lunes, 1 de abril de 2013

La obsesión fatal de Ronald Gamarra


Un parásito es un organismo que vive a costa de otro. En la política peruana hay una larga plaga de parásitos que -como Ronald Gamarra- no son nadie y no serían nadie si no se dedicaran a tiempo completo a denostar a Alberto Fujimori para festejo de todo el progresismo. Pero además Ronald Gamarra resulta ser doblemente parásito porque es miembro de esa logia de parásitos que viven a costa de donativos internacionales para las agencias que, bajo la fachada de ONGs de DDHH, cumplen en el Perú el papel de agentes del comunismo camuflado, dando la batalla legal contra el sistema y contra los que enfrentaron el terrorismo de izquierda. Ronald Gamarra es pieza vital de esa costra maloliente de ONGs que van desde el IDL hasta la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, que hace tiempo se halla bajo el control de la izquierda cavernaria, resentida, vengativa y pro terruca.

En los últimos tiempos, Ronald Gamarra no ha hecho más que dedicarse a denostar a Alberto Fujimori y opinar compulsivamente en contra del indulto, en una campaña personal y enconada que tiene todo el perfil de una obsesión enfermiza. Sus mensajes vía Twitter son una andanada de comentarios contra Alberto Fujimori y contra todo aquel que ose apoyarlo. Desde ayer, apenas el cardenal Cipriani pronunció una opinión instando al gobierno a resolver la cuestión del indulto sin dilaciones, Ronadl Gamarra desató sus iras y maltrató el teclado derramando toda su pasión psicótica contra Cipriani y Fujimori.

Algo verdaderamente nefasto pasa en este mundo para que sujetos impresentables y delirantes como Hugo Chávez y Evo Morales logren trepar al poder, primero por la vía de los levantamientos populares y luego por la manipulación descarada del sistema electoral. Ollanta Humala no está muy lejos de esa imagen pues apareció en la política tras una acción tan delirante como ridícula en el "alzamiento" de Locumba, donde se llevó con engaños a unos soldaditos para meterse a tiros a un campamento minero y llamar a RPP dando una "proclama". Ultimamente la política se está llenando de esta clase de payasos y dementes que tratan de insurgir con actos estrafalarios. El problema es que lo consiguen Va siendo hora de fumigar la política peruana y colocar en su sitio a estos parásitos que quieren ganar su imagen a costa de otros o de bravuconadas. 

Alguien que se dedica a destilar odio gratuitamente, sin tener cargo alguno, sin ser nada ni nadie, tratando de llamar la atención por la virulencia de su veneno y la ferocidad de sus mordidas, solo merece compasión.