizar" a la mujer. Odian a los hombres a quienes no les permiten ni miradas. Han penalizado el piropo y catalogado el homicidio de una mujer de manera especial, con penas mayores al homicidio común, supuestamente para defenderlas de los maridos que ellas mismas se escogen y se niegan a denunciar o abandonar.

- Los defensores del consumidor.- Plaga que no se cansa de hacer leyes para proteger a toda clase de limitados mentales, incapaces de leer un contrato antes de firmarlo o siquiera preguntar las tasas de interés de los préstamos que piden o que entregan sus casas en garantía de préstamos que no pueden pagar, o para defender a los conchudos que no están al día en los pagos de los compromisos que asumen, o para proteger a los que comen sin moderación o a los que pretenden que la oferta de una empresa sea válida por el tiempo que les viene en gana. 

Como vemos, el mundo está lleno de gente buena, de iluminados y bondadosos defendiendo las más variadas causas para la felicidad del mundo. La pregunta es ¿quién nos defiende de tanta gente buena y de sus leyes bondadosas?

jueves, 23 de abril de 2015

La ética en el Congreso


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hay noticias que son difíciles de asimilar o entender, como por ejemplo que un hombre muerde a un perro. Un estupor similar se experimenta cuando leemos que los congresistas nacionalistas acusan a los fujimoristas por faltas éticas. Bueno, ya sabemos que algunos sectores subsisten estigmatizando al fujimorismo con la corrupción mientras esconden la mano y tapan sus propias fechorías. Ahora resulta, por ejemplo, que el congresista Renán Espinoza, cuya única hazaña parlamentaria es haber lanzado a su hijo a la alcaldía de Puente Piedra ofreciendo leyes en favor del distrito en los mítines, acusa a los fujimoristas de haber participado en un mitin de Keiko en Puno, adonde viajaron con pasajes pagados por el Congreso. Es más, hasta ha presentado una denuncia constitucional. 

Según lo que se sabe la cosa va así: seis de 17 parlamentarios fujimoristas viajaron a Puno en una misión de trabajo, incluso de varios días, y luego acabaron siendo parte del mitin de Keiko. A estos seis se les acusa de hacer proselitismo aprovechando un pasaje pagado por el Congreso. Ellos arguyen que fueron a Puno en misión parlamentaria y decidieron sumarse al mitin por coincidencia. Hasta donde se sabe no han sido desmentidos, pues realmente cumplieron una agenda. La pregunta es si les está vedado participar en un acto político. No hay ningún reglamento que lo indique. El asunto es más un escándalo por falta a la ética pero le han dado incluso ribetes de delito de peculado. Y lo curioso es que se hagan este tipo de acusaciones en el Congreso, el nido de los más grandes aprovechadores del dinero público. 

Estas cosas solo ocurren cuando se trata del fujimorismo. Todo se magnifica y escandaliza. Luego las hienas de los medios aparecen a mordisquear a las víctimas y armar el show. Se repone una vez más el circo del antifujimorismo rabioso con todos los payasos, equilibristas y caricaturistas en plaza. La jauría ladra, gruñe y celebra. Se arma la pira ardiente mientras gritan por la defensa de la ética. Así vemos nada menos que a Daniel Abugattás, apareciendo como un Quijote sin mancha, montado sobre su Rocinante, provisto de armadura y lanza para arremeter contra los impíos fujimoristas. El espectáculo ofrece funciones diarias de mañana, tarde y noche en todos los medios por donde desfilan nuestros indignados defensores de la moral vomitando sus acusaciones.

Pero ver a Daniel Abugattás levantando el dedo acusador en defensa de la ética es la imagen de la paradoja. ¿Acaso no es este señor el que llevó a las narcococaleras al Congreso? ¿No ha sido el nacionalismo en pleno el sector que ha llenado el Congreso con chusma de la más baja estofa, entre ignorantes, analfabetos y malandrines prontuariados de toda clase? ¿No fue Daniel Abugattás quien montó el delirante proyecto de "gestores" que iba a duplicar el presupuesto del Congreso en vano? ¿No fue Abugattás quien como presidente del Congreso contrató a las nacionalistas narcococaleras que no habían sido reelectas? Y así podríamos seguir con un largo rosario de hazañas cometidas por el hoy luchador infatigable de la ética y defensor de los fondos públicos. Francamente prestarle atención a un sujeto con el perfil mental de Daniel Abugattás no es nada serio. Pero todo vale contra el fujimorismo.

Lo único que falta en el Perú es que salga Kanebo de la cárcel para acusar a los fujimoristas. Y de seguro que de inmediato tendría el apoyo del nacionalismo en pleno y la atención de la prensa en cobertura nacional. Sería invitado a cuanto programa hay para que repita su denuncia en matiné, vermouth y noche, con caricaturas de Heduardo y Carlín, entrevistas con las diosas del periodismo, las que mostrarían su rostro de indignación, llenado de condenas furiosas el Twitter. Y es que el deporte nacional del antifujimorismo tiene muchos practicantes fervientes, y es aun buen material de ventas. Hay mitos urbanos que crecen y se repiten, con acusaciones delirantes y cifras astronómicas. Existe una verdadera secta de odiadores del fujimorismo con colectivos organizados que hacen misas negras en las redes. Otro grupo son los periodistas que sueñan con hacer un ampay, pero en el fujimorismo porque sino pues no venden.

Lo mejor que puede ocurrir en este affaire es que se investigue a todos los congresistas. La verdad es que si el Congreso les entrega pasajes para sus famosos "viajes de representación" pues deberían rendir cuentas sobre lo que hicieron. Por boca del general Daniel Mora nos enteramos que es normal que los congresistas aprovechen estos viajes para visitar sus bases en sus locales partidarios, es decir, hacen proselitismo. Otros visitan familiares. ¿Todo eso está permitido? ¿Y dónde dice que no pueden asistir a un mitin? Las cosas tienen que estar claras para todos. La solución es la que han planteado los congresistas fujimoristas: que se eliminen los pasajes por viajes de representación y que se investigue a todos. Ya basta de alimentar a las jaurías del antifujimorismo y de armar escándalos alrededor de la ética tieniendo tremendo rabo de paja.