sábado, 17 de junio de 2017

El gobierno deshoja margaritas


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

A estas alturas es ya seguro que Alfredo Thorne empacó sus cosas y está con el equipaje listo para salir del Ministerio de Economía y Finanzas. El mismo viernes, al volver del Congreso, improvisó una especie de anticipo de despedida frente al personal del MEF. Lo único que debe estar meditando o discutiendo con el presidente es si renuncia o espera la censura del Congreso. Es probable que se siente a esperar la censura ya anunciada para cargarle un pasivo a la oposición, con lo cual solo perjudica su sector, pues el Congreso va a tomarse sus tiempos y mientras tanto, habrá una especie de pato rengo a cargo del MEF, la cartera más importante del Ejecutivo.

Desde la prensa progre-caviar siguen disparando contra el fujimorismo, acusándolos de todo cuanto ocurre y, en particular, culpando a Keiko, a quien señalan como una especie de maléfica figura que desde la sombra dirige la campaña contra el gobierno y orquesta una tenebrosa oposición. Bonito cuento pero falso como todo mito caviar. En la oposición están presentes el Frente Amplio, Acción Popular y el Apra. Todos están a favor de la censura del ministro Thorne, tras la difusión del audio de su conversación con el contralor Edgar Alarcón. Y es que realmente no caber otra cosa. 

Nadie ha puesto en tela de juicio los títulos nobiliarios y académicos del ministro Alfredo Thorne, ni su capacidad intelectual, ni su hombría, ni su fe, ni su honestidad. Todo lo que se le achaca es una inconducta funcional, si cabe el término, al pretender condicionar el presupuesto de la Contraloría al apoyo del contralor al proyecto de Chinchero. Nada más eso. Y para colmo, lo hizo comprometiendo al presidente en la extorsión al decir: "Yo ya firmé. Falta que firme el presidente, pero me ha pedido que primero hable con usted para pedirle su apoyo a Chinchero". Palabras más o menos es lo que se escucha y se entiende claramente. Eso basta para mandarlo a su casa. Personalmente no tengo ninguna duda de que PPK le encargó tal cosa. 

El affaire Thorne-Alarcón es apenas un botón de muestra de los compromisos que este gobierno tiene con Kuntur Wasi. Es decir, el audio revela que todos los chismes salidos del MEF y del entorno palaciego son ciertos. PPK está comprometido hasta los huesos con Kuntur Wasi, una empresa en la que laboran algunos de sus más cercanos colaboradores y que además han sido aportantes de su campaña. ¿Por qué tanto interés en Chinchero? En el Perú tenemos varios mega proyectos iniciados y paralizados, como la ampliación del aeropuerto Jorge Chávez, la linea 2 del metro, Tía María, etc. Y siguen paralizados.

Tanto interés han mostrado por Chinchero que hasta el mismo presidente se arremangó la camisa para explicar en una pizarra la fórmula mágica con la que sacarían adelante el proyecto. A pesar del amplio y unánime cuestionamiento a las adendas de contratos de mega proyectos, lo primero que hicieron fue firmar una adenda para el contrato de Chinchero, lo que le costó el puesto al ministro de Transportes. En buena cuenta, la adenda consistía en financiar a la empresa Kuntur Wasi, ya que se trata de una empresa insolvente, para que así el contrato pudiera ser ejecutable. Y es que el contrato, como dijo Thorne, fue elaborado a la medida de la empresa, como si fuera un terno de sastre. Y este gobierno le estaba entallando la cintura. Esta adenda también le costó el puesto a Fiorella Molinelli y otros que acabaron denunciados penalmente por la Contraloría, más allá de que ese informe sea bueno o malo. Que nadie venga pues a decir que la espantosa situación política en que se encuentra ahora el gobierno de lujo es culpa de "la oposición intransigente del fujimorismo". 

Ha sido el propio gobierno el que se ha puesto la soga al cuello. Ellos mismos han arriesgado toda su reputación a un solo proyecto: Chinchero. El nuevo ministro de Transportes, Bruno Giuffra, puso paños fríos anunciando que se había rescindido el contrato de Chinchero, aunque hasta ahora nadie sabe cuánto le pagará el gobierno a Kuntur Wasi. Ese lío aun está por venir. Es decir, los vientos de Chinchero todavía seguirán soplando y pueden tumbarse aun la nave del gobierno. Pero nada de esto es culpa de la oposición. No hace falta oposición cuando el gobierno es tan torpe. 

Es muy difícil entender la estrategia de PPK. Al parecer ni siquiera tiene una estrategia. Nunca le preocupó formar una ancha base política que le diera sustento y gobernabilidad. Pudo haberlo hecho con facilidad porque sus ideas son concordantes con los de varios partidos. Pero a PPK simplemente nunca le importó crear una alianza mínima. No sabemos si se trata de soberbia o fue, como dicen algunos, rápidamente capturado por el establishment progre-caviar sectario y antifujimorista, con lo cual estuvo impedido de ir al diálogo político con otras fuerzas. La soledad de PPK es peligrosa. No se puede gobernar sin partido, sin militancia, sin cuadros propios y casi sin bancada. Rodearse de progres y caviares expertos en nada no le va a servir de mucha ayuda.

Esta es la situación. Que no vengan a contarnos cuentos de que hay una oposición intransigente que está empeñada en traerse abajo al gobierno. Hay un Congreso que tiene que hacer su trabajo. Y si le dan insumos para moler carne, lo harán. Sin duda. No dejemos que la estridencia de los discursos nos engañen. Tampoco dejemos que el cargamontón de la prostiprensa palaciega contra del fujimorismo nos haga perder de vista la realidad. Hay quienes creen que el fundamento de la política es combatir al fujimorismo como el principal o el único mal del país. No ven más allá. Para eso viven. Pero la realidad es mucho más amplia y compleja de lo que perciben tales sectores.