lunes, 16 de junio de 2014

El socialismo acaba con el milagro chileno

 

Por: María José Gutiérrez

Axel Kaiser es columnista de algunos diarios y viaja constantemente a dictar charlas acerca de la crisis financiera, la crisis del euro y, principalmente, filosofía política. Sus ideales liberales a nivel económico y social sacan ronchas en las redes sociales. 

Son estas ideas las que defiende desde la Fundación para el Progreso, un “think tank” independiente de partidos políticos, que tiene como fin la formación de jóvenes. Y cuyo presidente y vicepresidente del directorio son los empresarios Nicolás Ibáñez y Dag von Appen. “A la gente que apoya el proyecto ni siquiera les beneficia, porque las ideas que defendemos van en contra de las grandes empresas, buscamos que haya más competencia”, dice Kaiser mientras se toma un jugo natural. “Ellos entienden que la sociedad más justa también es a base de más libertad individual y a la responsabilidad de cada persona por su propio destino. No que cada vez más el Estado se esté haciendo cargo de todo. Son las ideas que llevaron a Chile a ser el país más rico de América Latina y lo que hay que tratar de proteger”.

Decir que le importa más que un país tenga más riqueza a que sea más igual es muy poco popular…

Sí, es poco popular y cuando el clima está cargado, decir la verdad es un acto de rebelión.

¿Por qué prefiere la riqueza que la igualdad?

Porque a mí me importa que la gente esté mejor, no que esté igual. No entiendo por qué si me está yendo bien, me tiene que molestar que al vecino le vaya mejor. Mi tesis es que la desigualdad no es un problema, si no los niveles de riqueza, la riqueza es un bien que hay que perseguir. Mientras más ricos seamos todos, mejor, no mientras más iguales. Y si lo planteas en términos más sencillos todavía, si tuvieras que elegir entre una sociedad muy rica pero desigual, o una sociedad muy igual pero muy pobre, yo prefiero una sociedad muy desigual, muy rica.

Pero los países árabes, por ejemplo, son muy ricos y tienen una desigualdad enorme…

Bueno, pero tienes países como Estados Unidos que según algunos indicadores de concentración de patrimonio es un país súper desigual en relación a otros, pero donde la gente está mucho mejor que en países africanos que tienen mayor igualdad. La gente se va de África a Estados Unidos buscando riqueza. Quieren más prosperidad, no igualdad.

¿Y por qué cree entonces que el 62% de los chilenos votó por Michelle Bachelet, cuyo eje de su campaña era efectivamente terminar con la desigualdad?

Tres cuartos de la gente que puede votar en Chile no votó por el programa de Bachelet. Si de verdad el ansia por cambiar el modelo, la igualdad y todo fuera tan grande no habría habido una abstención de más de un 50%.

¿A qué cree que responden todas estas demandas sociales, el movimiento estudiantil, el cuestionamiento al modelo?

Creo que esto surgió de los círculos intelectuales, en buena medida. No se puede discutir que la educación es cara en Chile y eso sí es un tema que hay que revisar y ver cómo arreglarlo, es un peso para la familia chilena que hay que atender. Una cosa que podrías hacer es acortar las carreras que aquí son excesivamente largas, te ahorras al tiro un 40%, con carreras de 3 años en vez de 5, como es en Europa. Sin embargo, más allá de eso, lo que se ve sobre todo en el liderazgo del mundo estudiantil es un ideologismo absolutamente radical, al punto de que muchos de ellos dicen que el modelo que debe seguir Chile es el venezolano. Cuando ves a esa gente decir que los estudiantes que protestan en Venezuela –porque los están reprimiendo, porque les tienen destruida la economía, porque Caracas es la tercera ciudad más peligrosa del mundo, etcétera– son todos conspiradores del imperio norteamericano, te das cuenta que no estás tratando con personas que estén en el mundo de la racionalidad. Se han manipulado los temores y preocupaciones justificadas que tienen muchos chilenos en materia de cómo financiar la educación desviándose hasta el punto de que hoy estamos hablando de cambiar todo el modelo.

¿Considera que el modelo debiera seguir tal cual?

El modelo hay que profundizarlo, eso es lo que yo creo. Poner incentivos tributarios de todo tipo para que la productividad del país aumente y ojalá desarrollar todo tipo de incentivos para que vengan las mejores empresas internacionales en materia de tecnología, porque como país exportador de materias primas estamos sonados.

¿Considera que ha habido abuso en el sistema tributario?

En todos los países del mundo existe gente que ocupa los espacios que permite la ley y también hay gente que la viola directamente, para no pagar impuestos o pagar menos. ¿Y ahí cuál es la solución? ¿Hagamos un sistema totalitario en que le entregamos al SII los poderes del cielo y de la tierra para que te fiscalice hasta en qué te gastaste el último peso que tienes? ¿O hacemos un mecanismo e incentivos para que el abuso sea lo menos posible? Obviamente tiene que haber sanciones para los que violan la ley, pero además –y esto lo prueba la literatura– con impuestos demasiado altos y sistemas tributarios muy complejos el incentivo a evadir es mucho mayor. Un factor adicional es que subir los impuestos no significa recaudar más por definición. Si los subes a 100% el Estado recauda cero, porque se para toda la producción. Nadie va a trabajar gratis para otro. Pero hay otro tema con los abusos. No existe ningún lugar donde se abuse más, haya más corrupción, desvío de fondos y despilfarro que en el Estado. A nivel mundial y en Chile en particular.

