jueves, 26 de noviembre de 2015

La Artes, Las Letras, La Derecha Popular


Escrito por: Elvis Occ

Si la cultura dominante establece gobiernos politicos entonces la izquierda política (progres, caviares o mamertos) es la cultura dominante que a puesto o copado el gobierno, mismo que ha ejercido su influencia en la política judicial, legislativa, educacional, ambiental y cuidado que hasta económica de este país. Una de esas políticas ha sido el grosero uso de la sub ideología igualitarista y el politicocorrectismo para dominar desde las organizaciones (no necesariamente partidarias) el lenguaje y la cultura en general. La lengua y la cultura están plagadas de izquierda cultural, desde los cometarios en un manual de redacción y estilo literario hasta los soterrados objetivos de una plataforma bloguera cool en el ciberspace, pero nadie lo percibe. Esa ha sido una ingeniosa y efectiva estrategia que la izquierda a perfeccionado a lo largo de décadas de activismo y que la derecha ideologica (la poca que hay) mira desde la otra vereda, desde afuera.

Es pues de necesidad inmediata para el desarrollo de un contraataque cultural el apoyo de los intelectuales y artistas de derecha que debe traducirse en contundentes acciones metapoliticas. La idea es que las mentes mas brillantes y cultas participen activamente desde sus reductos con ese talento y convicción política necesarios para el rescate y reconversion de nuestra derecha popular. Antes que Gramsci lo dijo el filosofo alemán, Max Scheler: "Pasaran muchos años para que esta élite incipiente, hoy todavía muy restringida a la critica de la cultura, esté madura para la realidad de la vida de manera que sea capaz también de aparecer en el espíritu de nuestra política, a fin de suplantar a los gobernantes y mantenedores de la presente conducción alemana." En eso la izquierda política tiene una larga e histórica ventaja sobre la derecha, tanto así que sus "intelectuales" tienen el casi exclusivo monopolio del pensamiento analítico y critico en el mundo académico local. 

La izquierda política y su politicocorrectismo ha logrado anestesiar el desarrollo de la mente critica de nuestros jóvenes y con el igualitarismo pretenden cercenar el estímulo que propele al ser humano a ir por más y mejores metas. Nuestra derecha debe ser el ariete que derribe tapias con publicaciones culturales e intelectuales justo allí donde la izquierda cultural se ha posicionado formando enclaves mediáticos. Si la política es sinónimo de corrupción, una labor comunitaria importante aunada a un activismo cultural de calidad, pueden ser referentes que alimenten la derecha popular en nuestro país, lejos de la desconfianza generalizada contra los partidos o ciertas figuras políticas. Seamos realistas! Ya que en estos tiempos el poder se mide más en términos sociales y culturales antes que electorales, se hace imperativo la conquista cultural y social por parte de nuestra derecha aquí y ahora.

www.elvisocc.org 

Delirios medievales contra la mujer


Por: Richard Campos Villalobos

Dominados por no sé qué absurdo principio, la comisión de Constitución del Congreso archivó un proyecto de ley para despenalizar el aborto en casos de violación que buscaba prestar ayuda a las mujeres y niñas pobres. Ahora los tontones del silicio y los ayunos aplauden y celebran la vida. Eso no me incumbe, son manías del medioevo, lo que me preocupa en verdad es la clandestinidad médica que hace peligrar la vida de las mujeres más vulnerables, es decir las más pobres, sin que al Estado le importe un bledo, pues está capturado por fanáticos que solo se guían de dogmas y ya no ven la realidad. ¿Para eso pagamos impuestos? ¿Para mantener legisladores que defienden dogmas de fe, antes que a los ciudadanos votantes?  

Las agresiones sexuales contra niñas son un crimen común en nuestro país, especialmente en los sectores más pobres. La cifra es además dramática pues se reportan en el entorno más cercano, es decir las agresiones contra mujeres y/o niñas provienen de padrastros, tíos o incluso padres a los que a una niña le resulta imposible denunciar. La realidad de abuso y violencia en que viven las mujeres pobres, víctimas del machismo ancestral, es muy poco difundida. Esta triste realidad destruye las vidas de muchas mujeres condenándolas a la miseria segura y tiene un grave impacto en toda la sociedad. Señores congresistas ¿deben sufrir estas mujeres para satisfacer su morbo moralista? En su delirio religioso actúan como ayatolas que imponen la sharia para condenar a las mujeres en defensa de sus sagradas escrituras. Carente el Perú de un Estado laico, el proceder de estos congresistas confirma que el Perú seguirá retrasado en materia de derechos civiles, como un país anclado en la Edad Media, dominado por un implacable lobby religioso que oxida las mentes, no solo de funcionarios públicos, sino también las de jerarcas de universidades y de otras instituciones importantes. De modo que no somos tan diferentes a cualquier país dominado por la religión en el Medio Oriente o el África.

