martes, 20 de junio de 2017

Thorne se atornilla


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El ministro Alfredo Thorne decidió prolongar su agonía y morir con clase. En lugar de renunciar ha invitado al Congreso a que le corten la cabeza, lo cual sucederá tarde o temprano. La jugada de forzar una "cuestión de confianza" no es más que otro intento de chantaje de este ministro, pero esta vez al Congreso. Sin embargo, no le ha dado resultados porque en su caso no corresponde esa figura. Así que al Congreso no le queda más que afilar la espada. 

Muy incómoda es la situación de este gobierno. A poco de cumplir un año no tiene nada bueno que ofrecer. La economía continúa en picada y los servicios del Estado siguen colapsados y sin solución a la vista. No hay ninguna reforma en marcha y los grandes temas que han acaparado últimamente las portadas solo tienen que ver con los escándalos de Chinchero. 

La única estrategia política del gobierno es montar el mito del Congreso opositor. A esa narrativa apunta su numeroso equipo de prensa y propaganda, desde reconocidos columnistas mermeleros, hasta caricaturistas de medios y trolls de redes. La idea es culpar al fujimorismo de la mala marcha del gobierno. En esa dirección apunta el pedido del ministro Thorne. Está buscando que sea el Congreso quien lo censure para que luego el gobierno pueda victimizarse achacando toda la responsabilidad a la "oposición intransigente".

Pero la narrativa no cuaja porque nadie se lo cree. A decir verdad, el fujimorismo anda bastante flojo en su tarea de oposición. Si no fuera por el Apra, Acción Popular y el Frente Amplio, este Congreso sería el más complaciente del siglo. Si el gobierno carece de cuadros políticos, el fujimorismo no es una excepción. La mayoría de los congresistas fujimoristas son debutantes y a veces no saben ni para qué lado patean la pelota, por lo que varias veces terminan siguiéndoles el juego al Frente Amplio (derecho del agua) o a Acción Popular (prohibición de la leche en polvo). Ejemplos sobran.

En medio de este desbarajuste el país marcha a la deriva. En el gobierno anterior el proyecto Conga se trajo abajo al gabinete en pleno en menos de tres meses. Ahora tenemos que Chinchero le está costando ya dos ministros a este gobierno. Pero lo peor es que PPK carece de reflejos. Camina a paso de tortuga y nadie sabe qué ocupa su mente. Se está volviendo impredecible.

Lo único que nos queda es cruzar los dedos y esperar. 

sábado, 17 de junio de 2017

El gobierno deshoja margaritas


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

A estas alturas es ya seguro que Alfredo Thorne empacó sus cosas y está con el equipaje listo para salir del Ministerio de Economía y Finanzas. El mismo viernes, al volver del Congreso, improvisó una especie de anticipo de despedida frente al personal del MEF. Lo único que debe estar meditando o discutiendo con el presidente es si renuncia o espera la censura del Congreso. Es probable que se siente a esperar la censura ya anunciada para cargarle un pasivo a la oposición, con lo cual solo perjudica su sector, pues el Congreso va a tomarse sus tiempos y mientras tanto, habrá una especie de pato rengo a cargo del MEF, la cartera más importante del Ejecutivo.

Desde la prensa progre-caviar siguen disparando contra el fujimorismo, acusándolos de todo cuanto ocurre y, en particular, culpando a Keiko, a quien señalan como una especie de maléfica figura que desde la sombra dirige la campaña contra el gobierno y orquesta una tenebrosa oposición. Bonito cuento pero falso como todo mito caviar. En la oposición están presentes el Frente Amplio, Acción Popular y el Apra. Todos están a favor de la censura del ministro Thorne, tras la difusión del audio de su conversación con el contralor Edgar Alarcón. Y es que realmente no caber otra cosa. 

Nadie ha puesto en tela de juicio los títulos nobiliarios y académicos del ministro Alfredo Thorne, ni su capacidad intelectual, ni su hombría, ni su fe, ni su honestidad. Todo lo que se le achaca es una inconducta funcional, si cabe el término, al pretender condicionar el presupuesto de la Contraloría al apoyo del contralor al proyecto de Chinchero. Nada más eso. Y para colmo, lo hizo comprometiendo al presidente en la extorsión al decir: "Yo ya firmé. Falta que firme el presidente, pero me ha pedido que primero hable con usted para pedirle su apoyo a Chinchero". Palabras más o menos es lo que se escucha y se entiende claramente. Eso basta para mandarlo a su casa. Personalmente no tengo ninguna duda de que PPK le encargó tal cosa. 

El affaire Thorne-Alarcón es apenas un botón de muestra de los compromisos que este gobierno tiene con Kuntur Wasi. Es decir, el audio revela que todos los chismes salidos del MEF y del entorno palaciego son ciertos. PPK está comprometido hasta los huesos con Kuntur Wasi, una empresa en la que laboran algunos de sus más cercanos colaboradores y que además han sido aportantes de su campaña. ¿Por qué tanto interés en Chinchero? En el Perú tenemos varios mega proyectos iniciados y paralizados, como la ampliación del aeropuerto Jorge Chávez, la linea 2 del metro, Tía María, etc. Y siguen paralizados.

Tanto interés han mostrado por Chinchero que hasta el mismo presidente se arremangó la camisa para explicar en una pizarra la fórmula mágica con la que sacarían adelante el proyecto. A pesar del amplio y unánime cuestionamiento a las adendas de contratos de mega proyectos, lo primero que hicieron fue firmar una adenda para el contrato de Chinchero, lo que le costó el puesto al ministro de Transportes. En buena cuenta, la adenda consistía en financiar a la empresa Kuntur Wasi, ya que se trata de una empresa insolvente, para que así el contrato pudiera ser ejecutable. Y es que el contrato, como dijo Thorne, fue elaborado a la medida de la empresa, como si fuera un terno de sastre. Y este gobierno le estaba entallando la cintura. Esta adenda también le costó el puesto a Fiorella Molinelli y otros que acabaron denunciados penalmente por la Contraloría, más allá de que ese informe sea bueno o malo. Que nadie venga pues a decir que la espantosa situación política en que se encuentra ahora el gobierno de lujo es culpa de "la oposición intransigente del fujimorismo". 

Ha sido el propio gobierno el que se ha puesto la soga al cuello. Ellos mismos han arriesgado toda su reputación a un solo proyecto: Chinchero. El nuevo ministro de Transportes, Bruno Giuffra, puso paños fríos anunciando que se había rescindido el contrato de Chinchero, aunque hasta ahora nadie sabe cuánto le pagará el gobierno a Kuntur Wasi. Ese lío aun está por venir. Es decir, los vientos de Chinchero todavía seguirán soplando y pueden tumbarse aun la nave del gobierno. Pero nada de esto es culpa de la oposición. No hace falta oposición cuando el gobierno es tan torpe. 

