viernes, 1 de abril de 2016

La mascarada de la izquierda


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Nicolás Lúcar le pregunta a Marisa Glave si la izquierda está dispuesta a conversar con el fujimorismo en aras de la reconciliación nacional, tal como ocurre en Colombia, donde el gobierno de Santos se ha puesto a dialogar con las guerrillas para lograr la paz y la reconciliación. Marisa Glave gesticula y rechaza la idea. Nuevamente invoca "lo que el fujimorismo representa" y habla de corrupción y crímenes. Exige que se termine con la búsqueda de desaparecidos y las reparaciones a toda la gente que viene reclamando plata del Estado por diferentes causas, muchas de ellas bajo la asesoría de distintas ONGs de izquierda.

Estamos frente a la doble moral de la izquierda. La paz y la reconciliación solo sirven si les resultan útiles a los rojos. En Colombia el Estado ha claudicado a todas sus prerrogativas para permitirles a los grupos terroristas salirse con la suya. En aras de la "reconciliación" han tirado la justicia por la borda. Es simple borrón y cuenta nueva, con gran alivio para los criminales de las guerrillas de izquierda que cargan con 50 mil muertes encima. Además podrán seguir participando en la política nacional como si nada hubiera pasado. Solo en esos casos la "reconciliación" es aceptable para la izquierda. En el caso del Perú ellos no ganarían nada.

Al contrario, un diálogo por la reconciliación implicaría el olvido y dejar todo en el pasado para mirar hacia adelante. Algo que a la izquierda peruana no le conviene porque anda desesperada por dinero. Tienen en la mira el cumplimiento de las recomendaciones de la CVR, que sin ser vinculantes ellos lo han asumido como vinculantes. Viven exigiendo la búsqueda de unas 17 mil fosas, según dicen, para lo cual piden presupuesto del Estado. Es el gran negociado que persiguen de las ONGs de izquierda. Todos los años hacen movilizaciones exigiendo ese dinero, perdón, exigiendo el cumplimiento de esa recomendación de la CVR. Además tienen una larga lista de clientes esperando reparaciones. 

Por último, una reconciliación es algo que no cabe en el cerebro de un progre porque ellos viven de la confrontación permanente, se alimentan del enfrentamiento con el enemigo, se fortalecen avivando el rencor y su misión es predicar "la memoria" que no es más que alentar el odio mediante sus campañas histéricas de desprestigio y persecución jurídica. ¿De qué vivirían las hienas de IDL y APRODEH sin casos que denunciar ante el Poder Judicial y la CIDH? ¿Cómo capturarían a los tontos pulpines que siempre están dispuestos a creer en la prédica falsa de estos farsantes? 

Los únicos que hablan de reconciliación y amnistía son los terroristas de Sendero Luminoso en su versión MOVADEF, porque están buscando la liberación de sus líderes. Pero la izquierda progre del Frente Amplio jamás lo pondrá en su agenda. No les conviene. Va contra sus intereses. Por eso mismo nunca hubo nada más falso que una Comisión de la Verdad y la Reconciliación a cargo de la izquierda.