¿Por qué a su juicio esta reforma tributaria es el principio de algo mucho más grande?

Porque no les va a alcanzar la plata. Si tú das derecho a la educación, por qué no das derecho a la salud gratis para todos; por qué no vas a dar derecho a la vivienda y de calidad, derecho a un transporte gratis y de calidad para todo el mundo, que para muchos es más necesario; por qué no vas a dar pensiones de calidad, sin que hayan contribuido nada, algo que para la gente de edad es mucho más importante; por qué no vas a dar derecho a alimentación gratis y de calidad, y así suma y sigue. Entonces llegas a un punto en que esta lógica te lleva a un derecho: a poder vivir bien gratis. Ese es el problema de los derechos sociales y por qué los países europeos están todos quebrados. Es una lógica que no se puede parar.

¿Cree que se necesita aumentar la recaudación? Es un tema que está de moda, donde el economista francés Thomas Piketty es una especie de gurú.

A Piketty no lo ha tomado en serio nadie que no sean estos opinólogos de izquierda. En el mundo económico lo han destruido de todos lados. El tipo ha confundido el concepto de capital financiero con el de capital general, ha sacado conclusiones que en política económica casi nadie las apoya. Parte de una de las críticas más importantes a Piketty es que no justifica por qué hay que ser más iguales y no más ricos. La razón podría ser que la gente no tolera cuando al vecino le va mejor, le da envidia, por lo tanto tiene que limitarse. Bueno, si llegamos a esa conclusión, entonces efectivamente habría que ver cómo combatirlo. Y creo que es desarrollando una cultura de reconocimiento y celebración del éxito ajeno y no de castigarlo y reventarlo. ¿Es un problema que Alexis Sánchez sea tan bueno para la pelota y gane tanta plata? Porque es uno de los hombres que más gana en Chile. ¿Hay que quitársela? ¿Es injusto? La riqueza de Alexis Sánchez viene de decisiones absolutamente voluntarias de gente que está dispuesta a pagar por las entradas para ver los partidos, por la camiseta que usa, porque para ellos crea Alexis Sánchez un valor. Si Steve Jobs tenía toda la plata que tenía, es porque nosotros vamos voluntariamente a la tienda de Apple, le compramos el computador porque creemos que nos mejora la calidad de vida en algún sentido. Y de esta transacción voluntaria él obtenía un beneficio. ¿Por qué es injusto eso? Todos los políticos que defienden esto, se atienden en hospitales privados, van al extranjero, llevan a sus hijos a colegios privados. No creen en el Estado.

Pero hay un tema de justicia social. Gente que no tiene acceso a nada, que vive en la poblaciones rodeadas de narcotráfico, sin seguridad, ni acceso a educación, o salud…

Eso no es un problema de igualdad, es un problema de falta de riqueza.

¿Qué le parece la columna que publicó el Wall Street Journal que habla del fin del milagro chileno?

Tiene toda la razón. Yo publiqué una en Forbes hace un par de meses, haciendo esa misma pregunta. Lo dijo Alfredo Joignant en el debate que tuvimos en “El Informante”: “Nosotros queremos cambiar el sistema”. Si hacen lo que pretenden, es obviamente el fin del sistema económico chileno.

La columna mencionaba que Chile volvería al ambiente de polarización de los 70…

Es evidente, porque esto está acompañado de una retórica de lucha de clases, que es la que ha llevado el ministro Arenas con el famoso video. Que los poderosos de siempre explotan, y hay que quitarles lo que tienen, y al final van a pagar ellos, no se preocupe usted. Todos tienen que estar contentos porque le van a quitar a los ricos. Lo de la retroexcavadora. Pero bueno, si el diario El Comercio de Perú dice que si el gobierno de Michelle Bachelet va a romper el modelo económico chileno, Perú tiene que consolidar el liderazgo, frotándose las manos porque la inversión de Chile va a irse a Perú. Aquí hay una percepción internacional de que el gobierno está amenazando la estabilidad económica del país con este programa.

Es bien dramático el panorama que describe…

Con esta reforma tributaria se va a eliminar el instrumento más importante que tenemos de inversión en Chile. No tiene ningún asidero en la realidad decir que duplicar el impuesto a las empresas, porque esto va a pasar en el lapso de los últimos 10 años si se aplica esta reforma, no va a tener ningún efecto en la inversión. El gobierno se contradice diciendo que lo van a pagar los ricos. Ahora, si yo soy rico, y estoy pagando mucho más, ¿de dónde saca la conclusión el gobierno de que no voy a tener un incentivo para llevarme mi plata a otro lado? El supuesto rico es el que invierte. Por qué va a invertir aquí si está pagando el doble que en Perú.