Es muy difícil entender la estrategia de PPK. Al parecer ni siquiera tiene una estrategia. Nunca le preocupó formar una ancha base política que le diera sustento y gobernabilidad. Pudo haberlo hecho con facilidad porque sus ideas son concordantes con los de varios partidos. Pero a PPK simplemente nunca le importó crear una alianza mínima. No sabemos si se trata de soberbia o fue, como dicen algunos, rápidamente capturado por el establishment progre-caviar sectario y antifujimorista, con lo cual estuvo impedido de ir al diálogo político con otras fuerzas. La soledad de PPK es peligrosa. No se puede gobernar sin partido, sin militancia, sin cuadros propios y casi sin bancada. Rodearse de progres y caviares expertos en nada no le va a servir de mucha ayuda.

Esta es la situación. Que no vengan a contarnos cuentos de que hay una oposición intransigente que está empeñada en traerse abajo al gobierno. Hay un Congreso que tiene que hacer su trabajo. Y si le dan insumos para moler carne, lo harán. Sin duda. No dejemos que la estridencia de los discursos nos engañen. Tampoco dejemos que el cargamontón de la prostiprensa palaciega contra del fujimorismo nos haga perder de vista la realidad. Hay quienes creen que el fundamento de la política es combatir al fujimorismo como el principal o el único mal del país. No ven más allá. Para eso viven. Pero la realidad es mucho más amplia y compleja de lo que perciben tales sectores.

viernes, 16 de junio de 2017

Intolerancia a la lactosa


Por: Richard Campos Villalobos 

La cofradía estatista-populista se ha ido de nauseas por la leche. Han armado todo un espectáculo farandulero con el afán de ganar imagen de defensores del consumidor. Lo peor es que asumen su estulticia con una acusación falaz contra la empresa Gloria. Es que no se puede esperar otra cosa de esta gente primitiva más que una ridícula posición en contra de todo lo que sea empresa. La monumental histeria colectiva por la leche que, según algunos, “no es leche”, se inicia porque el Grupo Gloria quería exportar al mercado panameño su producto Pura Vida, pero las regulaciones panameñas observaron el etiquetado. Eso fue suficiente para desatar la histeria colectiva contra el producto y contra todo el Grupo Gloria. 

No sé si el mejor análisis de este caso corresponde al campo social, político o patológico. El político que más berrinche ha hecho es, para variar, Yonhy Lescano, un impresentable personaje que se cuelga de cualquier escandalete para posar como defensor del pueblo. Un día pretendió prohibir la pornografía porque, según su iluminado entender, es la culpable de las violaciones sexuales. La reacción en cadena contra la leche incluyó patrioterismos de callejón, acusando a Gloria de "chilena” y otras aberraciones del más pobre nivel mental. Pero peor resultó la genial idea de regresar a la Edad Media para que todos ordeñen una vaca y gocen de la verdadera leche pura ya que Gloria no la vende. 

Es que desde hace algún tiempo los políticos han encontrado en la prédica anti mercado y anti empresa una forma de publicidad gratuita, pues satanizar a las empresas parece rendir excelentes réditos, les permite posar como defensores del consumidor. Con todo este asunto de la alimentación saludable, tan de moda, no sería redituable políticamente que nuestros políticos vayan a revisar las condiciones en que los mercados populares venden carnes. Tampoco sería bien visto si Digesa se dignara en supervisar los productos que se venden a los escolares en las calles, alrededor de las escuelas, embolsadas artesanalmente. 

Sería interesante que Lescano vaya a fiscalizar los bares de mala muerte donde se consumen mezclas de licores sin registro de ninguna clase. No lo hará. Es más fácil combatir a Gloria exigiéndole que deje de "estafar" a los ciudadanos. Eso sí rinde titulares. Es más fácil ganarse a los ignorantes de las redes sociales y de la prensa chicha de izquierda. La pose anti empresa vende mucho, y si es contra una gran industria mejor. Eso es más redituable que revisar la salubridad de los algodones de azúcar en las ferias populares o inspeccionar la canchita pop corn que venden en la puerta de los colegios en los barrios pobres. 

Todo este circo infame armado contra la empresa Gloria es una vergüenza. Pinta de cuerpo entero a estos farsantes de la política que se cobijan en el Congreso y en el poder, así como a los mercaderes de la prensa basura, incapaces de defender verdaderamente al ciudadano y a los niños. Prefieren armar circos baratos de indignados contra una gran empresa formal. Son una vergüenza para todo el país.

domingo, 11 de junio de 2017

Trump posterga el fin del mundo


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El progresismo mundial sigue alborotado por el retiro de los EEUU del Acuerdo de París, de la mano del presidente Donald Trump, quien no está dispuesto a seguir malgastando dinero público y frenando el desarrollo económico e industrial de su país en aras de un delirio socialista. El famoso Acuerdo de París es un club de políticos poseros cuyo único interés es figurar retratados en la estampita oficial de "salvadores del planeta". Eso es todo. Más allá de tal pose, les interesa un comino malgastar dineros públicos de sus respectivos países en proyectos estrafalarios y delirantes como "salvar el planeta" o "detener el cambio climático".  

El progresismo mundial ya no sabe cómo meter más cuento con el "cambio climático". Como lo han hecho siempre, apelan a la ignorancia y al miedo de la gente. Lo que hacen es sembrar el pánico con un falso "peligro inminente" y luego venden su sebo de culebra como la única cura milagrosa. Como ya es sabido, tras la debacle del comunismo mundial a principios de los 90, la izquierda estuvo tramando una nueva forma de capturar la política mundial, y encontró en el ambientalismo una buena cabecera de playa donde desembarcar. Utilizando todo su poder en los organismos internacionales, en especial en la ONU, desarrollaron una fina estrategia que involucró la prostitución de la ciencia, reclutando investigadores a quienes se les prometía fondos de investigación para probar el calentamiento global y sus horribles repercusiones. 

Naturalmente, solo seguían recibiendo estos fondos quienes iban en la dirección correcta del cambio climático, y solo se hacían públicos los hallazgos favorables al apocalipsis climático. Luego vino el despliegue de conferencias climáticas, documentales y hasta películas, incluyendo, para variar, el activismo fanático de progres comprometidos, como Michael Moore y Leonardo Di Caprio, entre muchos otros que pugnaban por detener el "capitalismo salvaje" y reclamaban por implantar un "nuevo orden mundial". El show estaba completo. La cereza del pastel fueron los políticos que se sumaron a la "causa del planeta" en costosas conferencias anuales desplegadas por todo el mundo, con el fin de detener el extractivismo petrolero, la quema de carbón en los países más pobres y comprometer miles de millones de dólares públicos en estrafalario proyectos.  

El recurso del miedo es un viejo truco que se ha usado a lo largo de toda la historia de la humanidad. Hoy ese cuento se llama "cambio climático". Para empezar, es una frase que encierra una redundancia ridícula porque si hay algo que cambia en este mundo es el clima. Este es cambiante por su propia naturaleza, y eso es lo que ha hecho siempre el clima: cambiar. El clima ha estado cambiando desde que este planeta apareció con atmósfera en medio del universo. Nada cambia tanto como el clima. Está cambiando desde antes de que apareciera la especie humana, y siempre cambiará, sin que los seres humanos puedan hacer absolutamente nada al respecto. Somos hormigas ante el clima que cambia influido por factores tremendos como el Sol, los océanos y la propia fuerza geotermal del planeta que se difunde a través de volcanes, tanto en la superficie como debajo de los mares, etc. 

