domingo, 3 de agosto de 2014

La farsa de la redistribución de la riqueza


Entrevista a Arthur Laffer

En el siglo XIV, el filósofo y economista de origen andalusí Ibn Jaldún ya percibió que el aumento de impuestos podía desincentivar la actividad económica y acabar reduciendo los ingresos del “sultán”. Esa misma idea fue plasmada seis siglos más tarde en una fórmula matemática por Arthur Laffer (Ohio, 1940), economista estadounidense y padre de la curva de Laffer. Ronald Reagan sustentó sus rebajas fiscales en las ideas de este economista con aires de showman y predicador. Desacomplejadamente liberal, el padre de la curva de Laffer aboga por drásticas reducciones fiscales para alentar el crecimiento y sostiene que el Estado de bienestar y las políticas redistributivas son fuentes de probreza.

El actual Gobierno español defiende como usted que las rebajas fiscales generan crecimiento, sin embargo, inició la legislatura en 2011 con la mayor subida de impuestos en Democracia. Aseguró que no había alternativa.

El Gobierno se equivocó.

¿Con un déficit fiscal del 9% del PIB, usted cree que era posible bajar los impuestos?

En España, el problema no es la baja imposición, sino el desempleo. No puedes equilibrar el presupuesto sin tener en cuenta este problema. Aumentar los impuestos no mejora su déficit, ni el desempleo ni la falta de crecimiento. Ningún país ha sido más próspero con subidas fiscales.

La Unión Europea recomendó a España subir impuestos. La idea era que para resolver el paro, primero era necesario equilibrar las cuentas públicas.

¡Fuego a la Unión Europea! La única manera de lograr más dinero con los impuestos es teniendo una economía mayor. España necesita crecer y tener más gente trabajado en compañías que tengan beneficios para elevar la recaudación. Mire lo que ha funcionado en el mundo. ¿Cree que Reagan es mejor que Obama? Yo sí. ¿Por qué no imitan lo que han hecho los presidentes de éxito?La Unión Europea recomendó a España subir impuestos. La idea era que para resolver el paro, primero era necesario equilibrar las cuentas públicas.

¿Bastan rebajas fiscales para solucionar el grave problema del paro?

¿Por qué se grava el tabaco? Porque queremos que la gente deje de fumar. ¿Por qué gravamos el trabajo? ¿Queremos menos trabajadores? Lo que España ha estado haciendo, y lo digo con gran respeto, es gravar a la gente que trabaja y pagar a la gente que no trabaja. Y ahora ustedes están enshock porque hay más personas que no trabajan. Es una cuestión de incentivos. Si quitas dinero a los ricos y se lo das a los pobres generarás muchos pobres y no habrá gente rica. ¿Me sigue?

Sí. Usted propone acabar con el Estado de bienestar

El Estado de bienestar es el problema. La humanidad lleva 250.000 años sobre la tierra y ha sido en los últimos 20 años con el Estado de bienestar cuando se ha pagado a la gente por no trabajar. Comida gratis, sanidad gratis, educación gratis... Ese no es el camino. Cuando se regalan recursos, siempre se acaba en la quiebra.

La mayoría de europeos cree que el Estado de bienestar es una de las grandes aportaciones de Europa

Me parece maravilloso. Continúen así. Yo soy solo un economista y me encantan los experimentos. Llevemos la curva de Laffer al extremo. Regalen todo a la gente que no trabaja y quítenselo a la que trabaja. ¡Háganlo! Queremos trabajo y odiamos a quien lo crea.

¿No cree que uno de los principios fundamentales de un sistema fiscal deber ser la redistribución de la riqueza?

Cuando tratas de redistribuir, creas más pobreza. Lo que está haciendo el Gobierno es convertir a los contribuyentes en el enemigo. Un país necesita el pago voluntario de impuestos para sobrevivir a largo plazo. La gente tiene que sentir que el Gobierno es legítimo y justo. Y cuando los tipos impositivos son demasiado altos, la gente se siente engañada y ya no hay confianza. Y España se encuentra cerca de esta situación. Cuando alguien me da dinero, yo no lo odio, lo abrazo. Un Gobierno debe amar a sus contribuyentes, no odiarles ni maltratarles. Debe agradecer cada día y cada euro que le pagan.

¿Qué opina de Thomas Piketty y de su libro en el que defiende el incremento de los impuestos sobre el capital?

Thomas Piketty es un gran publicista de sí mismo. Cuando se redistribuye la riqueza, siempre, siempre, se pierden ingresos. El problema no es si Thomas Piketty se ha equivocado en sus números o si ha omitido datos, el problema es que él no sabe de economía.

