domingo, 16 de marzo de 2014

El fin de La Parada


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La historia de La Parada llegó a su fin. El otrora gran mercado mayorista de Lima fue destruido en una sola madrugada con la facilidad de un soplo, dejando en evidencia que nunca pasó de ser más que una construcción precaria. Lo paradójico del caso es que la Municipalidad de Lima apeló a la argucia legal de una amenaza para la salud, cuando La Parada ha sido una amenaza desde hace décadas. Sin embargo a la Municipalidad jamás le importó. Prefirieron mirar hacia otro lado y seguir cobrando millonarias sumas o cupos a los comerciantes. ¿Alguna vez Defensa Civil se acercó a realizar una inspección en ese mercado para colocar sus ridículos cartelitos como "AFORO"?

La histotia de La Parada ha sido la historia de la desidia, la irresponsabilidad y la incuria de todas las autoridades, pero principalmente de la MML. No podemos cargarle mayor responsabilidad a la gestión de Susana Villarán. Al contrario, esta medida le ha dado algo de brillo a su opaca gestión. Ya era hora de eliminar ese foco infeccioso. Al menos por esto será recordada.

Lo preocupante es el plan de la señora Villarán que piensa hacer un parque en una zona donde lo que se necesita son medios de producción y fuentes de empleo.Es comprensible que a la mentalidad de izquierda caviar no se le ocurra nada más idílico que un parque llamado para colmo "Del Migrante" y que pretende ser una "zona de esparcimiento y cultura", según la romántica visión de la alcaldesa. Al parecer no conoce la zona, ni los hábitos, ni los apremios de la población que habita allí. Con la sola desaparición de La Parada se ha producido un brusco descenso del empleo afectándose la economía de centenares de familias que dependían de ese mercado.

Lo más adecuado hubiera sido plantear la construcción de un gran centro comercial, que puede incluir areas verdes, porque espacio sobra. Un centro comercial podría conectarse mejor con las urgentes necesidades de esa población, pues les ofrecería un lugar donde seguir laborando en mejores condiciones e incluso vincularse industrialmente con Gamarra que está a un paso. Lo que la gente necesita es trabajo y no un parquecito. Pero esperar que la izquierda piense en producción es como pedirle peras al olmo. Ellos prefieren darle "cultura" al pueblo. Desde ya auguramos que ese parque será en poco tiempo invadido por ambulantes y convertido en una zona de mal vivir. Una lástima que se desaproveche la oportunidad de darle progreso a un importante sector deprimido de Lima.