El cuento del "calentamiento global" fue el primero en caerse solo porque la data mostraba que la temperatura dejó de subir por sí sola a fines de los 90. Entonces adoptaron el nuevo discurso de "cambio climático", con predicciones terroríficas basados en modelos matemáticos manoseados, documentales de horror climático y películas tenebrosas. El terrorismo climático se puso de moda y llegó a las más altas esferas de la política, donde los políticos no tardaron en aprovecharlo para posar como benefactores -ya no del país o de los pobres sino del planeta- con el lema "salvemos el planeta". Se sumaron a la huachafería anual de la "Hora del Planeta" para apagar las luces y otras poses por el estilo, incluyendo sacar dinero de los fondos públicos para regalarlo a tan noble causa. 

Por fortuna Donald Trump le ha puesto fin a tanta payasería. Seguramente el show continuará a cargo de actores de reparto que desean seguir con el espectáculo político. Pero la causa está herida de muerte. Trump ha autorizado las inversiones en el sector petrolero que Obama había cancelado. El mundo aun tiene mucho petroleo que puede seguir usando como combustible barato por más de tres siglos, tiempo en el cual, el propio capitalismo desarrollará novedosas tecnologías que harán más limpias la emisiones. Si hay que cuidar el planeta, debemos hacerlo principalmente de las toneladas de basura que se arrojan a los mares y ríos. Es más importante desarrollar políticas de reciclaje y manejo eficiente de basura y deshechos industriales, que armar circos climáticos en los que muy poco o nada podemos hacer. El planeta hay que cuidarlo pero sin farsas, cuentos ni aprovechamientos políticos. 

sábado, 10 de junio de 2017

Los corruptos se pasean mientras nos ocupamos de escándalos


Por: Juan Carlos Vásquez Peña

Las últimas semanas se han caracterizado por escandaletes de alto impacto en medios y redes sociales pero de poca relevancia sustancial. Estos escandaletes, fortuitos o no, están sirviendo para tapar lo realmente importante: que ya estamos bien adentrados en junio y hasta ahora no se tiene noticia de los corruptos con fuerte llegada en los medios, y, salvo “peces chicos y medios”,  no se tiene capturados a los más altos funcionarios beneficiados con la década en que la corrupción brasilera invadió todo el Perú y gran parte de Sudamérica como una plaga incontrolable.

La primera semana de junio, el escándalo se debió a la competencia de bebidas alcohólicas “Selección Mundial Bruselas”, realizada este año en Chile y donde el pisco peruano no podía competir con esa denominación por una ley interna del país anfitrión, por lo que algunos industriales peruanos decidieron participar siguiendo las normas sin hacerse mayores problemas. Pero acá se desató el escándalo y el patrioterismo destemplado, dedicando horas en programas periodísticos y noticieros al debate ocioso, hasta que Indecopi se vio obligado a actuar "de oficio" (definición usada para indicar que Indecopi actúa recién cuando hay escándalo de por medio) para meter su cuchara e impedir que las bodegas participen en el concurso, como si fuera su plata la que está en juego. En esos días también se venció la “confidencialidad” de las declaraciones de Odebrecht con respecto a los sobornados en otros países, pero a diferencia de Colombia, Panamá, Ecuador, República Dominicana, etc, aquí no se sabe hasta ahora quienes más son los involucrados en la trama corrupta, la cual según informaciones extraoficiales, incluyen 18 influyentes periodistas limeños.

La segunda semana de junio, cuando ya el escándalo del pisco había bajado, sale un tema venido de Panamá, sobre la leche Pura Vida que muestra una vaca en su etiqueta, aunque, como dice claramente la misma etiqueta, es una fórmula láctea. Nuevamente se armó el escándalo en medios y redes condenando a Gloria por "engañar" al público. Indecopi otra vez actúa “de oficio” para ordenar el retiro del producto del mercado hasta que el asunto se aclare. Y mientras tanto, un ministro “exThorneSionador” chantajea al contralor y sigue sin aparecer la lista de periodistas y gente de clase alta limeña implicada en las corruptelas de Odebrecht. Los peces gordos siguen libres y riéndose. Se libran de investigaciones (Graña, Barata), son excarcelados (Moreno) o ni los mencionan (Villarán, Humala, Toledo).

¿Qué nuevo escandalete se estará cocinando para esta tercera semana de junio? No se sabe aún, pero lo único cierto es que viviendo de escandalete en escandalete y sin acciones decididas contra los corruptos, cada día que nos acercamos al 2021, lo hacemos para votar otra vez con pánico y terror. La mayoría de gente está hastiada pero eso no lo nota la caviarada, que parece vivir los últimos días de Luis XVI, pensando en escapar del guillotinazo con vida y propiedades intactas.

lunes, 29 de mayo de 2017

El imperio de la mafia contraataca


Este fin de semana los poderes fácticos lograron voltear la tortilla y convertir al contralor Édgar Alarcon de denunciante en denunciado. Es el precio que debe pagar por atreverse hacer su trabajo y cuestionar la adenda del gobierno al contrato de Chinchero, frenando otro escandaloso caso de farra fiscal en megaobras. La reacción no se ha dejado esperar. Empezó en el propio gobierno luego de dar marcha atrás dejando sin efecto el contrato, con la consiguiente renuncia del Ministro de Transportes Martín Vizcarra. De inmediato salió el premier Fernando Zavala a dar una conferencia con la pierna en alto. Se quejó de la Contraloría y del Congreso. Ese fue el santo y seña para que los medios caviares, y toda la mafia enquistada detrás de bastidores, emprenda la demolición del contralor con un furibundo ataque al fujimorismo.

Ahora ya no se habla más del negociado de Chinchero sino de los negocios del hijo del contralor. Le han puesto un puñal al cuello al fujimorismo para que lo denuncie y destituya, acusándolos de haber archivado una denuncia contra él. El alboroto se armó de tal forma que los mafiosos hoy parecen ser los luchadores anticorrupción, mientras que quienes destaparon los chanchullos millonarios de Chinchero figuran como los bandidos de la película. Ese es el arte que maneja la caviarada a través de sus medios, con sus ya clásicos psicosociales domingueros. Nadie les puede arrebatar la bandera de luchadores anticorrupción a ellos. 

Pero el mito montado por la mafia es más falso que pisco chileno. En primer lugar, porque la opinión del contralor no es vinculante. Así que si el gobierno estaba seguro de las bondades de su adenda, podía haber seguido adelante contra viento y marea y sacar el aeropuerto de Chinchero. Pero se echaron para atrás por su propia voluntad y luego salieron a quejarse cual señoritas agraviadas por albañiles faltosos. Fuira de acá.

