domingo, 15 de octubre de 2017

Hay que cerrarle el paso a los trepadores


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

En el Perú hay un mal endémico: todo el mundo quiere ser presidente. Lo que sobra acá no son políticos sino trepadores. En cada proceso electoral aparecen como una plaga candidatos que nadie sabe de dónde salieron. Algunos se hicieron conocidos por alguna fechoría ridícula, como el asalto a un campamento minero en Locumba, perpetrado por un delirante Ollanta Humala, o por ser experto en meterse a los medios como opinólogo, como fue el caso de Alejandro Toledo, quien engañó a todo el mundo posando como economista sin serlo.

El hecho es que tanto Alejandro Toledo como Ollanta Humala armaron su circo electoral montados en la ola del antifujimorismo, prometieron refundar la patria luchando contra la corrupción y embaucaron a todos los inocentes que terminaron votando por ellos y su combi electoral, repleta de trepadores de medio pelo. Ahora uno está fugado y el otro espera su condena en la cárcel, mientras que sus partidos ya no existen y sus militantes desaparecieron. ¿No es hora de aprender la lección y tomar medidas para que esta clase de saltimbanquis sin escrúpulos no vuelvan a tomarnos el pelo?

Una de las propuestas más interesantes para modificar la ley electoral, pretende establecer filtros a los partidos que quieren presentar candidatos presidenciales. No es posible que cualquier hijo de vecino que se alucina presidenciable, arme su combi electoral y postule a la presidencia. Así no puede funcionar una democracia. Sobre todo si deseamos tener partidos de verdad y no solo estas combis que se arman en cada proceso electoral, y que luego de quedar vacías, se alquilan al mejor postor en el siguiente proceso electoral. Estas payasadas no pueden permitirse más.

La propuesta es simple: para poder postular candidatos a la presidencia, un partido debería tener una antigüedad mínima de cinco años y haber participado en elecciones municipales. Es decir, debe ser un partido de verdad y no una combi de asaltantes del poder. De hecho es la propuesta más inteligente que se le ha ocurrido a alguien en el Congreso. Pero como se le ocurrió a Mauricio Múlder, claro, la prensa basura de izquierdas que solo viven para ladrarle al Apra y al fujimorismo, empezó a atacar la propuesta. De inmediato acusaron al Apra de querer impedir la candidatura de Verónika Mendoza y de Julio Guzmán, como si incluso eso no fuera una gran idea.

Espero que esa propuesta sea finalmente aprobada para cerrarle el paso a todos los aventureros que se juegan una lotería en cada proceso electoral para ver si se ganan alguito. En una de esas se ganan el premio mayor y acaban de presidentes. En este país todo puede suceder. Pero hay que tomar las precauciones del caso. La democracia no puede ser tan boba ni pueden volver a tomarnos el pelo. Y la ley debe servir para eso: para proteger nuestras instituciones de toda clase de facinerosos. 

sábado, 14 de octubre de 2017

La indestructible imbecilidad de la prensa basura


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Primero quiero aclarar que desmentir a los farsantes de la izquierda antifujimorista no me hace fujimorista. Siempre hay una caterva de limítrofes tratando de ponerme la camiseta naranja. Yo no tengo camisetas ni líderes. Combatir a los rojos no me hace naranja ni celeste. Pero me resulta fundamental salir al frente de todas las mentiras que la prensa basura de izquierdas riega día a día.

La nueva ideología de la izquierda peruana es el antifujimorismo, aunque más se parece a una grave enfermedad mental que los hace babear de odio y vivir obsesionados con Keiko y el fujimorismo. La última patraña del rojerío patológico ha sido la campaña contra Keiko, sintetizada en la frase "Aumentar Keiko para 500 e eu fazer visita" que aparece en el celular de Marcelo Odebrecht. A partir de ese pantallazo, la ONG IDL, uno de los puntales de la prensa basura de izquierdas, emprendió la campaña de satanización contra Keiko, moviendo a todos sus compinches de la prensa y las redes. Tal fue la presión del progresismo que los fiscales tuvieron que programar una visita a Brasil para consultar expresamente por esta frase, y hasta gastaron dinero en su traducción oficial.

