martes, 12 de abril de 2016

Mentiras de campaña


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Las mentiras y los mitos aparecen en épocas de campaña electoral como los insectos en verano, y van en busca del elector ignorante y, especialmente, del joven desinformado capaz de creerlo todo. Sobre Keiko y PPK se han regado muchos mitos y mentiras desde la izquierda lunática a través de toda su red de medios y trolls. Es muy difícil hacerle frente a ese vendaval de basura que arroja la izquierda. Algunos cuentos son tan burdos y estúpidos que no deja de admirarnos que haya gente tan idiota como para creerlos al pie de la letra. Veamos solo un par de ellos, ya que la cantidad de mentiras y mitos fabricados contra el fujimorismo ocuparía libros enteros.

Keiko Fujimori debe ser la persona más investigada de la política peruana. Tras la caída de su padre en 2001, Keiko fue la única que se mantuvo hasta el final. Luego se quedó en el país y afrontó la más despiadada cacería política que se haya visto jamás en la historia del Perú. Las hienas del progresismo se lanzaron sobre los restos del fujimorismo desde el Congreso, la fiscalía y el PJ. A Keiko Fujimori la pasaron por todas las comisiones investigadoras no una sino varias veces y nunca le encontraron nada. Sus estudios fueron investigados y nunca se le pudo acusar de nada. Sin embargo, la histeria atifujimorista nunca se detuvo y siguió alimentando los mitos y mentiras.

Contra PPK no tiene nada que decir. Como bien decía su comercial, nunca ha tenido arrugas. Sin embargo, los enfermos mentales de la contracampaña sucia empezaron a regar el infundio de que PPK estaba implicado en el escándalo de la "página once" del primer gobierno de Belaunde. Algo que no tiene ni pies ni cabeza y que solo a un perfecto ignorante de la historia le puede caber. Para empezar, el escándalo de la "página once" fue entre el señor Carlos Loret de Mola, jefe de la Empresa Petrolera Fiscal, y el presidente Belaunde, a quien el primero acusó de haberse quedado con una página de la copia del contrato que le entregó para su revisión, la supuesta página once. Allí se armó todo el escándalo y empezaron a crearse los mitos sobre lo que contenía dicha página.

La página once nunca existió. Nadie, salvo el señor Loret de Mola, lo vio jamás. El contrato solo tenía diez páginas, como consta en todas las copias y en la minuta de la Notaría. Loret de Mola dice que él agregó a su copia una última página donde hizo cálculos manuales del precio del petroleo. ¿Qué le impedía volver a calcular y ahorrarle tantos escándalos al país? Sin embargo la prensa armó el escándalo y eso sirvió de pretexto para el golpe de Velasco. El mito sigue dando vueltas hasta hoy, y para colmo, ahora involucran a PPK en el lio. El colmo. En la época de Belaúnde PPK era un jovencito funcionario de tercer nivel en el BCR sin ningún poder de decisión. Sin embargo, gente estúpida ha inventado el infundio de que PPK transfirió 17 millones a las cuentas de la IPC. ¿Qué tenía que hacer el BCR con las cuentas de la IPC? Absolutamente nada. Pero la gente es estúpida y creerá cualquier estupidez que le digan. 

Lo que sí es cierto es que PPK, como todos los funcionarios del gobierno de Belaunde, tuvieron que escapar del país para no caer en manos de los militares y acabar presos sin posibilidad de juicios ni ley, como ocurrió con muchos. De mitos y cuentos está hecha la mayor parte de la política.