Somos el hazmerreír del continente en cuanto a derechos civiles. El mundo civilizado se reiría de nosotros al saber que un grupo de fanáticos religiosos en el Congreso dicta leyes en el sentido opuesto al mundo moderno, y dando la espalda a la realidad lacerante de su sociedad más pobre. Hasta Bolivia despenalizó el aborto para casos de violación hace varios años, para no mencionar a Argentina, Uruguay y, recientemente, Chile. ¿Todos ellos están equivocados? ¿Quién anda mal? ¿Los que desarrollan nuevos conceptos o los que se adormecen en las creencias del Medioevo? Un argumento risible para contrariar este proyecto de ley, es que se dice que aumentará el número de abortos y que hasta las mujeres “irresponsables” aducirán violación para sumarse a la práctica, que se volverá cotidiana. Esto no ha ocurrido en los países donde ya se despenalizó el aborto. Más bien han disminuido y, sobre todo, han disminuido las muertes de mujeres.

La Constitución dice garantizar los derechos del concebido en lo que le sea favorable. No creo que sea favorable nacer como un bastardo no deseado, sin padre ni madre, abandonado en la miseria para terminar como pandillero o delincuente, para quien luego los mismos próvida pedirán pena de muerte. Estos hipócritas de la vida dicen que no quieren “asesinar a un inocente” y que mejor sería darlo en adopción. ¿Cuántos de estos hipócritas de la fe han adoptado a algún niño pobre, rescatándolo de la miseria de su choza en algún cerro? ¡Ninguno! Son solo charlatanes moralistas que apenas saben golpearse el pecho y mirar al cielo. Les importa un rábano la miseria que generan con su prédica. Al igual que los fanáticos musulmanes se sienten felices porque creen que acatan la voluntad de Dios y reciben las bendiciones de Cipriani. La sharia católica obligará a la mujer a parir calladita para glorificar el don de la vida. Solo les falta sacar en procesión al feto.

En un país decente y civilizado, guiado por la razón, la maternidad tendría que ser la experiencia más maravillosa de una mujer como producto del amor. En primer lugar, debe ser voluntaria. Es lo correcto. La maternidad no puede ser un trauma o una condena de por vida, tampoco puede ser el resultado de la violencia o de un crimen, y mucho menos de la obligación del Estado. Obligar a la mujer a convertirse en madre, o siquiera a parir, es aumentar la violencia contra ella. El Estado, dominado por fanáticos de la fe, se hace cómplice de los criminales que violentan a la mujer, obligándola a convertirse en madre a la fuerza. Después de todo ¿cuándo le han importado las mujeres a la religión?

martes, 24 de noviembre de 2015

Seguimos en la Edad Media


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La comisión de Constitución del Congreso archivó el proyecto de ley para despenalizar el aborto en casos de violación. Esto significa dos cosas: por un lado, el aborto seguirá practicándose ilegalmente, como viene ocurriendo todos los días desde hace décadas sin que a nadie le interese. Mantener la ficticia penalización del aborto, por tanto, es solo un acto de hipocresía y estupidez, que no sirve más que para posar como piadosos de la fe, simulando respetar el dogma sagrado de la vida. Es decir, los congresistas prefieren comportarse como niños de catecismo antes que como legisladores responsables que atienden problemas reales de la sociedad de hoy.

En segundo lugar, significa que las niñas pobres violadas por sus padrastros, primos, tios o incluso padres, están condenadas a parir y callarse como si estuviéramos en cualquier país islámico. Bueno, tampoco es que tengamos demasiadas diferencias en ese punto. Estamos en Perusalén, un país que aun permanece en la Edad Media en cuanto a dominación religiosa se refiere. Acá el 95% tiene el cerebro carcomido por la religión, gracias al implacable adoctrinamiento religioso que se da desde el nido, sin que al Estado le importe un comino que se utilicen las escuelas para el proselitismo religioso. Así que, en este ambiente, los derechos de la mujer resultan tan lejanos como en cualquier otro país del Medio Oriente. 

Por ahora el Perú se mantiene a la zaga de Latinoamérica en cuanto a derechos de la mujer se refiere. Incluso en Bolivia, país al que los peruanos suelen ver del hombro para abajo, el aborto en casos de violación está despenalizado. Y no hablemos de Chile, Argentina o Uruguay que nos llevan décadas de adelanto en materias de derechos civiles. En todos estos países no se ha producido ningún aumento de abortos, que es uno de los falaces argumentos que emplean los fanáticos de la fe para oponerse a la despenalización del aborto. Los "provida" están llenos de mentiras y medias verdades para oponerse a los derechos de la mujer, y uno de ellos es que las mujeres irán en masa a abortar. A ese nivel llegan en su bárbara demagogia. Han llegado a estigmatizar a los que apoyan la libertad de la mujer para decidir, llamándolos pro muerte, abortistas, genocidas, etc. Son un encanto.

Ni siquiera vale la pena molestarnos en debatir su cantaleta sobre los derechos del concebido o la autonomía del nuevo ser. Todo eso no pasa de ser más que basura retórica frente a los hechos de la realidad. Estamos en un país semi salvaje donde la violación es uno de los delitos más comunes y aun se le obliga a la mujer a parir por santificados dogmas de fe. Claro que eso cuenta solo para las mujeres pobres y para las niñas pobres, que son el universo casi exclusivo de este tipo de delitos. Lo que significa que la pobreza aumentará, los hogares disfuncionales y los seres disfuncionales aumentarán, la sociedad se precarizará por la presencia de niños no deseados y abandonados a su suerte, que es el común denominador de la pobreza. Pero como ya es sabido, a la Iglesia, igual que al socialismo, le encantan los pobres porque ese es su principal mercado.