martes, 20 de junio de 2017

Thorne se atornilla


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El ministro Alfredo Thorne decidió prolongar su agonía y morir con clase. En lugar de renunciar ha invitado al Congreso a que le corten la cabeza, lo cual sucederá tarde o temprano. La jugada de forzar una "cuestión de confianza" no es más que otro intento de chantaje de este ministro, pero esta vez al Congreso. Sin embargo, no le ha dado resultados porque en su caso no corresponde esa figura. Así que al Congreso no le queda más que afilar la espada. 

Muy incómoda es la situación de este gobierno. A poco de cumplir un año no tiene nada bueno que ofrecer. La economía continúa en picada y los servicios del Estado siguen colapsados y sin solución a la vista. No hay ninguna reforma en marcha y los grandes temas que han acaparado últimamente las portadas solo tienen que ver con los escándalos de Chinchero. 

La única estrategia política del gobierno es montar el mito del Congreso opositor. A esa narrativa apunta su numeroso equipo de prensa y propaganda, desde reconocidos columnistas mermeleros, hasta caricaturistas de medios y trolls de redes. La idea es culpar al fujimorismo de la mala marcha del gobierno. En esa dirección apunta el pedido del ministro Thorne. Está buscando que sea el Congreso quien lo censure para que luego el gobierno pueda victimizarse achacando toda la responsabilidad a la "oposición intransigente".

Pero la narrativa no cuaja porque nadie se lo cree. A decir verdad, el fujimorismo anda bastante flojo en su tarea de oposición. Si no fuera por el Apra, Acción Popular y el Frente Amplio, este Congreso sería el más complaciente del siglo. Si el gobierno carece de cuadros políticos, el fujimorismo no es una excepción. La mayoría de los congresistas fujimoristas son debutantes y a veces no saben ni para qué lado patean la pelota, por lo que varias veces terminan siguiéndoles el juego al Frente Amplio (derecho del agua) o a Acción Popular (prohibición de la leche en polvo). Ejemplos sobran.

En medio de este desbarajuste el país marcha a la deriva. En el gobierno anterior el proyecto Conga se trajo abajo al gabinete en pleno en menos de tres meses. Ahora tenemos que Chinchero le está costando ya dos ministros a este gobierno. Pero lo peor es que PPK carece de reflejos. Camina a paso de tortuga y nadie sabe qué ocupa su mente. Se está volviendo impredecible.

Lo único que nos queda es cruzar los dedos y esperar. 

sábado, 17 de junio de 2017

El gobierno deshoja margaritas


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

A estas alturas es ya seguro que Alfredo Thorne empacó sus cosas y está con el equipaje listo para salir del Ministerio de Economía y Finanzas. El mismo viernes, al volver del Congreso, improvisó una especie de anticipo de despedida frente al personal del MEF. Lo único que debe estar meditando o discutiendo con el presidente es si renuncia o espera la censura del Congreso. Es probable que se siente a esperar la censura ya anunciada para cargarle un pasivo a la oposición, con lo cual solo perjudica su sector, pues el Congreso va a tomarse sus tiempos y mientras tanto, habrá una especie de pato rengo a cargo del MEF, la cartera más importante del Ejecutivo.

Desde la prensa progre-caviar siguen disparando contra el fujimorismo, acusándolos de todo cuanto ocurre y, en particular, culpando a Keiko, a quien señalan como una especie de maléfica figura que desde la sombra dirige la campaña contra el gobierno y orquesta una tenebrosa oposición. Bonito cuento pero falso como todo mito caviar. En la oposición están presentes el Frente Amplio, Acción Popular y el Apra. Todos están a favor de la censura del ministro Thorne, tras la difusión del audio de su conversación con el contralor Edgar Alarcón. Y es que realmente no caber otra cosa. 

Nadie ha puesto en tela de juicio los títulos nobiliarios y académicos del ministro Alfredo Thorne, ni su capacidad intelectual, ni su hombría, ni su fe, ni su honestidad. Todo lo que se le achaca es una inconducta funcional, si cabe el término, al pretender condicionar el presupuesto de la Contraloría al apoyo del contralor al proyecto de Chinchero. Nada más eso. Y para colmo, lo hizo comprometiendo al presidente en la extorsión al decir: "Yo ya firmé. Falta que firme el presidente, pero me ha pedido que primero hable con usted para pedirle su apoyo a Chinchero". Palabras más o menos es lo que se escucha y se entiende claramente. Eso basta para mandarlo a su casa. Personalmente no tengo ninguna duda de que PPK le encargó tal cosa. 

