sábado, 6 de mayo de 2017

Más mitos y mentiras del progresismo


Si en algo son buenos los progres es en engañar a la gente con mitos y mentiras. Nadie les gana en el arte de inventar clichés y frasecitas pomposas para utilizarlas como consignas de campaña. No importa si son tan ridículas como "cambio climático". ¿Cuándo no ha cambiado el clima? Si hay algo que es cambiante por antonomasia es el clima. Pero no importa. El progresismo igual te ataranta con el mito del "cambio climático" y el "calentamiento global". Se necesita todo un diccionario para descifrar las frases de cliché inventadas por el progresismo. Cada vez que quieren imponer algo, lo hacen a través de una frase cliché: actividad estratégica, soberanía energética, inclusión social, ordenamiento territorial, etc. Por ahora nos tienen fritos con el sambenito de los "crímenes de odio".

Claro que al progresismo le interesa un bledo que sus consignas y mitos estén fuera de toda realidad. La progrería se maneja tan solo al nivel de las ideas y palabras. La realidad es accesoria, desdeñable. Hasta inventan data que se acomode a sus delirios. Es así como nos han catalogado como el tercer país más violador del planeta. ¿Alguien puede creerlo? Todo lo que cabe en el delirio progresista es imposible de ser rebatido. Por paradójico que sea, los embustes y mitos son difíciles de derrotar porque precisamente están fabricados para eso: están más allá del nivel de comprobación efectiva.

Otra cosa paradójica es que ahora los progres que son los odiadores por excelencia, quieren posar como luchadores contra el odio. Ni más ni menos. Ahora resulta que quienes predican y promueven el odio contra el fujimorismo, organizando marchas fascistas para insultar a Keiko Fujimori con toda clase de pancartas miserables dignas de enfermos mentales, salen disfrazados de ángeles para luchar contra el odio y la homofobia. Pero todo a partir de patrañas urdidas para crear un escenario ficticio, haciéndole creer a la gente que estamos en un país plagado de "crímenes de odio", como si acá mataran a mujeres solo por ser mujeres o gays por ser gays. Algo que no ocurre en el Perú. Todo ese discursillo progre es completamente ajeno a nuestra realidad.  Es un mito engañabobos.

Pero nada detiene al progresismo si se trata de campañas para imponer su agenda y su nueva ideología importada, para variar. Porque toda ideología de izquierdas es siempre importada y ajena a nuestra realidad. En el siglo pasado vivieron predicando el marxismo-leninismo-maoismo cual dementes en delirio, sin percatarse de dónde estaban parados. Hoy repiten la historia al hacer campañas contra delitos que no existen en nuestra realidad. Todas son campañas urdidas en organismos internacionales. Ahora acá han asumido la mala costumbre de llamar "feminicidio" a cualquier asesinato de una mujer, aun cuando se trate de un crimen pasional o un asalto. No tenemos noticias de ningún verdadero feminicidio en toda la historia del país. Pero el nombrecito resuena a cada rato en los medios.

¿De qué trata todo este alboroto insano? En realidad todo es parte de una amplia agenda progresista que consiste en ir avanzando paso a paso en una gran variedad de causas sociales, como quien invade un territorio colocando banderitas por aquí y por allá. El alboroto sobre la mujer y los LGTB es parte de lo que denominan "sectores vulnerables". Otro cliché inventado para reforzar su ideario. Con este cuento tratan de convencernos de cosas tan ridículas como que las mujeres pertenecen a estos "sectores vulnerables". ¿Qué quiere decir esto? ¿Acaso las mujeres están en peligro de extinción? ¿Por qué las mujeres han acabado encasilladas en los "sectores vulnerables"? ¿Acaso no vemos a las mujeres caminando libremente por las calles, manejando taxis y combis, dirigiendo programas de radio y TV, liderando partidos, hablando en el Congreso y candidateando a la presidencia? 

Una vez más la insanía mental de la izquierda quiere vendernos gato por liebre. Todas sus mentiras y mitos pertenecen a un mundo de falacias donde solo los tontos caen en el cuento. Por supuesto, hay muchos tontos útiles del progresismo, que se mueren por posar como defensores de cualquier causa cursi promovida desde la beatería progresista. En esta categoría cae toda la cucufatería caviar del "gobierno de lujo" que ha asumido todas las causas mendaces de la progrería. Han tenido la desfachatez de pervertir el Código Penal, una vez más, para introducir toda su huachafería legal a favor de los "sectores vulnerables", castigando los horrendos "crímenes de odio" que no existen. Todo no pasa de ser más que histeria progresista y campaña política para imponer su ideología.

Hay que detener toda esta aberración ideológica que el progresismo pretende imponernos. Ahora el progresismo se arroga el derecho y la autoridad de decirnos lo que debemos sentir y pensar, a quién debemos idolatrar y a quién debemos odiar. Y lo hacen manipulando nuestras leyes. Ya han hecho lo que han querido con el currículo escolar, donde no solo incluyen los disparates de la CVR sino, además, la propaganda ideológica pro gay. Lamentablemente no hay un sector político que lidere la contraofensiva ideológica caviar. El fujimorismo no da la talla. Hasta tiene a un tnoto útil del progresismo en Kenji Fujimori que patea a favor de los caviares. La lucha es larga pero hay que dar batalla. No dejemos que el progresismo imponga su agenda.