El resultado, por supuesto, no podía ser otra cosa que la nada. ¿Qué se puede obtener de un simple pantallazo? Es como si a mi esposa le enviaran un pantallazo del celular de una fulana que dice "Invitar a Dante a salir". Imaginense que mi esposa me arme un escándalo por ese pantallazo cuando yo jamás he conocido a esa fulana ni me he reunido nunca con ella. Sería estúpido armar un escándalo por algo así, pero eso es exactamente lo que están haciendo los progres con Keiko.

No estoy seguro si los progres son así de imbéciles o es que solo lo hacen por fregar. Porque también son así de enfermos con su antifujimorismo patológico. Aprovechan cualquier tontería para armarle un escándalo a Keiko. Ya estamos habituados a los cobardes psicosociales contra Keiko, sin una sola prueba, y con una inmediata campaña de difamación por las redes. Así es como operan las lacras sociales del rojerío. Son una manga de enfermos mentales que si no dan cólera dan pena.

La comisión Lava Jato del Congreso que investiga a funcionarios involucrados en negociados, también se vio obligada a invitar a Keiko para que responda sobre el famoso pantallazo del celular de Odebrecht. Ya la jauría salvaje de izquierda estaba babeando espuma porque la congresista Rosa Bartra dijo que no la llamarían. Pero al final la llamaron. ¿Qué cosa podían preguntarle? La verdad es que todo fue un penoso circo.

El congresista Victor Andrés García Belaunde le hizo a Keiko las preguntas más ridículas que yo jamás había oído. Le preguntó "¿por qué cree que Marcelo Odebrecht escribió eso?" y también "¿cómo interpreta esa anotación?". Ese era el tenor de las preguntas. En verdad, Keiko debió decir "no tengo la menor idea" y punto. Acto seguido despedirse. Pero en cambio se quedó a ver qué más se les ocurría preguntarles. Y la verdad es que no habían más preguntas.

¿Cuál ha sido la reacción de la prensa carroñera de izquierdas? Titulares idiotas como "Bankada blinda a Keiko" o "Congreso permite silencio de Keiko". Y es que de la prensa de izquierda no se puede esperar ningún grado de objetividad, decencia ni respeto por la verdad. La prensa roja no ejerce el periodismo sino la difamación, la calumnia, la estigmatización, la demolición, etc., siempre que se trata de sus adversarios históricos como el Apra o el fujimorismo. En buena cuenta, es una prensa basura que está al servicio no de la verdad sino de sus objetivos políticos.

Así es como perdemos el tiempo en el Perú o, mejor dicho, es como la inmundicia de izquierdas nos hace perder el tiempo en sus obsesiones enfermizas. Sin embargo andan calladitos con Ollanta Humala y Alejandro Toledo. Hasta blindan al gobierno de PPK. Eso si que es ser una prensa basura, pues sabemos que diarios cloaca como La República solo viven de la publicidad del Estado. Hay que tener las cosas claras y saber de qué pata cojean los rojos, progres y caviares con su prensa basura y sus ONG de parásitos vividores.

lunes, 9 de octubre de 2017

La campaña de la izquierda contra la democracia


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hablar de "campaña de izquierda" resulta redundante. La izquierda siempre está en campaña. Y casi siempre es una campaña de odio, difamación y persecución. La izquierda nunca hace periodismo, su esencia es la campaña permanente de demolición del adversario. A la prensa de izquierda no le importan las noticias ni los hechos, lo que prima es siempre la campaña de demolición. Sus portadas son siempre dirigidas a sus enemigos ideológicos o políticos. Dominan perfectamente el arte de armar un psicosocial de la nada. Son expertos en sembrar sospechas. 