El affaire Thorne-Alarcón es apenas un botón de muestra de los compromisos que este gobierno tiene con Kuntur Wasi. Es decir, el audio revela que todos los chismes salidos del MEF y del entorno palaciego son ciertos. PPK está comprometido hasta los huesos con Kuntur Wasi, una empresa en la que laboran algunos de sus más cercanos colaboradores y que además han sido aportantes de su campaña. ¿Por qué tanto interés en Chinchero? En el Perú tenemos varios mega proyectos iniciados y paralizados, como la ampliación del aeropuerto Jorge Chávez, la linea 2 del metro, Tía María, etc. Y siguen paralizados.

Tanto interés han mostrado por Chinchero que hasta el mismo presidente se arremangó la camisa para explicar en una pizarra la fórmula mágica con la que sacarían adelante el proyecto. A pesar del amplio y unánime cuestionamiento a las adendas de contratos de mega proyectos, lo primero que hicieron fue firmar una adenda para el contrato de Chinchero, lo que le costó el puesto al ministro de Transportes. En buena cuenta, la adenda consistía en financiar a la empresa Kuntur Wasi, ya que se trata de una empresa insolvente, para que así el contrato pudiera ser ejecutable. Y es que el contrato, como dijo Thorne, fue elaborado a la medida de la empresa, como si fuera un terno de sastre. Y este gobierno le estaba entallando la cintura. Esta adenda también le costó el puesto a Fiorella Molinelli y otros que acabaron denunciados penalmente por la Contraloría, más allá de que ese informe sea bueno o malo. Que nadie venga pues a decir que la espantosa situación política en que se encuentra ahora el gobierno de lujo es culpa de "la oposición intransigente del fujimorismo". 

Ha sido el propio gobierno el que se ha puesto la soga al cuello. Ellos mismos han arriesgado toda su reputación a un solo proyecto: Chinchero. El nuevo ministro de Transportes, Bruno Giuffra, puso paños fríos anunciando que se había rescindido el contrato de Chinchero, aunque hasta ahora nadie sabe cuánto le pagará el gobierno a Kuntur Wasi. Ese lío aun está por venir. Es decir, los vientos de Chinchero todavía seguirán soplando y pueden tumbarse aun la nave del gobierno. Pero nada de esto es culpa de la oposición. No hace falta oposición cuando el gobierno es tan torpe. 

Es muy difícil entender la estrategia de PPK. Al parecer ni siquiera tiene una estrategia. Nunca le preocupó formar una ancha base política que le diera sustento y gobernabilidad. Pudo haberlo hecho con facilidad porque sus ideas son concordantes con los de varios partidos. Pero a PPK simplemente nunca le importó crear una alianza mínima. No sabemos si se trata de soberbia o fue, como dicen algunos, rápidamente capturado por el establishment progre-caviar sectario y antifujimorista, con lo cual estuvo impedido de ir al diálogo político con otras fuerzas. La soledad de PPK es peligrosa. No se puede gobernar sin partido, sin militancia, sin cuadros propios y casi sin bancada. Rodearse de progres y caviares expertos en nada no le va a servir de mucha ayuda.

Esta es la situación. Que no vengan a contarnos cuentos de que hay una oposición intransigente que está empeñada en traerse abajo al gobierno. Hay un Congreso que tiene que hacer su trabajo. Y si le dan insumos para moler carne, lo harán. Sin duda. No dejemos que la estridencia de los discursos nos engañen. Tampoco dejemos que el cargamontón de la prostiprensa palaciega contra del fujimorismo nos haga perder de vista la realidad. Hay quienes creen que el fundamento de la política es combatir al fujimorismo como el principal o el único mal del país. No ven más allá. Para eso viven. Pero la realidad es mucho más amplia y compleja de lo que perciben tales sectores.

viernes, 16 de junio de 2017

Intolerancia a la lactosa


Por: Richard Campos Villalobos 

La cofradía estatista-populista se ha ido de nauseas por la leche. Han armado todo un espectáculo farandulero con el afán de ganar imagen de defensores del consumidor. Lo peor es que asumen su estulticia con una acusación falaz contra la empresa Gloria. Es que no se puede esperar otra cosa de esta gente primitiva más que una ridícula posición en contra de todo lo que sea empresa. La monumental histeria colectiva por la leche que, según algunos, “no es leche”, se inicia porque el Grupo Gloria quería exportar al mercado panameño su producto Pura Vida, pero las regulaciones panameñas observaron el etiquetado. Eso fue suficiente para desatar la histeria colectiva contra el producto y contra todo el Grupo Gloria. 

No sé si el mejor análisis de este caso corresponde al campo social, político o patológico. El político que más berrinche ha hecho es, para variar, Yonhy Lescano, un impresentable personaje que se cuelga de cualquier escandalete para posar como defensor del pueblo. Un día pretendió prohibir la pornografía porque, según su iluminado entender, es la culpable de las violaciones sexuales. La reacción en cadena contra la leche incluyó patrioterismos de callejón, acusando a Gloria de "chilena” y otras aberraciones del más pobre nivel mental. Pero peor resultó la genial idea de regresar a la Edad Media para que todos ordeñen una vaca y gocen de la verdadera leche pura ya que Gloria no la vende. 

