jueves, 28 de julio de 2016

El inicio de la era PPK



Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hoy se dio inicio a la era PPK. En su primer mensaje a la nación como presidente, Pedro Pablo  Kuczynski anunció sus intenciones para el Perú, de cara al 2021, leyendo una lista de aspiraciones y ambiciones que nadie puede objetar. Es obvio que todos ansiamos el desarrollo del país y dotarlo de servicios. Dentro de las generalidades tradicionales y normales de un discurso de este tipo, pudo precisar que hará el tren de cercanías de Lima, conectará por tierra Iquitos con el resto del país y bajará un punto el IGV. Pidió pararse a su ministro de economía y le dijo "tráguese ese punto", subrayando el estilo un poco campechano y bufón que lo caracteriza. 

No hay mucho más que analizar de su discurso. Felizmente no hubo desafortunadas sorpresas, como era de temer en las épocas de Ollanta Humala y Alan García. El discurso de PPK no trajo sorpresa alguna, solo buenas intenciones y reiteración de su ya conocido plan de gobierno. Hasta podríamos decir que es más de lo mismo, porque incluso dijo que los programas sociales heredados del gobierno nacionalista no solo continuarán sino que "no son suficientes". Tal vez piensa crear algunos más. No fue preciso en cuanto a qué reforma del Estado emprenderá ni qué metas concretas piensa alcanzar en este aspecto. En cuanto a los conflictos sociales repitió la estrategia de Ollanta: insistir en el diálogo. Es decir, la misma fórmula que tiene paralizados todos los proyectos mineros. No se escuchó nada novedoso ni sorprendente en cuanto a reformas. Por ratos hasta dio sueño. 

Aparte del mensaje, habría que comentar su juramentación, pues a diferencia de la payasada del 2011 cuando Ollanta Humala juró por "el espíritu de la Constitución de 1979", en esta ocasión PPK incluyó una alusión especial a la Iglesia Católica, en una repetición innecesaria del artículo 50 de la Constitución, que ya había jurado cumplir. ¿Qué significa esa alusión especial a la Iglesia Católica? ¿Seguiremos siendo casi una colonia del Vaticano y Palacio de Gobierno pasará a ser como un anexo del Episcopado? Porque en esta materia el Perú no ha dejado la Colonia. Festejamos la independencia de la corona española pero respecto de la Iglesia Católica todo siguió exactamente igual. El Estado laico es solo un sueño jamás cumplido. En buena cuenta, por ese lado no habrá ningún avance. Eso está claro. Lo que significa que algunos derechos sociales seguirán postergados.

En cuanto a las reacciones cabe destacar la de la prensa. Para variar, la prensa se enfocó más en la actitud del fujimorismo que no se puso de pié ni aplaudió a PPK. No entiendo por qué se critica esto, como si fuera obligatorio aplaudir. Habría que recordar que PPK tampoco ha movido un dedo por acercarse al fujimorismo después de las actitudes hostiles de campaña. Incluso hasta ayer PPK solo tenía palabras muy duras contra el indulto a Alberto Fujimori. Así que no se entiende por qué sorprende la actitud del fujimorismo. Simplemente han guardado respetuoso silencio. No están obligados a más, dentro de la cortesía y el protocolo. Pero claro que la prensa progresista aprovechará cualquier cosa para enfilar sus cañones contra el fujimorismo. Eso está por descontado.

Lo importantes es que tenemos un nuevo gobierno y al menos esperanzas habrá que tener.