En segundo lugar, apelaron una vez más al recurso barato y relamido del antifujimorismo. Ya es una vieja costumbre que cualquier mamarracho en apuros salga a buscar amparo entre la chusma del antifujimorismo. Lo acaba de hacer el mismo Toledo, más falso que nunca, diciendo que lo quieren liquidar para que no impida la elección de Keiko. No se sabe qué está consumiendo Toledo en estos tiempos para que tenga tamañas alucinaciones. El ya es un cadáver político en descomposición, ya no tiene partido ni gente que lo siga. Los únicos que lo siguen son los fiscales y jueces. Es un apestado y la gente lo detesta. Pero siempre cree que apelando al antifujimorismo se puede ganar alguito. Es la táctica a la que recurre todo mamarracho político.

Y es lo mismo que ha emprendido el gobierno con su artillería mediática progre-caviar, tratando de llamar a las filas del frente amplio de zombies comecerebros del antifujimorismo patológico, para que vayan a linchar a la oposición en el Congreso. El fin de semana ha estado nutrido de columnas hepáticas y babeantes de odio, de connotados caviares antifujimoristas que no tienen ningún reparo en pedir la disolución del Congreso. Para ellos toda la culpa del fracaso del aeropuerto de Chinchero es del fujimorismo. Es más, cualquier cosa que haga o no haga el fujimorismo merece condena. Los caricaturistas siguen llenando los diarios con dibujos de Keiko. Se han dado un festín.

Sin embargo, la realidad es muy diferente. Los principales y más furiosos opositores a la adenda y al contrato de Chinchero han sido congresistas de Acción Popular, el Apra y el Frente Amplio, incluyendo a la ex candidata roja Verónika Mendoza. Es decir, ¿a qué viene tanto antifujimorismo? No tiene sentido, salvo que permite movilizar a los enfermos mentales del antifujimorismo patológico para que salgan a gritar contra el Congreso en vez de criticar al gobierno. Esa es toda la estrategia. Lo que quieren es mover el foco de atención hacía el Congreso. 

También están tratando de que las críticas no se dirijan al gobierno sino a la Contraloría, a la cual han pintado de naranja tratado de vincularla con el fujimorismo para que la jauría salvaje y rabiosa del antifujimorismo se ocupen también de devorar al contralor. Y es que no hay tontos más útiles que los discapacitados mentales del antifujimorismo. Lo han demostrado en cada elección. Es por eso que todos tratan de utilizarlos. Y ahora el gobierno está sentado cómodamente viéndolos ladrarle con rabia canina al contralor y al Congreso, mientras piensan cómo recuperan algo de apoyo popular.

Así están las cosas. La pregunta es si la gente se va a tragar los cuentos de los medios, si van a caer en las trampas de la caviarada y el gobierno, si le seguirán el juego a los columnistas a sueldo que defienden al gobierno, o al fin tomarán conciencia de quiénes son los que en realidad manejan todo en este país desde hace bastante tiempo. Ya es hora de pararlos. 

jueves, 25 de mayo de 2017

El gobierno de lujo se dispara a los pies


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La política peruana siempre es un hervidero donde las denuncias se repiten en todas direcciones. No es muy diferente a un caótico jardín de infantes sin nadie a cargo. En medio del griterío y de la lanzadera de cosas, hay contadas voces sensatas que son acalladas por los gritones. Y como es típico de la inmadurez, nadie asume su responsabilidad y se culpan mutuamente del desbarajuste. Pero repasemos los hechos con calma.

En primer lugar, el gobierno se metió solito en el lío de Chinchero. En medio del escándalo que había en torno a las famosas adendas, Martín Vizcarra salió con una adenda al cuestionado contrato de Chinchero. No estaba claro si se ahorraba dinero o cuánto se ahorraba porque todo partía de especulaciones de tasas de interés. Las sospechas recaían en la empresa Kuntur Wasi que carecía de perfil crediticio, experiencia de campo y encima se embolsaba la concesión. En fin, el gobierno apostó por una solución poco clara. 

La renuncia de Vizcarra es políticamente coherente en medio del vendaval creado por el gobierno, la oposición y la Contraloría. Lo ridículo es que el premier Zavala termine culpando al fujimorismo, cuando los principales y más ácidos acusadores han estado en el Apra y Acción Popular, entre Mauricio Múlder, Vitocho García Belaúnde y Yohny Lescano. Por el contrario, Zavala debería agradecer a Fuerza Popular porque le está dando soporte a su gobierno, a pesar de todo. Cuestionar la labor de dos ministros en un gabinete de diecinueve no es el fin del mundo, como diría PPK. Es la labor del Congreso. Nadie se puede quejar de eso. 

El principal problema es la torpeza de este gobierno. Primero por enfrentarse desde el inicio a la principal fuerza de oposición. Eso es lo más estúpido que se puede hacer políticamente. Todo gobierno inteligente se preocupa, antes de empezar, de crear las condiciones políticas óptimas para gobernar, pero a este gobierno nunca le interesó. Peor aun, prefirió aliarse con la caviarada que no representa a nadie. Incluso PPK ha mostrado cierto nivel de desprecio por el fujimorismo. El cardenal Cipriani intervino para juntar al presidente con Keiko Fujimori, la lideresa de la oposición y del partido más grande del país, pero de allí no resultó nada.

La política es pactar, dialogar y llegar a acuerdos. Todo lo que este gobierno no hace. PPK cree que puede gobernar solo. Al mejor estilo de Ollanta Humala, aparece de vez en cuando con la espada desenvainada a retar a la oposición. Es evidente pues que PPK no tiene liderazgo político y prefiere ser un presidente autista. Su situación es difícil.

Por su parte, el fujimorismo no debería hacer tantas olas sabiendo que hay un gobierno tan endeble. Eso de pedir la renuncia de Vizcarra a la vicepresidencia ya es exagerado. Es cierto que no se trata de una postura del bloque partidario sino de la opinión de unos, pero sabemos que los medios son antifujimoristas y cualquier opinión delirante es presentada como "el fujimorismo pide". 

Tampoco se puede estar interpelando ministros por cada tontería. La marcha de Movadef no alcanza para sacar a un ministro del Interior. Más aun, la policía escoltó la marcha como es su deber. No pueden hacer más. El circo de la lucha antiterrorista no se puede dirigir a los huérfanos de Abimael que no constituyen ningún peligro. Si de verdad quieren luchar contra el terrorismo, que hagan leyes de punto final para que la caviarada no esté reabriendo casos ya cerrados de los 80, que hagan una ley de amnistía para militares condenados por la lucha antiterrorista, que hagan una revisión del informe de la CVR, que revisen el currículo escolar donde se magnifica a los terroristas. 

En fin, hay verdadero trabajo antiterrorista que no se hace. Lo que prefieren es posar para la foto haciendo su berrinche contra Movadef y el ministro Basombrío. Basta de circos.

domingo, 21 de mayo de 2017

Voto voluntario ¡ya!


Por: Álvaro Israel Pinto Cárdenas
        Centro de Estudios Liberales

Por estos días, en el Congreso de la República, se pretende -nuevamente- reformar el sistema electoral. Curiosamente, los temas planteados así como la perspectiva con la que se legisla van en contra del interés y las necesidades del Ciudadano.

