miércoles, 18 de febrero de 2015

La gran mediocridad


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hasta que el gobierno entendió que no podía mantener el gabinete como estaba, principalmente con la presencia de Daniel Urresti convertido en el palomilla de ventana de palacio. Los cambios no son los mejores para el país pero habida cuenta la orfandad de cuadros de este gobierno ya no podemos exigir más. Han tenido que buscar en los cajones y abrir las puertas de todas las oficinas para ver qué encontraban, y lo único que han encontrado es a puro burócrata. De hecho los nuevos ministros no son más que abogados burócratas, de esos que sobran en las oficinas públicas. 

En lo fundamental seguimos en lo mismo. El gabinete Heredia sigue en pie y la mucama de Nadine seguirá a cargo del circo, por lo menos aparentemente. Ya sabemos que Ana Jara vive en las nubes, su pasión es tuitear versículos bíblicos y rogar al cielo. Más allá de ser telonera de Nadine en todas las presentaciones públicas que le organizaba, su experiencia como gestora es nula. Carece de liderazgo y todos saben que está pintada en la pared. Es algo que todo el país ha visto. Su rol da pena, realmente.

No sabemos si este será el último gabinete del gobierno de la Gran Transformación que al final acabó convertido en la Gran Mediocridad. Todavía hay tiempo para otra crisis, así como van las cosas. Si Nadine se empeña en gerenciar el gobierno pasando por encima de la presidenta de la PCM y hasta del mismísimo presidente de la república, la oposición puede aun plantear objeciones valederas. La paciencia tiene un límite y la señora Nadine hace rato que ha excedido sus atribuciones de primera dama, si es que tiene alguna. Nunca en toda la historia del Perú hemos visto una primera dama que le quite protagonismo al presidente, a los ministros y mandonee hasta en el Congreso. 

Las fechorías de los amigos de la parejita presidencial y las cuentas turbias de la primera dama han puesto nerviosos a varios. De hecho la maquinaria mediática de los mermeleros de palacio se ha puesto a andar cacareando las consignas hasta con las mismas palabras. El Perú ha superado ya a Macondo. Acá los campeones en reabrir casos archivados ahora se quejan porque reabrieron una acusación a Nadine, al mismo tiempo en que reabrían el refrito del título de doctor de Alan. Solo les falta reabrir por cuchucienta vez el caso de El Frontón o el mito de las esterilizaciones forzadas. Y los que ayer condenaban los recursos jurídicos de Alan García hoy aplauden que Nadine presente un Habeas Corpus para escapar de los perros de caza de la fiscalía. Hasta han recusado al fiscal.

Ya no sorprende el descaro y doble moral del progresismo y de la prensa mermelera. Por lo menos son coherentes en defender el desastre de gobierno que apoyaron en las elecciones. El único problema es que ahora lo hacen con el presupuesto público. Los que ayer se mofaban de quienes pasaron por la salita del SIN hoy acuden a la salita de Blanca Rosales y no pasa nada.