Anunciada con cinco días de anticipación, la marcha contra el indulto a Alberto Fujimori apenas convocó a cuatro gatos, conformados en su mayor parte por niños y jóvenes que ni siquiera habían sido concebidos cuando Alberto Fujimori desinfectaba el país de terroristas de izquierda. Estos jovencitos son los mismos que se muestran incapaces de reconocer a Abimael Guzmán en una fotografía. En nada se diferencian pues de los que hoy forman parte del MOVADEF. Hasta sus consignas se parecen mucho.
El diario chicha La República habla de "cientos de personas" en su carátula mientras en una pequeña nota interior dice "casi mil". Por su parte el portal de la izquierda troll "La Mula" se refiere a "miles de personas". Estos pajes de Abimael deberían coordinar mejor sus mentiras. Lo cierto es que fueron cuatro gatos y en su gran mayoría mocosos que no sabrían responder quién fue Antonio Cisneros. Son los mismos vagos de siempre, dispuestos a salir a trolear a las calles con pancartas y banderolas. Afortunadamente en esta ocasión no pintarrajearon muros ni monumentos, pero sí golpearon a un transeúnte de edad avanzada que se atrevió a criticarlos, increpándoles que ellos ignoraban la verdad y solo coreaban lemas prestados. Fue suficiente para que uno de estos energúmenos aspirante a terruco le rompiera la nariz.
Entre las organizaciones que convocaron a este mamarracho se encuentran, como siempre, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), dirigida por la caviar Rocío Silva Santisteban; también, como no podía ser de otra forma, la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), organismo del MRTA. Otro grupete infaltable fueron los conocidos trolls "No a Keiko" (NAKos), y para cerrar con broche de oro, los familiares de terroristas de La Cantuta, encabezados por la senderista Gisela Ortíz. Además se sumaron el Equipo Peruano de Antropología Forense (Epaf), Fuerza Ciudadana, Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), entre otros, que no llegaron ni a un centenar.
Entre las figuras más destacadas estuvieron la regidora de la MML Marisa Glave y la dirigenta estudiantil PUCP Sigrid Bazán. Una gran cantidad de de pancartas hacían notar la existencia de diversos organismos de esos que tienden a crear estos sectores radicales. Organismos de cuatro gatos como la "Coordinadora Contra la Impunidad" e "Integración Estudiantil". Si algo saben hacer estos radicales de izquierda es inventar organizaciones "populares" para salir a marchar por las calles. Incluso se hicieron presentes los lunáticos de la secta "Alfa y Omega" cuyas pancartas con la imagen de un cristo con el puño en alto se juntaban con el rostro del Che. Una verdadera fiesta del manicomio de izquierda, aunque muy poco concurrida.

