jueves, 20 de febrero de 2014

La majadería ecocomunista


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La izquierda está apostando una vez más por la violencia y el enfrentamiento al Estado de derecho. Ya no se trata de las guerrillas subversivas de los 60 ni los grupos terroristas de los 80. En estos tiempos han tomado ese lugar las ONGs ambientalistas manejadas por comunistas que, amparados en la ecología como pretexto, siguen reclutando campesinos para formar "rondas" y enfrentarse a la policía e imponer su agenda antiminera, que en realidad es la misma agenda del comunismo mundial de oposición a las transnacionales. 

Para el ecocomunismo mundial financiado desde Europa y que trabaja en toda Latinoamérica, no se trata de Conga ni de Cajamarca. Es una lucha contra el capitalismo. Por eso escuchamos el mismo relamido discurso en todos los países de la región, en contra del "modelo neoliberal" y contra el "modelo de desarrollo primario exportador". Son los argumentos que les entregan en sus folletos de adoctrinamiento. Hoy se pueden ver los discursos en videos colgados en la web. Repiten y repiten las mismas pastruladas.

¿Por qué los izquierdistas se han ganado los epítetos de alucinados y delirantes? Por la sencilla razón de que no ven la realidad sino que actúan guiados por ideologías. Sea Conga, Tia María, Tambogrande, Espinar o lo que sea, la oposición de la izquierda será exactamente igual porque están en contra de lo que llaman "el modelo". Estos iluminados de izquierda luchan contra fantasmas. 

Ahora las huestes ecocomunistas comandadas por el ex cura Marco Arana se dedican a molestar el proyecto Conga, provocar a la policía y buscar muertos. Necesitan demostrar a sus fuentes europeas de financiamiento que están actuando, para que los fondos sigan fluyendo. ¿De qué creen que vive este curita parásito? Y encima quiere lanzarse a la presidencia representando a toda la inmundicia de la izquierda.

Los antimineros ecocomunistas aliados con terroristas como Wilfredo Saavedra y otros pelajustanes de igual nivel, han aprovechado el apoyo de Gregorio Santos, el comunista corrupto e inepto (valga la redundancia) que preside la región Cajamarca y que -como todo buen rojo- solo ha generado miseria. Toda esa costra infectada de comunistas en Cajamarca se han atrevido a retar al gobierno. Pusieron en cuestión el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Conga aduciendo fallas. Se les hizo caso y -yendo en contra de la ley y de su propio prestigio- el gobierno accedió a someter el EIA a peritaje técnico internacional. El peritaje confirmó las bondades del proyecto pero esto no les bastó a los insolentes ecocomunistas. Volvieron a rechazar el peritaje y el EIA y se declararon en rebelión. El gobierno accedió a dialogar con ellos, estos se prestaron al diálogo pero luego lo sabotearon. Todo lo que quieren es imponer sus consignas.

La política consiste en resolver problemas concretos, y estos se resuelven con conocimiento y tecnología. Si la ingeniería dice que un proyecto es viable sin afectar el agua ni el ecosistema pues no existe razón para oponerse, a menos que sean caprichos ideológicos, como los que mueven a estas sectas de ecocomunistas. Además de la ideología están los intereses económicos ya que estos parásitos viven justamente de oponerse a todos los proyectos oficiales. Ese es su modus vivendi. Para eso les pagan. El Estado peruano debería tomar el toro por las astas. Necesitamos una "ley antiterrorista", como hay en otros países, que permita al Estado imponer la ley sin miramientos. No basta con exculpar a los policías que hagan uso de sus armas en cumplimiento de su misión. Hay que apresar y condenar a los dirigentes y subversivos para proteger al país de su insidiosa actuación antes de que hayan más baguazos.