Ya sabemos que los legisladores no se convierten -automáticamente- en ángeles, luego de ser elegidos. Por el contrario, la cuota de poder temporal que reciben, normalmente potencia mucho más sus defectos.

¿Por qué sucede ésto? Pues es la naturaleza del poder. La capacidad de IMPONER la propia voluntad a otros, normalmente tiene un desenlace nefasto. Partamos por un hecho real: “el individuo, con sus acciones; persigue sus propios intereses”. De ahí, que el individuo que adquiere poder, al no purificarse mágicamente, es proclive a buscar el mayor beneficio propio de su nueva situación.

Pero, regresando a la Reforma Electoral, sostengo que ésta va en una dirección ESTATISTA, es decir, de mayor protagonismo estatal. Ello porque se restringen la Vida, la Libertad y la Propiedad de los individuos, a favor, de mayor concentración del poder político.

Veamos: Se plantea la prohibición del financiamiento de empresas en general hacia los grupos políticos. Sin embargo, como vimos hace un par de semanas, se ha impuesto el ILEGITIMO financiamiento estatal, y con la nueva Reforma, se apunta -incluso- a un mayor control estatal.

El mayor protagonismo estatal se manifiesta en la participación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la ONPE y el JNE. También se crea el nuevo delito, denominado “acoso político” que incluye “amenazas, agresiones o la divulgación de información que menoscabe su dignidad”, como trasgresión de los derechos de un candidato en campaña. Y también se nombra a la nefasta “cuota de género” que viola la “Igualdad ante la Ley”.

Sin embargo, en el ámbito electoral el principal tema de interés para el ciudadano ES la actual obligatoriedad del voto. Es decir, el Estado usa la violencia -o amenaza con usarla- para obligarnos a participar del proceso electoral, imponiéndose sobre la voluntad de cada individuo. Las elecciones NO son libres, sino obligadas.

En los recientes procesos electorales, el total de votos en blanco, viciado o que no asistieron; incluso llegó a superar al candidato “ganador”. Esto revela un rechazo -LEGITIMO- a la política. Después de todo, la política, entendida como la toma de decisiones que involucra a colectivos, mediante el uso de la violencia; es muy inferior al uso de la razón individual.

sábado, 20 de mayo de 2017

Diez formas de entender a un caviar


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

1. Todo caviar desarrolla un implacable y vistoso sentido de "Superioridad Moral". 

El caviar es antes que nada un fundamentalista del maniqueismo. Todo lo que ellos dicen, escriben y piensan es lo bueno y correcto. Los demás no solo están equivocados sino que son inmorales. Para el caviar solo sus ideas son respetables y su clase "intelectual" es la única digna de ser considerada. Todos los demás pertenecen a una clase inferior. Por ello el caviar crea sus propios círculos, argollas y espacios privados donde no se mezcla con la plebe, aunque es un permanente censor de las actitudes discriminatorias de los demás. 

2. Todo caviar es de una izquierda asolapada hasta confundirse con el centro o aparecer como apolítico. 

El caviar padece el sindrome del posmodernismo. Vive convencido de que sus ideas son modernas, vanguardistas y hasta futuristas. Por ello ya no admite que lo señalen como marxista y ni siquiera de izquierda. Se siente por encima de esas distinciones. Conciben que el comunismo y el socialismo son cosas del pasado, que ya ni siquiera debe usarse conceptos como "derecha" e "izquierda". Afirman que el bien y la justicia no tienen más etiquetas y están seguros de que son la encarnación viva del bien y la justicia, y que solo su existencia asegura el bien de la humanidad. 

3. El corazón de todo caviar es anticapitalista, antiliberal y contracultural. 

Todo caviar está convencido de que el mundo debe cambiar según sus ideas. Considera que la cultura actual es decadente y por tanto busca trasgredir sus fundamentos. No hay una sola institución que pueda ser rescatable y mucho menos la iglesia Católica. Todo está mal y debe ser aniquilado. Por tanto, el caviar defiende todas las causas contraculturales. Está a favor del aborto, los gays, la marihuana, antepone el ambiente por sobre la civilización, los animales sobre la humanidad, y apela básicamente al sentimentalismo colectivo infantil. 

4. El caviar culpa de todo lo malo del mundo a la derecha, al capitalismo y a los EEUU. 

Predica el odio al capitalismo y al imperialismo señalándolos como la causa de todos los males, pero disfruta las ventajas del capitalismo y su tecnología. El caviar desprecia a los EEUU, pero está orgulloso de sus títulos académicos de universidades del "imperio" y hasta pasa sus vacaciones en Orlando, Miami o Las Vegas. Eso no le impide pregonar su odio furioso al imperialismo yanki y señalar a los EEUU como el principal terrorista del planeta. Desde luego, apoya a cualquiera que haga algo en contra de los EEUU, como derribar dos rascacielos en un atentado o hackear las cuentas de la CIA. Todos los perpetradores serán llamados héroes y "luchadores por la libertad".

5. Sus ambiciones políticas son nobles, las de los demás son perversas. 

Todo caviar aspira a ocupar un puesto publico y succionar la mamadera del Estado de algún modo. Ese es su fin primordial en la vida. Para eso forman sus ONGs. Su relación con el Estado es no solo privilegiada sino que además es la más correcta porque ellos son "asesores" que orientan las políticas públicas por el camino más adecuado para el bien de la nación. En cambio los demás son solo "políticos" que acceden al Estado por el sucio sendero electoral a través del siempre dudoso camino partidario. El caviar no necesita ser candidato. Siempre estará merodeando el poder gracias al poder de su argolla PUCP, su clan del club social, o simplemente su apellido o su casta social. 

6. Todo caviar es un "snob" irremediable. 

Lee libros o por lo menos los compra en librerías famosas, prefiere los de lomo grueso y tapa vistosa con los que adorna su impecable armario de caoba, o deja a la vista sobre algún lugar visible del auto. Está al tanto de las películas y es un fino crítico del arte. Se reúne en los cafetines de moda, viste bien y emplea un vocabulario cool. No se pierde ninguna feria de libro y postea sus selfies en algún stand. Anda siempre con la tecnología más moderna en cuanto a smarthphones y tablets. Publica en su blog personal dulces comentarios culturosos, criticando a los personajes públicos a los que considera seres inferiores, especialmente al fujimorismo, a los que ve como especie sub humana. Sus comentarios políticos son celebrados por una gavilla de trolls pulpines del rojerío temprano y consideran las opiniones de su caviar favorito como "ciencia política".

7. Los derechos humanos y la inclusión son sus banderas. 

La moderna concepción de los derechos humanos que emplea un caviar ya no tiene límites. Cualquier cosa puede acceder al sitial de "derecho humano", en especial si puede ser brindado por el Estado. Hoy son parte de los "derechos humanos" desde tener un orgasmo seguro hasta acceder a una "vivienda digna". Si hay algo que un caviar quiere imponer, solo apela a la retórica para convertirlo en un "derecho". Por ejemplo, el matrimonio gay es pasado de contrabando aduciendo que es un "derecho". Cualquier cosa puede ser mágicamente transformada en un "derecho" si eso conviene a la causa caviar. 

