domingo, 7 de febrero de 2016

Gracias Alan, pero no queremos más ministerios


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Alan García pretende conquistar a los jóvenes con la propuesta más demagógica de la campaña: crear un Ministerio de la Juventud, como si eso sirviera para algo. ¿Puede alguien decirnos para qué sirve el Ministerio de la Mujer? ¿Le sirve a las mujeres? No. Solo es un instrumento de propaganda política para que la primera dama se pasee en grandes escenarios, como vimos a Nadine Heredia de la mano de su ministra de la mujer y telonera de espectáculos, Ana Jara, quien se dedicaba a organizar eventos "en favor de las mujeres más necesitadas del país", a las que le llevaban regalos y floro barato.

Un Ministerio de la Juventud será, en primer lugar, un gran espacio para dar empleo a los compañeros de Alfonso Ugarte, y para elevar de categoría a los actuales parásitos que pululan en la Secretaría Nacional de la Juventud, uno de los adefesios creados por Toledo y en donde se dedican a hacer nada, como organizar congresos de la juventud, garabatear papeles con supuestos planes nacionales para la juventud, delirar con un sistema nacional de la juventud y otras basuras burocráticas inútiles por el estilo. Además, por supuesto, también se dedicarán a gastar dinero público en publicidad, como la que escuchamos a diario en las radios con mensajes huecos.

Proponer nuevos ministerios a estas alturas es una franca muestra de payasería política y demagogia. Gracias a estas poses gastadas tenemos 19 ministerios cuando solo necesitamos 10, sin embargo los demagogos nos siguen llenando de ministerios inútiles. Quieren un ministerio para cada problema. Incluso crean un ministerio para cada cosa que se pone de moda. Cuando se puso de moda la causa de la mujer, crearon un ministerio que nunca sirvió para nada. Luego el ambiente y más tarde la inclusión social. Ahora solo falta que creen el ministerio de defensa de los animales o algo por el estilo. ¿Hasta cuándo vamos a seguir con esta mala costumbre? ¿Hasta cuándo lo vamos a tolerar?

El Estado no ha mejorado nada sus servicios a la sociedad con tantos ministerios. Lo que necesitamos es reducir el aparato burocrático antes que aumentarlo y exigir mayor eficiencia. Casi llegamos a los dos millones de burócratas y el presupuesto del Estado crece más cada año, superando ya los 130 mil millones. En esta coyuntura es irresponsable que un candidato pretenda aumentar la burocracia en lugar de plantear su reducción sustancial, mejorando la calidad de los servicios que actualmente existen y que son deficitarios, empezando por la seguridad y la salud.

No se necesita un ministerio para dar empleo a los jóvenes. Lo que se necesita es destrabar las inversiones, desregular el estrangulado escenario laboral, reducir los costos laborales, promover carreras cortas de alto rendimiento como las de los institutos tecnológicos, garantizar calidad educativa, etc. No necesitamos más ministerios ni más demagogos. Alan García nos dejó de herencia los mamarrachos ministeriales del Ambiente y de Cultura que solo han servido para frenar las inversiones y aumentar la tramitología y la burocracia dorada. Gracias por su oferta, señor García, pero no. Ya no queremos más ministerios ni más gasto público inútil. Basta de burocracia parásita.