viernes, 13 de mayo de 2016

La batalla en las redes


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Una vez más, los chacales del progresismo y la caviarada se disfrazan de inocentes ovejas para montar un show en defensa de la ética y la moral, de los que ellos siempre se han sentido dueños y auténticos representantes. Como ya todo el mundo sabe, el disfraz de defensor de la ética y la moral es el que más les gusta a estos rojos, progres y caviares de todas las razas y tamaños. Precisamente justifican su enfermizo antifujimorismo como una acción de dignidad y defensa de la moral. Una defensa que se sustenta en todas las formas de agresión verbal imaginables e incluso inimaginables, porque estos sujetos son capaces de llegar a extremos que nadie en su sano juicio concibe. 

Pero resulta que estos enfermos mentales de izquierda que han hecho del antifujimorismo delirante su forma de vida en las redes, ahora se sienten agredidos y ofendidos. ¿No es para reírse? Se parece algo a su accionar político en el pasado, cuando en nombre de la "justicia social" emprendieron la "guerra popular", es decir, el terrorismo insano y homicida que enlutó a millones de peruanos, y contra el que las FFAA se enfrentaron en defensa de la sociedad. Luego de derrotados, los sinvergüenzas de la izquierda se convirtieron en defensores de los "derechos humanos" y de la "moral política", para salir a combatir al fujimorismo. ¿Se puede concebir más cinismo en este mundo?

No es pues la primera vez que la izquierda asume estos roles. Están acostumbrados. Son los mismos que tiran la piedra y esconden la mano, pero luego denuncian a la policía por represiva y brutal. Son los mismos que organizan marchitas de zombies donde se juntan toda clase de escorias y colectores de izquierdas, incluyendo terroristas, y se presentan como defensores de la ética y de la dignidad. Los mismos que en el 2011 emprendieron la campaña electoral más sucia de la historia, cuando todavía eran dueños absolutos de la web y las redes, más algunos medios. Los que organizaron colectivos que no dejan de marchar llamando a Keiko de "rata" para abajo, con cartelones ofensivos y denigrantes. 

Hoy las cosas se han balanceado un poco y la izquierda ya no tiene el predominio de antes en las redes. Ahora se les responde en su mismo idioma, pero esto es algo que la progrería no tolera. En el colmo de la desfachatez, han salido a quejarse como víctimas. Se han rasgado las vestiduras para acusar a los trolls del fujimorismo como los peores personajes de las redes. Habrase visto. Como ya es su especialidad, han creado un frente con cuentas en redes para dizque "desenmascarar" a los fujitrolls. Se trata de un acto de amedrentamiento que pretende exponer públicamente la identidad de quienes están detrás de los perfiles anónimos, incluyendo dirección y centro de trabajo. ¿Qué viene después? Ya lo sabremos.

A esta campaña progre se han sumado o la han apoyado de extrañas maneras personajes públicos como Rosa María Palacios y hasta el presidente de la PCM, Pedro Cateriano. Sabiendo que Nadine Heredia es la presidenta honoraria de ese colector rojo llamado "No a Keiko", no sería nada raro que la DINI le esté prestando ayuda a estos trolls de la izquierda anti Keiko. Después de todo, ya sabemos que una buena cantidad de progres se ganan la vida como trolls y están en la planilla del gobierno, como lo estuvieron antes en la del Municipio de Lima en los tiempos de la Vaga. 

La guerra sucia es parte de la vida de un izquierdista. Ellos no tienen parámetro ético alguno. Si tienen que matar lo hacen, como ya lo hemos constatado dolorosamente en nuestra historia. El uso y abuso del poder también es parte de su naturaleza. No tengan la menor duda que detrás de estos valientes trolls progres actuando como antitrolls fujimoristas está el propio gobierno. Todo esto huele a campaña de amedrentamiento electoral porque se sienten derrotados y andan muy preocupados. La batalla continuará. Que sepan que nadie les tiene miedo y que nadie cree su disfraz de defensores de la ética. Son gangsters de la política y pirañitas de las redes, expertos en difamar, mentir, engañar, montar psicosociales y más. Sabemos lo que son.