8. Todo caviar emplea una moderna terminología propia. 

Los caviares no han inventado nada ni han descubierto nada. Simplemente le han cambiado de nombre a todo manipulando a su antojo el lenguaje. Por ejemplo, la beneficencia pública hoy se llama "inclusión social". La repartija de los fondos públicos se llama "redistribución de la riqueza". El socialismo se trata de imponer bajo las banderas de la "equidad". La privatización del empleo por parte de los sindicatos se llama "estabilidad laboral", que también es un "derecho". La explotación de las riquezas naturales se llama "modelo primario exportador extractivista" y es señalado como nefasto porque afecta las "cabeceras de cuenca", no pasa por una "consulta previa" ni se encuadra en el "ordenamiento territorial", poniendo en riesgo a y a las "poblaciones vulnerables". Hoy necesitamos ya un diccionario especial para entender el vocabulario caviar. 

9. El caviar es dueño del pensamiento correcto y moralmente superior. 

El caviar siempre mostrará sus ideas como impersonales y desvinculadas de sus intereses. Ellos solo quieren el bien de la humanidad, los animales, el ambiente y el planeta, se preocupan por la sociedad y los más pobres, los más necesitados, los que menos tienen, los excluidos, los desfavorecidos, los explotados, los que no tienen voz, los marginados, los minusválidos, los animales, las anorgásmicas y todo ser vivo sufriente sobre este mundo, incluyendo, desde luego, los terroristas que solo son "luchadores sociales" que ansían el cambio. Ellos no tienen ningún interés personal, lo hacen por el bien, aunque sus asesorías son las mejor pagadas por el Estado. 

10. Un buen caviar es confrontacional y no cede ni un paso. 

El caviar jamás escucha razones del oponente. No tiene sentido hacerlo ya que la posición del caviar es moralmente intachable e intelectualmente superior. Por ello la primera actitud de un caviar es distinguirse de los demás apelando a su alcurnia, apellido, origen, títulos académicos y cargo actual. El segundo paso es descalificar a su oponente cubriéndolo mediante alguna mácula moral, como ser fujimorista o aprista, facho o DBA. El tercer paso es rehuir el debate asumiendo que no tiene sentido hacerlo con alguien moral e intelectualmente inferior, que es un defensor del "sistema" y "opuesto a los cambios que el país necesita y que las mayorías claman".

¿Y dónde está la derecha?


Dante Bobadilla Ramírez

En toda campaña electoral los astros empiezan a alinearse hacia la “centro-izquierda”, posición favorita de cualquier aspirante político en este país. Todos quieren lucir su lacito de “izquierda” en la solapa y sacar del bolsillo su discurso a favor de los pobres. Nadie dice representar a la derecha, ni siquiera a la “centro-derecha” aplicando la misma fórmula desinfectante. Otros incluso apuestan por un anodino centro. Y esto pese a que un segmento mayoritario de la población prefiere votar por un candidato de derecha, según reciente encuesta, y a pesar de que los pobres ya son una minoría de la población. No obstante, el circo político ofrece la misma función de equilibristas de centro-izquierda tratando de entretener a los pobres. Keiko se declara de "centro-izquierda" y PPK, de izquierda, e incluso lo demuestra haciendo alianzas con esos sectores. Una vez más constatamos que mientras la realidad cambia, las mentalidades permanecen inamovibles. 

Una de las cosas más ridículas de la política peruana es que la derecha no existe oficialmente. Nadie admite ser de derecha. Destacados opinólogos y políticos repiten hasta el aburrimiento que “la democracia necesita de una izquierda bien representada” pero jamás dicen lo mismo de la derecha, como si la democracia solo necesitara de la izquierda para vivir. ¿Y dónde está la derecha? ¿Quién la representa? Si uno mira a la derecha no ve a nadie, está vacía porque todos se han corrido a posar en el centro, empujándose incluso para salir más allá, hacia el lado izquierdo. No sería raro ver a PPK abrazando a Hugo Blanco. Nada es descabellado en la política peruana.

Curiosamente el Perú es el país donde la izquierda está más desprestigiada y donde nunca logró consolidarse institucionalmente. Hoy sigue siendo lo mismo que hace medio siglo: un conglomerado de iluminados hablando de unidad desde su propio tótem. Lo máximo que han logrado es establecer ONGs, que también son las entidades más desprestigiadas y odiadas en el país por su funesto papel en la tergiversación del relato histórico del terrorismo que asoló el país, por el maltrato de los militares y por su rol activo en los constantes conflictos sociales que desestabilizan al país, y que constituyen la nueva forma de guerra popular contra el Estado, mediante la cual confrontan la ley y al Estado de derecho, reemplazándolos por el asambleísmo popular, en busca de imponer sus posturas con violencia desbordada en lugar de votos. Es lo que siempre hizo la izquierda.

Pero lejos de distanciarse de la izquierda por lo que significa, nuestros políticos insisten en posar como luchadores de izquierda. La situación no deja de ser penosa y hasta ridícula. Políticos cuajados, identificados cabalmente como de derecha, salen disfrazados, cual monas con falditas y labios pintados, para pasar por señoritas de izquierda. Así caen en la trampa de la zurda, que se pasó décadas estigmatizando a la derecha para convencer a todos que ser de izquierda es lo correcto. Ya es hora de revertir esta absurda idea. Toca reivindicar a la derecha.

Necesitamos una derecha libre de complejos y traumas. Quienes deberían vivir con traumas son los de izquierda que nos llevaron al holocausto del terrorismo, y sin embargo salieron libres de polvo y paja gracias al informe de la CVR. La izquierda aún está plenamente identificada con la violencia social. Tampoco hace falta posar en la izquierda para hablar de los pobres, aunque esa no debería ser la base del discurso político. La izquierda ha sido siempre el disfraz y la pose de los demagogos que buscan la imagen de Robin Hood, de luchadores por los pobres y enemigos de los ricos. Tradicional guión político que los candidatos escenifican sobre sus estrados, como aún lo sigue haciendo Ollanta Humala. Son políticos del montón fabricados por costosos asesores de campaña con ideas baratas. Los tiempos ya no están para eso.

Elogio de la locura gay


Dante Bobadilla Ramírez

Leo a un connotado gay, acostumbrado a escribir verdaderas apologías a la homosexualidad, pintándonos un cuadro bastante surrealista, donde la especie de los gays no solo serían absolutamente normales sino incluso superiores. Hablando de la madre de un gay dice que era una "ilustre cirujana que había crecido en Inglaterra con la idea de que la homosexualidad no era solamente una patología, sino también una perversión y, por supuesto, un crimen." Tal vez debió decir "pecado" ya que "crimen" es excesivo. Pero lo excesivo parece no ser un problema en la prosa y el pensamiento de este buen escritor de medios. Por el contrario, como en gran parte de los activistas gays, lo excesivo es la norma.

