viernes, 24 de julio de 2015

Claro que merecemos más


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

No hay nada más gracioso que ver a la izquierda peruana posando como adalides de la moral y la decencia. Resulta digno de una comedia de TV. Apuesto a que superaría a Friends. Pero vale el intento porque nos alegran el panorama político. Además han aparecido justo en la época de circos. Será jocoso oírlos con la misma cháchara tradicional de sus condenas al pasado y a los políticos tradicionales, a la corrupción, etc, etc, para luego proponerse como la gran solución de todos los problemas del Perú con la frase "merecemos más". O sea, ellos son lo que nos merecemos. ja ja ja

Claro que cuando uno los ve a todos juntos, tenemos que estar de acuerdo en que merecemos más. ¡Por supuesto! Mucho más que esa manchita de amigos zurdos que aparecieron a la luz trepados en la combi nacionalista de Ollanta Humala o de Fuerza Social con Villarán, ambas opciones fracasadas y desastrozas para la ciudad y el país, en todo los sentidos, incluyendo el de la moral. Para empezar, quienes lideran el grupo son dos tránsfugas del nacionalismo: Sergio Tejada (de quien ni siquiera se puede decir nada) y Julio Arbizu, ex asesor de las narcococaleras que llegaron al Congreso el 2006 y quien luego saltó a la fama como procurador, apelando a la pose de "luchador antifujimorista", exitoso disfraz de todo superhéroe progre. De hecho, todos son luchadores antifujimoristas y antiapristas. Es lo que abunda en la izquierda y es lo único que tienen como propuesta política.

Vamos a pasar por alto cualquier aspecto serio porque estos personajes andan más perdidos que piojo en calva en asuntos serios, como la economía, por ejemplo. Ya El Comercio se encargó de enmendarle la plana a Sergio Tejada luego de afirmar un par de barbaridades sin sustento. O sea, ni siquiera se informa antes de abrir la boca. Y es que creen que están frente a un auditorio de pulpines del progresismo. La mayoría de estos chicos apenas han dejado de lactar y ya quieren enseñar. Obviamente se les han subido los humos, les falta algo de humildad y ubicaína. Que empiecen primero a trabajar y regresen en unos 20 años, pero a trabajar de verdad y no perdiendo el tiempo en una ONG.

Para colmo, estos jóvenes exploradores ni siquiera pueden posar en la estampa de la moral. Algunos han salido del experimento progre-caviar del municipio limeño regentado por Villarán, de quien sus ayayeras mediáticas solo podían mostrar cuantiosos contratos firmados con los brasileros como si fueran grandiosas obras ya en uso, mientras la ciudad padecía en la parálisis y el abandono. Todavía está por investigarse qué hubo detrás de esos contratos y quién le pagó a Favre en ambas campañas, tanto la de Ollanta como la de Villarán. Lástima que nadie se digne en investigar el festín que hicieron en el municipio bajo la figura de las asesorías y el faenón de estudios. En todo caso, estos chicos son el fruto de ese fracaso, pero lo peor es que no han aprendido nada.

Por parte de los ex nacionalistas Arbizu y Tejada, ni siquiera deberían abrir la boca. Para empezar son nada. Carecen del más mínimo perfil. Apenas son meros opinólogos del montón que nadie se explica por qué los invitan a opinar. Arbizu al menos como abogado es un charlatán jurídico, y como buen progre ha puesto su carpa para su propio circo ONG.  Y es que progre que se respeta tiene que estar en una ONG.

De los demás, hay poco que decir. Ya sabemos lo buenos que son los rojimios para armar colectivos, montar shows y aparecer en los medios, posando siempre como los adalides de la moral y la justicia. La nena de la PUCP que apareció como dirigenta caviar, hoy rompe fuegos a diario en una radio local en contra del fujimorismo y el Apra. Es una cacatúa repitiendo el guión caviar frente a los micros y a cada rato mete la pata porque ni siquiera conoce bien la historia, solo se deja llevar por sus odios y prejuicios de adolescente.

Es lo que hay en la nueva izquierda. Por eso les damos la razón: claro que merecemos más. Estamos hartos de poseros de la moral y expertos de ONGs.