Por Erick Yonatan Flores Serrano*
Instituto Amagi - Huánuco
El 28 de diciembre del 2025, iniciaban las protestas de la población iraní en contra del régimen teocrático que comanda el dictador y clérigo Ali Hoseini Jamenei desde el 1989. El alza de los precios de los productos de primera necesidad y también el desacuerdo con las políticas islámicas en general, fueron las razones que llevaron a la población a levantarse; lo que reclaman es una especie de alivio económico que les permita sortear la crisis y la expulsión de los ayatolás del poder que ostentan tras la revolución de 1979.
Con más de 40 mil víctimas mortales desde que la dictadura islámica pasó de una estrategia de prevención al iniciarse las protestas, a desplegar acciones letales el pasado 08 de enero; el silencio de buena parte del mundo llama mucho la atención. Es curioso que ninguna organización de derechos humanos, en el plano internacional se haya pronunciado al respecto. No hay banderitas de Irán en los perfiles de los activistas siempre “vigilantes” ante cualquier atropello contra de lo que llaman “pueblo”.
Extraña forma de defender los derechos humanos que tienen algunos. Un régimen que asesina a su propio pueblo debería ser condenado sin ambages, pero curiosamente la izquierda progresista calla de una manera sepulcral. Resulta paradójico que mientras lloran porque Estados Unidos le ha puesto fin a la narcodictadura venezolana encarcelando al criminal Nicolás Maduro, no hayan dicho absolutamente nada sobre las montañas de cadáveres que Jamenei y Pezeshkian provocan a diario, además de hospitales colapsados con heridos. La misma izquierda que acusa a Trump de reprimir las protestas en Estados Unidos denunciando la falta de proporcionalidad en la contención de los manifestantes, callan ante el gobierno de Irán que ha desplegado francotiradores en los techos para contener las protestas, movilizando blindados dispuestos a ametrallar civiles desarmados.
Vamos con más ejemplos. ¿Cómo puede ser posible que un delincuente y drogadicto como George Floyd, haya sido elevado a la inmerecida categoría de mártir mientras que Sahba Rashtian, una joven artista de tan solo 23 años, muerta tras ser alcanzada por las balas islámicas, no sea reconocida nada más que por su padre y su entorno más íntimo? Sin ir muy lejos, aquí en nuestro país, la izquierda convirtió en mártires a dos jóvenes prontuariados muertos en las trifulcas callejeras de una protesta salvaje a fines del 2020, mientras se enfrentaban a las fuerzas policiales.
Decía Joseph Goebbels, ministro para la Ilustración Pública y Propaganda durante Tercer Reich, que “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. Y esto es lo que la izquierda ha practicado en todas sus luchas desplegadas por el mundo. Sobre Cuba se inventaron el bloqueo económico y lo repitieron tanto que hoy mucha gente cree que la miseria de los cubanos fue planificada desde la Casa Blanca; cuando Cuba siempre tuvo tratos comerciales con todo el mundo y hasta le han condonado la deuda numerosos paises. Nunca hubo un bloqueo económico, lo que existió fue un embargo comercial, una sanción diplomática y judicial que el gobierno de los Estados Unidos le impuso al régimen de Fidel Castro tras la confiscación de miles de empresas y propiedades de ciudadanos norteamericanos en la isla.
Y este es el poder de los relatos y la propaganda. Quizá el caso más notorio que se conozca a día de hoy y que prueba el éxito de mentir sin escrúpulo, es que los estudiantes sienten vergüenza e indignación cuando se habla de Hitler, el fascismo y los muertos que lleva sobre sus espaldas; mientras que muchos de ellos ven con simpatía ser socialistas/comunistas y salir por las calles con remeras con el rostro del Che Guevara o con la hoz y el martillo, desconociendo la historia criminal que Mao, Lenin, Stalin, Pol Pot, Castro, Guevara y demás dictadores comunistas que provocaron más de 100 millones de muertos en el siglo pasado.
¿Por qué el silencio de la izquierda frente a los muertos en Irán? Porque si lo denuncian se les cae el cuento. Durante años le han vendido al mundo la idea de que la raza humana tiene sólo un enemigo que es Estados Unidos. Tanto que han logrado tener mucho éxito en esta empresa. Pero hay algunos factores importantes a tener en cuenta y que explican por qué la izquierda es tan inmoral e hipócrita en este asunto. Los vientos de derecha que comienzan a soplar en todo el mundo poniendo nerviosos a los pocos gobernantes de izquierda que todavía quedan. La caída de Maduro y el fin del financiamiento de la dictadura cubana con petróleo venezolano, y sobre todo el papel de Donald Trump en Medio Oriente. Si Trump logra deshacerse de los ayatolás en Irán, la izquierda mundial se queda sin un gran aliado en su guerra contra los EEUU. Es por eso que su silencio ante la masacre en Irán, antes que una omisión torpe e inocente, es una declaración de intenciones.
*Sociólogo sobreviviente a la sociología tradicional. Conservador entre libertarios y libertario entre conservadores. Políticamente incorrecto y de derecha mientras no haya mejor opción, jamás de izquierda.

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