Es que desde hace algún tiempo los políticos han encontrado en la prédica anti mercado y anti empresa una forma de publicidad gratuita, pues satanizar a las empresas parece rendir excelentes réditos, les permite posar como defensores del consumidor. Con todo este asunto de la alimentación saludable, tan de moda, no sería redituable políticamente que nuestros políticos vayan a revisar las condiciones en que los mercados populares venden carnes. Tampoco sería bien visto si Digesa se dignara en supervisar los productos que se venden a los escolares en las calles, alrededor de las escuelas, embolsadas artesanalmente. 

Sería interesante que Lescano vaya a fiscalizar los bares de mala muerte donde se consumen mezclas de licores sin registro de ninguna clase. No lo hará. Es más fácil combatir a Gloria exigiéndole que deje de "estafar" a los ciudadanos. Eso sí rinde titulares. Es más fácil ganarse a los ignorantes de las redes sociales y de la prensa chicha de izquierda. La pose anti empresa vende mucho, y si es contra una gran industria mejor. Eso es más redituable que revisar la salubridad de los algodones de azúcar en las ferias populares o inspeccionar la canchita pop corn que venden en la puerta de los colegios en los barrios pobres. 

Todo este circo infame armado contra la empresa Gloria es una vergüenza. Pinta de cuerpo entero a estos farsantes de la política que se cobijan en el Congreso y en el poder, así como a los mercaderes de la prensa basura, incapaces de defender verdaderamente al ciudadano y a los niños. Prefieren armar circos baratos de indignados contra una gran empresa formal. Son una vergüenza para todo el país.

domingo, 11 de junio de 2017

Trump posterga el fin del mundo


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El progresismo mundial sigue alborotado por el retiro de los EEUU del Acuerdo de París, de la mano del presidente Donald Trump, quien no está dispuesto a seguir malgastando dinero público y frenando el desarrollo económico e industrial de su país en aras de un delirio socialista. El famoso Acuerdo de París es un club de políticos poseros cuyo único interés es figurar retratados en la estampita oficial de "salvadores del planeta". Eso es todo. Más allá de tal pose, les interesa un comino malgastar dineros públicos de sus respectivos países en proyectos estrafalarios y delirantes como "salvar el planeta" o "detener el cambio climático".  

El progresismo mundial ya no sabe cómo meter más cuento con el "cambio climático". Como lo han hecho siempre, apelan a la ignorancia y al miedo de la gente. Lo que hacen es sembrar el pánico con un falso "peligro inminente" y luego venden su sebo de culebra como la única cura milagrosa. Como ya es sabido, tras la debacle del comunismo mundial a principios de los 90, la izquierda estuvo tramando una nueva forma de capturar la política mundial, y encontró en el ambientalismo una buena cabecera de playa donde desembarcar. Utilizando todo su poder en los organismos internacionales, en especial en la ONU, desarrollaron una fina estrategia que involucró la prostitución de la ciencia, reclutando investigadores a quienes se les prometía fondos de investigación para probar el calentamiento global y sus horribles repercusiones. 

Naturalmente, solo seguían recibiendo estos fondos quienes iban en la dirección correcta del cambio climático, y solo se hacían públicos los hallazgos favorables al apocalipsis climático. Luego vino el despliegue de conferencias climáticas, documentales y hasta películas, incluyendo, para variar, el activismo fanático de progres comprometidos, como Michael Moore y Leonardo Di Caprio, entre muchos otros que pugnaban por detener el "capitalismo salvaje" y reclamaban por implantar un "nuevo orden mundial". El show estaba completo. La cereza del pastel fueron los políticos que se sumaron a la "causa del planeta" en costosas conferencias anuales desplegadas por todo el mundo, con el fin de detener el extractivismo petrolero, la quema de carbón en los países más pobres y comprometer miles de millones de dólares públicos en estrafalario proyectos.  

El recurso del miedo es un viejo truco que se ha usado a lo largo de toda la historia de la humanidad. Hoy ese cuento se llama "cambio climático". Para empezar, es una frase que encierra una redundancia ridícula porque si hay algo que cambia en este mundo es el clima. Este es cambiante por su propia naturaleza, y eso es lo que ha hecho siempre el clima: cambiar. El clima ha estado cambiando desde que este planeta apareció con atmósfera en medio del universo. Nada cambia tanto como el clima. Está cambiando desde antes de que apareciera la especie humana, y siempre cambiará, sin que los seres humanos puedan hacer absolutamente nada al respecto. Somos hormigas ante el clima que cambia influido por factores tremendos como el Sol, los océanos y la propia fuerza geotermal del planeta que se difunde a través de volcanes, tanto en la superficie como debajo de los mares, etc. 

