Mostrando entradas con la etiqueta castañeda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta castañeda. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de noviembre de 2016

Los shipibos de Cantagallo en la disputa


Por: Juan Carlos Vásquez Peña

Si usted viaja a cualquier unidad minera (Antamina, Alto Chicama, Antapaccay, Las Bambas, etc.) verá que en las zonas cercanas o de influencia directa, hay un desarrollo en infraestructura que los diferencia del resto de pueblos cercanos. Esa infraestructura es construida por convenios entre las comunidades, gobiernos locales y las empresas mineras. Pero también verá curiosamente casas de material noble cerradas permanentemente, corrales sin ganado y caballerizas sin uso. Si ven ganados son mayormente animales famélicos que son generalmente llevados desde otros lugares pero no para cuidarlos.

¿A qué se debe tanta inversión? Si bien la minería moderna y sus programas de apoyo explican en algo esas inversiones, hay también un componente perverso, que es el hecho de que las mineras, ante la falta de regulación de un verdadero Estado de derecho, ha llegado por su propia cuenta a diferentes acuerdos con propietarios y comunidades, a los que paga cantidades determinadas, muy por encima del mercado, tanto si atropellan a sus animales, si necesitan ampliar terrenos para sus operaciones o si deben llegar a algún nuevo acuerdo de paso o tránsito. Estos montos suelen aumentar al doble o triple si el “afectado” tiene un inmueble, abundante ganadería o pastizales, lo que ha llevado a esta fiebre de construcción de casas de material noble en punas abandonadas, o a la presencia de ganado que rara vez es cuidado por sus propietarios. 

¿Qué relación tiene todo esto con el caso de los Shipibos de Cantagallo? Pues que en ambos casos las comunidades tienen incentivos perversos que aprovechan hábilmente contando con una prensa miope que sólo ve por el “Ojo zurdo”. Los Shipibos fueron traídos a Lima por el entonces candidato Alejandro Toledo para la “Marcha de los Cuatro Suyos”. Hasta ahora no se sabe qué condiciones pactaron pero terminaron quedándose en la zona de Cantagallo, invadiendo propiedad pública sin que nadie los desaloje por años. Han ido obteniendo poco a poco beneficios de sucesivos gobiernos municipales, en especial con Susana Villarán y su graciosa promesa de trasladarlos a “viviendas dignas”. ¡Todo absolutamente gratis! El paraíso socialista de Susana Villarán que sin embargo nadie condenó.

La demagogia barata de Susana Villarán metió en un lío al Municipio de Lima. La actual gestión edil trató de resolver el problema a través de créditos y facilidades con programas como Techo Propio y Mi Vivienda, pero es evidente que tales salidas no resultan tan atractivas como la gran generosidad de Susana Villarán, generosidad con dinero ajeno, como suelen actuar los progresistas. A esto habría que agregarle los recién descubiertos pagos irregulares efectuados a dirigentes y pobladores de Cantagallo para que se trasladen al nuevo terreno de Campoy, pagos que cobraron puntualmente pero sin cumplir con abandonar Cantagallo. ¿Para qué? Si allí les pagaban todas las cuentas.

En el incendio de hace unas semanas, se pudo apreciar humildes casuchas precarias donde se hacinaban las familias con varios niños en medio del tugurio, pero también talleres modernos, vehículos, maquinarias, electrodomésticos y, por declaración de los mismos afectados, ahorros por varios miles de soles perdidos en el incendio. ¿Si tenían capacidad de generar riqueza, por qué sus casas parecían tan miserables como si hubieran invadido el terreno sólo unos días atrás? La respuesta está en los estímulos perversos que les permiten seguir recibiendo beneficios y ventajas allí en donde están. En primer lugar, son idolatrados como dioses por la izquierda “progresista” que se desvive por promocionarlos. La MML les proporciona diversos medios de apoyo que perderán si se trasladan. Además es muy posible que todavía sigan recibiendo pagos. Mientras estos incentivos sigan allí no habrá solución al problema. Es del todo incoherente mimar a unos invasores y luego pedirles que se vayan, y menos cuando ya alguien les prometió “viviendas dignas” gratuitas. Vayan a buscar a Susana Villarán quien es la causante del problema en lugar de machacar la tontería de que Castañeda no los reubicó.

viernes, 4 de noviembre de 2016

La progrería abraza la causa de los shipibos


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hoy ha sido un día especial para la cofradía progresista limeña, esa que vive combatiendo a Castañeda día y noche, cuando no está fustigando al fujimorismo o al Apra. El incendio ocurrido esta mañana en un AAHH de Cantagallo, lugar de refugio informal de inmigrantes de la etnia shipibo-conibo desde hace 16 años, ha servido para que todo el progresismo suelte su artillería contra el alcalde Castañeda. Ahora resulta que todo el infortunio por el que están pasando los shipibos es culpa de Castañeda. Ni más ni menos. La buena de la película es, para variar, la ex alcaldesa progre Susana Villarán.

