jueves, 15 de enero de 2015

Cautivos de la mentira


Por: Augusto Grados

La izquierda es hábil para tomar hechos aislados y transformarlos en regla general torciendo así la realidad. Jamás las FFAA tuvieron como regla de conducta violar campesinas. Tales hechos fueron actos aislados. La FFAA salió a defender al país de un grupo terrorista. Por su lado, los terroristas no tuvieron hechos aislados, pues el asesinato era la norma regular en su estrategia. Acá no hubo “guerra interna” de dos bandos que afectaron al pueblo, eso es falso. Lo que hubo fue terrorismo contra el pueblo, el Estado y sus FFAAA y punto. Lo regular, en nuestros militares fue arriesgar la vida por los peruanos. Muchos la entregaron, otros quedaron mutilados o lisiados. Los hechos aislados no deben usarse para analizar toda una época histórica amplia y compleja. A menos que se quiera, claro, torcer la verdad, es decir, engañar a la gente mostrando con astucia episodios elegidos arbitrariamente con una deliberada pero oculta intención. Así se busca confundir a la población, manipular voluntades y sentimientos, ocultando lo que fue realmente el terrorismo de izquierda para exponer tan solo lo que se esfuerzan en llamar "la respuesta brutal del Estado". ¿Alguna vez mostrarán la propuesta brutal de la izquierda?

Todos somos conscientes de quiénes fueron los que iniciaron el holocausto, quiénes atacaron a la sociedad y al Estado, y quiénes nos defendieron. Pero obras de corte progresista que van, desde “La boca del lobo” hasta “La Cautiva”, se enfocan exclusivamente en actos fallidos de las FFAA en medio de una lucha sin cuartel. Esta clase de obras solo sirven para satanizar y denigrar a las FFAA, confundir a la gente haciéndolas creer que estas actuaron como agentes terroristas, equiparándolas con el criminal comportamiento de Sendero Luminoso, y hasta victimizando a los subversivos que son mostrados casi como héroes. Estas obritas progresistas nunca se ocupan de los terroristas, nunca mencionan el origen de la subversión en las universidades, lugar de adoctrinamiento de la ideología marxista al amparo del poder político mundial que los protegía y financiaba. Las obras progres solo están interesadas en pasar de contrabando la falsa idea de la igualdad en el accionar de subversivos y FFAA, que es la tesis que la izquierda pretende imponer a toda costa desde el informe de la CVR. No en vano esta es la fuente de referencia de las obras del progresismo. Magnifican hechos de excepción escogidos cuidadosamente ocultando lo demás. La pregunta es si los ciudadanos somos conscientes de esta manipulación artística y grosera de la verdad. ¿O seremos cautivos de la izquierda artística? 

La primera vez nadie reaccionó. Creimos que se trataba solo de una película. Pero luego nos dimos cuenta que se trataba de una estrategia cultural de la izquierda. Solo revisen las producciones nacionales que han salido. ¿No son todas el mismo rollo? Militares malos, pueblo víctima, senderista idealista. ¿No es evidente el grito de revancha izquierdista? ¿No estará complacido Abimael Guzmán y la izquierda en pleno, incluyendo a los creadores del guión central contenido en el informe de la CVR? La misión de todo el arte y la cultura de izquierda es mostrar solo a los “militares malos”. No existe una sola obra que se salga del libreto rojicaviar, ni una sola que haga enfadar a Abimael Guzmán. El está complacido con la misión de la CVR, sus secuelas culturales y sus progres artísticos. Siguen regando la falsa idea de que la causa de la violencia fue la desigualdad. 

Como diría Augusto Ferrando: una cocina Surge a quien me traiga una obra cultural seria que muestre la sevicia y maldad de los terroristas y donde las víctimas de la violencia sean el pueblo y los militares. ¿Acaso no sobran episodios dolorosos de pueblos masacrados por Sendero Luminoso, de autoridades desmembradas a hachazos por los terroristas, de niños que vieron morir a sus padres para ser reclutados por SL, de pueblos enteros secuestrados y esclavizados por Sendero Luminoso? ¿Dónde están las obras que nos muestran esa insanía? ¿Dónde hay una obra seria que me hable de los grupos políticos limeños, de la pituquería miraflorina donde estaban los dirigentes de izquierda que predicaban la lucha armada? Alguna obrita que nos hable de los delirantes grupos universitarios de los 60´s y 70´s y sus dirigentes de apellido compuesto que no necesitaban trabajar y podían darse el lujo de dedicarse a la agitación política permanente, que luego entraron al Congreso para ser la quinta columna del terrorismo y que al final formaron sus ONGs para defenderlos. Quiero ver una obra que me hable de la izquierda acomodada, pituca, de los profesores, periodistas, politicos, artistas que pusieron el fusil en manos de jóvenes y niños, usándolos como carne de cañón para desatar una guerra que ellos predicaban pero que no se atrevieron pelear por si mismos.

Queremos obras que nos hablen de los que estuvieron detrás del telón del terrorismo, de los que usaban saco y corbata y una máquina de escribir; de los intelectuales que formaron a los progresistas de clase media y alta, de las organizaciones civiles de izquierda comprometidas con el apoyo al terrorismo dentro y fuera del país; que muestre el ambiente original y la cuna de Sendero Luminoso entre los respetados intelectuales de San Marcos o de la Universidad San Cristóbal de Huamanga en Ayacucho, donde los miembros de la CVR departían alegremente con Abimael Guzmán. Tráiganme una obra seria que nos hable de la verdad del terrorismo y de la izquierda delirante que lo engendró. Ya basta de propaganda rojicaviar. Basta de irse por las ramas y cojudear a la gente. Imagínense que en todas las películas de la Segunda Guerra Mundial nunca se muestre el holocausto ni mencionen a Hitler ni a los Nazis y solo se muestre soldados americanos asesinando alemanes, soldados rusos violando alemanas, británicos abusando de las italianas. ¿Sería serio? Sería una burla a la verdad y una manipulación grotesca de la historia. Pero acá lo permitimos mansamente. Acá el progresismo se adueña de la cultura y del arte solo para mostrarnos su verdad. Ya es hora de decirles basta. Hay que detener la mentira progresista disfrazada de arte y cultura.