Uno puede vivir tranquilamente ignorando las carátulas de la prensa basura de izquierdas, evitando caer en las redes sociales de enfermos mentales de izquierda que solo destilan veneno y odio. Lo que no podemos hacer es escaparnos del accionar de instituciones fundamentales del Estado, como el Ministerio Público, que se siente obligada a actuar de parte, fundados únicamente en los psicosociales de la prensa de izquierdas. Es decir, si la Fiscalía basa su accionar en las portadas de los diarios chicha de izquierda y en sus psicosociales, entonces ya no podemos vivir ignorando a la prensa basura.

No es novedad que la prensa de izquierda se dedique a atacar a los principales partidos políticos que sustentan nuestra democracia. Es parte de su estrategia política. Lo han hecho siempre. No solo se trata de convertir a los partidos políticos en organizaciones criminales sino en enlodar la imagen y el prestigio de sus principales líderes. Cualquier partido que pase por la administración pública, desde un gobierno distrital hasta el gobierno nacional, acaba siempre manchado por algún acto de corrupción. Es inevitable. Pero lo que no se puede permitir es que se utilice ese acto de corrupción para pintar un escenario tenebroso donde el partido en su totalidad es un grupo mafioso.

Lo que está pasando en estos días no es solo más de las tradicionales asquerosas campañas de izquierda para ensuciar a los líderes y partidos democráticos, la novedad ahora es que tienen eco en la Fiscalía. Ahora los medios de izquierda junto a las ONG, juegan en pared con los fiscales. No se trata de hacer justicia, en modo alguno. Solo se trata de seguir en la campaña demoledora de candidatos y políticos. Lo que hace la Fiscalía de la Nación es prestarse al juego sucio de la izquierda, creando investigaciones en torno a los mismos personajes que combate la izquierda desde sus portadas. El juego se llama "investigación preliminar".

La cosa funciona así: primero una ONG y un medio de izquierda, vamos a decirlo mejor con sus nombres: IDL y La República, montan una campaña de satanización tratando de sembrar sospechas alrededor de alguien, es decir, para variar, Keiko Fujimori o Alan García, objetivos favoritos de los enfermos mentales de izquierda. En seguida viene una feroz campaña de trolls en las redes sociales con sus tradicionales TT como #AumentarKeikoPara500. Acto seguido sale la fiscalía anunciando la apertura de una "investigación preliminar", con el añadido de que es por "crimen organizado". El acto de este show de circo progre-caviar es la sonora reacción de los medios basura de izquierda señalando la acción fiscal a todo grito, señalando a las víctimas de la campaña como "vinculados a" o "investigados por" organización criminal.

Esas investigaciones fiscales nunca pasarán de la condición de "preliminar", es decir, jamás verán un caso ni se convertirán en una real acusación fiscal ante el Poder Judicial. Jamás. Pero eso no importa porque durante todos los años que dure la "investigación preliminar" de la fiscalía, la víctima de este sistema perverso creado por la caviarada seguirá siendo enlodada diariamente. De ahora en adelante será llamado ya no por su nombre sino fulano de tal "investigado por crimen organizado". 

No es casualidad que en momentos en que se requiere la extradición de Alejandro Toledo y se espera la formalización de la denuncia fiscal contra Ollanta Humala y Nadine Heredia, así como ampliar las investigaciones del caso Odebrcht abriendo el abanico a la administración municipal de Susana Villarán, la prensa basura de izquierdas arme tal alboroto contra Keiko (para variar) y Alan García, pero por cuestiones tan ridículas y obsoletas como los cocteles de Fuerza Popular o las conferencias de Alan García. Es decir, boberías comparadas con las millonarias coimas comprobadas de Toledo, Ollanta y Nadine, que son tapados para que nadie los vea.

Tenemos que reaccionar como país frente a esta andanada de desinformación y de campaña sucia de la izquierda. Los partidos con representación en el Congreso deberían ponerse a pensar en las formas de modificar el ordenamiento legal de modo que la Fiscalía no se preste a estas payasadas, y que no se siga maltratando alegre e impunemente el nombre de las personas. Sería penoso ver que nadie hace nada frente a esta descarada avalancha de lodo que viene desde la izquierda para ensuciar la política y desprestigiar la democracia. Es hora de frenar esto.