A ver, recapitulemos. Los shipibos fueron traídos a Lima por Alejandro Toledo para rellenar su marcha de los cuatro suyos. Luego de llegar a la presidencia, se desentendió de ellos dándoles la espalda por años. Pero claro, la progrería nunca culpará a Toledo. Ni siquiera lo han mencionado. Ni un solo reproche se ha oído de parte del progresismo combativo y moralista en contra del fanfarrón de Toledo.

En lugar de regresar a su tierra, los shipibos se instalaron precariamente en la ciudad invadiendo un terreno aledaño al río Rimac. Nadie tuvo coraje para desalojarlos. Como de costumbre, todos se hicieron de la vista gorda y dejaron que el problema crezca. Es la metodología política en el Perú. Hasta que un día llegó Susana Villarán a la alcaldía y alegremente se comprometió a solucionarles el problema apelando al discurso de la multiculturalidad, la diversidad, la inclusión y otras perlas retóricas del progresismo. Susana Villarán prometió a los shipibos regalarles viviendas nuevas dentro de un proyecto llamado Río Verde que nunca se terminó por completo ni se financió en su totalidad. Es decir, nunca pasó del plano y el bosquejo. Una linda y ensoñadora idea de arquitectos urbanistas progres como Augusto Ortiz de Zevallos promocionan con interés. No vamos a decir que la idea es mala. Por el contrario, es linda. Solo que poco realista para los recursos y prioridades de una ciudad caótica como Lima, que se ahoga en los atolladeros del tránsito.

Luego el alcalde Castañeda cambió la prioridad destinando esos recursos a atender el caos del tránsito para hacer un by-pass, de los muchos que necesita con urgencia la ciudad. Desde mi punto de vista resulta una medida acertada. Además es entera competencia del alcalde decidir la prioridad de los recursos y el orden de los proyectos. Nadie le puede objetar ese derecho. Así es que toda esa cantaleta progre por el uso de los recursos en el by-pass de 28 de julio carece de sentido. Además resulta sumamente estúpido andar condenando el cemento y el ladrillo. Los progresistas ya deberían darse cuenta de la estupidez de sus posturas anti obras, como si la gente viviese del floro y las plantas.

Por otro lado, no creo que la ciudad (es decir, todos nosotros) tengamos que ocuparnos de dar solución a la suerte de los shipibos. Hay muchos otros asentamientos humanos en Lima y sería absurdo atribuirle al Municipio la solución de todos ellos regalando viviendas. La Municipalidad no es una Beneficencia, por más que la progrería tenga esa idea. Es francamente risible leer comentarios como el publicado en Utero.pe como esto:

"Con la anterior gestión municipal, liderada por Susana Villarán, se planteó el proyecto Río Verde... Entre otras cosas, planteaba la reubicación de las familias a un complejo multifamiliar en la zona de Campoy. Además, se garantizaba la creación de este espacio como una forma de dinamización de su producción cultural y de encuentro con la ciudad para que esta los reconozca y valore como parte del mosaico de culturas y cosmovisiones que enriquecen a todos".

¿No es lindo? Francamente estos progres se merecen un premio: "un espacio como una forma de dinamización de su producción cultural y de encuentro con la ciudad para que esta los reconozca y valore como parte del mosaico de culturas y cosmovisiones que enriquecen a todos". ja ja ja Disculpen pero no aguanto la risa cada vez que leo la retórica progresista. Es que resulta tan jocosa. ¿Cómo pueden escribir tanta basura? Es francamente sorprendente.

El caso es que tras el incendio de esta mañana, la progrería en pleno ha salido a maldecir a Castañeda y a culparlo de todo. Ha sido una competencia de poserismo progresista para ver quién lloraba más por los shipibos y quién se indignaba más contra Castañeda. Una contienda bien difícil. Han clamado por ayuda para los shipibos, pero claro, ayuda del Municipio de Lima. Ni un solo progresista de la ciudad se ha quedado sin tuitear su indignación por la falta de apoyo de la MML a los shipibos. Han llamado a Castañeda de "insensible" para abajo. Lo que me gustaría sabes es cuántos de estos indignados progresistas se han acercado a Cantagallo a llevarles una ayuda personal, dinero de sus propios bolsillos, o han ido para acogerlos en sus casas. Tanta consternación y sensibilidad social debería darles para practicar la benevolencia y el altruismo con sus propios recursos. Pero no. Una vez más el show del progresismo en las redes ha sido solo para posar como buenos chicos, seres sensibles y altruistas, pero solo para exigir que el Municipio de Lima ayude a los shipibos. Ellos en ningún momento se mojan las manos. Una vez más la hipocresía progresista salió a la luz. 

