jueves, 20 de abril de 2017

Tremendo papelón de Patética del Río


Al fin Patricia del Río alcanzó el estrellato. Ha sido tendencia en Twitter ocupando el primer lugar por casi 24 horas. Lástima que todo se deba a un exabrupto en medio de su labor de prensa. Todo ocurrió la mañana del miércoles 19, cuando los argentinos Nicolás Márquez y Agustín Laje eran entrevistados en el set de RPP acerca de su obra conjunta "El libro negro de la nueva izquierda", donde analizan la evolución de la izquierda luego de la caída mundial del comunismo. Uno de sus alcances es señalar que la "ideología de género" es una versión ideológica de la nueva izquierda que pretende socavar los cimientos de las sociedades.

El papelón empezó cuando Agustín Laje exponía los fundamentos de su libro y hacía acopio de sus investigaciones, respondiendo una pregunta de Fernando Carvallo. De pronto Patricia del Río intervino como accionada por un resorte eléctrico. No lo hizo para preguntar y obtener información de los invitados, como correspondería a su rol, sino para confrontar al expositor, incluso tratando de desmerecer su exposición con la frase "viejísimo debate entre el biologicismo y las tendencias culturales". A continuación se apoderó del escenario para reemplazar a los expositores y regar su propia sabiduría en un bochornoso e infantil esfuerzo por imponerse a los invitados.

Lo peor vino cuando en su afán de confrontación, Patricia del Río hizo referencia al "tetazo", como se llamó a una manifestación hecha por mujeres en Argentina para rechazar una sentencia judicial que penalizaba el topless en una playa, pero que fue paralelamente aprovechada por el feminizmo radical para lanzar otro tipo de mensajes contra la "cultura machista". Si se tratara de una cultura machista, supongo que todos aplaudiríamos que las chicas vayan con las tetas al aire a las playas. Pero como es obvio, la resolución del juez no se sustentaba en ningún machismo. En fin, sigamos con el papelón de Patricia del Río quien en un afán de incomodar a los invitados les pidió que se quitaran la camisa. Nicolás Márquez se negó señalando que se sentiría incómodo haciendo ese papelón, que además tiene pudor y respeto por los demás.

Completamente sorda a los argumentos de Nicolás Márquez, la siguiente movida ya calculada de Patricia del Río fue desabotonarse la blusa amenazando con mostrar los senos. Luego dijo que no lo hacía porque le iban a mandar a la policía y la iban a botar. A partir de allí la entrevista, o lo que fuera, perdió todo rumbo. Patricia del Río se apoderó del set para armar su bochornoso espectáculo para demostrar nadie sabe qué, hasta que se levantó y se fue diciendo que se iba a tomar un café, dejando con la palabra en la boca a sus invitados. Pura malcriadez. Pero no quedó allí sino que volvió y retomó sus pachotadas afirmando que los pechos de la mujer habían sido "sexualizadas" por los hombres. ¿Se puede ser más ignorante y fanática para decir boludeces de ese calibre? Encima dijo que quería ridiculizar a sus invitados. Ni siquiera les dio tiempo para exponer sus puntos de vista. Apenas empezaron a hablar, la loca del Rio se les lanzó al cuello y no paró de repetir su tetología. Luego de atropellarlos con sus tonterías, la del Río tuvo el cuajo de decir muy campante y oronda que ella había demostrado que "tetas tenemos todos". Francamente se pasó de tetuda.

¿Qué quiso hacer Patricia del Río? ¿Qué quiso probar? Imposible saberlo. Lo único que sabemos es que hizo el ridículo. No solo con su malcriadez sino con las boberías que dijo. Malogró la entrevista y el programa. Fue una especie de pataleta de niña engreída que sabe que puede hacer cualquier cosa porque tiene un padrino que la protege. A cualquier otro lo echarían del empleo por mucho menos. Evidentemente Patricia del Río no sabe cuál es su rol como entrevistadora. No le han explicado que su rol es entrevistar y no acosar ni maltratar a los invitados.

Agustín Laje dijo algo cierto en ese momento: "yo lamento que tengan periodistas de este nivel". En realidad lo lamentamos todos. Y nadie se explica por qué es que se mantienen esta clase de personas en un medio tan importante. De un tiempo a esta parte la prensa se ha llenado de mediocres, histéricas e ignorantes que creen que pueden opinar alegremente sobre cualquier cosa sin ser experto en nada. Es el caso de Patricia del Rio, cuya profesión es "lingüista", si se puede llamar profesión a eso, y que se ha pasado la vida saltando de un medio a otro gracias a la argolla caviar a la que pertenece. Creo que todos hemos sentido vergüenza al ver semejante actuación de esta señorona que ya se cree demasiado, para decir la verdad. Si RPP tiene algún respeto por su público, lo lógico sería que Patricia del Río estuviera en la calle en este momento, pero vemos que no. Sus santos patrones de la caviarada la siguen protegiendo y manteniendo en un puesto para el que no está calificada.