domingo, 26 de agosto de 2012

Y saltó la liebre roja


Y tal como lo habíamos advertido, el debate en el Congreso de la Ley del Negacionismo iba a traer cola. Este debate aun no empieza pero ya saltó la primera liebre de la izquierda. Javier Diez Canseco, el impresentable representante de la cada vez más caduca clase política de izquierda en el Perú, ya ha dado un anticipo de su opinión sobre el proyecto: "no dice nada del terrorismo de Estado".

Aunque no hemos leído aún el texto del proyecto, entendemos que se trata de proteger a los peruanos del futuro, es decir, a los jóvenes de hoy y a los que vendrán luego, contra la escoria de la izquierda. En especial contra los lunáticos que pretenden continuar por el sangriento sendero luminoso de Abimael Guzmán. De eso se trata. No es cuestión de establecer quién mató menos.

Obviamente basta tener dos dedos de frente para darse cuenta que en esta clase de proyectos nada tiene que ver si hubo o no violencia por parte del Estado en su tarea de responder y combatir a esa lacra criminal de izquierda que fue el Partido Comunista del Perú - Sendero Luminoso.Todo el sentido de la ley es impedir que esa escoria de izquierda siga engañando a los jóvenes. Es una ley preventiva. Por tanto solo puede ser positiva para la sociedad, pero siempre y cuando la izquierda no empiece a prostituirla.

Sin duda se viene un interesante debate. Los representantes de la patética izquierda peruana, ONGs de DDHH de terroristas y demás enfermos de izquierda que pregonan la violencia social, intentarán incorporar en esa ley la figura del "terrorismo de Estado". Buscarán que la ley reconozca que existió un "terrorismo de Estado" dirigido por Alberto Fujimori, con o sin nombres. Esa será su lucha mediática. Ya lo veremos.

Como siempre, la confusa izquierda peruana no tendrá las ideas claras y, mediante su odio visceral a lo que fue la lucha contra el terrorismo de la izquierda, encabezada por Alberto Fujimori, acabará haciéndole el juego, una vez más, al senderismo y a la violencia genocida, presente en sus entrañas ideológicas. El debate de esta ley promete sacar a flote todo el estiércol del pensamiento de izquierda. Es cosa de esperar.


DB