Es muy fácil posar como buenos pidiendo que otros se encarguen del problema. Es muy cómodo salir a posar como buen altruista siempre que el dinero gastado sea el de otros. El show que esta mañana han desplegado los progres ha sido patético. Un ridículo cargamontón contra Castañeda como si él tuviera culpa de algo. Castañeda no los trajo a Lima, no los mandó a vivir en esas condiciones en ese lugar ni les ofreció nada. Ha sido Susana Villarán que se llenó de promesas y se fue sin hacer nada. Ya es tiempo de que este país aterrice y deje de soñar en el floro progresista. Nada es gratis y en esta ciudad tenemos prioridades que atender y estas no empiezan precisamente por las ayudas ni el floro ni los parquecitos. 

lunes, 25 de agosto de 2014

El progresismo comunicorizado


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La última jugada del progresismo parece un blooper de Chiquito Flores. Si alguien cree que resucitar el refrito de Comunicore cuando Castañeda lidera la intención de voto con más del 50% es una casualidad, es que no conoce al progresismo nacional. No, no es ninguna casualidad que una revistilla semiclandestina del entorno intimo progresista saque un "informe" sobre el relamido caso Comunicore en momentos en que Susana Villarán naufraga en la campaña y la Contraloría señala faltas y delitos en su gestión. De hecho es una manera sutil de lanzarle un salvavidas y un intento sucio de perjudicar al Mudo.

Sucio porque en realidad no tienen nada de qué acusar a Castañeda. Absolutamente nada. Todo es un montaje para engañar a los tontos. Veamos. La carátula lo dice todo. El rostro es de Castañeda y el titular dice Comunicore. Ya está. Es todo lo que la gente ve. Es lo que importa y lo que buscan. Más nada. Aunque los acuciosos aun pueden leer el texto de la carátula y comprobar que la supuesta investigación nada tiene que ver con Castañeda sino con personajes que habrían sido de su entorno. No es lo mismo. Pero eso no importa. Ya la hicieron.

La lógica va más o menos así. Un fulano vinculado a la empresa Comunicore es un acusado de lavar activos del narcotráfico. Comunicore le compró la deuda a Relima, esta le cobró a la Municipalidad de Lima cuando el alcalde era Castañeda. En conclusión Castañeda está vinculado al narcotráfico. ¿Qué le parece? Así funciona la lógica progre.

Si a usted eso le parece una estupidez es porque lo es. Pero esa es la clase de progresismo que tenemos. No se les puede pedir más. El novedoso informe habla de muchas personas y luego afirma que algunas de ellas serían del entorno de Castañeda. Hasta allí han podido llegar. ¿Es eso un delito? No. ¿Es una falta? No. ¿Es un pecado? No. ¿Qué es? Tan solo una estupidez. Ahora resulta que Castañeda tiene que responder por lo que habrían hecho personas de su entorno. Hasta la alcaldesa Susana Villarán ha salido muy oronda a decir que Castañeda debería salir a responder. ¿Sobre qué? No se sabe. Al parecer quieren que Castañeda responda por sus conocidos.

Por supuesto que el refrito de la revista "Poder", que nadie conocía hasta esta semana, no hubiera tenido ni la atención de las moscas si no fuera porque toda la red progre la rebotó de inmediato: IDL, utero.pe, La Mula, etc. Incluyendo por supuesto columna y programa radial de Rosa María Palacios dedicado al tema. La desesperación es tal que ya no saben qué inventar y hasta han empezado a mentir, para variar. RMP está incontrolable en la radio. 

Para empezar en el affaire Comunicore el Municipio no se perjudicó en un ápice, tal como lo han ratificado los peritajes técnicos. El Municipio le debía 46 millones a Relima y al final se le pagó 36. Se le iba a pagar en 10 años (una deuda que era ya de hacía diez años) pero al final se le pagó al contado, con lo cual el Municipio se ahorró unos cuantos millones de interés. En suma el Municipio no se perjudicó por ningún lado. Eso ya está establecido así por los peritajes contables y financieros. El Municipio debía y pagó. Punto. ¿Qué hicieron con ese dinero las empresas Relima y Comunicore? Es asunto de ellos.

El caso está siendo investigado pero lo que el progresismo busca desesperadamente es vincular a Castañeda con el tema. No han podido hacerlo de ningún modo pese a sus esfuerzos. No tienen manera de vincularlo. No hay nada. Solo les queda apelar a su muy recurrida "teoría del autor mediato". Todo lo que tienen por ahora es una frase que ya suena estúpida: "¿cómo no iba a saber lo que estaba ocurriendo?". Claro que esta gente no tiene ninguna idea de lo que es gestionar el Municipio de Lima. Nunca han gestionado ni una oficina de mando medio con diez empleados. Ellos creen que gestionar la MML es como manejar la bodega de la esquina y que uno tiene que saber todo lo que ocurre en todas las oficinas y encima ocuparse de las obras. 

La MML bajo la gestión de Castañeda estuvo en proceso de saneamiento de cuentas. Se saldaron muchas deudas, más de 150 deudas viejas, unas con sentencia judicial, y algunas se pagaron al contado. ¿Tenía que saber Castañeda cómo se manejaban cada una de esas deudas? Según algunos, si. Pero eso es algo bastante difícil en la realidad. En todo caso eso solo sirve para la especulación dentro del penoso discurso de "todos roban". Este asunto de Comunicore es un cacareo del progresismo que no tiene cuándo acabar y que sin duda nunca acabará, como es su costumbre, y será utilizado para arrojar la basura con ventilador. La campaña sucia de la izquierda ha empezado.