Y dentro de ese exceso habitual, mostrar la homosexualidad no solo como la más absoluta normalidad sino incluso como superioridad humana, es algo ya recurrente. Dudo mucho que eso ayude al debate y siquiera a la defensa de la causa gay. No debería perderse de vista la perspectiva, la ponderación y, sobre todo, la verdad. No nos engañemos. Hay que pisar tierra firme y enfrentar la realidad sin anteojos, ni sombrillas, ni pasiones.

A ver. Vayamos al Coquito. Los humanos somos seres sexuados y esto significa que nuestra reproducción se basa en el sexo, y solo hay dos: macho y hembra. Si no eres ni macho ni hembra en un mundo sexuado ¿qué eres? Una patología pues. Así de simple. Y paren de joder, ya basta de berrinche. Tampoco es una catástrofe. Lo que está mal es la estigmatización de esta condición, así como la conducta discriminatoria de la sociedad ante los gays. Usaré este término para englobar a toda la variedad infinita de estos seres que padecen problemas de identidad sexual.  

Suele citarse el retiro de la homosexualidad del cuadro de trastornos mentales hecha por los psiquiatras norteamericanos, pero eso no implica que la homosexualidad sea "normal" desde un punto de vista clínico. Lo único que significa es que no es una patología mental, aunque no todos están de acuerdo en eso, pues de hecho hay algunos cuadros que calzan perfectamente como patologías mentales. Pero, al fin y al cabo, patología es. El problema de la homosexualidad es que no se trata de una sola cosa sino de un conjunto amplio, variado, complejo de condiciones anormales vinculadas a la sexualidad, y que han sido poco abordados. Probablemente porque no constituye un problema de salud, salvo cuando los homosexuales se convirtieron en uno de los principales transmisores de SIDA a principios de los 80. El cuadro va desde los que nacen homosexuales y lo van descubriendo durante su desarrollo, hasta los que participan de experiencias homosexuales como tendencia cultural, especialmente entre mujeres, que es lo que se está viendo mucho en estos tiempos, desde que ciertas estrellas pusieron de moda el "beso lésbico". Por otro lado, algunas conductas clasificadas como trastornos de la sexualidad forman parte de la homosexualidad, como el travestismo. 

Es cierto que actualmente la llamada "ideología de género" trata de cambiar las visiones sobre la homosexualidad aludiendo al concepto de "identidad de género". Pero esto es también parte de los trastornos culturales adonde nos está conduciendo la cultura gay. El concepto de "identidad de género" es algo que sí calza perfectamente dentro del campo del trastorno mental, porque si uno es macho y se siente mujer es que algo le falla en la cabeza. De hecho el sexo es algo que no solo depende de las gónadas y los órganos genitales sino de la configuración cerebral. Los cerebros masculinos son diferentes a los femeninos. Así que un desajuste en dicha diferenciación cerebral conduce a un tipo de homosexualidad. Pero esto es algo que debería dilucidarse acudiendo a la neurología para descartar la teoría del trastorno mental. Si una evaluación médico-biológica y neurológica constatan que se trata de un hombre, y el sujeto persiste en sentirse mujer, pues lo más probable es que se trate de un trastorno mental. ¿Qué otra opción habría? También hay toda clase de trastornos mentales, mal llamados "de la personalidad". Así que cierta forma de homosexualidad puede caber dentro del espectro de los desórdenes de la afectividad y del pensamiento.

Finalmente, para concluir, la homosexualidad no es normal desde un punto de vista biológico. Puede ser normal desde un punto de vista estadístico y cultural, pero eso es otra cosa. En todo caso sería tan normal como los hipertensos. El hecho de que grandes hombres de la humanidad hayan sido homosexuales no significa absolutamente nada. Ya sería bueno que dejaran de mencionarlos. Es una falacia. Se parece mucho a cuando los creyentes nombran a grandes filósofos y científicos clásicos que fueron creyentes, como si eso probara que sus chifladas creencias religiosas no son ridículas y anacrónicas. Una persona puede ser un genio en algún aspecto de la vida a pesar de ser discapacitado, homosexual o creyente, y eso no implica que no sea discapacitado, homosexual o un chiflado de la fe.

El punto acá es que los homosexuales deben defender su causa sin recurrir a falacias y sin caer en excesos. En nada ayuda que vayan a besarse frente a la Catedral y hagan histéricas exhibiciones en su bastante ridícula "marcha del orgullo gay", solo comparable en huachafería con la "marcha por la vida y la familia" organizada por la cucufatería internacional. Ambos son extremos que no contribuyen a una sociedad mejor integrada. Luchemos por la tolerancia sin ofender a los demás ni aplastarlos con nuestra presencia o ideología.

domingo, 14 de mayo de 2017

Libertad para PPK


Definitivamente este es un gobierno sin brújula. En cierto modo los desastres climáticos que afectaron el norte han sido su salvación porque les permitió posar para la foto en diversas ocasiones, con lo cual ganaron aceptación, y también porque les ha dado un objetivo concreto que cumplir. Luego, vemos que este gobierno navega sin rumbo, dominado por la agenda progresista local e internacional, y asumiendo los entuertos del gobierno anterior en proyectos absurdos. Más allá de eso no ata ni desata. 

Como lo han advertido varios analistas, PPK no estaba realmente preparado para gobernar, pues no se trata solo de tener experiencia personal, se requiere mucho más que eso, como un sólido partido político verdadero y no una combi electoral improvisada, llena de amigos ex toledistas más trepadores de última hora que ni se conocen. También hacía falta un plan de gobierno mínimo. Pero no tan mínimo que se agote en la sola instalación de agua y desagüe. Además de obras se requiere una reingeniería total del Estado, que ya resulta costoso, deficiente y sobredimensionado. Hace falta una exhaustiva revisión de leyes para desregular el asfixiado entorno laboral. En suma, hay mucho por hacer, pero a PPK parece que solo le interesa imponer la agenda gay en el Perú.

La avalancha de legislación reciente está destinada mayormente a construir una ideología de género en la población, desde la escuela hasta el deporte y la atención de salud. Hay un empeño marcado en convertir a los sectores LGTBI en seres privilegiados dotados de mayores derechos que los demás. En esta tarea, PPK es secundado por toda la beatería progresista, desde sus ONG hasta sus medios y redes sociales. Incluso los desorientados opinólogos creen que la mayor amenaza en este momento no es la plaga de progres levantando el tema gay para imponerlo en la agenda del país, sino los pobres seguidores de iglesias cristianas marginales, que han salido a las calles a hacer frente a la imposición grotesca de la ideología de género. Son los únicos que se atreven a oponerse a la dictadura de la moral progresista, mientras muchos opinólogos posan como santones de la bondad social. en espera de ser canonizados por los caviares. 

Oponerse a la arremetida progre no significa compartir los motivos y creencias de estos sectores religiosos. Sostener que son estos sectores que salen de sus templos a marchar contra las imposiciones progresistas, los que constituyen el mayor peligro social, significa estar bastante delirante pues se ignorar en qué lado está el mayor peligro para nuestro país. La agenda progresista siempre será el cáncer que corroe nuestra sociedad, aunque se disfrace de causa social noble y edulcorada. En última instancia, ni siquiera se distinguen mucho de los sectores religiosos que predican en contra del pecado, ya que el progresismo nos impone un nuevo catecismo con nuevos pecados y delitos que ya no te condenan al infierno sino directo a la cárcel. 

