domingo, 27 de octubre de 2013

El falso discurso de la concentración de medios


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

La guerrita impulsada por La República y sus adláteres contra El Comercio a raíz de la compra de EPENSA no solo es ridícula sino que revela toda la insanía a la que se puede apelar por simple venganza y revanchismo. La cantaleta jurídica a la que pretenden apelar para defender su posición caprichosa es de las más infantiles. ¿Cómo puede haber acaparamiento de medios si no hay una cantidad establecida de medios y estos pueden abrirse en cualquier momento? ¡Que alguien explique esto, por favor!

Para ponerlo en simple, si yo voy a un pueblo donde no hay medios y abro un diario, ¿soy un acaparador y tengo el monopolio? No es así porque mañana alguien puede abrir otro diario. Si no lo hacen no es culpa mía. Sería estúpido que alguien me acuse de acaparador y monopólico. Digamos que otro también abre un diario y ya somos dos medios en el pueblo y así estamos un tiempo, hasta que a mi se me ocurre sacar otro diario, más pequeño y barato, que solo resuma noticias breves para un público menos lector. Luego se me ocurre sacar otro pequeño diario exclusivo de deportes. Y quizá me arriesgo por otro que solo exponga casos policiales y faranduleros. Es mi apuesta y mi riesgo. Así resulta que al cabo de un tiempo yo tengo 4 diarios diferentes, para públicos distintos, mientras que mi competencia solo ha sacado uno más y tiene dos. ¿Esto hace que yo tenga "posición de dominio"? ¿Soy un acaparador?

Evidentemente la dinámica de los negocios hace posible que en determinado momento alguien tenga más medios que otro, pero nada obliga a que esta sea una situación permanente. El campo está abierto y cualquiera puede entrar. Los medios se crean y se cierran con frecuencia por distintas razones. Además no solo importa el número de medios sino el tiraje que estos tienen. En buena cuenta, lo que interesa es el mercado de lectores. Una empresa puede tener menos diarios pero llegar a más público. Entonces resulta que quien "acapara" la mayor cantidad de medios no tiene garantizado el mercado de lectores. Esto es una falacia retórica. A fin de cuentas lo que importa es el mercado de lectores. Un solo diario puede tener más lectores que otros 5 de la competencia.

Todo esto es lógica simple. No hace falta recurrir a falacias pseudojurídicas que montan castillos en el aire. En el fondo del asunto lo cierto es que a La República y sus adláteres no les interesa un comino la libertad de expresión ni la Constitución. Que se vayan a otro lado con ese cuento. Lo único que les preocupa en realidad es la torta publicitaria. Y cuando hablan de "acaparamiento" lo que dicen es que otro le está quitando la torta que ellos quieren. O sea que el fondo de la cuestión es dinero. Acá no hay cruzados por la libertad ni mucho menos. Y habría que sonreír de que a la progresía le preocupe la libertad de expresión.