lunes, 16 de noviembre de 2015

El sancochado rojo y naranja


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Cada día se hace más grande la brecha entre lo que la gente cree que es el fujimorismo y lo que Keiko pretende montar como proyecto personal. Se trata de dos cosas diferentes. Ya es tiempo de que lo tengamos claro. Fuerza Popular no es el fujimorismo que todos conocimos y que una buena parte de peruanos se imagina que todavía existe. En realidad se trata de un nuevo partido que muy poco o nada tiene que ver con el fujimorismo de los 90. Hasta es muy probable que las personas más vinculadas al fujimorismo histórico sean relegadas del proyecto. Así es como están las cosas.

Es un error seguir considerando "estrategias de campaña" los actos y dichos de Keiko. Su presentación en Harvard reconociendo los méritos de la CVR, cuyo informe final señala a Alberto Fujimori como el principal enemigo del Perú, así como su reconocimiento de la política de esterilizaciones forzadas, no fueron una estrategia de campaña. Es Keiko tal cual. Tampoco es una estrategia de campaña sumar a su equipo al dirigente de izquierda Vladimiro Huaroc, ex militante de Fuerza Social y compañero de ruta de Susana Villarán. No, no es una estrategia de campaña. Como no era una estrategia de campaña cuando Keiko dijo que era de centro izquierda, porque entonces ni siquiera estaba en campaña.

Por ello mismo ya no debe extrañarnos que su grupo parlamentario apueste por el estatismo apoyando las aventuras de Petroperu o eliminando la ley pulpín, y muchas otras posiciones en las que coincide con la izquierda. No sigamos en el engaño. Estamos frente a un nuevo partido que no representa para nada al fujimorismo que todos tienen en mente. Como me dijo la Dra. Martha Chávez: "Keiko tiene todo el derecho de formar su propio movimiento acorde con sus propias ideas". En efecto, lo tiene. Solo que debería decírselo a toda esa gente que anda equivocada pensando que apoya al fujimorismo histórico. Hay que ser claros en la campaña. Por ahora nadie debería tener una idea de lo que será al final Fuerza Popular. Yo sugeriría que empiecen por llamarla Fuerza Populista.