El cuento del "calentamiento global" fue el primero en caerse solo porque la data mostraba que la temperatura dejó de subir por sí sola a fines de los 90. Entonces adoptaron el nuevo discurso de "cambio climático", con predicciones terroríficas basados en modelos matemáticos manoseados, documentales de horror climático y películas tenebrosas. El terrorismo climático se puso de moda y llegó a las más altas esferas de la política, donde los políticos no tardaron en aprovecharlo para posar como benefactores -ya no del país o de los pobres sino del planeta- con el lema "salvemos el planeta". Se sumaron a la huachafería anual de la "Hora del Planeta" para apagar las luces y otras poses por el estilo, incluyendo sacar dinero de los fondos públicos para regalarlo a tan noble causa. 

Por fortuna Donald Trump le ha puesto fin a tanta payasería. Seguramente el show continuará a cargo de actores de reparto que desean seguir con el espectáculo político. Pero la causa está herida de muerte. Trump ha autorizado las inversiones en el sector petrolero que Obama había cancelado. El mundo aun tiene mucho petroleo que puede seguir usando como combustible barato por más de tres siglos, tiempo en el cual, el propio capitalismo desarrollará novedosas tecnologías que harán más limpias la emisiones. Si hay que cuidar el planeta, debemos hacerlo principalmente de las toneladas de basura que se arrojan a los mares y ríos. Es más importante desarrollar políticas de reciclaje y manejo eficiente de basura y deshechos industriales, que armar circos climáticos en los que muy poco o nada podemos hacer. El planeta hay que cuidarlo pero sin farsas, cuentos ni aprovechamientos políticos. 

sábado, 10 de junio de 2017

Los corruptos se pasean mientras nos ocupamos de escándalos


Por: Juan Carlos Vásquez Peña

Las últimas semanas se han caracterizado por escandaletes de alto impacto en medios y redes sociales pero de poca relevancia sustancial. Estos escandaletes, fortuitos o no, están sirviendo para tapar lo realmente importante: que ya estamos bien adentrados en junio y hasta ahora no se tiene noticia de los corruptos con fuerte llegada en los medios, y, salvo “peces chicos y medios”,  no se tiene capturados a los más altos funcionarios beneficiados con la década en que la corrupción brasilera invadió todo el Perú y gran parte de Sudamérica como una plaga incontrolable.

La primera semana de junio, el escándalo se debió a la competencia de bebidas alcohólicas “Selección Mundial Bruselas”, realizada este año en Chile y donde el pisco peruano no podía competir con esa denominación por una ley interna del país anfitrión, por lo que algunos industriales peruanos decidieron participar siguiendo las normas sin hacerse mayores problemas. Pero acá se desató el escándalo y el patrioterismo destemplado, dedicando horas en programas periodísticos y noticieros al debate ocioso, hasta que Indecopi se vio obligado a actuar "de oficio" (definición usada para indicar que Indecopi actúa recién cuando hay escándalo de por medio) para meter su cuchara e impedir que las bodegas participen en el concurso, como si fuera su plata la que está en juego. En esos días también se venció la “confidencialidad” de las declaraciones de Odebrecht con respecto a los sobornados en otros países, pero a diferencia de Colombia, Panamá, Ecuador, República Dominicana, etc, aquí no se sabe hasta ahora quienes más son los involucrados en la trama corrupta, la cual según informaciones extraoficiales, incluyen 18 influyentes periodistas limeños.

La segunda semana de junio, cuando ya el escándalo del pisco había bajado, sale un tema venido de Panamá, sobre la leche Pura Vida que muestra una vaca en su etiqueta, aunque, como dice claramente la misma etiqueta, es una fórmula láctea. Nuevamente se armó el escándalo en medios y redes condenando a Gloria por "engañar" al público. Indecopi otra vez actúa “de oficio” para ordenar el retiro del producto del mercado hasta que el asunto se aclare. Y mientras tanto, un ministro “exThorneSionador” chantajea al contralor y sigue sin aparecer la lista de periodistas y gente de clase alta limeña implicada en las corruptelas de Odebrecht. Los peces gordos siguen libres y riéndose. Se libran de investigaciones (Graña, Barata), son excarcelados (Moreno) o ni los mencionan (Villarán, Humala, Toledo).

¿Qué nuevo escandalete se estará cocinando para esta tercera semana de junio? No se sabe aún, pero lo único cierto es que viviendo de escandalete en escandalete y sin acciones decididas contra los corruptos, cada día que nos acercamos al 2021, lo hacemos para votar otra vez con pánico y terror. La mayoría de gente está hastiada pero eso no lo nota la caviarada, que parece vivir los últimos días de Luis XVI, pensando en escapar del guillotinazo con vida y propiedades intactas.