domingo, 27 de julio de 2014

Chanchada de otorongos



Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El Congreso de la República eligió a su nueva presidenta haciendo un esfuerzo genuino por reforzar su imagen pública de otorongos vendidos que solo obedecen los dictados de Nadine. No hay otro mérito reconocible en Ana María Solórzano que su absoluta sumisión a la jefa de facto del gobierno. Solórzano es una guapa jovencita que carece de cualquier mérito siquiera para estar en el Congreso. Pero como al Congreso llega cualquiera, sin importar si sabe leer y escribir (y los partidos políticos aprovechan al máximo esta licencia para meter a la peor escoria en sus listas) tampoco hay mucho que elegir, es cierto.

La candidata de Nadine ganó apenas por dos votos en segunda vuelta, ya que en la primera perdió. Lo curioso es que justo habían dos otorongos que habían decidido irse de vacaciones. ¿Qué clase de idiota es un congresista que se va de vacaciones en julio? ¿Acaso no sabe lo que ocurre en este mes? Pero allí estaban gozando del sol en otros lares Renzo Reggiardo y Leyla Chihuán, los dos votos que faltaron para pulsear a los otorongos del nacionalismo y del peruposibilismo infeccioso. Una falta grave de lesa estupidez por parte de este par de inútiles que solo sirven para votar y para nada más, ya que su aporte parlamentario es nulo. Asi que por lo menos deberían estar a la hora de votar.

Tras la derrota en primera vuelta los celulares empezaron a sonar. Llamaban de Palacio de Gobierno para convencer a los indecisos y torcer la voluntad de los otros, pero no con razones sino con prebendas. Ollanta carece de recursos oratorios y no es capaz de convencer ni a un niño, a menos que le ofrezcas algo. Nadine y Ollanta tuvieron que apelar directamente a la compra de votos, es decir, al soborno. No había de otra. ¿Y dónde están ahora los defensores de la ética y la democracia que criticaban estos métodos en la era de Fujimori? ¿No eran los payasos del peruposibilismo, entre otros?

Los argumentos que se escucharon en todos lados sonaban más a trauma y disculpa. Por ejemplo el oficialismo copió la excusa de Susana Villarán: "si no me reeligen todas las reformas peligran". Por su lado los piojos de AP que solo piensan con la hiel en el cerebro vomitaban su antiaprismo y antifujimorismo para justificar su apoyo al oficialismo. Los chakanos que inicialmente aseguraron no votar por Ana María Solórzano por ser una incapaz, al final fueron conminados por el borracho de Cabana quien negoció directamente con el cachaco mediocre el blindaje al asunto de ECOTEVA a cambio de los votos. Luego apareció León con su cara de ratón repitiendo la patética y ya trillada excusa de que PP votó contra el aprismo y el fujimorismo, único mérito político que parece exhibir en estos tiempos la lacra de mediocres trepadores angurrientos y defensores del lavador de activos.

Así es como funciona el relleno sanitario de la Plaza Bolívar. Al menos en el mes de julio deberían colocarle una carpa gigante de colores a rayas para que los ciudadanos sepan dónde están los payasos de la democracia. Al final el Perú se ha convertido en un matriarcado dictatorial al mando de Nadine Heredia, quien ya dispuso a su personal doméstico en los principales cargos: la presidencia del Congreso y la PCM. O sea, tiene el poder de facto sobre el Ejecutivo y el Legislativo. Si le sumamos al primo en la Fiscalía y al chupe sin pelos que dirige el Ministerio de Defensa, se puede decir que Nadine maneja todo.

La historia tendrá que registrar esta novedosa dictadura que se ha apoderado ya del Perú. Una dictadura femenina sustentada en una plaga de incapaces y chupamedias que se hacen llamar congresistas.