PASANDO LA BATUTA A COLOMBIA


Escrito por: Elvis Occ

Una prestigiosa revista inglesa que trata única y casi exclusivamente temas económicos como "The Economist", le dedico una pagina -edición del 2/8/2014- al hecho que Colombia supero a Perú como la economía de mas rápido crecimiento en Latinoamérica. El artículo se titula: *"Passing the baton"

Después de apuntar que el presidente de Colombia fue reelecto y su ministro de finanzas ratificado en el puesto, continua agregando: "No fue una sorpresa, ayudados por un boom de inversiones, la economía del país creció hasta un 6.4% en el primer trimestre". The Economist cree que son muy buenas noticias para Colombia,  pues se espera que Latinóamerica como región no crezca mas del 2% este 2014, pues la era del boom de materias primas ya paso e inclusive los prestamos baratos serian una cosa del pasado. 

El articulo continua describiendo: "La caída ha sido especialmente abrupta para Perú, donde la economía esta sufriendo lo que Castilla (Ministro de Economía) llama un "hipo". Inclusive si se recuperara en el último trimestre como dice Castilla, predicciones que crezca mas del 4% serian demasiado optimistas". Al final se pregunta porque si ambos países pertenecen a la Alianza del Pacifico, a Colombia le va mucho mejor últimamente. 

"Lotería de Materia Prima" -según el articulo- es como un connotado economista ingles llama a este fenómeno que benefició a Perú, hasta que el precio del cobre y el oro cayeron, no así el precio del petroleo y el carbón que es lo que más exporta Colombia. El articulo pasa a enumerar una serie de exitosas reformas y subsidios temporales que ha llevado a cabo el gobierno de Manuel Santos para estimular y fortalecer la economía en otros rubros.

Seguidamente compara lo hecho por Perú y dice: "En contraste Perú sufre lo que Castilla llamó un año complicado". En clara referencia al 2013. A reglón seguido agrega que el sol -moneda peruana- se ha devaluado un 9%, lo que ha complicado las exportaciones de algunas negligentes empresas". También destaca que el mal tiempo afecto la pesca, pero no llama a sorpresa cuando cita como otro de los factores: "...una paralización de inversiones por parte de los gobiernos regionales debido a escándalos de corrupción e inesperados problemas "técnicos" con dos grandes minas de cobre".

Lineas abajo el articulo relata los esfuerzos del gobierno peruano, metiendo dinero donde pueda para reactivar la economía hasta un equivalente del 1% del PBI. Castilla, según The Economist, insiste que la economía peruana volverá a crecer hasta llegar al 6% el 2016, pues se explotará más minas de cobre. También se iniciará la construcción de un Gasoducto y la 2da Linea del Metro por un valor de 18 mil millones de dólares. 

El articulo agrega que todos creen que Perú se recuperará -"aunque se le juntado todo"- pero un economista del Bank of América no lo ve así: "...la caída en el precio de minerales, aunado a las demoras para explotar nuevas minas, ha conducido la potencial taza de crecimiento peruano, a menos de 5% y caerá aun más". El resto del articulo resalta comentarios optimistas de Castilla como del ministro colombiano en cuanto a ambas economías sudamericanas.

La últimas lineas del articulo sumariza lo que ambas naciones han hecho y tendrían que hacer cada vez que se saquen la lotería: "La lotería (de materias primas) le da oportunidades a los países. El desarrollo consiste en usar eso para crear economías mas productivas. En ese sentido, Colombia tiene la ventaja sobre Perú, pero ambos están en mejor situación que muchos de sus vecinos". Como diría mi abuelo: eso es consuelo de tontos, hijo. 



*http://www.economist.com/news/finance-and-economics/21610305-colombia-overtakes-peru-become-regions-fastest-growing-big-economy-passing?fsrc=scn/tw_ec/passing_the_baton 

sábado, 2 de agosto de 2014

La edad de la inocencia


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La prensa chicha que prima en el Perú -si hay algo que no sea chicha en este país- hace que todo periodista quiera dar una opinión sobre lo que debe ser la política, desde una postura correcta. Por lo general se asume una posición "populista", que es ese afán de caerle bien a todos, por lo que una actitud moralista va de cajón en una sociedad hipócrita. Y como quieren ganar seguidores y likes no hay nada mejor que convertirse en "progresista" predicando la ideología de la igualdad y los derechos, con altas dosis de sensiblería social, posando como todo un pobretólogo, y hablando siempre de "todos y todas", "niños y niñas", "ciudadanos y ciudadanas". Hay frases de cliché que se pueden citar ciegamente como "el Estado debe garantizar a todos la igualdad de oportunidades". En fin, todo eso suena muy lindo, en especial si lo dice una mujer tan bella y culta como Patricia del Río, una de las principales portaestandardes de la corrección política, del igualitarismo y demás causas lindas en la prensa diaria.