Estamos entre el delirio de la religión y la embestida de un progresismo alucinado y totalitario. Ambos nos imponen sus dogmas y doctrinas, pero el progresismo nos amenaza con castigos reales si no obedecemos sus mandamientos de buena conducta social, como no discriminar ni ofender de ninguna manera a los sectores privilegiados. De eso trata la arremetida progre. En el liberalismo nos tenemos que oponer a ambos sectores por igual, pues desde ambos lados pretenden imponernos su moral social y sus dogmas de fe, obligándonos con normas aberrantes y amenazándonos.

En medio de todo esto, el pobre PPK no sabe en dónde está parado. Mientras hace sus bailecitos y cuenta sus chistes, la caviarada que lo tiene de rehén hace lo que quiere. Y lo peor es que le quitan gobernabilidad al obligarlo a pechar al fujimorismo. PPK cree que su mejor estrategia es combatir al fujimorismo para ganarse el apoyo del progresismo que le están haciendo la tarea de gobierno. Bajo esta coyuntura no cabe duda que lo primero que hay que pedir es libertad para PPK. Es él quien primero debe liberarse de la prisión progresista y a ver si luego puede tener una agenda real de país.

jueves, 11 de mayo de 2017

Fujimori y el pin pon de PPK


Alberto Fujimori es la figura política más importante de nuestro tiempo. De eso no cabe ninguna duda, aunque le arda al antifujimorismo patológico. La sola existencia de esta gente que dedica su vida a odiar a Fujimori lo confirma. Fujimori está todos los días en los medios para bien o para mal, y goza del reconocimiento y gratitud de muchos peruanos, que saben lo que Fujimori significó en los grandes cambios positivos que transformaron el Perú, del país inviable y miserable que era en 1990, hundido en el desastre socialista y el terrorismo de izquierdas, a estar en las riendas del desarrollo y la paz.

Hasta su muerte, en agosto de 1979, Víctor Raúl Haya de la Torre fue, sin ninguna duda, el personaje político más importante del siglo XX. Fundador del Apra, fue un factor determinante de la política nacional por varias décadas. Nunca llegó a la presidencia por los vetos de las FFAA y otros sectores, pero acabó sus días como presidente de la Asamblea Constituyente de 1979. Desde su desaparición nadie pudo ocupar su lugar hasta la llegada de Alberto Fujimori. Al igual que Haya, hoy Fujimori es al mismo tiempo querido y odiado, como corresponde a las grandes figuras políticas.

Todavía es temprano para aquilatar el tremendo impacto de Fujimori en los destinos del Perú a las puertas del siglo XXI. Aun quedan muchos rencores vivos, mucha miseria suelta, especialmente en los sectores de izquierda que se vieron más afectados por la política antiterrorista y liberal de Fujimori. Es obvio que los mayores odios hacia Fujimori vienen de la izquierda. Los partidos y colectivos de izquierda, las ONG de izquierda y todo militante de izquierda tiene al antifujimorismo rabioso como nueva religión y doctrina. Desde luego, no se debe a sus modernas preocupaciones por los derechos humanos, sino porque Fujimori representa el fin de sus largas aventuras violentistas, promovidas desde el triunfo de la revolución cubana, a principios de los años 60. El resto es pura pose y mascarada.

Más de tres décadas de lucha armada que se iniciaron con las guerrillas de Luis de la Puente Uceda en 1964, acabaron en 1997 con el aniquilamiento del último comando del MRTA, ocurrida tras la captura de la cúpula de Sendero Luminoso. Así, Alberto Fujimori liquidó los sueños de la izquierda de tomar el poder por las armas. Pero no solo eso, sino que Fujimori transformó radicalmente la estructura política y económica del país, desmantelando casi por completo el esquema socialistoide impuesto por Velasco Alvarado, que en dos décadas nos llevó a la ruina total. Por todo esto es que la izquierda nunca perdonará a Fujimori. Ya está demostrado que a la izquierda no le interesan ni los derechos humanos ni la corrupción. Al contrario, son expertos en violaciones de derechos humanos y en corrupción. Ya no pueden seguir usando ese pretexto ni ese disfraz para manifestar su odio enfermizo a Fujimori. 

Alberto Fujimori sigue vigente aunque esté preso y enfermo. Es parte de la agenda nacional, y la posibilidad de su indulto siempre está presente en la conciencia de la mayoría de peruanos. Hace poco que el presidente Pedro Pablo Kuczynski habló de "voltear la página" refiriéndose a Fujimori. ¿Qué quiso decir con esa frase? Todo el mundo entendió que se trataba del indulto. Sin embargo, luego se lavó las manos para tirarle la pelota al Congreso. En el Congreso, la mayoría fujimorista desechó un proyecto de ley que podría haber permitido que Fujimori cumpliera su pena en casa. Lo que el fujimorismo quiere, claramente, es el indulto o la revisión de su caso. Es decir, un nuevo juicio imparcial, y no la farsa jurídica montada por el juez César San Martín, quien lo condenó alevosamente por los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta, sin prueba alguna y recurriendo a una sucia maniobra jurídica. San Martín fue el ejecutor de la caviarada. Buscó la manera de sentenciar a Fujimori a la mayor pena posible por cualquier medio. 

Es una lástima que la cobardía de PPK pese más que el sentido de justicia histórica y el anhelo de las mayorías nacionales. PPK es un rehén de la caviarada. Al no tener partido ni fuerza en el Congreso, cree que aliarse con la izquierda es su salvación. Al parecer PPK piensa que su ridículo pacto con el club de infantes de "No a Keiko", es más importante que un acuerdo con el principal partido político del país, y mayoría absoluta en el Congreso. En respaldo a la negativa del indulto, han salido rojos de todos lados a engañar diciendo que es imposible porque Fujimori está condenado por lesa humanidad, lo cual es falso. En el colmo de la miseria, han dicho que Fujimori no califica para indulto humanitario. Lo que quieren es que caiga enfermo de gravedad para enviarlo a morir a su casa. Ese es el famoso "indulto humanitario" que están dispuestos a aceptar ciertos sectores que aun pueden llamarse "moderados" en el antifujimorismo patológico de la izquierda. 

La Constitución es simple y clara: el presidente está facultado para dar indultos sin condiciones. Que exista una ley para indultos ordinarios manejados por una comisión de burócratas es otra cosa. Eso no limita la potestad constitucional del presidente para indultar. El indulto es una figura política. Pero para usarla hay que tener coraje y un sentido de trascendencia histórica. PPK ha sido arrinconado por la jauría progre-caviar que salió a ladrarle profiriendo toda clase de mentiras contra del indulto. Conociendo el carácter pusilánime de PPK y sus compromisos con la caviarada, el indulto parece imposible. La historia juzgará la miseria de la política peruana.