sábado, 28 de mayo de 2016

Un nuevo psicosocial


El día amaneció con un nuevo psicosocial antifujimorista en los medios. El Comercio, diario mayor del progresismo, salió con una tenebrosa portada con la fotografía de José Chlimper en tamaño de gigantografía, con un fondo negro y un texto algo extraño: "Chlimper entregó audios a directivos de Panamericana". Parecía una acusación. ¿Por qué eso es portada del diario más importante del país a doble página? ¿Cuál es la importancia de ese simple acto de entrega de un material periodístico a un medio? Para empezar, se trata de un medio que es competencia del Grupo El Comercio, en uno de cuyos canales se armó el psicosocial anterior en el programa dominical Cuarto Poder, tratando de vincular a Keiko Fujimori con lavado de activos del narcotráfico, ni más ni menos, basados tan solo en la declaración de un personaje sacado del lumpen. 

El otro diario del GEC, Perú21, tituló directamente "Acusan a Chlimper de entregar el audio", como si entregar material periodístico hoy fuera un delito. Por supuesto que las redes ya habían explotado desde la noche anterior, con mensajes histéricos de la escoria progresista tuitera que sacó divertidos TT como "el audio se autoeditó" y "nosotros editamos menos". Habia todo un jolgorio satánico en las redes, como si hubieran descubierto algo fabuloso contra Keiko. Ilustres caviares, columnistas y sempiternos opinólogos de la TV tuiteaban insinuando que Chlimper había cometido un delito. Al final, como siempre, despejada la crisis de histeria progre quedó lo mismo de siempre: nada.

La historia es bastante simple. Ante el psicosocial calumnioso de Cuarto Poder difundido por América TV, canal del GEC, muchos se indignaron por la ligereza y mala leche del reportaje. Unos peruanos de Miami reconocieron al farsante presentado como testigo y supuesto "colaborador de la DEA" y lo denunciaron como un conocido miembro del lumpen, estafador y deudor de medio mundo, carente de ética y credibilidad. Le hicieron una llamada, recolectaron documentos y todo ese material se lo remitieron a Chlimper por correo, advirtiéndole quién era ese personaje. ¿Qué iba a hacer Chlimper con ese material? Lo único que podía hacer era ofrecérselo a un medio, así que se lo remitió a un directivo de Panamericana. De allí en más, Chlimper se desentendió del asunto. 

Luego resultó que un programa que nadie conocía hasta entonces, llamado "Las cosas como son", presentó el audio de una conversación entre un NN y Jesús Vásquez, el lumpen que se prestó para el psicosocial de Cuarto Poder. El diálogo bastante soso no aporta nada, salvo en un momento en que se oye de manera confusa algo como "no es cierto", que podría ser "no, es cierto". En todo caso no es nada claro, pero fue presentado como evidencia de que el lumpen admitía haber mentido. El audio era tan burdo que despertó sospechas y fue sometido al peritaje, el cual corroboró una edición maliciosa. 

El asunto trajo cola. Primero, Panamericana anunció que cerraba el programa "Las cosas como son" sin darles a los conductores la oportunidad de dar su versión de los hechos. Una decisión precipitada y sospechosa. Luego el director de Panamericana, Pedro Arbulú renunció al canal, dando a conocer que recibió una memoria flash de parte de José Chlimper y que él la entregó directamente al programa "Las cosas como son". El colofón de todo este embrollo acabó con el escándalo que armaron los rojos, progres, caviares y demás hueveras de izquierda en las redes, solo porque salió el nombre de Chlimper como la fuente del audio. ¿Qué tiene eso que ver? Nada.

¿Qué podía hacer José Chlimper si recibe unos documentos que echan luces sobre quién es realmente el tal Jesús Vasquez? Cualquiera lo habría remitido a los medios, como es obvio. En todo este lio quienes están fuera de foco son los conductores del programa de marras, y quienes deberían estar siendo interrogados para que den su versión. Pero a nadie le importa. El show se ha montado sobre el nombre de Chlimper para armar un psicosocial histérico anunciando "el retorno del estilo montesinista" en los medios, como si cada semana no viviéramos con las mentiras y montajes de la prensa caviar. Cinismo y doble moral es lo que le sobra a esta gentuza.