lunes, 18 de noviembre de 2013

De guatemala a guatepeor


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El anunciado nombramiento del ex Defensor del Pueblo Walter Albán como nuevo ministro del Interior no hace más que empeorar la situación de la seguridad nacional. Las razones son diversas pero la principal es una sola: no sabe nada de seguridad. Por el contrario, su labor como Defensor del Pueblo no fue otra que defender a terroristas como Lori Berenson en la CIDH en contra del Estado peruano, además de haber terminado su labor con una larga lista de denuncias por parte de los trabajadores del sector, como puede leerse aquí: denuncias contra Walter Albán.

Walter Albán es uno más de ese montón de abogadillos PUCP metidos en la industria de los DDHH como nueva especialidad caviar. Es parte del equipo progresista que se dedicó a dinamitar el esquema jurídico peruano diseñado en los 90 para combatir al terrorismo y del cual forman parte diversos personajes allegados a Palacio desde el gobierno transitorio y precario de Valentín Paniagua, que de valentín no tuvo nada y más bien hizo agua frente a la caviarada que se lo comió enterito. El primer especimen de esta plaga caviar PUCP de abogados oenegientos vinculados a los DDHH fue Diego García Sayán, inventor de la CVR. El último viene a ser Walter Albán, quien se suma a la logia caviar ya existente de Daniel Figallo, Eda Rivas, etc.

Esto quiere decir que la salida del también abogadillo caviar PUCP de DDHH Juan Jiménez Mayor no fue más que un vacío temporal del poder que tiene la caviarada oenegienta derechohumanista PUCP atornillada en Palacio hace ya más de una década. Apenas se conoció la designación de Walter Albán en el Ministerio del Interior, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y su cabecilla Rocío Silva Satisteban remecieron el Twitter con alborozados mensajes de felicidad, saludando el nombramiento de un miembro más de su camarilla en el gabinete. El Perú está en manos del cartel de los DDHH.

Todo esto deja en evidencia algo que ya se sabe: Ollanta Humala está perdido en el gobierno, carece de cuadros y hasta de amistades. No le queda más que gobernar en familia como última opción. Ni siquiera conocidos tiene. Si bien al principio se sacudió de la izquierda más radical e inútil, se quedó preso de una costra caviar igualmente inútil pero políticamente más inocua. Las malas noticia son para la población que no puede esperar absolutamente nada de este sujeto. Ya en los pasillos del Ministerio del Interior se oyen murmuraciones de enfado y desaprobación. Un abogadillo que solo ha manchado papeles en los últimos diez años va a estar en el MININTER más perdido que huevo frito en ceviche.