La ideología de la igualdad se sustenta en una sensiblería social generadora de discursos y artículos que llegan a superar a las películas hindús con títulos lacrimógenos como "Mamá no vendas mis muletas". Esta sensibilidad social puede ser muy adecuada para hacer películas y telenovelas, ganar seguidores y likes, pero no para hacer política seria. La sensiblería social es un buen anzuelo para atrapar idiotas en un programa de TV, pero definitivamente no es un buen recurso para hacer política. Claro que lo que prima en el Perú es más bien la politiquería, sobre una base social que padece de una clamorosa falta de cultura, especialmente entre los jóvenes.

La ideología de la igualdad se sustenta en una mera ficción. La igualdad es solo un concepto generado por el cerebro. En la realidad no existe ninguna igualdad en ninguna parte, en ningún escenario, en ninguna forma. Las personas no somos iguales ni entre hermanos. Los seres humanos somos la especie donde priman las mayores desigualdades, y esa es nuestra principal virtud. Aunque en teoría tengamos "las mismas oportunidades" en los hechos las diferencias son las que priman. Las familias no son iguales, las regiones tampoco y los países menos. Cada comunidad tiene su cultura y realidad. Las formas de vida humana son diversas y esa diversidad es parte de su riqueza. El éxito en la vida tiene diferentes expresiones y nadie posee una regla de oro para señalar cuál es el adecuado. Lo que importa y vale es la diversidad. En un salón de clases en donde se supone que todos están "igualados", según la teoría política de moda, uno puede apreciar las diferencias entre los estudiantes. Los buenos estudiantes siempre serán una minoría, lo cual nada tiene que ver con quiénes alcanzarán el éxito en la vida, pues el estudio no te garantiza el éxito. Es decir, en los hechos reales no hay manera de igualar a las personas. Decir que el Estado debe garantizarles a todos la igualdad de oportunidades suena muy lindo pero no pasa de ser una linda quimera. Y no deberíamos estar haciendo política sustentados en quimeras.

Los más sensatos hablan de una "igualdad ante la ley", pero incluso eso es falso porque la ley también discrimina entre adultos y menores de edad, hombres y mujeres, casados y solteros, extranjeros y nacionales, etc. Todo juez tiene que utilizar su criterio para discriminar. Pero la ideología de la igualdad progresista se orienta más hacia el escenario social. Para el ideal igualitario progresista, el Perú entero debe ser como Miraflores y todas las personas deben tener una profesión de la Católica o algo parecido. Toda realidad distinta es despreciada. Cualquier forma de vida rural es señalada como prueba de desigualdad y de injusticia social. El prejuicio de que ser pobre es ya de por sí un obstáculo para emerger los deja ciegos para ver su propia realidad, donde ser rico no es ninguna garantía de éxito. De hecho hay muchos que fracasan entre la gente rica y empresas que quiebran al pasar de padres a hijos, fortunas arruinadas y familias destruidas por la estupidez de sus miembros. El segmento de la gente rica anda cambiando de apellidos cada cierto tiempo. Muchos señoritos con maestrías y doctorados en el extranjero no pasan de hacer el ridículo con su sabiduría de biblioteca, y no se puede decir que tengan éxito solo porque les regalaron una columna en un diario.

No debemos imponerle a la realidad nuestra ideología. Frente a la ideología social hay que plantear el realismo racional. Debemos aprender de la realidad y estar dispuesto a solucionar problemas concretos allí donde realmente existen, como poner agua y pistas allí donde faltan. No hay nada más peligroso para un país que caer en manos de gente ideologizada que pretende transformar la realidad para que sea el paraíso con el que sueñan. La ideología ya le hizo suficiente daño al mundo con el comunismo y el socialismo. Pero la ideología de la igualdad y la "justicia social" sigue vigente con muchos rostros encantadores. De buenas intenciones y de discursos floridos está asfaltado el camino del fracaso de las naciones. La política es el arte de resolver problemas reales y no el arte de contarle cuentos a la gente con el afán de crear un mundo perfecto.