jueves, 21 de marzo de 2013

El despelote progresista de las AFPs


El caos generado por estos días en las puertas de las AFPs nos da un ejemplo más de los niveles del absurdo al que puede llegar la realidad en manos de una nube de iluminados progresistas que pretende tomar decisiones por cuenta de la población, supuestamente preocupados por su bienestar. No hace falta ir a Venezuela para ver cómo una sociedad colapsa cuando es el Estado el que toma las decisiones de mercado que corresponden a los ciudadanos. Por ahora basta con ir a la puerta de cualquier AFP y ver el caos provocado por genios como Daniel Schydlowsky y otros insignes representantes del progresismo nacional que emprendieron una reforma del sistema privado de pensiones con el único propósito de afectar las ganancias de las AFPs y no beneficiar a los ciudadanos, tal como afirman mintiendo.

Ya hemos explicado el origen de esta patética reforma en nuestro anterior artículo. Hoy solo nos queda destacar la opinión de la gran mayoría de economistas y expertos en el tema, quienes sostienen que la reforma es esencialmente insulsa, pues para el ciudadano no significa mayor diferencia. Lo que es peor, nadie sabe si en el futuro le favorecerá o le perjudicará. La mayoría sugiere ser prácticos y elegir si lo que queremos es tener más plata en el bolsillo ahora o cuando se jubilen. Al final la comisión hay que pagarla de todas formas. Sea del sueldo o del fondo, pero hay que pagarla. Y nadie, repito ¡nadie! puede saber si en el futuro la comisión por saldo será mayor o menor para el ciudadano. ¡Ni Mandrake sabe eso!

Lo peor de todo es que los genios de la SBS, presididos por el progresista Daniel Schydlowsky, se tomaron la libertad de decidir por la gente y pasarlos a todos a la comisión por saldo si es que los aportantes no hacían la gestión para expresar lo contrario. ¿Por qué nuestros inútiles e incapaces congresistas no detuvieron esta barbaridad? Sencillamente porque quien preside esa comisión es otro progresista, el Sr. Jaime Delgado, experto en nada y supuesto "defensor de los consumidores". Pero cada vez que estos se atribuyen poderes para decidir por la gente generan caos. En todo caso, hecha la reforma creando una nueva forma de comisión, debieron dejar que la gente decida. Pero no. Lo que estos progres querían en realidad era afectar a las AFPS porque no toleran a las empresas privadas y menos que ellas ganen!

Este mundo sería mucho mejor si no existieran estas plagas de defensores del pueblo y de causas nobles y justas. Los activistas y congresistas defensores de causas nobles y justas son el mayor peligro que enfrenta hoy nuestra sociedad.